viernes, noviembre 16, 2007

Top 10

Para festejar que este fin de semana me voy a la mismísima antítesis del paraíso terrenal, o sea, Hermosillo (que tanto me gusta!!!), me dispongo a enunciar los frivolísimos y arbitrarios Top 10 de... ni más ni menos que... ta-ta-tatán... CARICATURAS!!! Porque ¿quién no fue un niño que se orinaba en la cama por miedo a ir al baño (y/o por frío) y no se deleitó en su cama con olor a amoníaco infantil viendo dibujos animados (eufemismo cursi para decir caricaturas)? Así, procedo a iniciar el conteo (regresivo para que la emoción vaya creciendo conforme se acerquen a mi clásico de clásicos caricaturesco).

En la posición número 10 se encuentra: (se escuchan a lo lejos las fanfárreas para el que apenas logró ingresar a tan distinguida lista): Los Súperamigos (o sea, shúper, shúper amigos)... también conocidos como La liga de la justicia. Sí, es que todo lo arreglaban en el mundo!!! Yo quería ser como ellos y varias fundas de almohada se convirtieron en capas, que era lo único que necesitaba para salvar a este universo de los feroces ataques con los que los superenemigos me ponían tan tenso, casi al punto de detonar colitis infantil.

En el 9° lugar y delatando mi nerdez existencia desde el inicio de los tiempos... El Show de Cantiiiiinflas. Quien se paseaba sin importarle los límites del espacio y del tiempo por antiguos imperios y civilizaciones de todo el planeta, con sus pantalones a la cadera (como el hombre avanzado para su tiempo que siempre fue) y sus simpáticos bigotitos.

En el no menos honroso 8° sitio encontramos a los clásicos Picapiedra, con los que junto a Los Supersónicos Hanna Barbera convenció al mundo de que no importa el tiempo: la humanidad es y seguirá siendo la misma, la única diferencia será lo rudimentario o lo moderno de los accesorios que nos rodean.

Y la 7° posición va para... (aguanten la respiración)... El Pájaro Loooooco. Ese simpático pajarraco demente, cuyo cinismo no ha sido jamás igualado en la pantalla chica ni en la mismísima vida real.

El 6° lugar (aunque no debería decirlo) se lo han ganado a pulso de cursilería los reales y verdaderos Ooooositos cariñositooooos. Sé que es muy peligroso para mi reputación reconocer que veía tan afeminadas caricaturas pero los esterotipos de género no habían permeado aún en el inocente niño mion que se regocijaba con los dibujos en las panzas óseas (de oso), que tan bien retrataban sus personalidades y que tan fluidamente se desenvolvían en su mundo de nubes.

En la posición número 5 encontramos a los mismísimo Pituuuufos, seres de un tono azulado en plan de comunidad hippie, en la que, al parecer, Pitufina era el recurso más compartido. Dicen ahora las malas lenguas que hasta el pitufo más anciano pudo echar mano de la promiscua pitufa cuya vanidad sólo era superada por Vanidoso, cuyo espejito no hacía sino delatar una preferencia que evidentemente no incluía a Pitufina.

El 4° sitio se lo lleva ni más ni menos que el desagradable pero de buen corazón ogro verde de Dreamworks.... Shreeeek. No sobra aclarar que para cuando adquirí su gusto ya no mojaba la cama, pero que me atrapó por sus escatológicas e impertinentes ocurrencias que desdecían todos los valores morales y estéticos que Walt Disney había logrado inculcarme a lo largo de miles de horas en cuentos de princesas, en los que todo era tan claro y acababa tan bien.

Y ya entrados en el cuadro de honor, el tercer lugar se va para una caricatura que nadie conoce (lo cual me hace pensar que sólo la imaginé, pero fueron tantos años que si alguien me convence de que así fue saco cita inmediatamente con el mejor psiquiatra del rancho para que exorcise de una visión tan nítida)... el tercer lugar, insisto, es para... Pheline (léase pe-li-ne). Era una niña que luchaba contra tormentas de nieve en tierras nórdicas, huérfana de su padre y después de su madre que murió de pobreza en el "carromato" (casi un personaje por propio derecho) en el que transportaba el equipo fotográfico que les daba para mal comer. El mejor amigo de Pheline era el burro que arrastraba el carromato, transportándola hasta encontrar a su millonario e industrial abuelo inglés que había desheredado a su padre por haberse casado con una pobretona (oh no! qué asco!). Pues con Pheline sufría yo mucho, pero de ese sufrimiento tan bonito que se puede acompañar con burritos de frijoles (que me preparaba rápidamente en los comerciales).

El 2° lugar de esta lista es también para un clásico de clásicos... Laaaa Paaaantera Roooosa... Tan graciosa, con sus ojotes desorbitados expresando profunda interrogación. Y ese andar, ese ritmo para mover su cola que tan bien combinaba con el turún turún turúuun turún-turún-turún turún-turúuuuuun-tururururún. Chapeau!

Y en primerísimo lugar... los inigualables... los emocionantes e intrépidos... Thuuuunder Caaats. Sí los Thunder Cats fueron un placer indescriptible durante toda mi niñez y vinieron a compensar las afrentas a mi virilidad que me inflingieron los Ositos Cariñositos. Mi consentido: Leono, a la par de Chitara que representaba la impresionante rapidez del animal terreste más veloz del planeta, la chita. Los felinos también ayudaban mucho a que el mundo (que yo pensaba que el suyo y el mío eran el mismo) no se viniera abajo por la maldad indecible del espantoso Moon-Ra.

Y así termina la primera y única edición de la ceremonia de premiación a las diez mejores caricaturas de mi historia, que tanta falta le estaba haciendo al mundo.

8 comentarios:

Pintosevich dijo...

Hola, cómo te fue espero bien... curioso top 10 que muchas de ellas era lo que siempre veía con excepción de Phelina? en mi vida la había oído jaja a lo mejor es producto de tu imaginación jaja no te creas.

Chitara fue quien me contagió el gusto por la velocidad yo creo y a partir de entonces tuve que entrar a atletismo jaja me duró bastante el gusto, pero bueno esa es otra historia... haz otro top 10 jaja

Saludos

CRISTINA dijo...

¡¡Qué curioso!!
Ni idea de Phelina ni de los Thunder Cats.

Y en esa lista creo que te falta aquélla de la que hablábamos en el post sobre los pelirrojos, ¿recuerdas?. A tí te sonaba el nombre raro, jajaja...pero, ¡¡no!! Ella forma parte de mi Top10 y creo que del Top10 de muchos de por aquí:
PIPPI CALZASLARGAS!!!!!!

Fíjate que vivía sóla, no iba al cole, tenía mucho dinero que le daba su padre que era pirata y recogía tesoros, tenía dos amigos super majos, sabía caminar por las paredes, siempre estaba contenta, vestía estrafalariamente con unas medias de rayas y grandes zapatos, sólo hacía cosas divertidas, lo que le daba la gana, todo el tiempo y ¡¡¡¡tenía dos hermosas trenzas de color zanahoria!!!!

Besossssss

Cuquita la Pistolera dijo...

¿Los ositos cariñositos? ¿De verdad Rafa? Qué valiente eres de escribirlo en tu blog,jeje.

Yo veía todas, claro con excepción de Shrek, Thundercats y los ositos. Yo agregaría Don Gato y su pandilla y Candy Candy. Don Gato era bá-si-co.

Besos

Dalia dijo...

Me pasa lo que a Cristina, no conozco ni a Phelina, ni a los Thunder cats, ni a los osos cariñosos (aunque estos últimos no se si querría conocerlos, suenan un poquito cursi)
Aquí tuvimos a Heidi, La abeja Maya y Marco (Dios mio ¡Qué drama!un niño buscando a su mamá de los Apeninos a los Andes! No se cómo dormíamos por las noches). No hay nadie de mi generación que no se supiera las canciones y aún las canturrean.
Mazinger Z, Vicky el vikingo fueron también un bombazo pero como programa completo y atípico para niños que era impáctante fue "la Bola de Cristal" es una lástima que no haya cosas para niños así hoy (por esa manía de pensar que los niños son idiotas). Seguro que Cris está de acuerdo.

¡Ay! Cuquita, Candy Candy, es verdad que también era apasionante eso de que ella no pudiera conseguir el amor de ¿Antonio?

¡Qué recuerdos!
un abrazo

CRISTINA dijo...

Síiiii, estoy de acuerdo con Dalia. Lo de "La Bola de Cristal" fue revolucionario en el mejor sentido de la palabra. Ahora estaría prohibido por alguna mente de estas estrechas y ñoñas que, como tú dices, tratan a los niños como idiotas.

Y ¡¡Mazinger Z!! Wow...entre mi hermano y yo nos hicimos con todos los cromos.

En cuanto a lo de Marco. Fue muy fuerte. Era terrible. Pobre. ¡¡Cuánto sufrimos con él!!
Rafael, ¿vistéis por allá estos dibujos?

Besossss

RBD dijo...

Pintosevich,
Qué fregón que a ti Chitara sí te sirvió de algo provechoso, a mí sólo de entretenimiento. Y, sí Pheline, nadie la ha visto, ¿será que sí me la imaginé? Probablemente era mi amiga imaginaria.

Cristina,
¿Que no viste los ThunderCats? Pues ya te decía que "mí no conocer a Pippi Calzaslargas" ¡Pero qué vida se daba! Menos mal que no la vi porque hubiera muerto de envidia.

Cuquita,
Sí, tomó mucho valor decir que los veía (y que me gustaban, oh no, qué horror!!!). Pero qué le vamos a hacer ya andábamos asincerándonos, jaja. Y, totalmente de acuerdo, Don Gato era bá-si-co. No sé porqué no lo puse.

Dalia,
Efectivamente los ositos cariñositos son aún más cursis de lo que su nombre sugiere. Son la apoteosis de la cursilería. Si los vieras seguro caigo en total descrédito. Heidi y la abeja Maya sí las veía, aunque no fueran mis favoritas. Pero a ese Marco, ni idea, y también agradezco al cielo que no lo vi, porque con sólo tu reseña ya tengo un nudo en la garganta. De la Bola de Cristal no tenía conocimiento, el programa español que veía era El juego de la oca, pero de revolucionario tenía lo que yo de botánico.
Mazinger Z fue muy famoso en México y es como el favorito de varios amigos, pero a mí nunca me atrapó, tal vez debería darle una segunda oportunidad.

Saludos animados a todos!!!

valentina dijo...

Yo sí vi a Phelina, es la antecesora de Sandy Bell sólo que la primera andaba en una carreta en lugar del Sady movil, pero sufrían igual.

Y bueno, los cariñositos con amooooor! Te quiero aun más por esto.

Besos

Anónimo dijo...

Pheline yo la vi....y tenia un perro que se llamaba varon...y su abuelo millonario era ciego