martes, octubre 21, 2008

El manco de Lepanto

Así me siento yo... como el manco de Lepanto. Evidentemente no por el talento para escribir - con la mano que le quedó - a Cervantes, sino porque debido a una insignificante e inútil cirugía en la mano izquierda que me hice a inicios de la semana pasada, mis habilidades para lidiar con el teclado de la computadora se han visto severamente mermadas y con ello se redujo aún más mi capacidad para alimentar este blog.

La cosa inicia más o menos así: mi piel es, cómo decirlo, un órgano que sería la delicia de cualquier congreso de dermatólogos, una especie de catálogo de deficiencias dérmicas, el Olimpo de los defectos de la piel humana, pues... En fin, son muchos los detallitos que yo le quisiera arreglar, siendo uno de los principales poder broncearme parejito y sin dejar lugar a dudas o ambigüedades: ser prietito por algunas semanas y que todo mundo me pregunte que si fui a Acapulco, o ya de perdida a las "playas" de Ebrard (albercas públicas de la ciudad de México con "arena" alrededor, ubicadas en colonias muy populares, para los no mexicanos). Todo este cúmulo de defectillos que tan mal combinan con la vanidad y la metrosexualidad fue razón suficiente para que me apersonara en el consultorio de una dermatóloga y la abrumara con preguntas del tipo ¿me lo puede quitar? ¿me lo puede curar? ¿me puedo bronceaaaaarrrrr, áááándeeeeeleeee?

Sobre el bronceado no hubo mucho qué hacer: la religión de los dermatólogos se los prohibe y además se sienten con la misión de prohibírselo también a sus pacientes, "que es el principal enemigo de la piel y háganle como quieran". Además la galena compartía conmigo el color blanco-drácula-oficinista y parecía ser feliz con eso. Yo decidí que la tomaré como inspiración, aunque me siga pareciendo contra natura resignarse a vivir con un color así, en estos tiempos de frivolidad extrema.

Sobre el virus que se había apoderado de mi barbilla con la ayuda de mi tic nervioso de pellizcarme las "lesiones" con singular alegría, sí había algo que hacer, ahí mismo tenía la solución. El método no sé cómo se llamará en los libros médicos, pero los simples mortales - como yo o como tú, querido lector - lo conocemos como tortura. Sí, tortura pura y dura - que aunque suene a verso, de poética no tiene nada -. La anestesia, que es el invento occidental (creo) para combatir el dolor, fue la principal causante de mis casi agónicos sufrimientos. Tan paradójico como lo oyen: diez o doce inyecciones de anestesia en un área de, qué sé yo, cinco centímetros cuadrados? que para colmo, su efecto se me pasó mucho antes de que la doctora terminara de "electrofulgurarme" (o sea, ¡QUEMARME!) con un aparatito que ya hubiera querido el Tribunal del Santo Oficio para hacer confesar lo que fuera a brujos y herejes. Yo, estoico como no soy, resistí tratando de contener los grititos de dolor que se me querían escapar junto con las lágrimas y sólo atiné a decir: "Después de eso, doctora, ya estoy listo para cualquier interrogatorio de la Policía Judicial o hasta para que me encierren en Guantánamo". Ella quedó muy satisfecha de mi desempeño como paciente. Yo no.

Pero la cirugía de la mano y del pie para removerme dos cositas que se llaman fibromas... ah, porque también me hicieron una en el pie que me tiene caminando como el asesino de Sospechosos Comunes. Digo que la cirugía de la mano, implicó cero dolor (excepto el de la anestesia, otra vez, que fue muy harto dolorosa), sin embargo, me entablillaron dos dedos de la mano izquierda y el teclado ahora es para mí un reto de complejidad elevada y escribo con una lentitud digna de anciano ebrio. Así que aunque las ideas fluyen a su ritmo normal cuando me quiero poner a escribirlas se me empiezan a hacer cuello de botella en las manos y unas se pierden para siempre y las que me quedan disponibles ya no conectan bien unas con otras. Ahora estoy aprendiendo a escribir con una mano y media, pero el proceso de adaptación cuesta y esa fue la razón por la que - a pesar de mis ganas de publicar alguna entrada en este sojuzgado blog - me ausenté de mi espacio digital y no tuve otro remedio que dedicarme a vivir en la realidad paralela en la que dicen que existo, ya saben, esa especie de autismo voluntario en el que vivimos la mayoría.

6 comentarios:

*V* dijo...

Oye, pues para dominar mal el teclado debido a tus lesiones te ha quedado muy locuaz ;D

Para el bronceado te aconsejo pasar horas y horas haciendo fotocopias, a mi me dejo un tono verdoso amarillento que, en comparación con mi habitual gris invernal, me daba un toque muy chic! :D

Mejorate, o al menos manten el sentido del humor que es importante!!

Besos

CRISTINA dijo...

¡Cura sana, cura sana!
Es una cosa que se canta aquí a los niños cuando están malitos para que mejoren. ¿Lo decís también en México?

En cuanto al bronceado, ¿qué me vas a contar que yo no sepa? Bueno, salvo que yo y toda mi familia tenemos muy claro que la mejor crema protectora es la camiseta y que todavía mejor que eso es no dejar la sombra salvo en el mes de Enero.
Besos

Cuquita, la Pistolera dijo...

Aquí en México es "sana, sana, colita de rana", jejeje....
Cuidate esa mano y broncéate todo lo que quieras. Ahora venden unos protectores solares con factor 100, esa dermatóloga seguro es igual que la mía. Hasta ponen focos ahorradores en sus consultorios para que no haya luz amarilla porque se parece a la del sol.
Vampiras.

Mónica Hdez dijo...

Hola RAFAEL!!
Mejorate pronto... aunque te dire que lo disimulas muy bien... es muy grato leerte.

Mejor pedir perdon que pedir permiso... así que escapate a la playa mas cercana... menos a las de Ebrard... porfavor!! y bronceate todo lo que quieras.

Saludos y que tengas buen fin de semana

Paco Bernal dijo...

Hola Rafa! Cuídate, y toda mi solidaridad de blanco que solo se puede poner al sol untado de protectores para recién nacido. Qué envidia de esa gente que se ponen media hora al sol y ya están "prietitos"(me ha encantado el adjetivo). A mejorarse, compañero. Gute besserung, como dicen por aquí.

Anónimo dijo...

Como presidenta del club de fans de Rafael Barceló Durazo me permito comunicarles que hoy 24 de octubre ES SU CUMPLEAÑOS!!! .. así que FELICIDADES al autor más ameno y entretenido de México!!

En hora buena hermanoo!.. un abrazote de parte de todos tus fans ;) jajajaja