lunes, marzo 24, 2008

Yo protesto...

A mí no me parece bien que la vida a veces te trate como si fueras la peste bubónica (que no sé ni qué sea, pero si es tan horrible como suena, sirve bien para ilustrar mi ejemplo). Pero qué es eso que de buenas a primeras la mala suerte se adueñe de tu destino y te convierta en su pera de boxeo. Estoy bastante convencido de que no está bien que de buenas a primeras choques estúpidamente en reversa tu carro dos tres nuevo, o que dejes por ahí el primer celular más o menos decente que compraste con los sacrificios del sudor de tu frente, después de toda una fregada vida teniendo celulares de los que salen en las cajas de cereales de Kellogg's (los tristemente célebres celulares Zucaritas). Y menos está bien que entres a tu blog bastante seguido sólo para comprobar una y otra vez que es reducidísimo el número de los que quieren interactuar contigo por este medio, a través de los tan deseados (en la soledad) comments (a quien agradezco ampliamente su dedicación y buena onda)...

Yo aquí le paro con la sarta de desgracias que tuvieron a mal ocurrirme, porque tampoco se trata de publicar todas las desventuras que le pasan a uno. Hay que sufrir dignamente en la soledad la ignominia de a veces estar con un ánimo que te reduce a nivel de piltrafa. Pero tal vez la confesión pública sea el remedio que permita pararle a la mala racha de eventos desafortunados. Y tal vez así tenga más comentarios en el blog que alegren la existencia miserable de Pito Pérez (o la mía propia).

Traía yo ganas de hacer un análisis (de esos que a uno se le hacen muy profundos, aunque tienen la misma profundidad que la prensa rosa) de la vida, la tristeza, los sufrimientos y todas esas cosas medio feítas que siempre es mejor que no le pasen a uno. Pero luego se da cuenta uno de que hay temas que mejor ni pensarle mucho. Y así mejor terminé escribiendo con toda la superficialidad de la que soy capaz (que vaya que puede ser mucha) y mandándoles mis afectos a los que la vida traiga a este rincón de ceros y unos en el que escribo.

6 comentarios:

lil' sis dijo...

aii maniiitooo! =(... sta mui triste este post! casi casi pude sentirr corajee por tu mala suertee... te acompaño mandandote un abrazhoo y deseandote días mejores que estos... te kiero mucho hno leloo =)

Paco Bernal dijo...

A ver, a ver, mexicano audaz, que seguro que la cosa no está tan negra. Yo, por ejemplo, dejaría más comentarios si escribieses más. Casi cada día me paso para ver si has puesto algo. Te doy ideas: ¿Pasaste las fiestas en Huásabas? ¿Visitaste a tu gente? Seguro que la mala onda te viene de haber vuelto a aterrizar en el DF... :-)
Arriba ese ánimo: los celulares se sustituyen, los coches, más tarde o más pronto, se arreglan.
Un saludo coincidente aus Wien
p.

RBD dijo...

Hermanita,
El post estará triste, pero yo no tanto, jeje... Es solo que a veces me resulta terapéutico quejarme y pintar las cosas peor de lo que están. Te mando un abrazo de regreso y saludos a todos en la casa.

Paco,
Tienes toda la razón, la cosa no está tan negra... pero es que a veces cuando todo está gris, a uno le dan ganas de pintarlo todo más oscuro, para que al menos suene más interesante. Y, claro, volver a la megalópolis, después de haber pasado la Semana Santa en la tranquilidad confortable de Huásabas, lo pone a uno de un humor non grato.
Además, en un gesto que me devolvió la confianza en la humanidad, pude recuperar mi celular!!! Así que a todo dar...

Un abrazo,

Rafa.

Isa dijo...

Hola Rafael
Ando de metiche en tu página y de repente me encuentro con una protesta pública sobre tu mala suerte y la falta de solidaridad de tus lectores, así que me parece propio que deje constancia de que estuve aquí y claro, de que pienso regresar.
Saludos

CRISTINA dijo...

Estoy segura de que te lee mucha gente, pero últimamente escribes poco...y además, si no dejas comentarios en otros blogs (en el mío siempre dejas, sí, pero ¿en otros?), pues la gente no te conoce y no pueden llegar a tí.

Pero, basta ya...¡¡halaaa, tanto llorar, tanto llorar!!

¡¡Ay, ay, ay ayyyyy, canta y no llores, porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones....!!

Toda la canción es sólo para poder llamarte "cielito".

Besos, Rafael.

Mónica Hdez dijo...

Hola Rafael!
Gracias a nuestra mutua amiga Judith... conocí tu blog... quiero darte las gracias por compartir tu talento. Incluso hace unos días le dije que ya estaba esperando que publicaras algo nuevo, es muy grato leerte... Sabes, YO TAMBIEN PROTESTO!!... si te contara lo que últimamente me ha pasado... me parece que es mejor mandarte buena vibra!
Saludos desde Querétaro