jueves, noviembre 08, 2007

Brevedad leve

He estado dilucidando la cuestión de si debo ser más breve. Hablar menos. Escribir más conciso. La principal razón que favorece esta postura es la expresada en los populares refranes "en boca cerrada no entran moscas", "el pez por su boca muere", "blog extenso pierde lectores" (ja, este último lo acabo de acuñar con el fin de hacer más sólida mi argumentación). Así que si esta entrada resulta corta, será que se ha impuesto esta postura, si no lo logro y sigo haciendo entradas más largas de lo que sugiere el buen decoro, diremos que soy un extenso irreprimible y que, asumido como tal, seguiré hablando más de la cuenta y cantinfleando ideas al momento de escribir.

No es la primera vez que el fantasma de la seriedad y de la concisión se dispone a atacarme. Particularmente en la preparatoria, varios días al momento de levantarme (o al cepillarme los dientes, qué sé yo) hacía el propósito de ser más serio. Me disponía a hablar sólo lo necesario (o sea, muy poco) durante todo el día. Al momento de llegar al camión escolar saludaba sólo con alguna tímida sonrisa, el trayecto hacia la escuela lo ocupaba en mirar el paisaje de una carretera que ya me sabía de memoria y que no cambiaba lo suficiente a lo largo del año como para darme una razón válida para entretenerme. Evitaba iniciar cualquier conversación matutina, de ésas en las que se comentan los pormenores de la tarde anterior y que tan sabrosas resultan como preámbulo para el resto de las conversaciones del día, antes de que el profesor de la aborrecida clase de las siete entrara y ordenara silencio.

Debo decir, con toda la pena que me provoca, que nunca llegué siquiera a las diez de la mañana cumpliendo mi propósito, ya sea porque terminaba olvidándoseme o porque de plano alguien había iniciado algún tema cuya comenta no pudiera resistir. Y, así, sin esperanzas de rehabilitación volvía a constituirme como el payaso de la clase, a hablar tonterías sin descaro y, como siempre, a extenderme sin misericordia del aburrimiento ajeno en las participaciones en clase (es que jamás aprendí a ser sujeto pasivo en ninguna discusión, por eso las conferencias nunca me han agradado mucho).

Habiendo dicho esto, me comprometo a mí mismo a hacer entradas más cortas y evitar todas las digresiones innecesarias (y pocas pasarían la prueba). Sé bien que a las diez de la mañana de hoy mi férreo compromiso habrá languidencido y lo echaré al saco del olvido, tal y como hice siempre en la preparatoria, pero si la intención en algo cuenta... si en algo contara... ya tendría ganado el paraíso.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermano.. si tú no llegas a las 10am cumpliendo tu propósitoo yo ni siquiera llego a la intención!! =) pero yo no sé porque te dan esas introspecciones... si ser simpático y platicador es una super cualidad tuya que compensa lo inteligente que eres y las envidias que pudieras llegar a causar por eso jaja.. así que yo sugiero que sigas así... porque me encanta tu forma de ser así como a muchas personasss !... besitos hno. lelO!

lil' sis..

CRISTINA dijo...

Jajajaj...Rafael...creo que en lo de hablar y en nuestros propósitos fallidos nos parecemos bastante. Yo no callo ni debajo del agua.

En cuanto a la brevedad o no de tus posts, yo desearía que fuesen breves cuando no tengo tiempo, cuando entro de pasada porque mil obligaciones me esperan y entonces ver un texto tuyo largo me hace olvidar todo lo que tengo que hacer. Entonces me gustaría que fuesen apenas unas diez líneas. Y que momentos después, cuando yo ya tuviera tiempo de leerte a gusto, esas diez líneas se convirtiesen en veinte, cincuenta, más...

Ya ves, qué comentario más largo.

Besos

Pintosevich dijo...

Es como un viaje que quieres hacer, no importa la distancia, lo haces.

Cuquita la Pistolera dijo...

Ah no. No estoy de acuerdo. ¿Por qué todos creen que lo mejor es la brevedad? No.
Deja que fluya la tinta de tu teclado y escribe lo que tengas que escribir. Quien quiera cosas breves que busque "aforismos" en google.
¿Pues entonces cómo nos narrarás tus andanzas desde la brevedad?
No,no,no.

Dalia dijo...

Ni se te ocurra, Rafa, ya hay demasiada gente hablando y escribiendo como en telegramas esperando que le adivinemos el pensamiento.
Tú eres muy ameno y además eres así. No le des más vueltas. de hecho tienes unos cuantos "clientes" fijos en tu blog entre los que me encuentro. Por algo será.

Anónimo dijo...

rafa para pocas palabras tengo a mi marido tu siempre has tenido una muy pero muy buena conversacion, entretenisa, interesante sigue adelante siempre tal y como eres

johnymepeino dijo...

No sé tú, pero yo veo en esas dudas que ha llegado el momento de duplicarte: un blog en el que poner "La primera impresión" que te producen las cosas de tu dia a dia y otro blog en el que ofrecer a tus amigos un texto más ponderado, la gente lee más y de mejor grado un párrafo o dos, que una larga disertación.

No te preocupes, a todos nos ocurre igual :)
¡Animo! y sepas que tu blog está de madre :P