lunes, mayo 10, 2010

Sobre choques culturales

Dicen que el choque cultural que implica mudarse a una sociedad diferente tiene tres etapas bien definidas. La primera es la más placentera, se trata de experimentar el entusiasmo de lo diferente. Se disfruta cada pequeño detalle que resulta distinto de la sociedad de origen. Aunque se observan las cosas que son menos positivas en el lugar de destino, no se les odia sino que se les encuentra graciosas, folclóricas. La segunda etapa, es radicalmente opuesta y suele venir después de uno o tres meses de la mudanza. Ahí todo se empieza a juzgar negativamente. Se siente mucha nostalgia por el lugar de residencia anterior; se extraña la comida, la familia, los amigos. Todo parece peor e incluso las cosas que se habían disfrutado al principio se tornan aburridas, se aprecian incorrectas y es común caer en estados depresivos. La tercera etapa es la asimilación. En ésta se fortalecen lazos de amistad con los nuevos conocidos, se encuentran más similitudes que diferencias con las etapas previas de la vida y ¡up! Ya estás aclimatado y dentro de una nueva cotidianidad, extrañas menos cosas y estás más abierto a nuevas experiencias.

Yo estoy sin duda disfrutando de la primera etapa de este choque cultural. Todo lo encuentro gracioso, lo pequeño de la ciudad me resulta encantador, la gente me parece de lo más agradable. En fin, todo pinta muy bien hasta ahora. Espero que la segunda etapa no me tome desprevenido y me vuelva un espantoso grinch que se queje de todo. Lo cierto es que en cambios previos que he tenido (y los he tenido bruscos) esa segunda etapa ha sido más bien breve y muy matizada. Ninguna mudanza me ha causado ni cercanamente entrar en depresión ni ningún drama similar, sobre todo porque a donde he ido he encontrado gente formidable que ha hecho mi vida muy bonita (juzgada por mí, sobra decir).

Y para compartir el entusiasmo de mi primer acercamiento con la cultura y sociedad costarricenses les comparto tres expresiones que encuentro formidables.

1. "Con gusto". Esta expresión se usa para contestar cuando uno dice gracias. No se usa el "de nada" o "de qué" que son bastante más sosos y parecen indicar indiferencia al servicio prestado por uno (y no hay derecho a restarle importancia a lo que hace uno). El "con gusto" es una fórmula que me parece muy cortés, muy amable. Así que voy por la vida agradeciendo a la gente para escuchar que lo que han hecho, lo han hecho con gusto.

2. "Pura vida". Tal vez sea ésta la expresión con la que más se identifica a Costa Rica, como lo son para México "ándale", "güey", "híjole" en el imaginario colectivo hispanoparlante. "Pura vida" se usa para todo, desde para responder un cómo estás hasta para terminar una conversación cuando ya no hay nada más qué decir. Costa Rica es un país muy verde, de una biodiversidad avasalladora, internacionalmente promotor del medio ambiente y de las causas pacíficas, así que el pura VIDA en ningún lugar hubiera quedado mejor que aquí.

3. "Diay". Esta muletilla todavía no la he logrado decodificar. Me parece que su origen debe de ser "De ahí... que". Una especie del "pues" que se usa abundantemente en México.

Antes de que se me pase el entusiasmo de la llegada, espero escribir más sobre las manifestaciones genuinamente democráticas de la sociedad tica. Y aclaro, no me refiero en ningún momento a instituciones políticas o gubernamentales, porque mi ocupación restringe mi libertad para hacer públicas mis opiniones sobre ese tipo de temas. Diay, que mejor me las guardo, jeje.

1 comentario:

enrique rHOMERO SIMPSON dijo...

En Guate la gente dice "CABAL". Aún no descubro a CABALidad en qué circunstancias se aplica, pero todo parece indicar que se usa para trata de decir "ANDALE" o "EXACTAMENTE". Seguiré reportando.