<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360</id><updated>2012-01-24T23:26:09.039-07:00</updated><category term='tacos de canasta'/><category term='viajes'/><category term='clichés'/><category term='objetos desaparecidos'/><category term='cumpleaños'/><title type='text'>Rafael Barceló Durazo.</title><subtitle type='html'>Apuntes personales que no lo son tanto.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>418</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-3741471179807810792</id><published>2011-12-07T16:43:00.017-07:00</published><updated>2011-12-08T17:56:59.994-07:00</updated><title type='text'>Nicaragua, 2011</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-4syVe1lHWec/TuFa3iXa9KI/AAAAAAAAAYI/dYTlw5Ccmqs/s1600/Nicaragua%2B6.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-4syVe1lHWec/TuFa3iXa9KI/AAAAAAAAAYI/dYTlw5Ccmqs/s400/Nicaragua%2B6.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5683924114882622626" /&gt;&lt;/a&gt; Uno se hace ideas preconcebidas de muchos lugares, al menos cuando no hemos podido viajar lo suficiente para tener ideas post-concebidas al respecto. En mi cabeza, Nicaragua era un lugar muy pobre (es, de hecho, el país más pobre de América Latina, excluyendo a Haití, que es más bien caribeño que latinoamericano). Además de la guerra sandinista de finales de los años setenta y la reeleción (ahora por tercera vez) de Daniel Ortega en la presidencia, la verdad es que no sabía tanto del país. Pero había algo que sí sabía: dos grandes amigos de mi generación de diplomáticos de carrera viven ahí, por lo que en la jerga llamamos "las necesidades del servicio" (omnipresentes, omnipotentes y omniscientes necesidades del servicio). Eso y que entre los colegas diplomáticos de mi generación adscritos a países centroamericanos ya hemos instaurado la costumbre de viajar juntos dentro de la región. Ya vinieron a visitarme a Costa Rica, posteriormente fuimos a Antigua, Guatemala, y ahora tocaba el turno a Nicaragua. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje empezó con nervios. Por dos razones. La primera, un día antes de que comenzara hubo uno de esas erupciones de presión de la Cancillería que me hizo temer todo ese día que tendría que cancelar mi participación en tan ansiado viaje. La segunda, porque volé en una aerolínea que para decirlo bonito era de "bajo presupuesto". Y el problema no era presupuestal o de pérdida total de glamour (que se me da con frecuencia y hay que reconocer que tiene su encanto}, sino que se trataba de avionetas pequeñas y que vuelan a la merced del clima a alturas muy modestas. El tamaño no era tampoco el problema porque, a diferencia de una vez que volé por Continental Airlines (las aerolíneas gringas apestan, hay que decirlo), esta vez al menos podía mantener el cuello erguido y evitar la tortícolis que me causó volar con la cabeza inclinada hacia la derecha para caber en la minúscula aeronave. Pero los aviones pequeños se mueven como montañas rusas y la náusea no se hace esperar. El problema mayor era la altura que alcanzaba el aparatejo que daba la impresión de una vulnerabilidad terrible (¡de cuán pequeños somos para caer al suelo así nomás porque sí!). En un momento, ya en el aire, se oía como los motores con todo su esfuerzo intentaban mover el aparato, mientras viendo el suelo podías notar como no avanzábamos para ninguna dirección. Me faltaron santos en el cielo a quienes rezarle, pero sano y salvo (aunque más amarillo que de costumbre) llegué a Managua. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-Mfx2wBPpzeQ/TuFYkrjtWUI/AAAAAAAAAXA/FKKIHJwgkiY/s1600/Nicaragua%2B5.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-Mfx2wBPpzeQ/TuFYkrjtWUI/AAAAAAAAAXA/FKKIHJwgkiY/s200/Nicaragua%2B5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5683921591909308738" /&gt;&lt;/a&gt; Me encantan esos momentos en los que uno llega a un aeropuerto y se encuentra las caras conocidas de los amigos o familiares que fueron a recibirlos. Cómo se arquean las cejas mientras el cuello se estira para ver entre la multitud indeterminada en el instante del rencuentro, en el instante del gusto que causa el rencuentro. Ahí estaban Rodrigo, Mariela y Enrique. Y ahí mismo nos montamos al carro después de sentir el calorcito que hace en estos lares cuando está uno a nivel del mar y nos encaminamos al suculento desayuno en un lindo hotel boutique contemporáneo, cuya musicalización estaba más bien atrapada en décadas previas, por allá cuando Richard Clayderman tocaba al piano canciones (que yo creía que eran música clásica, ¡qué oso!). Pedí un desayuno nicaragüense, para probar los sabores típicos locales, como marca la tradición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-PleIW6JGZ1c/TuFYBBc_shI/AAAAAAAAAW0/oDmWFOjN0uQ/s1600/Nicaragua%2B7.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-PleIW6JGZ1c/TuFYBBc_shI/AAAAAAAAAW0/oDmWFOjN0uQ/s200/Nicaragua%2B7.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5683920979311440402" /&gt;&lt;/a&gt; Lo que más me gusta de estos viajes fabulosos que hago con mis amigos es que tanto el desayuno, como la comida, como la cena, son espacios para el deleite del paladar, del humor y, cuando se puede, hasta del intelecto. Sentarse a la mesa es un momento central del viaje (muy repetidamente), porque no se come únicamente para vivir y reponer energías, sino que el acto en sí mismo es disfrutado y planeado cuidadosamente por los anfitriones. Esta ocasión no fue, para nada, la excepción. Lugares hermosos, buena cocina, cocina típica (que es por antonomasia una buena cocina). Todo estuvo delicioso, hasta los nacatamales, que por su nombre populachero no me inspiraban tanta confianza pero que resultaron ser una delicia y una espectacular bomba de calorías (como me gusta a mí la buena cocina).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-NfUad-k3GsU/TuFY9vaxjDI/AAAAAAAAAXM/BI6kZoq684E/s1600/Nicaragua%2B4.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-NfUad-k3GsU/TuFY9vaxjDI/AAAAAAAAAXM/BI6kZoq684E/s200/Nicaragua%2B4.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5683922022442306610" /&gt;&lt;/a&gt; Otra de las bellezas de este viaje fueron las experiencias de involucramiento directo con la naturaleza. Va pasando el tiempo y el asfalto u otros materiales de construcción se vuelven monopólico en nuestras vidas, sólo para descubrir que de vez en vez llenarse de polvo, de lodo, de sudor es fantástico. Una verdadera reconocilación con la naturaleza. En ese tenor fue que subimos a la cima de un volcán aún activo, nos internamos en su cráter de donde emanaban sulfuraciones varias (seguramente tóxicas) y ya en la cima, muchos pujidos después, el guía (so to say) nos contó algunas leyendas (espero que míticas y sin fundamento empírico) del lugar. Una vez en la punta del volcán llegamos a un punto en el que haríamos "sandboarding", es decir, tomar una tabla y deslizarse por las faldas del volcán aprovechando la amigable (no tanto) arena volcánica. Vale decir que en mi caso el desempeño fue catastrófico. A mi ya de por sí mermada capacidad para las actividades de tipo deportiva, se sumó que la tabla sobre la que me deslicé era una cosa hechiza y que el "guía" (énfasis en las comillas) no sabía cómo instalármela en las extremidades ni tampoco daba recomendaciones sobre lo que hacer y lo que no hacer. El lado brillante de la historia es que mi trasero quedó exfoliado profundamente (eufemismo para "raspado") y que cuando no iba escupiendo para quitarme el polvo volcánico de la lengua, me iba riendo a carcajadas, mientras intentaba no romperme las rodillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-i1043ML3C8g/TuFZeD8DLoI/AAAAAAAAAXY/2BYRE9d6TWE/s1600/Nicaragua%2B2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-i1043ML3C8g/TuFZeD8DLoI/AAAAAAAAAXY/2BYRE9d6TWE/s200/Nicaragua%2B2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5683922577706397314" /&gt;&lt;/a&gt; La otra actividad natural que hicimos fue dar un largo paseo en el inmenso lago de Nicaragua (donde hay tiburones de agua dulce) en kayak. Fue al atardecer y creo que siempre recordaré ese momento en el que se ven los últimos destellos de luz, se respiran los olores a hierba y humedad, se escucha únicamente el golpe del remo en el agua y se logra sentir una tranquilidad que se mete a la mente y la purifica. A esas alturas ya no hablábamos tanto, había que reservar el aliento para dar los últimos remazos y pensar en lo que cenaríamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Centroamérica tiene un paisaje natural fabuloso, es de un verde casi pornográfico, agua por doquier y cadenas de volcanes cónicos y simétricos parecen los guardianes de tanta fragilidad que la compone. Pero a ese paisaje natural tan esplendoroso se suma con mucha gracia el paisaje humano. Comunidades antiguas que estuvieron durante mucho tiempo aisladas de los grandes centros de desarrollo de la civilización. Desde los tiempos de los imperios azteca e inca, la región quedó en lontananza de los más grandes centros urbanos. Y durante la Colonia española estuvieron también alejados no solo de la metrópoli sino de las principales ciudades americanas. Actualmente, son aún países territorial y poblacionalmente pequeños, comparados con el resto de América Latina. Ese relativo aislamiento los ha hecho sociedades muy auténticas, reservadas con lo que es extranjero y a la vez de trato cordial y caluroso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Nicaragua el tema de la pobreza no puede escapar la mirada del visitante. Algunos puntos de la capital, Managua, parecieran haberse supendido en 1970, y se entiende porque desde entonces el país vivió un temblor devastador, una guerra civil muy dolorosa y el proceso posterior ha sido muy accidentado. En las carreteras (que están mejor que las costarricenses, hay que decirlo) se ven pasar todavía decena de carretas jaladas por mulas y en los caminos secundarios otras tantas jaladas por yuntas de bueyes, algo que hasta yo que soy el campo consideré siempre una cosa enterrada en el pasado. La desigualdad del país no parece tan grande, la riqueza me pareció menos ostentosa que en México o los otros países de Latinoamérica que conozco, pero según me dicen una causa es que los ricos nicaragüenses se van a Estados Unidos a disfrutar tranquilamente de sus ganancias fuera de su empobrecida patria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-SPW_zXrOXE4/TuFZpjbYWiI/AAAAAAAAAXk/hjkHGfyjRwk/s1600/Nicaragua.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-SPW_zXrOXE4/TuFZpjbYWiI/AAAAAAAAAXk/hjkHGfyjRwk/s200/Nicaragua.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5683922775137868322" /&gt;&lt;/a&gt; No puedo terminar este breve (¡ajá!) relato, sin mencionar la apasible belleza de las dos ciudades coloniales nicaragüenses: León y Granada. El ambiente relajado, provincial, de las dos ciudades combina perfectamente con las antiguas iglesias barrocas, las sobrias casonas y los pequeños callejones al final de los cuales siempre habrá un imponenente y simétrico volcán que lo ha visto casi todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He de admitir que en mi lista de viajes prioritarios de hace unos años, no estaba presente un lugar como Nicaragua. Que los recovecos de eso que llaman tan pomposamente el "destino" nos hacen vivir cosas que ni siquiera imaginábamos. Viajar a Nicaragua, reír con mis amigos, gozar de volcanes, de lagos, de ciudades antiguas y alejadas, fue uno de los viajes más completos que he hecho en años. De esos que, al recordarlos, te hacen voltear la cabeza a un cielo indeterminado, sonreír lentamente y admitir las ganas de repetirlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-3741471179807810792?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/3741471179807810792/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=3741471179807810792' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3741471179807810792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3741471179807810792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/12/nicaragua-2011.html' title='Nicaragua, 2011'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-4syVe1lHWec/TuFa3iXa9KI/AAAAAAAAAYI/dYTlw5Ccmqs/s72-c/Nicaragua%2B6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8880423266770540613</id><published>2011-11-15T16:07:00.001-07:00</published><updated>2011-11-15T16:11:35.479-07:00</updated><title type='text'>En el día menos pensado</title><content type='html'>Me he jurado varias veces promesas que no he podido cumplir: dejar de tomar coca cola, usar hilo dental con regularidad, ser una persona seria y formal. Entre esos compromisos auto-vinculantes, en los últimos meses me he propuesto repetidamente volver a escribir en el blog y, de cumplirlo, hacerlo bien. Me he fallado. Una y otra vez. Cada vez que lo he intentado, el primer párrafo me convence que debo dejar la tarea para después, para cuando tenga algo que contar, sobre todo para evitar la pena de leerme en mis peores momentos a quienes por alguna razón terminarían haciéndolo. Sin embargo, ese ejercicio de “procrastinación” (palabra que en español no existe, pero que podemos adoptar fácilmente por su genética latina), que consiste en dejar para después lo que podría hacerse ya, debe terminar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A reserva de superar la maldición que me evita escribir con naturalidad para este maltrecho blog, voy a contarles a los hipotéticos lectores de éste dos cosas buenas que me han pasado. Son banales e inconexas, que quede claro, pero no todos tenemos una vida que te ofrezca a cada rato aventuras a lo Indiana Jones, guiones para tragedias griegas o emociones intensas como de film noir. ¡Qué va! La cotidianidad tiene entre sus características la falta de sobresaltos y eso para los escritores poco talentosos en la introspección –como yo, que ni siquiera soy escritor–  es puro veneno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera cosa que hay que contar, con un lamentable retraso, es que cumplí años. 31 años. Es un número de ésos que por más que uno le da vueltas no tiene nada de especial. No son los 15 años en los que a uno “se le presenta en sociedad” (creo que eso fue en otra vida, y debo de haber sido una chica de sociedad de la época porfiriana). No son los 18 en los que uno puede votar y ser botado (no es error ortográfico, lleva maña). Tampoco son los 21 en los que uno ya puede entrar a los bares en Las Vegas (esto puede ser un hito en la vida de ciertas personas, no hay que juzgar). Los 30, por ejemplo, tienen también su gracia, o los 33 para los que gustan de tener la edad de Cristo al morir (hay todo tipo de obsesiones raras). Pero que el número no tuviera nada de especial no significa que cumplir un año más de vida en este mundo de pandemias y enfermedades raras no sea un excelente pretexto para festejar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más rescatable de mi cumpleaños fue sentirme maravillosamente acompañado a pesar de estar lejos de mi familia y de muchos de mis mejores amigos. Sí, ya sé, qué cursi me estoy poniendo, pero la otra ventaja de los cumpleaños es que se puede dar uno ese tipo de licencias. Digo, el costo que representa avejentarse debe venir con alguna bendición para compensar la pérdida de juventud. Aunque suene cursi, hay que decirlo. He tenido la buena fortuna de encontrar amigos excelentes en estas latitudes centroamericanas y pude compartir con ellos un año más de vida celebrando con cochinita pibil y tortitas de mole poblano. Y margaritas, claro, que fueron las verdaderas reinas de esa noche de excesos y defectos (como son todas las noches que valen la pena). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra cosa que quiero contar –presumir– es que la semana pasada fui al concierto de una de mis cantantes favoritas, Lila Downs. Esta mexico-estadounidense tiene una voz como la de los ángeles, no qué digo ángeles: como la de las palomas que dicen cucurrucucú, como la de las cucarachas que ya no pueden caminar y como la de las lloronas que tienen enamorados que son como el chile verde: picantes pero sabrosos. Lila Downs es desconocida por muchos, pero muy amada por los que sí la conocemos, entre ellos los del Carnegie Hall en Nueva York donde se presenta por estas fechas. Tenerla en Costa Rica por segunda ocasión y haber podido asistir a ambos conciertos son de esas manifestaciones de la vida que lo hacen a uno pensar que ha sido afortunado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ir a un concierto en el que la piel se te ponga como a las gallinas (y no me refiero a las plumas) debería ser una obligación consigo mismo. Un disco compacto puede hacer lo mismo si el intérprete nos fascina, pero la experiencia de compartir con un público que se emociona tanto o más que tú, le agrega un magnífico valor. Yo desafortunadamente la partida de gastos en conciertos es la primera que elimino cuando mi presupuesto se sale de control (o sea, permanentemente). Pero cada vez que salgo de uno, después de haber vivido la espiritualidad que el arte trae consigo, me lo reclamo acremente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conclusión de esta entrada a mi blog, no la hay. Moraleja, tampoco. Estilo literario, el caos. Pero a pesar de todo estoy con una sonrisita pícara de satisfacción en los labios por al menos haber vuelto a escribir algo. Malo, tal vez. Peor, ¿que qué? Pésimo, ¡caray, denme chance! Recuerden que hace un mes fue mi cumpleaños y la mayoría no me regalaron nada, además, ya viene navidad y es tiempo de compartir… ¡Esta gente tan inclemente!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8880423266770540613?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8880423266770540613/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8880423266770540613' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8880423266770540613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8880423266770540613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/11/en-el-dia-menos-pensado.html' title='En el día menos pensado'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-9188632760132391829</id><published>2011-08-26T11:19:00.002-07:00</published><updated>2011-08-26T11:23:59.025-07:00</updated><title type='text'>La parte del atentado en Monterrey que es mi responsabilidad</title><content type='html'>Consternado por lo que pasó en Monterrey, reflexionando en lo que pudo haber pasado en nuestra sociedad (ojo, nuestra sociedad) para que algo así sea posible y pensando qué puedo hacer yo o mi círculo cercano para revertir la situación. Hasta ahora sólo se me ocurren estas ideas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Si eres consumidor de drogas ilegales, deja de hacerlo porque son las personas que te las venden quienes están causando la violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Fomenta los valores de armonía y convivencia entre tu familia y amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Si trabajas en instituciones públicas, sé más profesional y busca que tu trabajo genere más equidad y justicia social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Hagamos trabajo comunitario voluntario que haga nuestra ciudad un mejor lugar para vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Si tienes contacto con niños y jóvenes contribuye a formarlos con menos apego a las cosas materiales (marcas de ropa, gadgets tecnológicos...) y que sepan que lo que al final importa es la trascendencia de sus acciones y la profundidad de sus sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-9188632760132391829?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/9188632760132391829/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=9188632760132391829' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9188632760132391829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9188632760132391829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/08/la-parte-del-atentado-en-monterrey-que.html' title='La parte del atentado en Monterrey que es mi responsabilidad'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-4341924519879555592</id><published>2011-07-08T16:57:00.002-07:00</published><updated>2011-07-08T17:05:53.997-07:00</updated><title type='text'>De la insoportable brevedad de ser</title><content type='html'>Esta es la corta historia de un cuento corto. O, mejor dicho, de un cuentista corto obsesionado con la brevedad. Pensaba el cuentista, con mucha razón, que las palabras terminan ocultando la verdad, por lo que debía usar el mínimo posible para contar lo que sea que fuera. Su vida como escritor se volvió pronto una tortura. Su carrera literaria no era contra el tiempo, como la de muchos; ni contra la falta de talento, como la de la mayoría; sino una carrera contra las palabras. Una paradoja, como cabe imaginar, porque un escritor peleado con las palabras es como un músico peleado con el dorremí. Aunque si queremos hacerle justicia, hay que aclarar que no era la palabra en sí misma lo que abominaba sino su exceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontró en su momento una editorial interesada en publicar sus obras, pero les pidió un tiempo para revisarlas y dejarlas listas. La tortura de la edición de sus cuentos cortos, que se reservó para hacerla él mismo, fue la más amarga que tuvo que soportar. Era una labor que nunca terminaba. No podía terminar si siempre que creía haber reducido al mínimo su texto, la sensación de que sobraban las palabras era abrumadora. Llegó el momento en que hasta el célebre cuento corto de Augusto Monterroso le pareció larguísimo y tedioso. "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí", enorme. El psiquiatra, cuando lo visitó, le dijo que ese cuento era considerado la obra literaria más breve y que lo suyo parecía más bien un intento de entrar al libro de récords Guiness que ganas de escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El encargado de la editorial empezó a presionarlo durante un tiempo, hasta que perdió completamente el interés en él y se olvidó por completo del cuentista corto. Él continuó el arduo trabajo de acortar sus obras, hasta que las fue eliminando una a una. Al final decidió que su obra sería solamente un cuento corto y que, en obvio de repeticiones, sería también su carta de suicidio. Escribió en una inmaculada hoja de papel "Adiós" y murió pensando que le gustaría haber escrito su obra en italiano, cuya palabra equivalente tenía sólo cuatro letras con una musicalidad más pronunciada, "Ciao". O haber sido argentino y completar mejor su tarea dejando escrita sobre esa misma hoja inmaculada su obra cumbre, de cuatro letras, "Chau".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-4341924519879555592?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/4341924519879555592/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=4341924519879555592' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4341924519879555592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4341924519879555592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/07/de-la-insoportable-brevedad-de-ser.html' title='De la insoportable brevedad de ser'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-9045545410531135965</id><published>2011-06-20T14:09:00.003-07:00</published><updated>2011-06-20T14:53:19.467-07:00</updated><title type='text'>De reglas sociales desconocidas</title><content type='html'>Uno va normalmente por la vida como si ya supiera cómo comportarse. Llega a un restaurante y, mal que bien, no está uno pensando con qué cubierto se come cada cosa. Vamos, si es sopa por lo menos uno ya tiene claro que es con cuchara y no con cuchillo y tenedor. Las reglas de urbanidad aunque no las conozca uno al dedillo, más o menos las puede manejar sin pasar por un soberano bárbaro con la noción de que la verdadera educación es la que consiste en que nuestros comportamientos nunca hagan sentir incómodos a los demás y, en la medida de nuestras posibilidades, hacer sentir bien a los que tuvieron la suerte (no aclaro si buena o mala) de convivir con nosotros. Arriba del carro o del transporte público también uno ya se siente cómodo con las reglas que se sabe: en rojo te paras, en verde avanzas y en ámbar aceleras el pedal para no perder otro minuto en la intersección (es broma). ¡Ah! Y si hay un charco de agua junto a la banqueta, no pasar muy rápido para evitar dar un sucio chapuzón a los paseantes y peatones que tuvieron la (mala) suerte de estar en ese desdichado lugar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es cierto que uno tenga tan dominadas las reglas sociales, sobre todo cuando hay cruce de dos culturas, ni siquiera para los que nos dedicamos a estos asuntos de la internacionalidad. Y no es por mala intención que tenga uno, sino que cuesta trabajo el asunto de entender reglas que no son propias. Por ejemplo, cómo indicarle a un español que frente a una señora respetable en México sería terriblemente desconsiderado usar la palabra cul*, que para él es tan neutra, porque seguramente incomodaría a su interlocutora, que la considera altamente altisonante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traigo el tema a colación, porque ayer me vi en una encrucijada de ésas en la que no tenia idea de lo que debía hacer. Llegué al vestíbulo del edificio donde vivo para tomar el elevador y también esperando el elevador estaba una vecina de evidente apariencia musulmana. Era una señora joven con la cara velada. Recordé imprecisamente que una regla para algunos musulmanes ortodoxos es que una mujer no debe estar sola en compañía de otro hombre que no sea su esposo o familiar, por lo que no sabía si sería incorrecto subirme al elevador con ella o esperar el siguiente. La verdad no recordaba si la regla sólo aplica para solteras o también para casadas y de cualquier manera no importaba porque yo desconocía su estado civil. Tampoco sabía si la señora era musulmana ortodoxa o no, pero el velo en un área pública del edificio donde vive, en un país no musulmán, podría indicar que sí. No sabía siquiera si del lugar donde ella provenía esa regla existe o no, o bien, si por estar en un país no musulmán tendría que cumplirse o era más bien irrelevante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Total: yo era un mar de dudas y desconocimientos culturales y fácticos que me tuvieron atribulado en lo que duró la espera. Seguía contemplando la posibilidad de no subirme junto con ella al elevador, en fin que no llevaba yo ninguna prisa, pero si mi comportamiento no estaba justificado también daba para que ella se incomodara, como yo me hubiera incomodado si alguien evitara subirse al elevador porque voy yo. Cuando finalmente se abrieron las puertas me quedé parado, esperando que ella entrara, pero la señora con toda propiedad me dijo "I am going down", o sea, "voy pa'abajo". Y yo dije "ok, thank you" y pensé "fiuuuuf que yo voy pa'arriba". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo se arregló de una forma satisfactoria, me parece, aunque no sé si en efecto la señora iba al sótano o fue su salida para evitar incumplir una regla social/religiosa que está menos clara para un no practicante, en una situación completamente ajena a los tiempos en los que se creó la regla (que intuyo fue mucho antes de que hubiera edificios de departamentos y elevadores eléctricos). En conclusión, hay muchas cosas que uno ignora y con la pura buena voluntad no se logra mucho en esta vida, así que si alguien tiene más claro este punto, sírvase ayudarme con consejos al estilo Manual de Carreño para un mundo más globalizado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-9045545410531135965?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/9045545410531135965/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=9045545410531135965' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9045545410531135965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9045545410531135965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/06/de-reglas-sociales-desconocidas.html' title='De reglas sociales desconocidas'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5810105017451979871</id><published>2011-06-02T16:25:00.004-07:00</published><updated>2011-06-02T17:14:39.050-07:00</updated><title type='text'>Los negocios de la carne</title><content type='html'>La piel muy blanca, arrugada, sorprendida por un bronceado mal hecho causado por un sol más ardiente que al que está acostumbrado. Lleva una guayabera o una fresca camisa de lino con estampados inquietamente florales. Bermudas. Para completar el estereotipo podemos agregar un sombrero estilo Panamá y un puro. Ahí lo tenemos, es el turista sexual en algún país de tierras cálidas y leyes laxas. Por supuesto que esta imagen corresponde a una idealización y requiere ser actualizada. Ahora la "elegante" guayabera (yo es que las abomino) se ha cambiado por una camiseta de algodón que ajusta el abultado vientre, con alguna breve leyenda. Y sandalias - irremediablemente -, con lentes de sol de JCPenney o, inclusive, de Walmart. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva estampa actualizada y estéticamente relajada busca lo mismo: los negocios de la carne. Migran a tierras cálidas, como las aves, a satisfacer apetitos que tal vez por exóticos no obtienen en sus patrias. Desconozco los detalles específicos del fenómeno, pero ciertamente me temo que la trata de blancas, la pedofilia, el abuso y la misoginia no están del todo exentas de estas realidades. Lo dicen varios informes de organismos internacionales, de asociaciones civiles, de las propias autoridades de los países: en nuestro mundo y en nuestros días siguen existiendo estas formas de esclavitud que condenan a vivir a millones (el número es desconcertante) sin un marco de libertades mínimas, en condiciones miserables. Estas no tan nuevas formas de esclavitud son una de las grandes tragedias de nuestros días y como sucede con todos los mercados negros y objetos que se compran y venden en la clandestinidad, su verdadera causa es que exista la demanda de esos bienes y servicios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero jugar, de ninguna manera, de puritano. La moralidad sexual es un tema donde hay una amplia diversidad de criterios y un signo de nuestros tiempos es el respeto a esa diversidad. Sin embargo, ese relativismo no debe pasar por alto que la libertad sexual de los otros es un límite que se impone a nuestros apetitos. Del respeto a la libertad, a la dignidad y al bienestar de todos los seres humanos, nos toca hacernos cargo responsablemente a todos. Si se es la autoridad en la materia, la carga es pesadísima pero también lo sería la responsabilidad de no hacer todo lo posible por evitar toda forma de explotación sexual. Pero si se es ciudadano también hay mucho por hacer. O, más importante, no hacer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que el oficio de la prostitución es muy antiguo. Pero hay lugares que lo han regulado mejor que otros para evitar que quienes lo ofrecen sean víctimas indefensas en medio de una sociedad que por cuestiones morales las considera victimarias. Sor Juana Inés de la Cruz se cuestionó este estigma social de la siguiente manera: "&lt;em&gt;¿O quién es más de culpar, aunque cualquiera mal haga, la que peca por la paga o el que paga por pecar?&lt;/em&gt;". El tema da mucho para broma porque la picardía sexual está muy presente en el lenguaje, pero también conviene reflexionar en esas cosas que se dan en los márgenes de nuestra comunidad. Tan en los márgenes que es fácil olvidarse de que los negocios de la carne no sólo venden alimentos, también atienden otras pasiones en las que, no pocas veces, el sufrimiento y la miseria ajena son los daños colaterales de los que el comprador no se hace cargo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el día de las trabajadoras sexuales (sí, es hoy).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5810105017451979871?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5810105017451979871/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5810105017451979871' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5810105017451979871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5810105017451979871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/06/los-negocios-de-la-carne.html' title='Los negocios de la carne'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1446384886092200313</id><published>2011-05-27T13:49:00.008-07:00</published><updated>2011-05-27T15:19:32.983-07:00</updated><title type='text'>Gustavo Adolfo</title><content type='html'>Se llamaba Gustavo Adolfo pero, a diferencia de su nombre, él no era nada cursi. Muchos pensaron que su madre sería una de esas mujeres adictas a las telenovelas y que de alguna de ella, genérica, se le habría ocurrido el nombre. Pero no fue así. A su padre le gustaba la poesía y era un gran admirador de Gustavo Adolfo Bécquer. A él, en cambio, nunca le gustó la poesía y cuando por pura curiosidad conoció la obra de Bécquer le resultó una fruslería de lo más chocante. Hay que entender que el problema... no, no vamos a decir problema, la característica definitoria de Gustavo Adolfo (el de esta historia, claro, no Bécquer) era que él nunca se apasionaba por nada. El poeta español, por el contrario, fue uno de los más célebres exponentes del movimiento conocido como Romanticisismo, que entre sus características tenía la exaltación de las emociones, de las pasiones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro Gustavo Adolfo (porque como protagonista de esta historia podemos apropiárnoslo) nunca pudo apasionarse por nada. Y eso que lo intentó. En realidad, ni siquiera llegaba a sentir gran interés por ninguna cosa, la pasión fue de plano una emoción lejana a su vocabulario y sólo la conocía como un vocablo más del diccionario. Yo como narrador supuestamente imparcial de esta historia me rehusé a definir esa característica como un problema, pero Gustavo Adolfo sí que llegó a considerarla así. Al fin de cuentas la vida parece requerir de pasiones o, al menos, de aficiones, como una especie de combustible del impulso vital (si se me permite la expresión, un tanto imprecisa como metáfora). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que para entender a cualqueir persona sus circunstancias son fundamentales. Bueno, Ortega y Gasset dijo algo así y no soy yo quién para contradecirlo. Por esta razón y para enriquecer nuestra comprensión de Gustavo Adolfo citaré algunos datos de su vida que tal vez nos ayuden a ese efecto. Aunque tal vez no. Era de una familia bien del país. Y ya empezamos mal, porque lo de familia bien admite diversas interpretaciones. Algunos dirán que son "bien" los que alcanzan a acumular la suficiente fortuna para ganarse ese calificativo, pero todos sabemos que no. El burgués es una cosa y el aristócrata otra. Ahora bien, el criterio aristocrático podrá servir en otras sociedades, pero en México el ánimo republicano es tan viejo y fue tan avasallador que, por más que algunos lo intenten, es un concepto completamente ajeno a nuestra realidad. El que en México trata de hacerse pasar por aristócrata no termina más que haciendo el ridículo. El burgués, el que tiene dinero, parece ganar esa batalla. Pero no. Todavía nos falta un no sé qué que hace más complejo lo de "familia bien" y que no es únicamente el número de ceros en la contabilidad familiar. Menos en estos tiempos de narcotraficantes, secuestradores y demás delincuentes que se cuelan en la lista de Forbes, de los que nadie en su sano juicio hablaría como familias bien ni, mucho menos, familias de bien. Sin contar con que estéticamente el &lt;em&gt;nouveau riche &lt;/em&gt;siempre ha sido una cosa espantosa. La familia bien en México, los biennacidos, son una combinación de gente con medios, pero con un tautológico sentido de pertenencia a la gente bien. Si los que pasan por gente bien no opinan que tú lo eres, vale más buscarle a la vida por otro lado. Así, es gente con medios, de cierta clase, que participa de actividades legitimadas (la religión, católica por supuesto, y la filantropía aquí son casi indispensables). Y como no podría faltar el absurdo mexicano, que étnicamente sobresalgan los genes del otro lado del Atlántico. No importa que seas mestizo, nada más que no se note. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, de Gustavo Adolfo se podría decir con toda facilidad que era de una familia bien. Como tal, estudió siempre en escuelas privadas y, en general, sus padres se preocuparon por darle una educación esmerada (el cliché es terrible, yo lo sé, pero hay que respetarlo). Aprendió a tocar el piano y la maestra Goicoechea decía que lo hacía primorosamente, lo que sus padres creían a pie juntillas pero no tenían manera de comprobar dado su inexperimentado oído musical. También practicó varios deportes: natación, futbol y hasta polo acuático, con los equipos de su colegio. Gustavito Adolfo, como le gustaba llamarle a su mamá, todo lo hacía aceptablemente. Las calificaciones siempre buenas, la disciplina intachable (nada le aficionaba, ni siquiera el mal comportamiento). Lo que lo ponían a hacer, él lo hacía, no porque le interesara, no porque le gustara. Lo hacía porque había que cumplir con lo establecido y punto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el narrador quisiera aclarar en este momento (el narrador soy yo, claro, pero escribir en primera persona me tiene cansado) que Gustavo Adolfo no era una persona triste. No estaba frustrado por hacer cosas que no le gustaran, las hacía sin cuestionarse y todo salía bien. Y es que la tenía difícil, si se negaba a hacer las cosas que no le gustaban, terminaría por no hacer nada, porque como ya se ha repetido varias veces, no había nada que realmente le gustara. Triste no era como persona, que quede claro, o si acaso llegó a sentir tristeza siempre la disimuló con el buen semblante de su estoica existencia, porque a él eso de las emociones le daba más bien pereza. No me lo malinterpreten a Gustavo Adolfo, pero las manifestaciones sentimentales le parecían de gente baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayudaba mucho a que pasara desaprecibida su falta total de interés por las cosas que era una persona de muy buena apariencia. Todos sabemos que eso ayuda mucho. Estando bien lo de afuera, la mayor parte de la gente no se toma la molestia de cuestionarse si lo que está más adentro marcha bien. Aunque sí tenía algo especial, era un tipo rubio y al mismo tiempo moreno. No me refiero únicamente a que su pelo era rubio y su piel morena, que así eran, sino que al verlo parecía una persona rubia, pero si te fijabas bien tenía la piel morena. Su cuerpo no era compacto y fuerte como el de un moreno, sino de trazos delicados. Es difícil de explicar, tenías que verlo varias veces para llegar a la conclusión de no se podía decir con claridad si era rubio o moreno y vaya que normalmente eso se puede decir con facilidad. De hecho, un día su padre se le quedó viendo y observó lo moreno que era y hasta pensó mal de la mamá de Gustavo Adolfo y dudó por pocos momentos de su paternidad. Pero muy equivocado estaba, porque la señora era una santa en vida, su único pecado era que le encantaban los pastelitos a pesar de ser diabética. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recapitulando podríamos decir que con todas las características descritas, Gustavo Adolfo resultaba una persona totalmente funcional: no se queja, se ve guapo, le va bien en la actividades normales, ¿dónde podría estar el problema? Instisto, según yo ser completamente desapegado de las cosas y (se oye feo pero también lo diré) de las personas, no parece en sí mismo un problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la tuvo más difícil fue cuando terminó sus estudios y empezó a trabajar. El trabajo lo hacía bien, como era de esperarse, pero a la hora de irse a casa tenía mucho tiempo libre que le costaba decidir en qué emplear. Por su edad, como es natural, los padres lo dejaban hacer lo que él quisiera. Normalmente uno a esa edad agradece mucho cuando los padres te dejan hacer lo que quieres, pero menudo problema tenía Gustavo Adolfo, ya que él, así de querer, no quería nada. Las horas de ocio las intentó pasar leyendo, pero sobra aclarar que, dado que nada le interesaba, no podía acabar ningún libro sin dormirse u olvidarse de qué iba la historia. La televisión todos sabemos que va de mal en peor, aunque para algunos los deportes, las telenovelas o las series algo de entretenido tienen. Para él nada. El &lt;em&gt;zapping &lt;/em&gt;terminó por hacerle callo en los dedos hasta que decidió que lo mejor era ya no prender ese aparato que tan pocas satisfacciones le brindaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que Gustavo Adolfo se casó. Conoció a la mujer de su vida y se casó. Es decir, conoció a una mujer, hizo sus cálculos, la mujer hizo los suyos y decidieron que el matrimonio era un buen arreglo. El narrador espera que hayan intuido por ustedes mismos que no se enamora un hombre que ni siquiera tiene pasiones por cosas menos complejas. Pero algunos ya lo han dicho antes, que el enamoramiento es, en realidad, uno de los problemas para un matrimonio exitoso, problema que Gustavo Adolfo no tuvo nunca. La fidelidad fue un voto que también cumplió sin mayor inconveniente, ya que ni siquiera tenía ganas de violar esa cláusula que tantas rescisiones matrimoniales ha causado y sigue causando (a pesar de lo que dan en llamar "los tiempos modernos"). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que sí la tuvieron más difícil fueron los dos hijos que adoptó la pareja. La adopción fue necesaria porque al estilo de su creador, los espermatozoides de Gustavo Adolfo tampoco se aficionaron nunca por los óvulos de la esposa, con lo que entraban y salían del útero matrimonial sin llevar a cabo nunca su cometido. De cualquier manera, naturales o adoptivos, Gustavo Adolfo los iba a mantener, educar y llevar a buen puerto, sin necesidad de tenerles mucho cariño (que no era algo que el protagonista tuviera por nadie y que da lugar a que esta historia merezca, más o menos, ser contada). Digo que la tuvieron difícil no porque hubiera sido complicado crecer con ese padre tan atípico, sino que cada año era una terrible batalla escogerle regalo a Gustavo Adolfo para navidad, para su cumpleaños o para el día del padre. Sus hijos eran incapaces de determinar si le gustaría más un disco compacto, una película, un libro o una corbata. La ilusión que manifestaba el padre era exactamente la misma y, duele reconocerlo, pero no era ninguna. Terminaron resolviendo ese dilema comprándole siempre calcetines, al fin y al cabo son necesarios, por lo que el cajón de calcetines de Gustavo Adolfo estuvo, hasta el final de sus días, muy bien provisto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la última escena de esta no tan particular historia, aparece Gustavo Adolfo recostado en una cama con las manos en cruz sosteniendo un rosario. A su lado, la esposa, la mujer de su vida, con la cara melancólica. Su hijo con una cara triste pero sosegada y la hija echa un mar de llanto. La esposa está pensando en los gastos funerarios. El hijo está imaginando cómo se va a ver él el día de su muerte y si va a ser por causa natural o un accidente. La hija no puede consolarse ante la idea de que por más que se esfuerce no va a extrañar a su papá y sólo estar consciente de ello la mata de tristeza. Al fondo, por la puerta del vestidor entreabierta, se puede ver el cajón de los calcetines de Gustavo Adolfo, repleto siempre, como símbolo del legado emocional de su dueño, de su ahora ex dueño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1446384886092200313?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1446384886092200313/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1446384886092200313' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1446384886092200313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1446384886092200313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/05/gustavo-adolfo.html' title='Gustavo Adolfo'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-2898277420608934433</id><published>2011-05-17T17:13:00.002-07:00</published><updated>2011-05-17T17:38:25.012-07:00</updated><title type='text'>Digamos que mis Top 25</title><content type='html'>Acabo de releer en Facebook algo que escribí hace un buen rato, sobre 25 cosas con las cuales podría tratar de definirme. Se trata de un ejercicio que le copié a una amiga y que me resultó muy divertido, pues tuve que forzar la memoria para recuperar detalles sobre mí mismo que van quedando rezagados en una especie de olvido muy ingrato, superados por el vértigo de la cotidinidad. Me pareció que lo podría repetir en el blog con ligeras adecuaciones, sólo por el gusto de volver a recordar las cosas que (según yo) me pueden definir (¡menuda tarea se me ocurrió acometer!). Sobra advertir, por el propio tema de la entrada, que será de un egocentrismo insoportable, jeje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. No nací en Huásabas, sino en Hermosillo (ambos en Sonora), pero viví los diecisiete primeros años de mi vida en este pueblo de mil habitantes, que ha sido, es y seguirá siendo mi ombligo con el mundo, el lugar al que no puedo dejar de volver. Lo aclaro porque siempre tengo la tentación de decir que Huásabas es mi "pueblo natal", porque así lo siento, aunque técnicamente no lo sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Tengo una familia enorme (en todos los sentidos). Mis padres tuvieron siete hijos, dos hermanos, cuatro hermanas... y yo, más los siete sobrinos que se han ido agregando poco a poco (¡y los tres que vienen en camino! Sálvese quien pueda que los Barceló Durazo son la pura fertilidad... jaja). Ser integrante de una famlia grande nunca ha sido causa de problemas existenciales, como le pasó al personaje principal de Hormiguitas, quien le confesó a su psicólogo que no era fácil ser el hermano de en medio de una familia de siete millones. En realidad, todo lo contrario, lo considero una de las grandes bendiciones que he recibido, porque todos son excelentes y hemos logrado cultivar cada uno nuestra individualidad y superado alegremente el reto de la cotidiana convivencia multitudinaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Estudié Derecho en la Universidad de Hermosillo, una universidad que está, por así decirlo, en peligro de extinción... o, mejor dicho, negándose a morir, después de una muy prolongada agonía. Lo que más valoro de esa entrañable etapa de mi vida, que me marcó más en lo personal que en lo profesional, es que ahí adquirí a varios de mis mejores amigos, a los que conservo como un preciado tesoro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Lo que más disfruto hacer es conversar. Y soy un empedernido adicto de la conversación de persona a persona. Aunque los nuevos medios de comunicación me permiten estar más cerca de las personas con las que no puedo convivir cotidianamente, soy muy malo para hablar por teléfono, simplemente no me inspiro. Para chatear no soy tan malo, pero me desespera tener que corregir cuando cometo algún error y si el error se fue sin detectarlo a tiempo me entra la congoja... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Soy un ente naturalmente gregario. Aunque disfruto mis ratos de soledad, me siento en mi hábitat sólo cuando la gente que quiero está alrededor mío, haciendo cualquier tipo de ruido (oooots, no... no cualquier tipo de ruido). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. La pérdida más grande que he experimentado (y aquí la conjugación verbal debe ayudarme a expresar que es algo permanente) es el fallecimiento de mi mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. El talento que me gustaría tener (y que no tengo en lo absoluto) es saber cantar o, por lo menos, hacerlo entonadamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. Estudié una maestría en Administración y Políticas Públicas en el CIDE y mi tesis (que tengo la terrible sensación de que no convenció a nadie) fue sobre los servicios de protección consular a mexicanos en el extranjero. Lo único cierto es que me permite evidenciar que la vocación por el Servicio Exterior fue una constante en otras etapas de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. Trabajo en el sector público, lo cual considero una vocación, y me siento responsable por cambiar las cosas y frustrado cuando no logro cambiar nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. Una de las cosas que me caracterizan es el alto volumen de mi voz. Que si me he tragado una bocina, que si no me enoje, que si le baje dos rayitas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11. Viví durante un ciclo escolar en Francia, dando clases de español a adolescentes que no tenían entre sus prioridades aprender español. A pesar del común desinterés de mis alumnos, vivir en Francia fue una de las experiencias más completas que he tenido y mi primer acercamiento con la soledad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12. Tengo un blog en el que escribo cualquier sarta de tonterías (éste). Escribir en él de manera asistemática y con poco rigor es una de las actividades que más disfruto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13. Cuando estaba en la primaria, declamaba un "poema" que empezaba así: "Un ratoncito pequeño..." (y hacía con la mano derecha la señal de que era pequeñito. No recuerdo cómo continuaba, pero tengo una gran curiosidad, porque recuerdo perfecto que lo declamé en varias ocasiones... y me preocupa saber que lo ñoño me viene de tan atrás). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14. En mi relación con los demás, el principio que más quiero interiorizar es que hay que ver a cada persona como es. Sin embargo, no siempre logro los niveles de empatía que quisiera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15. Soy adicto a la Coca-Cola. No recuerdo cuándo fue el último día que viví sin tomar aunque fuera una lata. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16. Mis ciudades favoritas son Nueva York, París y Barcelona... y Huásabas, aunque no sea ciudad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17. Me gusta leer, aunque no leo todo lo que quisiera porque siempre me sobran razones para distraer mi atención en otras cosas. Mi libro favorito es Don Quijote de la Mancha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18. Mi pasatiempo preferido es ir al cine y la película que más me gusta es El Padrino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19. Ahora como de todo, aunque de chiquito me chocaban las zanahorias y las calabacitas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20. No soy verdaderamente fan de ningún deporte, aunque me gusta mucho ver las Olimpiadas (sobre todo las ceremonias de inauguración y de clausura... ooots, de plano los deportes no son lo mío). Cuando estaba en la escuela me gustaba jugar voleibol, pero nunca llegué a destacar ni como para formar parte de la banca de mi equipo de escuela rural. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21. En la preparatoria fui a concursos nacionales de Biología, Química, Física y Matemáticas, en ese orden. Sí, eso quiere decir que soy un ñoño, pero juro que lo hacía, sobre todo, porque los viajes a distintas ciudades de la República me salían gratis y yo quería viajar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;22. Entre mis sueños frustrados están: trabajar en un cine (sí, Cinema Paradiso le hizo mucho daño a mis concepciones laborales), ser mesero en un cafecito y ser barman. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;23. Me dan miedo las películas de miedo. Sí, ya sé, ¡qué obviedad! Pero me refiero a que me dan tanto miedo que realmente no soporto verlas. Entre peor calidad tengan, más miedo me causan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;24. Mi programa de televisión favorito es Friends. He visto cada capítulo unas cinco veces, pero me sigo riendo igual que la primera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;25. Si me preguntaran qué llevaría conmigo si naufragara en una isla desierta respondería, sin duda, que a mis amigos (sobre todo para que me ayuden a juntar los cocos con los que modestamente nos alimentaríamos). He hecho amigos diferentes en cada etapa de mi vida y una vez que así los considero ocupan un lugar irremplazaba de esa cosa que le llaman corazón. Son ellos los que me dan la certeza de que mi vida ha valido toda la pena y que aunque sí cambiaría mis errores si pudiera volver a vivir, no prescindiría de ninguno para volver a recorrer el camino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-2898277420608934433?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/2898277420608934433/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=2898277420608934433' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2898277420608934433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2898277420608934433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/05/digamos-que-mis-top-25.html' title='Digamos que mis Top 25'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5611605458411579476</id><published>2011-05-06T10:50:00.007-07:00</published><updated>2011-05-06T12:06:55.240-07:00</updated><title type='text'>El Quelele</title><content type='html'>Al señor le decían "El Quelele". La razón la desconozco. No lo conocí yo a El Quelele, pero mi abuelo materno sí que lo conoció. A mi abuelo materno tampoco lo conocí personalmente, sino por medio de las anécdotas que de él se cuentan, que son varias. Dice mi papá que mi familia materna sólo cuenta las anécdotas en las que sale victorioso. Es normal. Si las aventuras de Don Quijote de La Mancha las hubiera escrito un familiar, de muy pocas nos habríamos enterado. Pero Cervantes no tenía ninguna relación consanguínea ni por afinidad con Don Quijote, así que nos contó todos esos episodios en los que además de no salir vencedor, termina haciendo el ridículo. Por eso es normal que mi familia materna cuente las anécdotas más favorecedoras de mi abuelo materno y que mi familia paterna haga lo propio con mi abuelo paterno. Yo no sé cuál sería el resultado si mi familia de un lado empieza a contar historias de los miembros de mi familia del otro lado. No somos los Capuleto y los Montesco, ni mi padre fue Romeo ni mi madre fue Julieta, pero yo creo que cada familia debe ceñire a sus propias historias, para ahorrarse problemas que terminen en tragedias o, peor aún, en comedias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis pensamientos, que no tienen la buena costumbre de ser disciplinados, se paseaban ayer por rincones empolvados de la memoria y recordaron a El Quelele. La imaginación tuvo que entrar a escena porque yo no conocí a El Quelele por lo que me tuve que inventar una imagen de él. Me lo imaginé muy anciano, arrugado, muy arrugado, aunque tal vez tuviera la piel tersa como de bebé. Traía un sombrero, pero no era de muy buena calidad, más bien era de palma y seguro que lo había comprado en ese pueblito cerca de Nácori Chico donde tejen buenos sombreros de palma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba sentado El Quelele en una banqueta alta, seguramente en una esquina, que es donde los ancianos de los pueblos gustan sentarse para poder observar lo que ocurre no sólo en una calle, sino en dos. O mejor dicho en la intersección de dos calles, duplicando el alcance de su quieta vigilancia. No lo tengo muy claro, pero para mí que El Quelele era un viejo muy observador y un tanto pícaro. Hay que enteder que había vivido mucho y no sólo había conocido Nácori Chico, sino también los pueblos del río Sonora y hasta había estado en Cananea y Agua Prieta. Es más, cuando llevó a cruzar ganado a Estados Unidos no se conformó con quedarse en Agua Prieta, sino que cruzó a Douglas, Arizona, con lo que podíamos aventurarnos a decir que era un hombre internacional. Todo esto también me lo estoy imaginando porque la gente que cuenta anécdotas del pasado suele ser omisa sobre los detalles que le ayudan a uno a contextualizar. Bueno, mi tío Santiago no. Él abundaba en detalles a manera de hacerte pensar que lo que te estaba contando había ocurrido ayer o tal vez anteayer, sólo para enterarte después de un buen rato que era una historia ocurrida en la década de los años cuarenta (&lt;em&gt;circa&lt;/em&gt;). Pero en todo caso no fue mi tío Santiago el que me contó la historia de El Quelele, es decir, los pocos detalles de la historia de El Quelele y mi abuelo materno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelo materno se llamaba Rafael, no por casualidad. Digo no por casualidad por dos cosas tal vez sin ninguna relación. La primera es que no es casualidad que se llamara como yo, porque mi nombre me lo pusieron en su memoria. Eso y que nací el día en que antiguamente se celebraba el día de San Rafael y que ahora la Iglesia en política de austeridad decidió unir junto a los otros dos arcángeles para festejarlos en un solo día, el 29 de septiembre. Ni siquiera sabemos si se lleven bien los tres arcángeles, o si se pasen peleando como los tres chiflados, porque es hecho muy conocido que cuando se comparte un gremio sus miembros tienden a celar a los otros y no creo que el gremio de arcángel sea tan diferente a los otros. Pero eso ya lo decidió la Iglesia y no hay mucho que averiguar al respecto, allá ellos si no les gustó la noticia que para eso son arcángeles y tendrán otros asuntos más importantes de qué preocuparse. Pero vuelvo al otro punto por el que no era casualidad que se llamara Rafael mi abuelo materno y es que resulta que su nombre (o sea, nuestro nombre) significa en hebreo "Medicina de Dios" o "Dios cura". Quiero decir que en español eso significa y que originalmente estaba en hebreo, o tal vez arameo o alguna otra lengua muerta de la región medioriental. Y mi abuelo materno, Rafael, conocido de El Quelele, era médico homeópata. No sé si por correspondencia o de manera autodidacta, pero mi abuelo materno recetaba las célebres pildoritas y, quiero creer, curaba a la gente. Seguro no era tan milagroso como San Rafael Arcángel, que al parecer era la mata para la medicina y que por algo le pusieron Rafael, o sea, Dios cura, pero la lucha le hacía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, a pesar de tener tan bonito nombre mi abuelo materno y que tan bien describía su profesión adicional (porque su verdadero oficio era el de talabartero, es decir, trabajador de la vaqueta para hacer sillas de montar y correajes) llevaba por sobrenombre "El Piquete". Desconozco también las razones por las que tenía dicho apodo y aunque abundan las teorías, tengo para mí que la explicación verdadera de su apelativo nunca la conoceremos. Eso que llaman verdad histórica está complicada en este caso, por carecencia (o sea, carencia) de los registros correspondientes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volvamos nuevamente a la esquina en la que estaba sentado El Quelele en alguna fecha desconocida de un borroso tiempo pasado. Seguramente estaba volteando primero para un lado y no encontró nada digno de detener su mirada, por lo que decidió voltearse hacia la calle por la que venía aproximándose mi abuelo materno, o sea, El Piquete. Venía montando un caballo, aunque tal vez no fuera caballo sino una mula. Es más, yo creo que ni siquiera era una mula sino tal vez un simple asno, o asna, eso tampoco nunca me lo aclararon. O si lo hicieron no lo recuerdo; no todos tenemos la memoria que tenía para esas cosas mi tío Santiago. Ya habíamos acordado que El Quelele, a pesar de tener un apodo tan discutible, era una persona de picardía probada y ágil ingenio, por lo que no quiso dejar de hacer un juego de palabras cuando pasaba mi abuelo montando una bestia y le dijo: "Péguele un piquete" (golpe para hacerlo andar), aprovechando la ambigüedad de poder estarse refiriendo al caballo, mula o asno... o a mi abuelo materno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Rafael Durazo, es decir, mi abuelo materno al que ahora ya podemos conocer (si pecamos de confianzudos) como El Piquete, optó primero por dejar pasar la broma. Continuó el paso sosegado de la bestia que montaba mientras su mente que también era muy ágil, tal vez más que la del propio Quelele (y esto lo digo con el sesgo de ser parte de su familia) optó por devolverse para volver a pasar frente a El Quelele. Justo cuando pasó frente a él, efectivamente le pegó un piquete a la bestia que le hizo arrancar como los grandes (otra vez, el sesgo familiar). Y mientras pasaba le reviró una sopa de su propio chocolate, preguntándole sobre el arrancón: "¿Qué-le-le parece?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación entre mi abuelo y El Quelele no es seguramente algo que los anales de la Historia deban recoger como patrimonio del ingenio de la humanidad. Es algo mucho más sencillo. Es la lección familiar de la retribución verbal y de la no violencia. De saber llevar las bromas y usarlas a nuestro favor con un poco de esfuerzo mental. Por la falta de objetividad de mis fuentes (que son familia directa) no tengo constancia de que El Quelele haya contestado algo aún más ingenioso. En todo caso mi imaginación se inventó la imagen en la que El Quelele se quedó serio, mirando fijamente a mi abuelo alejarse montando a paso rápido resultado del "piquete" que acababa de propinarle a la bestia, mientras pensaba lacónicamente: "Con ese Piquete, mejor no meterse".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5611605458411579476?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5611605458411579476/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5611605458411579476' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5611605458411579476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5611605458411579476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/05/el-quelele.html' title='El Quelele'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5474839622057741205</id><published>2011-05-03T14:43:00.010-07:00</published><updated>2011-05-03T15:42:47.610-07:00</updated><title type='text'>Entre garnachas y trajineras</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-rQ-9uiLp_LY/TcCEuw8bIRI/AAAAAAAAAWc/EYrEDUoQuNU/s1600/Apocalipstick.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-rQ-9uiLp_LY/TcCEuw8bIRI/AAAAAAAAAWc/EYrEDUoQuNU/s200/Apocalipstick.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5602623875396083986" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y ya que andamos en las habladas, continuemos con la última parte de la crónica de mis vacaciones, porque el tema ya me va cansando y no termino de concluirlo dentro de mi cabeza (que es donde guardo los pensamientos). La última etapa del viaje fue una escala de varios días en la ciudad de México. Sí, ésa misma: la loca, la giganta, la que hace mucho se salió de sus cabales y que si no fuera por ser psicotrópica y estupefaciente ya se hubiera quedado sin habitantes. El D.F. es, como cualquier formación humana de esas dimensiones, un fenómeno indomable. Pero lo que uno va aprendiendo a fuerza de golpes es que tiene sus trucos. Como cualquier otra demente tiene sus horas y sus métodos que hay que saber cazar para contenerla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que más tiene la ciudad de México es un montón de chilangos que, para bien y para mal, comparten con la ciudad algunas de sus características, entre las cuales sobresalen la locura y la generosidad. De esta última virtud se da uno cuenta muy pronto. Yo apenas había llegado al aeropuerto y tenía a un gran amigo esperándome para darme un aventón a las entrañas del centro histórico, a pesar de que el tráfico puede llegar a ser una pesadilla. Y un poco más tarde otra conocida me compartió una trendy bolsa de Herbalife para no cargar con mi equipaje y tirarme a las calles (casi literalmente) con un cambio de ropa para pasar esa noche (todavía no sabía dónde y, de hecho, lo supe como a las cinco de la mañana siguiente). Esa bolsa de Herbalife me protegió de los potenciales ladrones de la colonia Doctores, que no se iban a rebajar a asaltar a lo que parecía un vendedor de productos cosméticos de casa en casa, y se convirtió en uno de los símbolos de mi regreso a la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que la ciudad de México es muy peligrosa, pero es que yo en algún momento muy temprano de mi arribo lo olvidé. Agradezco mucho esa merced de mi memoria selectiva, porque como cualquier otra bestia peluda, la ciudad huele el miedo y a los "coyones" los priva de su diversión. Por eso la recorro con relativa confianza y excepto una vez, que me bautizaron en el tradicional rito de iniciación del asalto callejero, nunca he vuelto a tener otra experiencia de esa naturaleza. Lo que sí sabía casi con certeza es que esa noche algún generoso habitante de la ciudad ofrecería algún rincón donde reposar mis alebrestados espíritus. Obviamente así fue. Y al día siguiente, otra vez se abrieron más puertas de cariñosos residentes que, como es costumbre, acompañaron la delicia de su presencia con las no menos exquisitas delicias que exudan las cocinas de mi país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche siguiente volvió a pasar desapercibida con las distracciones de la música, de la gente, de las luces... de los tacos. En fin, si la noche no puede ser desperdiciada para el reposo, tal vez la mañana sería propicia para descansar... bueno, un fragmento de la mañana, porque era domingo y no es día para echarse por la borda. Nada mejor para un día de desvelo y resaca que ir a asolearse en un mercado de antigüedades, caminar por la colonia Roma o comer hartos guisos oaxaquenos en Coyoacán. O sea, si la ciudad está desquiciada las actividades que uno haga en ella deben estar a tono, evitarse en todo momento la consistencia y prorrogar el descanso para otras épocas de la vida que lo hagan imprescindible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la ciudad de México, el más rico del pueblo (y del mundo, para ser precisos) se había mandado construir un nuevo museo para exhibir su colección privada de arte. Yo podré tener una lista bastante abultada de defectos, pero la indiferencia no es uno de ellos. Había que ir a enterarse y como es mi mala costumbre dejar mis comentarios por escrito. Por fuera el museo quedó bonito, extravagante como nos gusta a muchos, aunque un poco opacado por estar en medio de los altos edificios que albergan el corporativo del más rico del pueblo que, seguramente por ser amante de la tradición colonial, puso sus tiendas de raya abajo de donde trabajan la mitad de sus empleados para evitar las fugas de capitales. Por dentro, hubo varias cosas que me gustaron de la colección, pero como yo no entiendo mucho de esas cosas, mejor ahí la dejo sin mayor explicación, ni &lt;em&gt;further comments&lt;/em&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra característica que tiene la gran ciudad, la loca, la giganta, es que es muy fácil perder el sentido de la realidad. Específicamente es muy fácil perderlo cuando sus tiendas departamentales te ofrecen los maravillosos &lt;em&gt;chorro-mil &lt;/em&gt;meses sin intereses, que dan la impresión de que uno puede comprar lo que quiera, en fin que en abonos chiquitititos no se siente el golpe. Y claro que se siente. Pero ya es demasiado tarde, la trastornada me había contagiado de su artificial opulencia. Había que volver y para reponerme de la sensación de vacío que siento cuando se acercan las despedidas, fijé mi mente en la cama que prometía el postergado descanso y la emoción de volver a la normalidad, en donde conservo la pésima costumbre de pasarla muy bien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5474839622057741205?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5474839622057741205/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5474839622057741205' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5474839622057741205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5474839622057741205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/05/entre-garnachas-y-trajineras.html' title='Entre garnachas y trajineras'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-rQ-9uiLp_LY/TcCEuw8bIRI/AAAAAAAAAWc/EYrEDUoQuNU/s72-c/Apocalipstick.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-6254351595288809911</id><published>2011-04-28T15:08:00.005-07:00</published><updated>2011-04-28T15:53:34.869-07:00</updated><title type='text'>Y luego un pedacito de cielo</title><content type='html'>A veces me da por pensar que tengo una especie de autismo social selectivo ya que hay fenómenos de atención colectiva que no me despiertan más que indiferencia. Por ejemplo, el futbol o la boda de Guillermo y Kate. Así que, a pesar de ser eso de lo que todos parecen estar hablando, yo continuaré con mi crónica vacacional como si ésta sí importara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Hermosillo mi tradición reza que debo ver a todos mis amigos. Sin embargo, el tiempo y mi desorganización causan conjuntamente que esto sea Misión Imposible (una versión mucho menos glamourosa). Sin embargo, el rito empieza más o menos así: avisar a los amigos de mi presencia, organizar una salida a los lugares de tradición o a los nuevos que me puedan recomendar, saludarnos muy afectuosamente, usar un par de minutos para ponernos al día de nuestras respectivas vidas, actualizaciones y demás... luego ya está, empezar a platicar como si nunca nos hubiéramos separado. Esa es la verdadera señal de que una amistad llegó al grado de madurez y se ha alcanzado el maravilloso punto de no retorno. Sea recordando viejos tiempos, comentando los nuevos o tocando lo que llaman "temas de actualidad", cuando se hace con la naturalidad de siempre es la marca patente de que el cariño está intacto, los intereses divergentes pero coherentes y la risa como el cemento que une todos los demás ladrillos. Cuando fue uno el que se fue, se siente cierta responsabilidad por el costo que representa la distancia en el cultivo de nuestras relaciones amistosas, pero el remedio es tener amigos muy buenos para que ni la distancia, ni el tiempo, ni los cambios de planes o los diferentes estilos de vida sean obstáculo para seguir disfrutando la compañía y las enseñanzas de los más grandes amigos, los amigos de siempre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero había otro rito que de ninguna manera podía suspender: la visita obligada a Huásabas. El pueblo de los mil (o menos) habitantes que en un alto porcentaje me define. Mi hermano, mis sobrinos y yo pasamos por el rancho de mi padre. Para hacer honor a los clichés (a los que soy particularmente afecto) me puse una mano sobre las cejas para darme sombra, así como en señal de "este sol del ocaso no me deja ver mis potenciales propiedades" y me sentí como personaje de Pedro Páramo o de comercial de un pick-up Cheyenne. Pero luego me di cuenta que como que no combinaba y mejor decidí seguir otro rito que no por escatológico es menos sagrado y fue marcar el territorio de manera urinaria, siempre teniendo mucho cuidado de vigilar la dirección del viento y de conservar la vista perdida en el horizonte. Luego retomamos el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Huásabas tengo que volver siempre a recibir el abrazo acogedor  del alto cerro que por estar en el oriente del pueblo nos granjeó el título de los "mañanas largas" (suena cursi por lo fácil de la metáfora pero, bueno, digamos que las verdades emocionales también tienen su mérito). Volver para no olvidarme de cómo suena el silencio; el silencio formado por ruidos individuales perfectamente distiguibles y no revueltos en una maraña indescifrable de ruidos que por urbanamente cotidianos dejaron de ser notados (aunque sí percibidos). Volver para ver las mismas caras que desde mi infancia son iguales, ajenas a los estragos de la edad, que con una sonrisa sobria pero apapachadora me hacen siempre las mismas dos preguntas: ¿cuando viniste? y ¿cuándo te vas? Como si lo único que importara fuera el lapso contenido entre las dos, es decir, el tiempo que estaré ahí, en Huásabas, siendo el forastero que nunca acaba de irse, el especimen más bien raro que da gusto que siga siendo tan huasabeño como a los siete años, cuando ignoraba la existencia del resto del mundo. Volver para oír las mismas anécdotas, para oler el aroma a café recién colado emanar de casas que huelen a la modorra de una siesta obligada, para recorrer el callejón que me lleva al río. Ese es mi pedacito de cielo, al que me unen no sólo los recuerdos, la memoria, la identidad, sino también las ganas casi instintivas de volver, no sólo de estar ahí, sino de volver. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-6254351595288809911?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/6254351595288809911/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=6254351595288809911' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6254351595288809911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6254351595288809911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/04/y-luego-un-pedacito-de-cielo.html' title='Y luego un pedacito de cielo'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-428398730349560760</id><published>2011-04-27T14:04:00.005-07:00</published><updated>2011-04-27T15:07:45.882-07:00</updated><title type='text'>La tierra prometida (porque todos tenemos alguna)</title><content type='html'>En la última entrada escrita en este blog había prometido que al día siguiente comenzaría a hablar de mis vacaciones. Yo sé que no es un tema de interés público y que nadie se vería afectado si reservo mis historias para un fuero más privado. Pero los blogueros somos así, una especie rara (o común, en realidad) de exhibicionistas, que gustan de pensar que no faltará el individuo que quiera malgastar su ocio en enterarse de nuestras vidas. El caso es que incumplí mi promesa y una semana después vine a cumplirla porque, como reza el adagio, la palabra obliga. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero comenzar confesando que volé rumbo a México vestido de traje. No diré que impecable, porque en Costa Rica los boleadores escasean y mis zapatos así lo muestran con frecuencia. Tampoco diré que elegantísimo porque entre que mi peinado no ayuda mucho a mi buena presencia y que ese día vestía un traje de los que en mi clóset reciben la categoría "para el diario", pues no parecía yo ningún maniquí de Bergdorf Goodman. Pero aun así llamó la atención entre los demás pasajeros y otros conocidos que se enteraron. No fue casual que volara yo de traje y varias razones convergieron para que así lo hiciera. Primero, que uno es muy listillo y vuela el último día de trabajo, así que tuve que salir corriendo de la Embajada al aeropuerto y cambiarme de ropa era un retraso al que no quería enfrentarme. Segundo, que yo soy nostálgico del pasado (así nomás porque sí) y sé que en otras épocas las señoras iban peinadas de salón cuando tocaba tomar un avión y los caballeros vestían también sus galas. Sé también que en el presente sería absurdo intentar un lucimiento de esa naturaleza, dada la relativa democratización del transporte aéreo, pero tampoco estorba de vez en vez ponerse guapetón para volar. Tercero (y más importante) ir vestido de traje en el avión era un &lt;em&gt;political statement&lt;/em&gt;, una protesta silenciosa, digámoslo así, contra el abuso del criterio-de-la-comodidad-al-vestir: llámense Crocs, sweating pants, sandalias para tomar el baño o pantunflas son prendas estéticamente reprobables para lucirlas en público y la estética no es cosa que haya que tomarse a la ligera. La comodidad es prioritaria a las horas de dormir, pero a las horas de ver gente conviene tomarse la atención de no lucir espantoso para los demás. Es, pongámoslo así, una obra de caridad del siglo XXI. (Aclaración: yo cuando me pongo de purista soy, lo reconozco, una persona insoportable)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a la ciudad de México y empecé con abundancia lo que tanto disfruto: comer y ver amigos. Sólo estaría por la noche en la capital del país y por la mañana temprano saldría a mi tierra natal, el desierto sonorense, donde una familia grande, más amigos geniales y más comida deliciosa me esperaban. Pero esa noche fue suficiente para comer dos veces. Y en obvio de repeticiones (como dicen algunos abogados cuyo barroquismo no aprecio) decidí sí repetir y en ambas ocasiones deglutí número indeterminado de tacos, que el nacionalismo gastronónimo es de los únicos en México que en vez de debilitarse se han fortalecido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí llegar a Sonora es como llegar a un edén. No se me acuse de falta de criterio, sé perfectamente que si Adán y Eva hubieran escogido su edén, es muy poco probable que se decidieran por un lugar con temperaturas a la sombra de 50°C e inviernos también severos, pero la tierra de uno es siempre encantadora. Hermosillo es mi edén metafórico, pues, que nace de la seguridad de lo conocido, de la belleza de lo querido, de experimentar la sensación de volver sin haberme ido nunca. Salir del aeropuerto y ver las caras expectantes de mi padre, hermanos y sobrinos; respirar el aire seco del desierto impregnado de sutiles tonos de carne asada; y reconocer todo lo que siempre ha estado ahí, es una delicia de vacación. Llegar a la casa paterna, armónica en el caos de una familia que se expande a ritmos de &lt;em&gt;big bang &lt;/em&gt;y abrazar a los sobrinos que crecen como si tuvieran una dieta basada en aceite de bacalao, me convence inmediatamente de que los demás lugares del mundo que no conozco deberán esperar, porque yo tengo que volver tan seguido como sea posible al lugar al que pertenezco. Al sitio físico y emocional donde nací, donde me formé y donde están enraizados mis más profundos afectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-428398730349560760?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/428398730349560760/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=428398730349560760' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/428398730349560760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/428398730349560760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/04/la-tierra-prometida-porque-todos.html' title='La tierra prometida (porque todos tenemos alguna)'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1352025141098919380</id><published>2011-04-19T16:35:00.003-07:00</published><updated>2011-04-19T16:57:04.182-07:00</updated><title type='text'>Me fui de vacaciones (pero ya regresé)</title><content type='html'>La verdad, la verdad, ya me dio vergüencita andar tan desaparecido y no pasar a publicar en este inasible blog ninguna de las cosas superfluas que abundan en mi cabeza. Entonces, para poner fin a la dolorosa ausencia (not) pasaré a contar que estuve de vacaciones ("pasar a hacer algo" es sintácticamente incorrecto y estéticamente injurioso, pero es para darle enjundia a la debilidad de mi palabra escrita, un recurso literario vil y despreciable). Volviendo al punto, es un hecho conocido que las vacaciones son una cosa linda. Son tan bonitas que si no existieran yo me las inventara (para decirlo con el nefasto romanticismo de Ricardo Arjona). Y, ojo, no es que uno desprecie su vida normal o su trabajo (¡Dios guarde tal despropósito!) es solo que romper la rutina es uno de esos derechos conquistados con sangre de por medio y no se trata de andar desperdiciando las conquistas laborales, que tanto engordamiento de líderes sindicales nos han costado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema que ahora yo tengo cuando tomo vacaciones es que mi corazón debe escoger entre dos opciones que resultan casi mutuamente excluyentes. La primera opción es ir a conocer mundo (que le dicen) porque es muy feíto eso de estar en esas conversaciones en las que todos dicen lo encantador que es un lugar y uno no tener más referencias que las de un documental del National Geographic. Claro, por hacerse el interesante uno pone cara de aquiescencia, pero por dentro se cuestiona si será muy naco reconocer que no se conoce el predio. Que si viajar ilustra y todas esas cosas alimentan el impulso de recorrer lo desconocido, para hacerlo medianamente conocido (y la cuenta de ahorros más flaca). Pero, por otro lado, para los que vivimos lejos de las más importantes querencias está el otro impulso: regresar al terruño, dejarse apapachar por la familia, conversar con los amigos con énfasis en la nostalgia del pasado, que siempre fue un tiempo mejor. En esta ocasión, en mi caso, ganó este segundo ímpetu y me dirigí a las sonorenses tierras, con breve pero sustanciosa visita a la antigua capital azteca, a México Tenochtitlan, que luego fue ciudad de México, y después D.F., y luego simplemente Chilangolandia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la intención de alargar el efecto vacacional me daré a la tarea de informar a los potenciales lectores de este blog (que son más metafísicos que físicos) de lo que hice durante las mismas. Recordar es volver a vivir, dicen las viejitas (y también algunos viejitos). Pero no lo haré de corridito, sino en fascículos (unos cuantos, que mis vacaciones tampoco fueron las 400 leguas de viaje submarino), así que al peor estilo de telenovela mexicana, esta breve entrada termina con un espantoso "Continuará..." (que espero cumplir mañana mismo).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1352025141098919380?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1352025141098919380/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1352025141098919380' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1352025141098919380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1352025141098919380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/04/me-fui-de-vacaciones-pero-ya-regrese.html' title='Me fui de vacaciones (pero ya regresé)'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8606576150133175189</id><published>2011-03-14T17:13:00.001-07:00</published><updated>2011-03-14T17:15:35.434-07:00</updated><title type='text'>Con ganas de caminar la historia al revés</title><content type='html'>A veces me dan ganas de cerrar mi cuenta de Facebook. Sólo a veces. Muy pocas veces. Obvio, también la cuenta de Twitter y olvidarme del Blackberry Messenger. Incluso, cuando la crisis es grave, he querido perder el celular y decir en el trabajo que ya solicité otro pero que se están tardando, prolongando el pretexto por años. Estar intermitentemente ilocalizable y sin posibilidad de localizar a los demás. Yo sé que desde algunos puntos de vista esto suena como una pesadilla. Yo mismo siento escalofríos nada más de imaginármelo. Otros, gente cada vez menos frecuente, mal llamados tecnófobos, reaccionarían diferente a mi crisis y dirían que si eso hiciera nada pasaría, que hace sólo una década o tal vez un poco más la ilocalizabilidad intermitente era el pan nuestro de todos los días para casi cualquier mortal, excepción hecha de presidentes de países y esas cosas. Sin embargo, ese argumento no basta por sí solo, porque también hace 60 años las mujeres no votaban y eso no hace que ahora podamos repetir el desaguisado nada más por andar de nostálgicos del pasado. Hace un siglo la mayoría de la gente no usaba sistemas de desagüe doméstico, ése que hace desaparecer los prescindibles resultados de la digestión sólo con tirar una cadena y jamás se le ocurriría a alguien cuerdo proponer que desaparezcamos ese útil invento y volvamos a la insalubre costumbre de usar letrinas. Es decir, la controvertida idea de progreso humano es un boleto de ida sin posibilidad de retorno, a menos que se quieran nadar en las peligrosas aguas del ostracismo y ¡Dios guarde!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, la fatalidad tecnológica está tan ligada al modus operandi de la clase media mundial que a uno no se le presenta el cambio como un dilema (donde se escogen entre dos posibilidades de truculenta elección) sino como un proceso ajeno a nuestra voluntad que lo único que requiere de nosotros (ya que puede prescindir de nuestra opinión) es afilar nuestra capacidad de adaptación. La pregunta de si nos gustan o no nos gustan la pérdida de privacidad y la abrumadora facilidad con la que podemos ser localizados, investigados, descubiertos se hace, entonces, irrelevante. La cuestión pasa a ser de qué manera podemos proteger el poco espacio que nos quedó y que todavía podemos llamar privado. ¿Cómo podemos defender el sagrado derecho a sentirse solo a veces? En un planeta de más de 6 mil millones de habitantes ya es bastante complicado estar físicamente solos, pero ahora ya no únicamente habitamos el espacio físico, sino también uno virtual que no por artificial es menos importante. En ese espacio podemos pasar casi todo nuestro tiempo y ahí sí que la soledad es punto menos que una imposibilidad científica, ahí lo que abundan es la sobre-información (que a veces tiene el efecto perverso de des-informar) y el acceso directo a toda clase de productos culturales (ideas, arte, mal gusto, faltas de ortografía, de todo un mucho, un muchísimo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo ninguna conclusión de estas preguntas, de estos cuestionamientos inoportunos, sólo tengo dudas, incertidumbres, buena voluntad (porque el optimismo no es que lo piense abandonar en el corto plazo). Me gusta la nueva manera de SER, de existir, pa’ que se oiga bonito, en el que las telecomunicaciones nos transportaron a vivir por lo menos a medias en la virtualidad (que nada tiene que ver con la virtuosidad). Pero, también me asalta el deseo de caminar a la inversa en el camino del progreso, deseando que el final de ese camino invertido sea el &lt;em&gt;bon sauvage&lt;/em&gt;, el Rafa &lt;em&gt;bon sauvage &lt;/em&gt;que, según mis cálculos, se la pasaría de maravilla corriendo en la playa, comiendo cocos y vistiendo una sugerente hoja de parra en salvas sean las partes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8606576150133175189?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8606576150133175189/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8606576150133175189' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8606576150133175189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8606576150133175189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/03/con-ganas-de-caminar-la-historia-al.html' title='Con ganas de caminar la historia al revés'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1625029250703612024</id><published>2011-02-25T15:42:00.008-07:00</published><updated>2011-02-25T17:17:20.476-07:00</updated><title type='text'>Mi vida en Huásabas, capítulo 15</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-hU3ymW1m__A/TWhACXOH12I/AAAAAAAAAVs/cMxp5HF4X4g/s1600/Iglesia%2BHu%25C3%25A1sabas.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 235px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5577778547835524962" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-hU3ymW1m__A/TWhACXOH12I/AAAAAAAAAVs/cMxp5HF4X4g/s320/Iglesia%2BHu%25C3%25A1sabas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Hace meses que no escribo un capítulo de la serie que llamé "mi vida en Huásabas". Tal vez sólo sea por cuestionarme si el paso del tiempo y la distancia hacen mis recuerdos infantiles cada vez menos confiables, tanto que me hacen preguntarme si alguna vez tendré que cambiar el nombre de la serie a "mis idealizaciones en Huásabas" por haber perdido todo sentido de la historicidad, de la realidad, de lo que tan pomposamente llamamos "objetividad". Para no complicarme con esos razonamientos, hoy decidí escribir de un recuerdo que no tengo, que no forma parte de mi memoria sino que llegó a ella por mera tradición oral. En ese recuerdo yo soy el protagonista, pero mi cortísima edad no registró la anécdota. Tan es así que la mayor parte de los detalles los tendré que inventar con todo e incomodidad que me causa andar por la vida diciendo mentiras. Pero no me juzguen mal los eventuales lectores, la intención es lo que vale, dice el dicho, y mi intención es pasar un buen rato inventando recuerdos que no le hacen daño a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todo está inventado en esta historia. Tengo testigos. Yo de niño fui una persona particularmente espiritual y religiosa. Hago la distinción entre los dos términos porque aunque están profundamente ligados no significan lo mismo. La espiritualidad se refiere a la relación del individuo con la divinidad y lo trascendente (lo inmaterial, digamos, para darle un toquesito), mientras que la religiosidad es, además, la adherencia a liturgias, ritos, creencias específicas, dogmas y normas que están sancionadas (autorizadas) por una institución religiosa. Pues yo creo haber sido un niño que era tanto espiritual como religioso desde una edad que podríamos decir precoz. Mis diálogos con Dios (hasta ahora más bien monólogos, porque Dios no es tan verbal como yo) eran constantes y si veía una araña le hacía una oración por intercesión de San Jorge bendito (que según la oración &lt;em&gt;amarraba a los animalitos para que no nos picaran ni a mí ni a mis hermanitos&lt;/em&gt;), si iba a hacer alguna actividad de riesgo invocaba al ángel de la guarda (que, la verdad, era &lt;em&gt;mi dulce compañía y no me desamparaba ni de noche ni día&lt;/em&gt;) y antes de acostarme siempre me recordaba a mí mismo que &lt;em&gt;con Dios me acuesto, con Dios me levanto, con la gracia de Dios y del Espíritu Santo&lt;/em&gt; (la repetición cacofónica en ese tiempo me resultaba una estética rima, además de que es por todos sabido que el Espíritu Santo viene en la forma de palomita buena onda y es muy tranquilizante para dormir sin preocupaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, insisto, también era una persona (personita, persona en ciernes) muy religiosa, profundamente adherido a la fe católica, apostólica y romana (aunque, debo confesar, sí me daba como envidia infantil que el papa hubiera escogido Roma como residencia, en vez de alguna ciudad de Sonora, digo, ¿qué le pide el desierto al Mediterráneo? Claro, cuando pasó el tiempo las razones históricas me parecieron una razón muy poderosa para la elección romana). Los ritos y celebraciones religiosas no sólo no me daban pereza, como les suele ocurrir a niños y adultos, sino que los gozaba ampliamente. Tan era así que cuando oía sonar esas campanas de la iglesia de Huásabas me emocionaba y quería salir corriendo a no importa qué rezo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá contaba, con cierto orgullo me parece, que una vez recalé (un huasabeño que se precie de serlo no puede prescindir jamás de este jocoso verbo) a la reunión de las celadoras. Sobra decir que no tenía yo, a mi brevísima edad, vela en ese entierro. Las celadoras eran señoras, adultas, serias, responsables, que estaban comprometidas con velar al Santísimo una vez por mes y tenían un calendario bien definido para saber qué día le tocaba a cada una. Yo era un mocoso (literalmente) de cuatro años de edad o menos (y del sexo masculino) que sólo tenía un celo fuertísimo por las actividades religiosas de mi comunidad, pero que por más voluntarioso (metiche) que fuera no podía participar en todas. Es decir, las celadoras tenían su reunión para discutir temas relativos a su oficio y yo no era celadora (ni tenía la edad ni el sexo requeridos para serlo). No importaba, me quedé durante toda la reunión sentado en esas largas bancas de madera, a la sombra de aquellos cipreses que estaban al lado de la vieja casa cural hasta que una celadora caritativa me llevó de regreso a mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese es uno de los recuerdos que no tengo completos, pero que fui construyendo cuando mi mamá me lo platicaba (ella tampoco era celadora, sino legionaria, cantora y madre de siete hijos, por lo que seguramente a ella también se lo platicó quien me fue a llevar de regreso a mi hogar). Tampoco recuerdo cuando otra vez me salí de la casa y me estuvieron buscando un buen rato. Seguramente habrán temido mis padres que me hubiera ido rumbo al río o las milpas, donde los peligros no eran pocos y el ángel de la guarda tampoco hace milagros, su oficio tiene los límites que el sentido común impone. Pues no, no me fui a las milpas ni al río, sino a la iglesia. porque escuché las campanadas con la que en Huásabas se marcaban algunas horas del día y pensé que era hora de ir a misa. Y ahí, recostado en una banca, ante la ausencia de gente y de liturgia alguna, me dormí una buena siesta eclesiástica. En algún momento la celadora, que era la única habitante de la iglesia en las horas de tedio en las que a mí me daba por dormir siestas eclesiásticas, me encontró y dio aviso a mis padres. El otro día me recordaron que por ese episodio mi tía Lola le dijo a mi mamá: - "Ya ve, comadre, es como el niño perdido y hallado en el templo". Rafaelito se sintó especial, no a cualquiera lo comparaban con C&lt;em&gt;hísus Craist&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro tiempo y en otro contexto, Ernest Hemingway se preguntó&lt;em&gt; ¿Por quién doblan las campanas?&lt;/em&gt; Yo a los cuatro años ni me lo cuestionaba, si las campanas de Huásabas doblaban era porque reclamaban mi presencia en la iglesia, sea para asuntos celatorios que no entendía o para dormirme una jetita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1625029250703612024?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1625029250703612024/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1625029250703612024' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1625029250703612024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1625029250703612024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/02/mi-vida-en-huasabas-capitulo-15.html' title='Mi vida en Huásabas, capítulo 15'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-hU3ymW1m__A/TWhACXOH12I/AAAAAAAAAVs/cMxp5HF4X4g/s72-c/Iglesia%2BHu%25C3%25A1sabas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5834013831656805839</id><published>2011-02-22T13:48:00.008-07:00</published><updated>2011-02-22T16:01:23.106-07:00</updated><title type='text'>Sobre los disturbios de medio oriente y los míos propios</title><content type='html'>En el último comentario que recibí en la pasada entrada de este blog me sugirieron que escribiera sobre las manifestaciones sociales y cambios políticos súbitos que han ocurrido en Medio Oriente y el norte de África. Aceptar la propuesta, debo admitir, me resulta complicado porque soy neófito en el tema, me falta mucha información y no ando muy solvente en claridad mental. Sin embargo, como prácticamente todos los temas sobre los que escribo reúnen las tres condiciones recién citadas, me atreveré a emitir algunas opiniones, en fin que, arropados en la bandera de la libertad de expresión, se pueden cometer toda clase de excesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes debo contestar de manera muy firme al comentarista que me sugirió el tema (cuya no-mexicanidad asumo por la des-cacahuatización de la palabra 'maní'), que yo podré dejar a López-Dóriga sin el menor problema, en fin que &lt;em&gt;juay de rito,&lt;/em&gt; pero abandonar el maní, eso sí jamás. Junto con la coca-cola es uno de mis vicios admitidos y es convenientente solapado por mi ya-de-por-sí laxo super ego, sobre todo ahora que mi proveedor de cacahuates me inspira abundantes (y frugales, como me gustan) reflexiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegando al punto que nos ocupa, hay algo en los últimos eventos de esa región del mundo que huele a cambio profundo. Me da la impresión, tal vez por primera vez, de que estoy viviendo dentro del libro de Historia. No digo que en mi lapso de vida no hayan pasado ya acontecimientos que serán hitos que otros pupilos con la cara desencajada y los ojos somnolientos tendrán que aprenderse para pasar sus exámenes correspondientes. Claro que han pasado en estos últimos treinta años cambios de rumbo que afectan buena parte de las vidas ajenas y, para no excluirme, de la mía propia. Sólo por citar ejemplos: la desaparición de la Unión Soviética, la caída del muro de Berlín, el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, la segunda guerra en Iraq (segunda, por así decirlo), el ascenso de China como potencia económica, etcétera, cambiaron lo que de manera poco precisa se conoce como el "rumbo" de la humanidad. En esos eventos, de cualquier manera, o yo estaba demasiado chico o traía la cabeza puesta en otras cavilaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, esta serie de eventos que han desestabilizado en unas cuantas semanas a toda una región mundial pareciera que traen sus propios vientos de cambio (&lt;em&gt;winds of change&lt;/em&gt;, para citar a Scorpions en esa canción sobre el fin de la guerra fría y la unificación de las Alemanias). ¿Qué los hace especiales? Me aventuraría a decir que a diferencia de otras desestabilizaciones sociales del siglo XX, éstas no han estado tanto influidas por ideologías definidas patrocinadas por potencias específicas, cuanto por dinámicas propias que emergen de los propios países por el descontento de poblaciones más educadas por sus condiciones de vida. Algo parecido a lo que ocurrió en la Revolución Francesa, si se me permite la analogía. Las estructuras de poder en estos países del mundo no están funcionando para redistribuir la satisfacción social (o la insatisfacción social, claro). Ok, tampoco en Europa, América del Norte, Latinoamérica o el resto de África, los gobiernos están distribuyendo nada bien, pero al menos en estas regiones los períodos de caducidad de sus líderes son menores. Es decir, ya uno se cansa con los personajes de un sexenio, no me puedo imaginar la fatiga que deben causar los mismos líderes por 30 o 40 años. Si no hay muerte más segura (y lenta) que la que causa el aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de continuar, quisera hablar de la denominación de esta región como el Medio Oriente. ¿Qué hace de estos países una unidad regional? Porque partiendo de los eurocéntricos conceptos de Medio o Lejano Oriente, el norte de África vendría a ser otra cosa y es ahí donde se han dado los eventos y cambios más intensos, específicamente en Túnez, Egipto y Libia. Sin embargo, el término Medio Oriente es muy elástico y, en sus formas más amplias, incluye además de lo que específicamente es el Medio Oriente, el norte de África, Irán y hasta los países del Indostán. Para efectos didácticos, el Medio Oriente ampliado es la región en la que (exceptuando a Israel) se comparten en mayor o menor medida rasgos como los siguientes: la fuerte presencia de grupos étnicamente árabes, se habla árabe (esto tampoco es el caso de Irán o de los países del Indostán), el Islam es una forma de vida que trasciende lo religioso para imponerse también en lo civil y lo político; hay desiertos, camellos, petróleo, gente excesivamente rica, los hombres suelen usan prendas de vestir que se parecen más a las que en Occidente usaban las mujeres, en fin, hay algunas características que las hacen sociedades más o menos similares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus estructuras de poder político son otra cosa similar entre las naciones de este Medio Oriente ampliado y que ahora justamente tienen a todo el mundo (por así decirlo) en la zozobra. Se trata de jerarquías que se sostienen en el poder por períodos muy prolongados, donde no es poco común que el traspaso de poder sea de manera dinástica, el control político suele ser bastante férreo y la separación Iglesia-Estado no es un tema de la agenda. Socialmente también hay varias coincidencias, porque muchos de los países de la región han experimentado una prosperidad económica que ha creado fortunas indecibles y que, en mayor o menor medida, ha incidido para que los niveles de salud y escolaridad de la población general hayan mejorado radicalmente.&lt;br /&gt;[Si buscan en este párrafo y el anterior excepciones a mis sobresimplificadas generalizaciones, las encontrarán por montones, pero estoy tratando de construir las similitudes entre los países de dicho Medio Oriente ampliado, con el anticipado reconocimiento de mi ignorancia sobre la región y usando como fuente lo poco que he leído al respecto.]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratando de entender la rapidez con la que las protestas iniciadas en Túnez, se contagiaron a Egipto, Yemen, Jordania, Siria, Bahréin, Libia, Marruecos, Iraq, Irán (más o menos en ese orden) pondría los siguientes elementos en la fórmula del modelo explicativo: gobiernos dictatoriales cerrados + población más educada y saludable que antaño + injusticias sociales y restricción de libertades = polvorín. Ahora bien, ni las reivindicaciones ni los resultados han sido los mismos en todos estos países, pero tal vez el denominador común sea la petición de condiciones más justas de vida y la abominación por las injusticias de los regímenes que estos pueblos han padecido (tenido, si buscamos la palabra más neutra).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí parece haber cambiado de manera más o menos general es, por un lado, el valor que la justicia social tiene ahora entre esos pueblos y, por otra parte, el rol que las personas consideran que juegan para exigir cambios e incidir en su autodeterminación. En los países de Europa la concepción del individuo como sujeto de derechos en la conducción de su gobierno también fue un concepto nuevo en su tiempo. Que los monarcas fueran elegidos por orden divina significaba, en otros términos, que el individuo (lo que ahora es el ciudadano) no tenía la menor vela en ese entierro. Misma historia en América en el siglo XIX (en EE.UU. antes), las personas que habitaban en las colonias empiezan a pensar en que ellas pueden ser quienes decidan lo que pase en sus territorios, después de siglos de aceptar la idea de que las órdenes se tomaban en la metrópolis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero asumir con lo que acabo de decir que la historia es lineal y que la democracia y la economía de mercado son el fin de la historia (Fukuyama &lt;em&gt;dixit... &lt;/em&gt;y se equivocó), a donde todos los pueblos tienen que llegar. Tal vez el mundo árabe llegue a otra forma de administración de su poder político que no coincida con la mentalidad occidental (y occidentalizadora). Quizás formas democratizantes súbitas en sociedades que no las han tenido puedan llevar al caos social casi de inmediato (e Iraq vuelve a mi memoria). La importancia de los cambios actuales es la conciencia asumida del poder del individuo, de las colectividades, de los marginales (o los que no son tanto) para cambiar algunos aspectos de sus gobiernos, de sus sociedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me conceden un dejo de optimismo súbito, la lección que deben aprenderse los líderes del mundo por los recientes acontecimientos es que en ningún lugar del mundo las dictaduras están escritas en piedra. Ninguna estructura dictatorial puede resistir el ímpetu de la libertad o del sentido de justicia que las sociedades dinámicamente construyen y reconstruyen. Los seres humanos asumen cíclicamente que son individuos y que también son parte de una colectividad. Si a eso le agregamos tecnologías que nos permiten comunicarnos masivamente de manera casi inmediata, podemos decir que en el futuro nadie estará a salvo de las ideas de otros. Y las ideas son muy poderosas, no sólo porque alientan nuestros valores sino, incluso, porque a veces tienen el poder de cambiarlos o de generarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queda esperar que pronto se recupere la estabilidad de los pueblos ahora incendiados por sus muchas pasiones, porque en río revuelto sólo algunos pescadores (los más listillos) tienen ganancias. Queda esperar con mucho ahínco que una vez pasado el torbellino esas naciones tengan la oportunidad y los sabios liderazgos para reconducirlos a formas organizativas que convengan más a todos. Queda desear que no mueran más personas, que la represión como forma de actuación pública empiece de una vez por todas a formar parte del cementerio de los conceptos humanos que cayeron en desuso porque así lo quisieron las voluntades colectivas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5834013831656805839?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5834013831656805839/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5834013831656805839' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5834013831656805839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5834013831656805839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/02/sobre-los-disturbios-de-medio-oriente-y.html' title='Sobre los disturbios de medio oriente y los míos propios'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8671533099910070544</id><published>2011-02-18T13:54:00.006-07:00</published><updated>2011-02-18T14:55:34.889-07:00</updated><title type='text'>¿Juay, juay de risa?</title><content type='html'>No sé qué tiene el ridículo ajeno que causa morbo. ¿Morbo? Sí, morbo entendido como interés malsano por personas o cosas (la RAE &lt;em&gt;dixit&lt;/em&gt;). Porque la llamada pena ajena no es más que comedia con un dejo de remordimiento, por la incomodidad que nos causan los pocos escrúpulos que nos quedan y que nos hacen sentir mal por burlarnos malsanamente del otro. Pero-mas-sin-en-cambio, el ridículo ajeno nos da mucha risa. No vayamos muy lejos, no hay nada para soltar una carcajada destornilladora como ver caerse (físicamente) a una persona. Si el lugar está lleno de gente que atestigua el vergonzoso evento, aún más. Ahora mismo me estoy carcajeando frente a la computadora, por acordarme de la vez que una de mis amigas (cuyo nombre evitaré mencionar por fingir que todavía me queda algo de decencia) se cayó frente a toda la comunidad estudiantil el primer día de clases en la escuela secundaria. El día en que todos empezábamos a hacernos un nombre en la jungla despiadada de adolescentes hormonales y pubertos que sin la más mínima misericordia aprenden a usar con maestría la poderosa arma social de la burla. Fue justo al tocar el timbre para la formación inicial. Todo el universo (es decir, el conjunto significativo para la estadística) estaba ahí y fue ahí en ese espacio crítico donde se deslizó como jugador de beisbol urgido por anotar una carrera. Para colmo de males, alguien le gritó "&lt;em&gt;safe&lt;/em&gt;" (como si, en efecto, hubiera podido anotar la carrera con la barrida) mientras se sacudía el polvo del uniforme, se revisaba las manos para hacer un recuento de las heridas y abstraía su mente para tratar de olvidar que todo mundo estaba viendo y, no pocos, riendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si uno lo mira fríamente, reírse de la caída ajena parece producto de la maldad humana más depurada. Pero, podríamos aventurar, es la propia naturaleza humana la que hace un lado el sentimiento de la compasión, en parte porque la compasión hace sentir más vergüenza. La risa depura el ridículo pero, al final, reírnos del ridículo ajeno no es más que un interés malsano, aunque socialmente legitimado. Una vez habiendo reconocido mis culpas, procederé a explicar el título de la entrada, que es uno de los últimos escarnios que tiene a un país (por lo menos a una de sus generaciones) riéndose de un pobre hombre que está en la antesala de la senilidad pero que sigue instalado al frente de los micrófonos del noticiero más visto en México. El nombre, Joaquín López Dóriga. Los méritos, haber entrevistado a Santa María de Todo el Mundo. La última entrevista, Anthony Hopkins, sir Anthony Hopkins. El entuerto, que no se oyera el micrófono del traductor simultáneo que tenía que interpretarle la entrevista a Hopkins. La mala idea, que a López Dóriga se le ocurriera que podía improvisar con su inglés de Harmon Hall (o de escuela rural, vaya usté a saber). El resultado, ¿juay, juay de Rito? en sustitución de W&lt;em&gt;hy the film's name is The Rite?&lt;/em&gt; o algo parecido&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver al principal presentador de noticias haciendo el ridículo en televisión nacional y convirtiéndose en el centro de las burlas de las redes sociales &lt;em&gt;ipso factamente&lt;/em&gt;, no deja de dar un poco de penita. Y mucha risa. Es que ya nadie respeta las canas ni tiene consideración de que en su juventud no era el inglés sino el latín la &lt;em&gt;lingua franca&lt;/em&gt;. Teniendo en cuenta esos elementos, todavía cabe preguntarnos, ¿entonces, juay? ¿juay da risa? :P&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8671533099910070544?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8671533099910070544/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8671533099910070544' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8671533099910070544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8671533099910070544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/02/juay-juay-de-risa.html' title='¿Juay, juay de risa?'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-4837888332773182602</id><published>2011-02-15T14:18:00.005-07:00</published><updated>2011-02-15T16:14:45.808-07:00</updated><title type='text'>France se pronuncia como Florence</title><content type='html'>Me une a Francia un gran cariño. Fue el primer país, descontando el mío propio, en el que viví. Desde muy joven me atrajo su lengua (&lt;em&gt;le pupú le mató le gua-guau)&lt;/em&gt;, su cultura y, ahora de manera muy especial (e inexplicable), sus quesos y jabones. Una de mis grandes sorpresas cuando pasé lo que dura un ciclo escolar de ese lado del charco, fueron más que las diferencias (que las llevaba muy presentes) las similitudes entre nuestros pueblos que se materializaron en una gran facilidad para hacerme amigo de franceses y estrechar mis relaciones con ellos. Para quienes lean los diarios, no les será difícil adivinar porqué traje el tema a colación, pero para los que tienen la suerte de estar sustraídos de los medios mexicanos y, en menor medida, de los franceses haré un breve recuento de la situación sobre la que aventuraré mis disipadas opiniones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He de aclarar antes de comenzar que en este blog la sobre simplificación de la realidad es moneda corriente, como también lo es, paradójicamente, la sobre complejización de la simplicidad. Mi explicación con fines informativos sobre el caso de Florence Cassez es la siguiente: una ciudadana francesa (con apariencia celta-nórdica incluida) fue detenida por la Policía mexicana por estar involucrada con una banda dedicada al secuestro y que era dirigida por el novio de la susodicha (cuya culpabilidad, hasta donde yo sé, está un poquito más que acreditada). La detención tuvo la particularidad de que se volvió a realizar una vez completada para que las cámaras de televisión pudieran ver en vivo y en directo la detención de esta terrible banda dedicada a la comisión de tan terrible delito. Cassez fue condenada por un juez a 60 años de prisión, apeló la sentencia porque ella alega su inocencia, pero aquélla fue confirmada. Posteriormente, presentó junto a sus abogados y el acompañamiento consular de la Embajada de Francia en México un juicio de amparo (el que protege las garantías constitucionales). En este último se acaba de confirmar la sentencia, o más bien dicho, se negó que se deba reponer el juicio por considerarse que no hubo garantías violadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso de Florence Cassez se volvió para la relación Francia-México (que no es lo mismo que la relación México-Francia) el tema central, por lo que la decisión judicial en el juicio de amparo de hace unos días ocasionó en el Gobierno francés una serie de declaraciones que han recibido muchos adjetivos calificativos. Por ejemplo, la canciller francesa declaró que la decisión (judicial) en el caso Cassez afectaría indudablemente la relación entre los dos países. A ese nivel estamos, lo que digan tus tribunales afectará nuestras relaciones. Por su lado, el presidente francés, conocido por su personal estilo de gobernar, decidió en venganza que se dedicara a la señorita Florence cada evento de lo que iba a ser un hito en intercambio cultural y exhibición de la cultura mexicana en ese país, que había recibido el nombre de Año de México en Francia. Como su nombre lo indica, el 2011 iba a estar consagrado a una importante serie de eventos en los que se difundiría la cultura mexicana en Francia, ante la invitación de este país al nuestro. Pero bajo la amenaza del presidente Sarkozy (descortés dirían algunos) de criticar por el asunto en cuestión a México, en todos y cada uno de los eventos (en los que inicialmente se planeaba que el tema fuera la difusión de su cultura antigua, moderna y posmoderna), fue el Gobierno mexicano el que decidió cancelar las actividades en las que participaría como Estado hasta que se retirara el detallito de la dedicación a Cassez en cada evento del Año de México en Francia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay varios puntos en este asunto que me dejan mal sabor de boca. El primero es por qué tiene que afectarse un evento cultural de esas dimensiones por un asunto que es eminentemente jurídico (y algo diplomático). La idea era llevar a un país europeo importante el mensaje, breve pero complicado, de que México es más que las cotidianas apariciones mediáticas sobre la violencia generada por el narcotráfico. La cultura ha sido para nuestro país el vehículo ideal para mostrar la riqueza y la diversidad que ha estado casi siempre escondida detrás de estereotipos y, nuevamente, sobresimplificaciones con acentos xenofóbicos. A menos que haya control de daños este año la cultura como instrumento para ese propósito tampoco logrará hacerlo. No este año, no en Francia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo es porqué una relación bilateral entre dos países con economías, poblaciones y vínculos histórico-culturales tan importantes, como los que tienen México y Francia, puede estar determinada por coyunturas sacadas de proporción. Cada asunto tiene su tamaño y sus propios mecanismos para procesarlos dentro de su propia naturaleza. Se entiende que dos hermanos se peleen porque uno le manchó una prenda de vestir al otro, pero ese detalle no debería bastar para que uno dejara de acudir a la boda del otro, con unos grititos sería suficiente, si me permiten la analogía. Cuesta entender porqué un asunto que es judicial termina siendo la piedra angular de toda la relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro asunto que deja dudas es cómo las autoridades francesas se enteraron y convencieron a prueba de todo de la inocencia de Cassez, cuando los tribunales judiciales de otro país en tres instancias encontraron que estaba acreditada su culpabilidad. Cierto que el sistema de procuración de justicia en México es fuertemente cuestionado por la impunidad y la inequidad, pero el acceso de la ciudadana francesa a todos los recursos legales de defensa fue total. Yo no sé si es inocente o culpable, no soy quien puedo decidirlo, pero sé que en terminos legales su asunto fue juzgado y revisado tres veces con los mismos resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que un país haga un berrinche por defender a su ciudadana también se entiende, pero cuesta seguir creyendo que los gobernantes, en general, se entreguen a tomar sus decisiones con las vísceras. Que usen los diversos aspectos de la vida de las sociedades a las que gobiernan como si fueran fichas de negociación de un juego de mesa en el que se pueden divertir intercambiando billetitos de papel. No son Napoleones de manicomio (aunque algunos lo parezcan). Lo que hacen afecta para bien y para mal la vida de las personas, por lo que el mínimo requerimiento es que tengan la suficiente capacidad analítica para distinguir entre temas y asuntos diversos. Sí, gobernar es complejo, pero se supone que ya lo sabían cuando aceptaron su cargo. La cosa pública implica que la racionalidad se imponga y que el objetivo último nunca deje de ser el bien común. En el caso que nos ocupa es difícil identificar qué bien común se protegió, o mejor dicho, qué salimos ganando los mexicanos y los franceses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo personal, critico la reacción del presidente francés y, en términos matizados, justifico la posición del Gobierno mexicano en condicionar el apoyo al programa cultural si en cada evento un monito sarkozyano iba a estar criticando el sistema de justicia mexicano. No sólo por dignidad o ataques aterioesclerosos de nacionalismo, sino por no darnos el lujo de pagar más publicidad negativa, como si no tuviéramos suficiente. Claro, mis patrones son los que hicieron esto último, quién sabe qué pensaría si mi mente tuviera menos sesgo en el asunto. Pero en lo que son peras o son manzanas, sigo creyendo que las decisiones públicas deben poderse justificar sobre la base del bien común. Ah, eso y que si Sarkozy se quiere llevar a Cassez nos deje en prenda a Carla Bruni. Así tal vez nos la íbamos pensando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-4837888332773182602?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/4837888332773182602/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=4837888332773182602' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4837888332773182602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4837888332773182602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/02/france-se-pronuncia-como-florence.html' title='France se pronuncia como Florence'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-168019356639108016</id><published>2011-02-02T16:00:00.012-07:00</published><updated>2011-02-02T17:13:19.111-07:00</updated><title type='text'>Stereo-typing</title><content type='html'>Me gusta escribir en el blog, aunque tengo una especie de rito que consiste en esperar a tener al menos un comentario en la última entrada para lanzarme a hacer otra. Esta vez (como muchas otras) será la excepción. Porque tengo ganas de escribir y estos nudillos se mueven como si necesitara ansiolíticos (y tal vez los necesite pero no los pienso tomar). Para no variar, hoy comentaré el último escándalo que mancilló la delicada sensibilidad mexicana. Somos jarritos de Tlaquepaque los mexicanos, nos quebramos fácilmente, y la mejor manera de lograrlo es utilizar el estereotipo más ramplón que existe: el indígena dormido, cubierto con su zarape multicolor, recargado en el cactus. No sé de dónde provenga el estereotipo, por cierto, y me cuesta creer que alguna vez haya sido apegado a la realidad porque recargarse en un cactus, bien lo sabe Dios, no es cosa que pueda hacerse con facilidad debido a las espinas altamente punzocortantes que los adornan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta ocasión tocó a tres ingleses de cuya existencia me acabo de enterar justamente por el escándalo y que tienen un programa que se llama &lt;em&gt;Top Gear&lt;/em&gt; de la BBC de Londres. Dicen algunos que han comentado la nota que es "buenísimo", aunque dada la poca relevancia que en mis intereses tienen los autos deportivos y las pláticas sobre motores es poco probable que, sea bueno o malo, me pusiera un día a verlo. Pero esto de los escándalos no es cosa nueva, ya en otro tiempo le tocó a un cantante italiano decir que las mexicanas eran feas y bigotonas, sólo para venir a enterarnos un poco después que de cualquier manera a él no le desagradaban los bigotes, &lt;em&gt;if you know what I mean&lt;/em&gt;. Después, la publicidad de una hamburguesa que se llamaba Texican que también utilizaba estereotipo genérico de mexicano, que tampoco gustó en la República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que ahora fue turno de tres ingleses cuyos nombres desconozco y no es mi intención conocer. Como la curiosidad es una cosa tan poderosa que hasta mató al gato, cuando todos sabemos que tiene siete vidas y que no cualquier cosa lo mata, me fui a ver qué habían dicho en tal programa. Y, la verdad, sí me enojé. A lo mejor fue que andaba yo medio enchilado por razones que no tuvieran nada qué ver con el asunto, pero esos condenados gordos me cayeron en la punta del hígado (que, bien a bien, no sé dónde quede, pero se ha de sentir horrible que algo te caiga en la punta del hígado, figúrense nomás, con todo lo que le toca sufrir con las borracheras).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me considero bastante resistente a las burlas hacia mi persona y, cuantimás, a las de mi país. Por eso acudí a la fuente primaria en cuanto empecé a oír los rumores de una carta en la que el embajador de México ante Reino Unido pidió a la empresa una disculpa pública. Estaba casi seguro de que los comentarios más bien me iban a hacer reír y no llorar. Pues ándale que no fue así. Tal vez fueron razones hormonales, insisto, pero esta vez sí me cuajó un poquito el intestino (y buena falta que me estaba haciendo porque lo había traído más bien perezoso).&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En el caso que nos ocupa (el plural es meramente una licencia literaria que me concedo), esos tres ingleses al presentar un carro deportivo mexicano, al cual bautizaron como Tortilla (hasta aquí iba todo bien) decían que los carros deben de ser como los nacionales de donde provienen, o sea, para el caso de México: flatulentos, perezosos y gordos. No tengo una idea muy estudiada del asunto, pero en mi experiencia con mexicanos y extranjeros, no encuentro a los primeros más flatulentos que el resto del mundo. Mucho menos los encuentro más perezosos. Gordos sí, la verdad, bastante, pero es que el sedentarismo asociado a nuestra compulsión cultural con la comida no nos sentó nada bien. No tengo claro si los tres chiflados del automovilismo conozcan México o los mexicanos pero detecté más que un uso, un abuso del estereotipo. Además, los encontré vulgares y sosos, pero tal vez es sólo porque no coincidimos en tipo de humor (hasta &lt;em&gt;Mister Bean &lt;/em&gt;me hace reír más, aunque tal vez sea porque casi no habla). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Como una cuestión de principios (porque siempre es bueno tenerlos, aunque sean unos cuantos) creo que los estereotipos no deben ser desplegados, sino discutidos públicamente. No creo que las generalizaciones de un grupo o de un tipo de gente deban de ser prohibidas ni mucho menos, porque en ocasiones algo de verdad encierran y aun cuando no, son bastante divertidas. El humor, seamos honestos, es también un valor social (y éste es otro principio que tengo). En efecto, hasta las ciencias sociales han sido un montón de estereotipos durante mucho tiempo. Pero también creo en la idea de progreso humano, para el cual el respeto a la diversidad entre nuestras sociedades y en el interior de nuestra sociedad es básico para avanzar (ésta debe de ser la tarde en la que saco a pasear a mis principios). Y para respetar al otro, al que es diferente, lo primero que nos toca es ser cuidadosos en cómo le llamamos, en qué adjetivos les damos, porque las etiquetas que empleamos crean una "realidad social" y esa realidad social puede ser el odio, el desprecio, la animadversión a grupos de personas. Aquí ya estamos hablando de algo serio. El humor es bueno, pero odiar y discrimar no. La línea puede ser delgada o borrosa, pero eso no nos autoriza a desconocer que esa línea existe y que traspasarla puede molestar o hacer sufrir a los demás. Toca preguntarse otra vez entre el cínico "que se aguanten, que le cambien al canal" o pensar en limitar nuestro propio discurso como una manera de hacer efectivo nuestro respeto a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá quienes defiendan una libertad de expresión que no sea limitada ni siquiera por los discursos de odio ni por las apologías de los delitos. En mi opinión, es válida la posición de la libertad de expresión a ultranza, pero cuando hay espacios para discutir los argumentos y las razones del otro (cuando existen). También es diferente la responsabilidad entre quien habla para sí o su círculo cercano y quien lo hace para un medio de comunicación que puede llegar a millones de personas. La carga ética es muy diferente. Tampoco creo que el hecho de que nosotros usemos estereotipos de los demás nos desautoriza a criticar los que emplean contra nosotros. Por lo contrario, eso nos da la oportunidad de saber que no se siente bonito (la empatía, que le llaman) y que también debemos cuestionarnos los estereotipos que nosotros usamos, cuantimás cuando son negativos. No creo en un mundo en el que todo sea políticamente correcto, qué pereza, pero sí uno en el que hagamos esfuerzos por respetar más al otro (John Lennon no ha muerto... creo). Normalmente la gente se lo merece&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-168019356639108016?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/168019356639108016/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=168019356639108016' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/168019356639108016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/168019356639108016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/02/stereo-typing.html' title='Stereo-typing'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1812182443651026944</id><published>2011-01-24T15:45:00.005-07:00</published><updated>2011-01-24T16:42:35.130-07:00</updated><title type='text'>El escatológico siglo de oro</title><content type='html'>Ayer terminé de leer un libro. &lt;em&gt;¿Y eso a mí qué me importa?&lt;/em&gt; se podrá preguntar legítimamente el lector de este blog. Legítima pregunta sería, claro, pero un poco absurda para quien tenga mayores antecedentes, porque este blog no hace sino reproducir el egocentrismo que caracteriza a su autor y el interés ajeno nunca ha sido su preocupación central. Si bien eventualmente realizo ciertos intentos de empatía con los receptores de mis letras (mis metáforas son cada vez de menor calidad, lo lamento, quise decir con mis potenciales lectores), mi escritura siempre se ha caracterizado por una motivación más bien egoísta. Escribo para no pagar terapia psicológica. Escribir es más barato y, seamos honestos, si no funciona para calmar los demonios internos por lo menos no hace uno el ridículo sudando las posaderas en un diván (porque, respetuoso del cliché correspondiente, si yo alguna vez voy a terapia reclamaré un diván sobre el cual recostarme para hablar de mis traumas, que no es tarea que deba hacerse en la incomodidad de una silla cualquiera).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía que terminé de leer un libro de Alfonso Mateo-Sagasta que se llama &lt;em&gt;Ladrones de tinta&lt;/em&gt; (el libro, no Mateo-Sagasta). Es una novela-no-tan-histórica sobre lo que rimbombantemente llamamos el siglo de oro de las letras hispánicas (siglos XVI y XVII). El primer efecto que el libro provocó en mí es dejar de considerar rimbombante el siglo de oro y ésta no es una posición literaria porque yo de eso sé muy poco. Me refiero a que el libro es muy explícito en detalles como la manera en la que se usaban bacines y cómo se derramaban todos los fluidos (y otros desechos sólidos) en las calles de Madrid y de Toledo, para mayor regocijo de los cerdos que en ese entonces pobablaban sus calles. O la manera en la que curaban padecimientos tan poco dignos como hemorroides o problemas dentales. No, ahora cuando piense en el siglo de oro de las letras hispánicas difícilmente podré permanecer concentrado en los versos de Góngora, en el ingenio de Lope de Vega o en el maravilloso Don Quijote, sin que me invadan la mente los olores que debían de emanar de las ciudades de ese tiempo, tan privadas de alcantarillas, de Listerine o de papel higiénico. O a lo que olía la gente, que evitaba el baño diario para que no los fueran a tachar de musulmanes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dirán que soy un delicado y no pienso contradecirlos, porque yo no seré un hombre adelantado a mi tiempo, pero tampoco atrasado a él. Soy un vil integrante de la generación posterior a la X, que logró ver transiciones tecnológicas, pero que desde que nació dio por sentados otros avances como el uso del agua corriente, de los escusados y del baño diario sin que te tachen de hereje. Eso que en otro tiempo fue un avance de la humanidad para mí es irrenunciable y ni mis ganas de platicar con Cervantes me harían renunciar a esos privilegios de la vida moderna (más los que se le unen a la vida posmoderna).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que más me gustó del libro, además del guión que es muy imaginativo (al menos para mí, que no soy muy exigente con la imaginación propia ni la ajena), es que el personaje se va paseando por la vida de tanto hombre célebre dejando una huella imperceptible, pero huella al fin, en la historia de las letras hispánicas. El papel del personaje central de la novela, don Isidoro Montemayor, es como el de la mayoría de la gente y por eso termina importando. Porque cuenta pero no tanto, o sea, algo influye pero no lo necesario para que la historia haga necesario preservar su memoria. Repito, como cualquiera de los integrantes de la no-tan-bochornosa gran mayoría. Por ejemplo, cuando don Isidoro acuña una anécdota graciosa que por inercia le atribuyen a Francisco de Quevedo y éste a sabiendas que no es suya se queda cómoda con que se la atribuyan. Es la famosa frase que anota junto a un aviso que un sacerdote dispone en un consetudinario meadero madrileño contiguo a una iglesia "No se orina donde está una cruz", y a la que responde con un ingenioso "Tampoco se pone una cruz donde se orina".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guión como les decía es bueno, se trata de las investigacions que tiene que hacer el protagonista para descubrir quién es Alonso Fernández de Avellaneda, que es el pseudónimo con que se escribió un libro apócrifo de Don Quijote entre la primera y la segunda parte de la más célebre obra de Cervantes (y de la lengua española, dicho sin exagerar). Si hasta aquí no logré decir nada que les interesara, les recomiendo que dejen de leer ociosos blogs como el mío y acudan directamente a lo que se escribió en el siglo de oro, que por algo mereció tan bonito nombre a pesar de sus escatológicos olores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1812182443651026944?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1812182443651026944/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1812182443651026944' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1812182443651026944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1812182443651026944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/01/el-escatologico-siglo-de-oro.html' title='El escatológico siglo de oro'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7495560770082218014</id><published>2011-01-14T14:26:00.005-07:00</published><updated>2011-01-14T16:22:09.176-07:00</updated><title type='text'>Viernes de sutiles reflexiones</title><content type='html'>"- Cada cabeza es un mundo, compadre.&lt;br /&gt;- Sí, compadre, pero hay cabezas que ni pa' hacerlas con chile".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así decía mi tío Julián y yo creo que tenía mucha razón. Tener una cabeza que no sirve ni para cocinarse era un indicativo de un inteligencia más baja de lo mínimamente aceptable. O qué digo inteligencia, más bien era referencia a los que no tienen ni sentido común que, como todos sabemos, no es tan común como solemos suponer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es claro que debemos empezar por reconocer que cuando alguien piensa diferente, puede tener razón o aunque no la tenga (como si se pudiera saber quién posee ese bien tan escaso) tiene derecho a cometer sus propios errores. Lo grave viene cuando pensamos eso de quienes dirigen los destinos políticos de un país o de una comunidad. Los políticos cuyas cabezas no sirven ni para hacerlas con chile son una cosa que causa desesperanza, que da miedo. No es su propio destino el que puede terminar como un guiso mal hecho, sin el de muchos, el de millones, el de cientos de millones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé ni a qué santo rezarle cuando me quedo pensando que un líder político tiene una de esas cabezas demeritadas. Lo único que me consuela (y no tanto) es mi profundo convencimiento de que en una sociedad la responsabilidad de los cambios recae en cada uno y no sólo en sus dirigentes. Cuando me empiezo a lamentar de esos políticos, mejor volteo a ver mis manos para ver qué puedo hacer yo con ellas, con la esperanza de que mi cabeza valga arriba de mi cuello más que dentro de una cazuela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-7495560770082218014?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/7495560770082218014/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=7495560770082218014' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7495560770082218014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7495560770082218014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/01/viernes-de-sutiles-reflexiones.html' title='Viernes de sutiles reflexiones'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5161004061627711450</id><published>2011-01-06T14:43:00.005-07:00</published><updated>2011-01-06T16:01:37.465-07:00</updated><title type='text'>En memoria de la que me dio la vida</title><content type='html'>Hace diez años que te fuiste a recorrer un camino que no escogiste tú, pero que aceptaste con la misma entereza con la que recibiste todas las pruebas que te tocó vivir. Nunca le tuviste miedo a la muerte, porque estuvo siempre presente en tu vida llevándose antes que a ti a tus padres, a tu querido hermano y a uno de tus hijos nonatos. Todo el tiempo reconociste genuinamente que es el único destino cierto, porque la aprendiste desde muy temprano, porque la experimentaste desde tu propio dolor. Recuerdo que cuando era niño hasta me molestaba la manera tan natural que tenías de verla, porque tu muerte era mi miedo más grande y no podía compartir esa mirada, sólo pensar en esa posibilidad era doloroso y tu sorprendente vitalidad lo hacía parecer innecesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más que recordar tu ausencia, hoy quiero acordarme de tu presencia, iluminada siempre por tu sonrisa, por la generosidad de tus actos, por el desprendimiento de las cosas materiales y tu apego a las personas. Del regazo literal y metafórico que siempre me ofreciste, en el que tanto pude apoyar mi propia existencia. De tu profunda espiritualidad que enriquecías cantando a mandíbula batiente en el coro de la Iglesia, cuyas notas aún resuenan en mi memoria y me acercan más al lugar en el que estás gozando de la presencia de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tuviera que escoger la enseñanza que más valoro, de las muchas que me diste, diría que es tu convicción de que hay que ver a cada persona como es, no juzgar a los demás por la manera en la que se ajustan a nuestras expectativas de cómo deben ser. Ver a cada quien por lo que es, no por lo que queremos que sea. Pero no fue solamente que nos repetías ese principio cada vez que era necesario, sino que te pude ver poniéndolo en práctica de manera cotidiana. Esa manera de relacionarte con los demás es un valor que iba más allá de la tolerancia (se tolera sólo lo que se juzga no aceptable) porque estaba basado en el auténtico respeto de las diferencias del otro. No por nada podías platicar tan a gusto con todo tipo de gente. Siempre admiré la manera en la que eras exactamente la misma persona con la señora que te ayudaba con el aseo o con alguna que otra restirada con que te tocó lidiar. Y a todos les caías igual de bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu ausencia es dolorosa y a ella nunca podré acostumbrarme, pero es tu presencia constante en las cercanías de mis sentimientos más profundos la que se impone como un sólido pilar de mi existencia. Hace diez años, el mismo día en que terminó el año jubilar de la Iglesia por el cambio de milenio, te fuiste por un camino que tú no escogiste. Pero te has podido quedar en los corazones de todos los que te queremos por haber caminado firmemente por los senderos que tú decidiste.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5161004061627711450?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5161004061627711450/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5161004061627711450' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5161004061627711450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5161004061627711450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2011/01/en-memoria-de-la-que-me-dio-la-vida.html' title='En memoria de la que me dio la vida'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-163660620160904726</id><published>2010-12-22T09:06:00.005-07:00</published><updated>2010-12-22T09:42:40.338-07:00</updated><title type='text'>Impactantes revelaciones</title><content type='html'>¿Se acuerdan del cacahuatero? Él no descansa. Tratándose de él ni las fiestas decembrinas le restan acuciosidad a sus críticas. Pero ayer me dijo algo muy interesante, al respecto de su perpetua oposición estética a mi poni &lt;em&gt;tail&lt;/em&gt;. Cuando intenté una defensa más bien cuestionable de la misma, me dijo que tal vez era que yo había nacido para ser chusma, pero que la vida me había puesto en otro lugar; mientra que tal vez él hubiera nacido para ser diplomático pero la vida lo puso frente al puesto de golosinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que me imaginé fue a Kiko, el amigo del Chavo del 8, golpeándome el hombro con desdén mientras me escupía en la cara un denostativo "chusma, chusma". No fue una imagen agradable, lo juro, sobre todo porque yo tenía puesto el horroroso gorro del Chavo del 8. Pero luego lo medité con mayor profundidad y simpaticé mucho con la tesis del cacahuatero, si bien la encuentro un tanto determinista. Pero si su hipótesis fuera correcta, podría encontrar la justificación de muchos de mis actos en mi original llamado (desatendido por razones que desconozco) a ser parte de la chusma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad revelada que se encuentra en las palabras del cacahuatero es, como la del oráculo, más bien ambigua y abierta a interpretación. Los inexistentes límites de su prudencia, sin embargo, son una ocasión propicia para la introspección. Haber nacido para ser chusma y no haberlo sabido a tiempo me podría acarrear una prematura crisis de la edad media. Hay que estar preparados y, por lo pronto, acudir con mayor frecuencia a las tropicongas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-163660620160904726?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/163660620160904726/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=163660620160904726' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/163660620160904726'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/163660620160904726'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/12/impactantes-revelaciones.html' title='Impactantes revelaciones'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7935044754861945298</id><published>2010-12-10T10:53:00.003-07:00</published><updated>2010-12-10T10:57:18.604-07:00</updated><title type='text'>La maestra Elia</title><content type='html'>Lo que pasa con los recuerdos de la infancia es que se desdibujan tanto que no queda más remedio que idealizarlos. Uno de mis recuerdos más antiguos, como es bastante común, es llegar al Kinder, siendo apenas un niñito de menos de cuatro años y encontrar a la maestra Elia recibiendo al párvulo que era yo entonces. La recuerdo casi como si brillara, con una sonrisa amplísima y un regazo acogedor. La recuerdo regañándonos cariñosamente, en la ambigua misión que representa atraer a los niños durante su primera experiencia con el sistema escolarizado - que durará muchísimos años más -, pero a la vez formarlos desde el primer momento y educarlos en una disciplina que es ajena a la mayoría de los humanos en ciernes que llegan al jardín de niños sin haberse desprendido por completo de la más tierna infancia (pañales, chupones y biberones, incluidos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maestra Elia Durazo tenía un volkswagen sedán azul cielo, al que llamábamos "tortuguita" (y seguramente nos causaba gracia el nombre, porque uno de niño tiene un sentido del humor muy cuestionable y yo, aún de adulto, lo conservo). En ese tiempo mis hermanos y yo todavía no sabíamos que tenían el práctico apodo de "vochos" y más bien le encontramos forma de tortuga, no de escarabajo como el resto del mundo mundial. Ver llegar a la maestra Elia en su tortuguita azul me hacía ver el carro como un portento, el portador de mi nuevo personaje favorito, y no había en ese momento carro más bonito que la tortuguita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo a la maestra Elia enseñándonos canciones como la de "la mosca parada en la pared" que por jugar con las vocales se convertía en "una mesque perede en le pered" y así sucesivamente hasta ser "unu muscu purudu un lu purud". O me recuerdo a mí mismo batallando para colorear un dibujo "sin salirme de la rayita" lo cual nunca logré porque hay personas que simplemente no podemos vivir sin salirnos de la rayita. También me entusiasma acordarme de la ansiada hora en la que decían que ya era el receso, en el que aprovechábamos para comer el lonche que, por más sencillo que fuera, era mi momento favorito del día, mi picnic cotidiano. Menudas tareas simples y disfrutables que hacía uno en esa época en sus horas hábiles, ya las quisiera para ahora, pero de cualquier manera era un gusto cuando nos librábamos de tan "pesadas" actividades, como colorear sin salirnos de la rayita, y nos podíamos ir a jugar al patio con los hula-hulas o las llantas pintadas de colores que no sé bien cómo funcionaban, pero eran nuestros juguetes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si mi memoria no me está engañando, y frecuentemente lo hace, el jardín de niños de Huásabas, que tenía y sigue teniendo el muy decoroso nombre de Sor Juana Inés de la Cruz, tuvo dos locaciones. Por lo menos, yo estuve en dos locaciones. Primero fue la casa que ahora es de la Blanca de Dago y después nos trasladamos a la nuevas instalaciones recién construidas, si no mal recuerdo por el mismísimo Gobierno Federal, aunque tal vez fue el Gobierno Estatal. Cuando mi mamá llegó a inscribirme para el último año de Kinder, a las flamantes nuevas instalaciones, recuerdo que pasamos a la oficina de la maestra Elia, quien también era la directora. Yo tenía cinco años por lo que mi mamá no me quería inscribir aún en la Escuela Primaria, aunque ya supiera leer y escribir (o lo que entonces yo entendía como leer y escribir). Pero la maestra Elia me dio un papel y, aunque seguramente no tan bien como lo hacía sor Juana Inés de la Cruz a esa edad, lo pude leer sin mayor problema por lo que la recuerdo diciendo: "Tienes que meterlo ya a la Primaria, aquí se va a aburrir". Yo me sentí en ese momento muy emocionado por lo que inmediatamente identifiqué como un ascenso y también, la verdad, me sentí aliviado de no tener que pasar otro año tratando de colorear sin salirme de la rayita, lo cual a la fecha no logro. Ese mañana fue el fin de mis actividades preescolares. Mi siguiente recuerdo es cuando llegué a la Primaria y me sentaron en un mesabanco todo nuevecito junto con el Denis Siqueiros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo muy claro cuántas generaciones de niños huasabeños tuvimos la fortuna de tener a la maestra Elia como nuestra maestra de kinder, pero deben de ser muchas, porque mis hermanos mayores ya habían sido sus alumnos y también lo fueron mis sobrinos, en una generación completamente distinta. Ayer se fue la maestra Elia, falleció dejando en muchos esa profunda tristeza que causa la ausencia de la gente que se ganó tu cariño y el derecho de poblar rincones hermosos de tu memoria. Se va dejando un vacío en su familia pero llenando los bellos recuerdos de mucha gente de una etapa tan bonita, recuerdos sobre los que hoy quise escribir &lt;em&gt;in memoriam&lt;/em&gt; para rendirle mis sencillos honores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-7935044754861945298?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/7935044754861945298/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=7935044754861945298' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7935044754861945298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7935044754861945298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/12/la-maestra-elia.html' title='La maestra Elia'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-662772504263820056</id><published>2010-11-26T13:28:00.006-07:00</published><updated>2010-11-26T13:49:22.176-07:00</updated><title type='text'>La montaña rusa del ánimo</title><content type='html'>Al fin y al cabo, los días en los que uno pasa por ciento cincuenta y tres emociones sucesivas me terminan gustando. Esos días, por ejemplo, en que uno amanece con sueño queriendo alargar las horas en la cama por haberse prolongado la velada del día anterior, que pasan de la modorra a la motivación súbita que nos causa levantarnos de un salto por habernos acordado de un pendiente. Los días en que después de estar motivado se te descompone el iPod que acabas de comprar acabando con la motivación y dando paso a la frustración. Que luego te enojas y al rato te dan ganitas como de llorar un poquito pero mejor te las tragas porque no es de hombres. Y en que después de una charla amena te vuelve el buen humor y que sin razón aparente te entra la esperanza y no pasa mucho tiempo antes de estar no sólo ilusionado sino contento. Y luego otra vez te acuerdas del iPod y maldices en voz baja a Apple y, en general, a los cerdos capitalistas, para luego ponerte nuevamente feliz porque te vas de fin de semana a la playa. Esos días en los que los vaivenes del ánimo te hacen parecer un catálogo de enfermedades psiquiátricas, ahora un esquizofrénico, un paranoico, un hipocondriaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas fechas en que lo humano se distancia abrumadoramente de lo divino me gustan porque, en materia de emociones, lo &lt;em&gt;kitsch&lt;/em&gt; aunque no sea sofisticado es muy entretenido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-662772504263820056?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/662772504263820056/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=662772504263820056' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/662772504263820056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/662772504263820056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/11/la-montana-rusa-del-animo.html' title='La montaña rusa del ánimo'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-2459208267437554382</id><published>2010-11-24T14:37:00.005-07:00</published><updated>2010-11-24T17:45:10.449-07:00</updated><title type='text'>De dientes y otras manifestaciones de orgullo</title><content type='html'>El autoestima es como una plantita que hay que regar y abonar para que siga floreciendo o, ya de perdida, para que no se marchite. Para hacerlo, yo voy por la vida buscando esos pequeños detalles que contribuyan a henchir de orgullo mi pecho. Cuando estaba en la escuela era más sencillo, una alta calificación o un "muy bien, Rafaelito" después de una exposición en clase era más que suficiente para sentir que ahí la llevaba. Por otra parte, en el campo de la galanura no he cosechado muchos logros, más bien he cosechado unos cuantos y más bien forzados. En realidad, en el campo de mi galanura escasa he debido reponerme de afrentas a mi ego estético, en varias ocasiones como cuando una peluquera me dijo cosas como "si no es usted feo" (¿qué necesidad de aclararlo, opino yo, si no va a hacer el favor completo de decir que le parezco guapo? Ninguna, ya eso está discutido), o cuando el cacahuatero critica la palidez de mi piel y me recomienda que tome el sol para no morir de raquitismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ya hemos convenido (yo e hipotéticos lectores que hipotéticamente estarán de acuerdo con lo convenido) que no hay que perder oportunidad para alimentar el autoestima. Por esta razón, haré especial énfasis en publicar que mi dentista me dijo la semana pasada que tengo unos dientes formidables. Quienes me conozcan personalmente sabrán que de ninguna manera pudo referirse a que sean blancos como perlas, o que tengan la forma perfecta de una sonrisa Colgate. El color y diversidad de formas de mis dientes no son, ni remotamente, incuestionables. Pero ahondó mi dentista, mientras me tenía con la boca forzadamente abierta, un gancho entre los dientes y las encías sangrando como un Cristo, que no tengo ni he tenido nunca una sola caries, ninguna reparación, ni nada parecido y que eso, a mi edad (aquí sonó un poco feo el argumento) era una verdadera excepción. Tener esa salud dental a los treinta años casi me asegura llegar a los sesenta con "todos los dientes en boca", lo cual no suena tan bonito pero considera el dentista que es lo mejor que a una persona de sesenta años puede pasarle (yo me inclinaría más por tener sanos la próstata y los esfínteres). El dentista siguió arengando, mientras yo hacía gárgaras y sonidos desagradables con mi saliva arremolinada en mi garganta, que tener esos dientes espectaculares sólo podía deberse a una excelente higiene dental y a unos dientes que naturalmente están hechos a prueba de todo (el lenguaje florido lo añadí yo, si se me permite la licencia literaria).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo de la excelente higiene dental no están ustedes para saberlo, ni yo planeo abundar en cosas tan íntimas como el cepillado de mis dientes, pero no es tan así. Mi primera limpíeza dental me la hice a los 27 años, cuando también me dijo el dentista que tenía unos dientes fuertes como un toro y sanos como un toro sano. El cepillo dental y yo tenemos una relación que tampoco ha sido tan larga como debiera, del hilo dental me hice amigo muy recientemente y el enjuague bucal lo desprecie durante muchos años. De todo lo anterior se desprende que la única causa de mi fortaleza dental no es profiláctica sino genética o, para decirlo más elocuentemente, tengo unos genes dentales de rechupete, dignos de envidia y admiración. Así como mis genes me predispusieron a tener la vista de un topo, el oído de una pared y las pantorillas de un gorrión, en materia de dientes llegué primero a la repartición genética y agarré los mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, con estos pequeños detalles, con esas tal vez insignificantes menciones, voy construyendo día a día un autoestima que se supone me protegerá de complejos con nombres feos y afecciones mentales que tal vez ni tengan nombre, de la misma manera que mi fluorurado esmalte ha protegido mi dentadura todos, tooodos los años que he vivido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-2459208267437554382?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/2459208267437554382/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=2459208267437554382' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2459208267437554382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2459208267437554382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/11/de-dientes-y-otras-manifestaciones-de.html' title='De dientes y otras manifestaciones de orgullo'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-6238114154138835120</id><published>2010-11-18T17:29:00.006-07:00</published><updated>2010-11-18T18:10:20.759-07:00</updated><title type='text'>Cuando sueño que estoy despierto</title><content type='html'>A veces pienso que estoy soñando. Creo que a todos nos pasa o, al menos, muchas personas dicen que les pasa. También hay cuentos cortos, cuentos largos, libros enteros y películas consagrados a narrar cómo la línea entre la realidad y los sueños es sutil o, mejor dicho, confusa. Algunas enfermedades psiquiátricas incluso son el extremo de esa confusión. Yo a veces pienso que estoy soñando, pero luego luego me convenzo de que no. Cuando era chiquito lo que hacía era pellizcarme para cerciorarme de que no estaba dormido, de que si el pellizco dolía la realidad era ésa y punto. Era un truco que había aprendido por la televisión. Tenías dos opciones: pellizcarte o apretar fuerte los ojos y luego abrirlos como parpadeando. Así resolvían ese problema los niños que salían en la televisión. O si no todos, algunos que vi una vez y que se convirtieron en mis mentores en el tema. Claro, esos niños usaban esas poderosas técnicas cuando pasaban cosas absolutamente increíbles en sus vidas que los forzaban a cuestionarse si estaban soñando. Yo, en cambio, tuve una infancia en la que todo lo que pasaba era bastante creíble. Podías estar de acuerdo o no, gustarte o no, pero todo era digno de crédito para una mente común como la mía. Nunca me tocó viajar en el tiempo, o ver unicornios y mucho menos que me regalaran un auto convertible. Mis mascotas tampoco hablaron nunca... bueno, en realidad, ni siquiera tuve mascota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de niño seguido me pellizcaba para saber si estaba despierto, si lo que me estaba pasando (que eran cosas absolutamente normales, como ya expliqué) era una cuestión de realidad o resultado de las maquinaciones de mi subconciente (que de niño llamaba por su nombre, es decir, sueños). Terminó por llamarme la atención que siempre que me pellizqué estaba despierto. Era sospechoso, meditándolo con la cabeza fría, cómo era que nunca se me ocurría pellizcarme estando dormido para poder despertarme y comprobar que la técnica aprendida por televisión tenía un fundamento empírico o, simplemente, que funcionaba correctamente para despertar al dormido que se confundía con sus sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando crecí siguió presentándose, aunque en menos ocasiones, la molesta confusión ¿esto es un sueño?/es la realidad/es la vida misma/¿qué carajos es la vida misma?/¿quién soy?/tengo una crisis existencial. Pero los síntomas cambiaron un poco. Ahora cuando me pasa me viene un mareo que se desvanece rapidísimo. La propia confusión se desvanece rapidísimo. No me da pena confesar que sigo usando la técnica de aquellos niños de la televisión de apretar fuerte los ojos, luego abrirlos grandes y parpadear rápidamente. Los pellizcos los eliminé no tanto por su falta de eficacia cuanto porque no me gustan los moretones y, en general, el sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó un momento en la vida en que me convencí de que todas esas patrañas de "la vida es sueño" (con las disculpas a Calderón de la Barca) o la versión más moderna de "la realidad es lo que está adentro de la Matrix", no era un asunto que me debía inquietar. No vaya nadie a creer que tengo razones de peso para sostener esa posición, si yo en algunos casos soy más afecto a los dogmas. Prácticamente me baso para decir que la vida es real en que sería de muy mal gusto enterarse de que después de todos estos años en los que uno se tomó a sí mismo tan en serio, todo era una cosa superflua, perteneciente a la mente o a la metafísica. Piénsenlo bien y se darán cuenta de que sería una broma muy pesada enterarse de que todos los días que nos hemos levantado temprano para ir a la escuela o el trabajo, eran inútiles. Si acaso fuera así, si fuéramos el sueño de alguien más o la creación de una computadora nefasta que estaba aburrida, mejor ni enterarnos. ¡Qué pereza!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso cuando sueño que estoy despierto, mejor me vuelvo a dormir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-6238114154138835120?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/6238114154138835120/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=6238114154138835120' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6238114154138835120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6238114154138835120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/11/cuando-sueno-que-estoy-despierto.html' title='Cuando sueño que estoy despierto'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-482301759932611394</id><published>2010-11-03T15:40:00.002-07:00</published><updated>2010-11-03T16:00:57.847-07:00</updated><title type='text'>Mi cacahuatero (round 3)</title><content type='html'>Ya sé que van a decir que no aprendo. Que si ya sé que las visitas a mi cacahuatero de confianza siempre toman rumbos insospechados, debería evitarlas. Pero no están tomando en consideración que no se puede vivir sin cacahuates estilo japonés y coca cola a la hora de redactar documentos. Tampoco se me puede reclamar que no vaya a alguna otra tiendita por mis cacahuates para evitar referencias ambiguas sobre mi peinado y lo no apropiado de éste para mis labores, o referencias muy claras sobre la palidez de mi piel. No, porque en ningún otro lugar he conocido otro cacahuatero más diligente para brindar el servicio que le requiero. Apenas ve que me voy acercando y rápidamente saca la coca cola del refrigerador junto con una bolsa de mis cacahuates favoritos (con un twist picosito que los hace muy interesantes). Ni siquiera he llegado al puesto cuando ya los tiene en la mano, listo para dármelos, y eso es algo que yo valoro mucho. Una aplicación radical de conocimientos de mercadotecnia: conoce a tu cliente, hazlo sentir especial. Ni siquiera me pregunta "¿lo de siempre?". No. Él sabe que voy por lo de siempre. Además, se ahorra ese tiempo de preguntas para hacer sus observaciones o comentarios del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy empezó bien, me dijo que yo nunca iba a engordar (claro, conforme con su estilo, lo hizo después de cuestionarme porqué tomaba coca cola light en vez de la regular). También le pareció acertado hacer un chiste de "mexicanos". Inmediatamente supe que llevaba las de perder (yo, obviamente). Además, se disculpó anticipadamente "yo sé que usted es mexicano, pero...". El "pero" y unos puntos suspensivos me dejaron temblando. No entendí muy bien el chiste pero era algo como que un gringo (estadounidense) se puso unos cartones en la cabeza y dijo "¿parezco mexicano?". No sé, supongo que se referiría a las condiciones de indigencia en las que según algunos gringos vivimos todos los mexicanos. Este cacahuatero será un excelente comerciante, pero sensibilidad política o humana no tiene ni un ápice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, en su defensa, debo decir que es un tipo muy simpático. Continuando con lo políticamente incorrecto de su chiste, me comentó que él le quería mandar un correo electrónico a Barack Obama (mi cacahuatero no se amedrenta con nadie) y le iba a explicar que los nicaragüenses en Costa Rica, son como los mexicanos en Estados Unidos. Sólo que aquí era peor, porque Costa Rica era un país pobre. Yo a mi cacahuatero sólo lo escucho, ya aprendí a no interpelarlo. Tampoco le pido mayores explicaciones de sus observaciones. Me da miedo. Me dedico posteriormente a reflexionar en sus análisis, con la creencia (esperanza sería más adecuado) de que tal vez sea un Pessoa, un Wittgenstein, un Van Gogh, no sé bien qué, algún tipo que es un genio pero que decidió dedicarse a la venta de cacahuates y abandonar los reflectores que les corresponden a los incomprendidos genios que están muy adelantados a su tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No supe, ni quise saberlo, por qué motivos quería informar al presidente estadounidense de las condiciones migratorias de los nicaragüenses en Costa Rica. No sé si compararlos con los mexicanos en Estados Unidos sería de algún provecho. Pero he de decir que mi cacahuatero, como lo hace casi siempre, me dejó pensando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-482301759932611394?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/482301759932611394/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=482301759932611394' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/482301759932611394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/482301759932611394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/11/mi-cacahuatero-round-3.html' title='Mi cacahuatero (round 3)'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1505111913525088303</id><published>2010-10-28T16:00:00.007-07:00</published><updated>2010-10-28T17:22:28.128-07:00</updated><title type='text'>La ciudad de México</title><content type='html'>La primera vez que visité la ciudad de México estaba estudiando la preparatoria y tenía quince años. Era uno de esos adolescentes larguiruchos, flaquito, bastante pálido y seguramente con algunas manifestaciones de acné. Digamos que parecido al Rafa actual, pero con cara de niño. Vivía todavía en Huásabas, que tiene CASI mil habitantes y estaba visitando la ciudad más grande del mundo, de veinte millones (es decir, más de veinte mil Huásabas). Fui a un concurso de física de las preparatorias tecnológicas de todo el país, en representación de Sonora. Como un concurso de belleza, digamos, pero sin la belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba verdaderamente impresionado, era todo tan diferente. Como haber llegado a otro país. De pronto encontraba que mi estatura era mucho mayor a la del promedio, que la mayoría de la gente (de los millones de gente) tenía un marcado componente indígena en las facciones y en el color de la piel, que caminaban por multitudes en los apretados pasillos del metro sin voltearse a ver unos a otros. Y hablaban cantadito (esdrújulos, como dice otro amigo norteño). Me asombraba todo y por todo: los edificios altos, las construcciones coloniales, los inmensos monumentos, las calles llenas de carros que no se movían, ¡qué estaba fresco en julio! ¡En julio, por vida de Dios! Si era verano y no estaba la temperatura arriba de 40°C sino a menos de 20°C.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos en un hotel cerca de la Catedral Metropolitana, en la esquina de las calles 5 de mayo e Isabel la Católica (los nombres me llamaban mucho la atención). El Zócalo estaba a sólo tres cuadras. Cuando nos acomodamos en el hotel la tarde empezaba a caer y que estuviera tan fresco (frío para un sonorense en verano) fue un gran incentivo para ir a conocer. Iban a ser las seis de tarde cuando llegamos al Zócalo. Escuché las campanas de Catedral al mismo tiempo que miraba absorto todo lo que había a mi alrededor. Esa inmensa plaza central, el corazón de México podría decirse, que sólo conocía por fotos. Los imponentes edificios coloniales formaban algo así como una muralla, dentro de la cual todo se había vuelto loco. Miles de gente caminaban como sin trayectoria (aunque sí la tuvieran) mientras pasaban al lado de danzantes que bailaban sobre las columnas de humo con algo que parecía incienso, pero que llaman copal y que huele a prehispánico. En medio de la plancha del Zócalo una garganta tragaba gente, al parecer mediando su consentimiento, era una entrada a la estación del metro. Muchas personas con telas tiradas en el piso sobre las cuales colocaban cientos de joyitas de artificio, de pulseras, de collares, de anillos, todas con harto sentido étnico-genérico. Aquellos tiempos en los que el comercio ambulante extendía su imperio por todo el centro histórico de la ciudad de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Catedral era lo más grande que yo hubiera visto jamás. Cada una de sus veinticinco capillas era del tamaño de una iglesia. El órgano de pipas era de proporciones monumentales y reinaba una combinación de misticismo con desorden, formado por la extraña mezcla de turistas tomando fotos con viejecitas rezando imperceptibles con sus cabezas cubiertas con rebozos. Tomar el metro fue otra impresión. Íbamos a pasear al castillo de Chapultepec y lo tomamos en la estación Zócalo. De ahí, trasbordamos en la estación Pino Suárez que tenía, ahí nada más en medio de un pasillo, los vestigios arqueológicos de una pirámide azteca antiquísima que descubrieron mientras construían el metro. En esa estación había todavía más gente: me paré frente a la puerta de un vagón y antes de que terminara de reflexionar sobre cómo debía comportarme cuando se abriera aquel extraño tren subterráneo, la masa de gente me metió hasta el otro extremo del vagón sin que yo moviera siquiera las piernas. La colectividad tenía vida propia y podía disponer de mi flacucha existencia sin tomar en consideración mi voluntad o lo que nos queda de libre albedrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a Chapultepec y yo estaba tan impresionado con la gran cantidad de cosas que vendían por todos lados y lo baratas que eran todas las chácharas que terminé comprando de todo, hasta una cachucha de Bugs Bunny con las orejas en peluche del mismísimo Bugs Bunny y que podrían cambiar de posición, gracias a los ingeniosos alambres flexibles del Doctor Chunga. Con ese bello accesorio hice mi camino de vuelta y obtuve hartas miradas de los curiosos chilangos que no se podían creer que un tipo de 1 metro 86 portara algo tan ridículo sobre su cabeza. Si de algo estoy orgulloso de mí, es de mi capacidad de adaptación. A solo un día de que había llegado a la capital, pude entender la facilidad con la que se puede ser diferente, exótico, excéntrico en una ciudad de veinte millones de habitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa visita y después de haber quedado gratamente impresionado con el Distrito Federal, jamás me hubiera imaginado que en otro momento viviría ahí. Visité la ciudad unas tres veces más, antes de decidir, mientras vivía en Francia, que yo quería estudiar en el CIDE y que eso implicaba mudarme a México, D.F. Después de conocer el fenómeno de la desenfrenada competencia para entrar a la maestría, descubrí que estaba en la jungla urbana y que me estaba gustando el reto. Llegué y fácilmente me hice amigo de un buen número de guachos (como se conoce en Sonora a la gente del sur) y descubrí que la masa informe de gente estaba compuesta de personas, entre las cuales había verdaderamente un poco de todo, no, qué digo, un mucho de todo. En menos de lo que cantan varios gallos, andaba solo en autobuses, en el metro, en taxi y para cuando acordé ya estaba por terminar la maestría y tenía un trabajo en la misma ciudad de México. La vuelta al terruño se veía cada vez más lejana, más impráctica. Pero ya había llegado el momento en que el monstruo había capturado mi huasabeño corazón. El síndrome de Estocolmo hizo su trabajo y amaba a la ciudad que me había secuestrado. Cada vez conocía más de sus rinconcitos apacibles, de sus sagrarios de pluralidad, de sus refugios de sofisticación. Ya era demasiado tarde, ya me había enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=3I17uqtQq-w"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=3I17uqtQq-w&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1505111913525088303?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1505111913525088303/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1505111913525088303' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1505111913525088303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1505111913525088303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/10/la-ciudad-de-mexico.html' title='La ciudad de México'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1275932454836604696</id><published>2010-10-27T13:26:00.010-07:00</published><updated>2010-10-27T16:17:33.086-07:00</updated><title type='text'>La fiesta blink blink</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihoW87T9I/AAAAAAAAAVM/sYNLdGzZmm8/s1600/Fiesta+blink+blink+-+lamcha.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 290px; FLOAT: left; HEIGHT: 190px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532849856952618962" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihoW87T9I/AAAAAAAAAVM/sYNLdGzZmm8/s320/Fiesta+blink+blink+-+lamcha.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;El domingo pasado cumplí mis primeras treinta primaveras (y equivalente número de otoños, veranos e inviernos). Aunque se dice fácil, requiere de un gran esfuerzo... ok, a veces no tanto. De cualquier manera, no había razón para dejar pasar el acontecimiento sin una celebración que se correspondiera con tan flamante fecha. Los años de loca juventud estaban a punto de decir adiós (o no) y no era justo dejar pasar desapercibido tal evento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde antes de partir al exilio autoimpuesto en el que me encuentro, durante las recurrentes libaciones que tuvieron lugar para despedirme de los grandes amigos que hice entre la nueva generación de diplomáticos mexicanos, surgió el concepto de la fiesta blink-blink. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMiheIRJzWI/AAAAAAAAAU8/XdD25Tm65K4/s1600/Fiesta+blink+blink+-+Cahuita+3.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 305px; FLOAT: left; HEIGHT: 227px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532849681212231010" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMiheIRJzWI/AAAAAAAAAU8/XdD25Tm65K4/s320/Fiesta+blink+blink+-+Cahuita+3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Esta expresión es una degeneración del ya de por sí degenerado estilo bling-bling que caracteriza a los hiphoperos y otros músicos que ostentan su riqueza y juventud con los destelleantes asomos de grandes cantidades de oro y otros materiales brillantes en sus ropas (con el mal gusto como elemento inseparable; el &lt;em&gt;leitmotiv&lt;/em&gt; que le llaman). Es decir, hacer para mis treinta años una celebración al más puro estilo del éxito musical de Black Eyed Peas en 2009 "&lt;em&gt;I gotta feeling"&lt;/em&gt; (Tengo el presentimiento) que es el himno extra oficial de esta nueva generación de entusiastas diplomáticos y que en buen cristiano diría algo así como "Tengo el presentimiento de que esta noche será una gran noche".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron meses en los que mi mente estuvo distraída de lo que llaman el choque cultural de la mudanza y más bien ocupada en planear la fiesta blink-blink. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihPh-OpOI/AAAAAAAAAUk/XRuAKrjeH98/s1600/Fiesta+blink+blink+-++Salud.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 307px; FLOAT: right; HEIGHT: 225px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532849430414140642" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihPh-OpOI/AAAAAAAAAUk/XRuAKrjeH98/s320/Fiesta+blink+blink+-++Salud.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Paulatinamente, cinco amigos fueron confirmando viaje especial a Costa Rica para el evento. No podría bajar el nivel a la reunión, tendría que poner los arcos para recibirlos y, como decía mi nana, preparar un buen potage. Entre los amigos que vinieron estuvo la totalidad de los nuevos diplomáticos asignados a la región centroamericana, Adriana, Enrique, Rodrigo y su esposa Mariela, así como la distinguida presencia de Camila, desde ciudad de México. Con eso teníamos, además de tema para la fiesta, un nombre que sería la Cumbre de Centroamérica + Cami. La celebración iniciaría en mi casa donde tuvimos a bien crear el Mecanismo de San José y como el lugar de las sesiones sería Cahuita, en el Caribe, de ahí saldría el Acuerdo de Cahuita que, a su vez, tiene un calendario de cumplimiento conocido para la posterirdad como la Agenda de Cahuita. (¡Éjem! Soy un ñoñazo, lo sé bien).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihzi681UI/AAAAAAAAAVc/eFGl4amqeBw/s1600/Fiesta+blink+blink+-+Poas.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; FLOAT: left; HEIGHT: 223px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532850049144116546" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihzi681UI/AAAAAAAAAVc/eFGl4amqeBw/s320/Fiesta+blink+blink+-+Poas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;En cuanto recogimos a Enrique en el aeropuerto el mismo día de los festejos, iniciamos el eco-tour para darle un toque verde a la celebración. Fuimos al cráter del volcán Poás que lucía maravilloso y humeante. El día, contrario a la costumbre costarricense, era espléndido por lo que tuvimos una vista maravillosa. En el parque nacional del volcán fuimos a echar los pulmones en una senda caminata por la jungla que incluyó una vista maravillosa de una laguna que se llama Botox (lo que se puede ahorra uno en cirujanos). Una vez que el carácter urbano venció el ímpetu ecologista, retornamos a arreglar todo para el evento central del blink blink.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihHEwpNyI/AAAAAAAAAUU/ytUQFm8b3x8/s1600/Fiesta+blink+blink+-++Pastel.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 255px; FLOAT: right; HEIGHT: 194px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532849285133580066" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihHEwpNyI/AAAAAAAAAUU/ytUQFm8b3x8/s320/Fiesta+blink+blink+-++Pastel.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Contrario a lo que me suele pasar, me faltó tiempo para que todo quedara listo a la hora. Improvisamos unos centros de mesa en unos viveros, gracias al conocimiento botánico de Adriana que nos recomendó una bromelias (yo tampoco sé qué sean). Compramos un pastelito, nos pusimos guapos y a esperar a la concurrencia.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La fiesta fue de lo más divertida que recuerdo, las margaritas de limón hicieron excelentemente su trabajo y aunque había varios grupos de gente que no se conocían entre ellos, la convivencia intergrupal fue tan agradable como la intragrupal. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihLlo82uI/AAAAAAAAAUc/-P_8z1UXLk0/s1600/Fiesta+blink+blink+-++Salud+2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 296px; FLOAT: left; HEIGHT: 220px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532849362679159522" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihLlo82uI/AAAAAAAAAUc/-P_8z1UXLk0/s320/Fiesta+blink+blink+-++Salud+2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;La comida, cómo evitarlo, fue mexicana y en cantidades "&lt;em&gt;all you can eat&lt;/em&gt;", que nos hemos ganado a pulso el mérito de ser los más gorditos del mundo. No faltó ni el mariachi, porque eliminar a José Alfredo Jiménez, a Agustín Lara o a Juan Gabriel de una fiesta de mexicanos es un poco como robarnos un pedacito de alma. La noche estuvo sensacional, no cayó ni una sola gota de lluvia y las nubes se despidieron brevemente dejándonos ver hasta la luna más bonita del año, que es lo que dice la canción de las lunas de octubre. Parecerá que estoy delirando, pero juro que hasta la luna estaba llena (como si también hubiera comido tacos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día siguiente había que manejar tres horas y media hasta la segunda sede, Cahuita, en el Caribe. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihj6Z4pYI/AAAAAAAAAVE/Gv64_klAHkY/s1600/Fiesta+blink+blink+-+Cahuita.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 266px; FLOAT: right; HEIGHT: 209px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532849780569974146" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihj6Z4pYI/AAAAAAAAAVE/Gv64_klAHkY/s320/Fiesta+blink+blink+-+Cahuita.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;El camino es muy lindo aunque las carreteras centroamericanas son cosa de mucho cuidado (y nerviosismo extremo para los copilotos). Ya que andábamos en ésas, decidimos enviar una exhortación "a quien corresponda" para mejorar la infraestructura vial de la región como un punto central del Acuerdo de Cahuita (para que no piensen que sólo nos ocupamos de temas frívolos y superficiales). El clima también fue delicioso. El sol brillaba en el Caribe y nos dejaba ver las tonalidades turquesa que han hecho a ese mar internacionalmente famoso. Tomamos un paseo en bote, en modesta imitación de los yates en los que la gente bling bling aparece en los videos musicales. Lo más genial de salir a pasear con los amigos, es cómo puede uno reírse de casi cualquier cosa. El lugar estaba casi desierto, virgen en el mejor de los sentidos, así que buscamos una playa de esas que parecen de carta postal y remojamos ahí, en esas aguas tranquilas como alberca, nuestra feliz humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cena, el desayuno, el paseo por el parque nacional de Cahuita, la jungla, las playas, el parsimonioso Caribe, los perezosos (animales), los perezosos (humanos), los otros monos.&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihBAmHxaI/AAAAAAAAAUM/3Hj5rM172tk/s1600/Fiesta+blink+blink+-++Cachora.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 296px; FLOAT: left; HEIGHT: 203px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532849180936488354" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihBAmHxaI/AAAAAAAAAUM/3Hj5rM172tk/s320/Fiesta+blink+blink+-++Cachora.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Hubo de todo: una lagartija (real) en el iPod que estaba dentro del carro, una multa de tránsito (los nuevos diplomáticos no tenemos tantas inmunidades como quisiéramos), una blackberry olvidada en la casa de la playa, que viajó de manera paralela e hizo más escalas que estaciones tiene un via crucis hasta llegar de regreso a Nicaragua; y hasta que nuestra anfitriona en el Caribe confundiera a Camila con una famosa artista mexicana (que no mencionaré su nombre hasta tener la aprobación de ambas para divulgarlo, jajaja).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más bonito de la fiesta blink blink son todas esas vivencias en la memoria. Identificar mi arribo a una nueva década, no con la decrepitud, no con la desaceleración de las experiencias de loca juventud, sino con el placer casi divino de tener tantos amigos, de tenerlos tan buenos, de una familia maravillosa, de una carrera que amo y que apenas inicia. Mi ingreso a los treinta me empieza a convencer de que, efectivamente, los treinta son los nuevos veinte. Sólo que mejores.&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihT9I8laI/AAAAAAAAAUs/D10G638m2Ek/s1600/Fiesta+blink+blink+-+Amigos.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5532849506426328482" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihT9I8laI/AAAAAAAAAUs/D10G638m2Ek/s320/Fiesta+blink+blink+-+Amigos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1275932454836604696?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1275932454836604696/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1275932454836604696' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1275932454836604696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1275932454836604696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/10/la-fiesta-blink-blink.html' title='La fiesta blink blink'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TMihoW87T9I/AAAAAAAAAVM/sYNLdGzZmm8/s72-c/Fiesta+blink+blink+-+lamcha.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-3996634303560619705</id><published>2010-10-21T15:32:00.004-07:00</published><updated>2010-10-21T16:25:04.930-07:00</updated><title type='text'>Feliz casi cumpleaños a mí</title><content type='html'>Como tengo la costumbre de hacer, primero procederé a disculparme por el abandono temporal al que sometí al blog. No abundaré en explicaciones porque no las hay muchas, pero sí quiero dejar constancia de mi último descubrimiento (agregue un minúsculo Eureka, modesto pero muy mi Eureka): para escribir hay que tener paz mental. No me refiero a una conciencia tranquila, ni a tener ideas muy ordenadas, ni lo uno ni lo otro son mi especialidad, mucho menos me refiero a no tener crisis existenciales, sino a que el espíritu creador de la palabra (si es que existe) esté relajado y que no se obnubile con las detalles nimios de la vida (a los que mi espíritu se entrega con singular alegría y falta de planeación estratégica).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo también otra excelente costumbre: anunciar mi cumpleaños con anticipación para que las memorias escurridizas (como la mía) reciban una ayudita. Así, tengo a bien comunicar a los cuatro lectores (o más, espero) que este domingo 24 de octubre cumplo años. Se aceptan toda clase de felicitaciones, en todos sus formatos: ya sean poemas en endecasílabos, composiciones musicales o un siempre lírico Feliz Cumpleaños. También se aceptan oraciones (de todas las denominaciones religiosas), buenos deseos y, porqué no, porqué no, jamás les despreciaría un regalito, jajaja (broma pesada pero bienintencionada).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo cuentas, cosa que no es para nada necesaria ni de ninguna manera provechosa, resulta que cumpliré 30 años. Eso convierte el acontecimiento en categoría XXX, no por cuestiones relativas a lo carnal, a lo venéreo, ¡Dios me ayude!, sino porque es mi XXX Aniversario. Y como el número en romano se oye bien, lo pongo en formato efeméride. Lo festejaré de la manera en que me gusta hacerlo, en compañía de mi contexto inmediato. Estaré lejos de la tierra que me vio nacer (circunloquio abusivo e impreciso para decir "mi tierra") pero vale más que me vaya acostumbrando, porque dada mi carrera laboral así pinta lo que me resta de vida económicamente activa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para finalizar, les mando un gran abrazo a todos los cuatro o más lectores, esperando que sea cierta la ley de la física que dice que a toda acción le corresponde una reacción de igual magnitud pero de sentido contrario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-3996634303560619705?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/3996634303560619705/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=3996634303560619705' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3996634303560619705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3996634303560619705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/10/feliz-casi-cumpleanos-mi.html' title='Feliz casi cumpleaños a mí'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-9054907551455011644</id><published>2010-10-08T16:25:00.004-07:00</published><updated>2010-10-08T16:44:05.839-07:00</updated><title type='text'>Me gano el pan con el sudor de nuevas callosidades</title><content type='html'>Ayer al momento de bañarme descubrí que tenía la esquina inferior izquierda de la mano derecha con una coloración rojiza y que me ardía un poco. Traté de hacer memoria de si me había caído a manera de hacerme esa especie de moretón, pero estaba casi seguro de no haber rodado por el suelo en fechas recientes. Pude recordar fácilmente uno que otro resbalón en las banquetas llenas de musgo y lama que dejaron las tenaces lluvias costarricenses, pero nada que me hiciera caer bonitamente (es decir, feamente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy al llegar a la oficina y empezar a checar mis correos, me di cuenta de la causa cuando empecé a maniobrar el mouse de la computadora y volver a sentir el ardor en esa parte de la mano. Hice varias pruebas y di con el origen de mi dolencia, se trataba ni más ni menos que de un callo producido por la sobreexposición a la computara de la oficina (la de mi casa no tiene mouse) y el abuso en el uso del así llamado "ratón". ¡Ah caray!, pensé, sus impuestos sí trabajan conmigo (dirigiéndome a hipotéticos contribuyentes mexicanos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que el mouse igualmente sirve para navegar en facebook y ociosidades varias, pero estoy seguro que los usos lúdicos de la computadora no dejan huellas tan nocivas como mi callosidad. En realidad, buena parte se la debo a la elaboración de un detalladísimo documento con tablas, viñetas, fotos, números, etcétera que no podía hacer con el teclado y que me hicieron abusar del ratonsuelo. Así que para mi próximo cumpleaños ya tienen una idea para regalo, un magnífico reposamanos ergonómico con colchoncito a la altura de la muñeca que me permita solasar mis atribuladas articulaciones, antes de que aplique la evolución inversa y termine quedando con forma de &lt;em&gt;homo&lt;/em&gt; &lt;em&gt;absolutamente non erectus&lt;/em&gt; (sin albur, si son tan amables) por pasar sentado nueve horas tras un ratoncito del mal, como si yo fuera Tom y él fuera Jerry.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O también, digo, si andan en sus días más generosos, podrían pensar en regalarme una pensión por retiro anticipado para evitar el desgaste de la juventud, que me permita irme a vivir a alguna playa sin oficinas, ni escritorios, ni mouses, ni paper cuts. Sí, ése sería buen regalo. ¿Quiéeeen?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buen fin de semana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-9054907551455011644?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/9054907551455011644/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=9054907551455011644' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9054907551455011644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9054907551455011644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/10/me-gano-el-pan-con-el-sudor-de-nuevas.html' title='Me gano el pan con el sudor de nuevas callosidades'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8194444125297593031</id><published>2010-10-05T08:22:00.001-07:00</published><updated>2010-10-05T08:29:17.407-07:00</updated><title type='text'>Mi nana Carmela</title><content type='html'>A veces uno cita de los grandes pensadores de la humanidad los conceptos que los hicieron famosos, cuando en realidad no los aprendimos de ellos sino de nuestro contexto más inmediato. Por ejemplo, mi nana Carmela me enseñó el asunto de la relatividad de una manera mucho más fácil de entender que con las fórmulas cuánticas de Einstein cuando decía "Es muy joven la Balbina... sólo tiene 82 años". Claro, como ella tenía 84 cuando le oí manifestarse sobre la juventud de la Balbina, esa era una cuestión relativa a la edad del que la juzgaba y no un asunto que admitiera absolutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me enseñó que en la comunicación (como en el arte) importa más la impresión con la que se quede el receptor que la idea que el emisor haya querido transmitir. Y esto lo aprendí en una sosiega mañana veraniega de mi infancia, seguramente de sábado, cuando llegó la María Beltrán a visitarle. Estaban ambas sentadas cada una en una poltrona del corredor lleno de plantas de mi nana, cuando la María Beltrán, que siempre recuerdo con un gran sombrero de paja que usaba para no asolearse ya que se la pasaba del tingo al tango entre las calles de Huásabas y Granados, le preguntó con un tono sereno: "¿Los lunes vas, Carmela, al cementerio?". A lo que mi nana respondió: "No, María, voy los lunes". Ya para entonces yo puse cara de desconcierto, como que aquello no estaba teniendo mucho sentido. Y luego la María siguió meciéndose muy tranquilamente en la poltrona y con su sempiterna tranquilidad bucólica agregó: "Ah, fíjate, yo creí que ibas los lunes". Mi cara infantil lo fue también de desconcierto, pero ambas viejitas medio sordas se quedaron muy satisfechas con su conversación, cada una con una idea diferente de la visita de mi nana al cementerio (para arreglar la tumba de mi tata, por si se estaban preguntando el motivo). Cada quien con una idea diferente, pero ambas satisfechas. Y esa fue otra gran enseñanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me enseñó grandes cosas sobre el amor y la íntima relación que éste guarda con la practicidad. Esas cosas las aprendí meditando su gran afición por los gatos, siempre y cuando no fueran negros. Su amor por los felinos era debido no a sus características intrínsecas, no al gato mismo, sino al hecho de que mataban a los alacranes. Pero, además, no amaba a los gatos negros porque con su vista ya cansada no los podía ver cuando anduvieran cerca de sus pies, lo que le podría causar un "resbalón de muerte". Así, aprendí que no hay amor sin interés y que no se ama lo que nos pueda causar resbalones de muerte y creo que esa enseñanza es de gran utilidad para las almas de los cínicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Era una sabia mi nana Carmela!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8194444125297593031?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8194444125297593031/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8194444125297593031' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8194444125297593031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8194444125297593031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/10/blog-post.html' title='Mi nana Carmela'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8962041334452720116</id><published>2010-09-23T16:24:00.004-07:00</published><updated>2010-09-23T17:06:06.303-07:00</updated><title type='text'>Va de nuez</title><content type='html'>Una parte fundamental del egocentrismo es darle una importancia casi sagrada a nuestro nombre. Si el yo es el centro de uno mismo, la manera en la que se nombra al yo no puede ser considerada algo trivial o sin importancia. Ya les había compartido cómo a mí, de buenas a primeras, en mi lugar de trabajo me convirtieron en Rafael Marcelo Valenzuela y ahora muchos de mis amigos me dicen simplemente Marcelo (que mal suena a la versión masculina de la telenovela Simplemente María).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de hoy mi nombre sufrió otro severo descalabro. En los papeles de registro de mi automóvil acabo de descubir que ahora ya no soy Marcelo, ahora soy Rafael Barceló DuraZNo. ¡Durazno! ¡Durazno, por vida de Dios! ¡Como si fuera una vil fruta peluda! ¿qué egocentrismo va a ser posible con ese apellido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratando de consolarme a mí mismo, me dije que menos mal que lo escribieron con Z porque hubiera sido mucho peor que me dijeran DurASNO. Y ahora más tranquilo sólo me queda esperar que, además de las crisis de identidad que me causan mis súbitos cambios de nombre, no me provoque dolores de cabeza burocráticos interminables cuando quiera vender el carro, o cobrar un seguro, y una señora con voz molesta se niegue a recibirme el trámite porque yo no soy quien digo ser, porque en mis documentos oficiales ni soy Marcelo, ni soy Durazno. ¡Grrrr!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8962041334452720116?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8962041334452720116/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8962041334452720116' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8962041334452720116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8962041334452720116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/va-de-nuez.html' title='Va de nuez'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-4703812086229135629</id><published>2010-09-22T15:37:00.004-07:00</published><updated>2010-09-22T16:07:14.813-07:00</updated><title type='text'>Volver a la patria bicentenaria</title><content type='html'>Después de casi una semana de ausencia más que justificada, regreso para publicar en el blog que acabo de regresar de México. Con este viaje reafirmé que "volver" es un verbo mucho mejor que "ir", al igual que "reconocer" es un proceso mucho más significativo y profundo que "conocer". Si no fuera porque las lenguas nos gustan complicadas, en vez del verbo "volver" tendríamos el verbo "re ir" que no por coincidencia suena igual que "reír".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los que somos de un lado pero vivimos en otro, se nos presenta de una manera más evidente el molesto (pero entretenido) dilema de la identidad. El típico ¿quién soy yo? o ¿por qué estoy aquí? pero con matices geográficos y culturales que todo lo enredan. Y cuando "re vamos" al lugar del que somos se siente como si fuéramos la pieza de un rompecabezas que se había quedado atorada en alguna esquinita y que finalmente puede volver a caer en su lugar y sentir que embonamos perfectamente. En esos momentos recupero hasta el acento perdido por las mudanzas y empiezo a arrastrar el sonido de la &lt;em&gt;ch&lt;/em&gt; para pronunciarla como &lt;em&gt;sh&lt;/em&gt; (fonema que existía en latín y que desapareció entre casi todos los hispanoparlantes, excepto los del noroeste de México). Bueno, y a gritar en vez de hablar, como solemos hacerlo los sonorenses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El motivo de mi fugaz regreso fue, además, de lo más alegre: la boda de mi hermano menor (¡ouch!) pero se prestó la ocasión para vengar el apetito de tacos, de carne asada, de tortillas de harina y hasta para saciar las ganas que tenía de volver a ver las banquetas llenas de gente de la ciudad de México. Hablar con los amigos, abrazar a mis hermanas, jugar con mis sobrinos, reír con mis primos, platicar con mi padre e, incluso, bailar al ritmo de una orquesta sonorense tradicional. Todas estas actividades que de manera natural me informan (como si pudiera ovlidarlo) que el sentido de la vida me lo dan las personas que quiero; actividades que se atreven, incluso, a indicarme con toda exactitud a dónde pertenezco, a pesar de la distancia, aunque pasen los años y sin importar que me siga construyendo con las experiencias que todos los días se acumulan y con toda la gente valiosa que no me canso de conocer ni de aprender a querer, unas veces más, unas veces diferente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-4703812086229135629?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/4703812086229135629/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=4703812086229135629' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4703812086229135629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4703812086229135629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/volver-la-patria-bicentenaria.html' title='Volver a la patria bicentenaria'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-2592839116335155086</id><published>2010-09-16T10:51:00.004-07:00</published><updated>2010-09-16T10:54:33.918-07:00</updated><title type='text'>¡Feliz cumpleaños México!</title><content type='html'>¡Feliz bicentenario, México!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ocasión es excelente para repensarnos como país, como sociedad, para mejorar su gobierno, nuestros modos y nuestro destino compartido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que de ahora en adelante la pregunta que todos nos hagamos sea ¿como puedo YO mejorar esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Felices doscientos años de independencia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Felicidades México!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Felicidades mexicanos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-2592839116335155086?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/2592839116335155086/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=2592839116335155086' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2592839116335155086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2592839116335155086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/feliz-cumpleanos-mexico.html' title='¡Feliz cumpleaños México!'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1376036917521627885</id><published>2010-09-13T20:57:00.008-07:00</published><updated>2010-09-13T22:24:35.155-07:00</updated><title type='text'>¿De qué país se trata?</title><content type='html'>Volver a tener carro propio (lo cual acaba de pasar para mí la semana pasada) me trajo de vuelta algunas lamentables costumbres, como la de oír una y otra vez los mismos discos gastados que me gustan. Uno de ellos fue un regalo que hace dos años me hizo una amiga francesa, de un cantante también francés de nombre Francis Cabrel. Una de las canciones de ese disco, &lt;i&gt;les cardinaux en costume&lt;/i&gt;, habla del doloroso proceso de la migración, las deportaciones, la xenofobia. Del drama más humano de todos, pero que las sociedades receptoras siguen tratando como si se tratara de un fenómeno nuevo, unidireccional, perjudicial. El estribillo de la canción es en español y dice así:&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡Qué vida! ¡Qué triste!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿De qué país se trata?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Del mío? ¡No!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡Del mío no se puede!&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La indignación contenida en estas palabras retumba en mi cabeza al pensar en la masacre brutal, barbárica, sin nombre, de 72 migrantes centro y sudamericanos en mi país a manos de un grupo de delincuentes sanguinarios, despiadados con el caído, para despojarlos hasta de lo que no tenían, aprovechándose de la manera más ruin de su vulnerabilidad. ¡Menudo valor matar a sangre fría al que no puede defenderse! Se requiere haber perdido hasta lo último de humanidad que quedaba en su endeble código moral para poder ser tan cobardes, para sacar ventaja del marginal, del que nada reclama porque no puede defenderse quien vive en los márgenes, el sistema lo excluye hasta casi negar su existencia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hago mías las palabras de Cabrel para expresar el dolor que se siente tomar conciencia de que al mismo tiempo que celebramos 200 años de vida independiente ocurren en México hechos tan despreciables como el ocurrido en Tamaulipas: ¿De qué país se trata? ¿Del mío? ¡No!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Descansen en paz todos los que han muerto víctimas de los procesos irregulares de migración que les ha impuesto la miseria. Y los que hemos tenido el privilegio de poder cambiar las cosas que jamás nos venzan el miedo ni la desidia para despreciar la maldad, para reprobar el odio, para luchar por la dignidad de los demás.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1376036917521627885?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1376036917521627885/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1376036917521627885' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1376036917521627885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1376036917521627885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/de-que-pais-se-trata.html' title='¿De qué país se trata?'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-736153619565918294</id><published>2010-09-10T15:10:00.003-07:00</published><updated>2010-09-10T16:32:29.890-07:00</updated><title type='text'>Huelga</title><content type='html'>Mis neuronas me avisaron ayer que están en una huelga muy formal de escritura en este blog. En un comunicado que me hicieron llegar por la vía neurálgica me informaron que se reúsan a aceptar los términos patronales que les he querido imponer, expresando que el modelo de estado de bienestar que se había logrado después de la posguerra se los quiero ir retirando poco a poco, en aras de la competitividad y el crecimiento económicos. Que ellas no están de acuerdo con mi proceder y que mientras no seamos capaces de renegociar las condiciones de mantenimiento cerebral, no cejarán en sus propósitos de recuperar los beneficios neurológicos con los que contaban, que yo desconozco cuáles sean porque esa información sólo la tienen mis neuronas  y no me la desean compartir (así que estamos ante lo que en economía llaman el problema del agente-principal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo seguiré pendiente de la negociación, tratando de satisfacer todos los puntos de su pliego petitorio para poder recobrar cuanto antes las actividades blogueras y minimizar las pérdidas sociales que ocasionaría una ausencia tan costosa (me gritan a coro las huelguistas neuronas, que esa pérdida es incalculable, pero la verdad es que de esas cosas ellas saben poco).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-736153619565918294?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/736153619565918294/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=736153619565918294' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/736153619565918294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/736153619565918294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/huelga.html' title='Huelga'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5260660980454103553</id><published>2010-09-07T16:12:00.009-07:00</published><updated>2010-09-07T17:28:06.469-07:00</updated><title type='text'>Culebrón de madrugada</title><content type='html'>Es curioso cómo uno va por la vida pensando que las telenovelas o culebrones, como le llaman en otros países, son una cosa irreal o poco verosímil. Es claro que, por fortuna, no existen &lt;em&gt;close ups&lt;/em&gt; que duran veinte segundos retratando la forzada expresión (una sola expresión durante los veinte segundos) de algún actor o actriz que de actuación sabe lo que yo de futbol. Eso no lo hay, ni tampoco abundan galanes con nombres como Eusebio Roderico, o cuando los hay, sus allegados normalmente prefieren ahorrárselos y los llaman con apodos más cortos como el pollo, el güero, el chanfles, etc. Sin embargo, los grandes dramas de las telenovelas sí existen y no dan tregua, como bien puede documentarse con una visita al archivo de los juzgados familiares, o simplemente a la oficina de cualquier ministerio público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de hoy a las seis de la mañana, por ejemplo, en mi edificio se vivió lo que parecía una grabación de la peor telenovela de Televisa. Y todo sucedió (más o menos) así: yo estaba durmiendo de lo más plácidamente, como tengo la costumbre de hacer a las seis de la mañana, cuando empiezo a oír unos golpes que yo pensé que, o estaban demoliendo el edificio y no me había enterado, o bien, acababan de abrir una estación del metro en el vestíbulo. Hice lo que cualquier persona haría en esas circunstancias, o sea, me puse la almohada sobre la cabeza. Pero los golpes no paraban sino que pasaban los minutos y el ruidajo continuaba. No sabía si actuar en consecuencia o ponerme una tercer almohada sobre la cabeza, pero empecé a oír los gritos de una mujer furiosa y tuve a mal asumir que se trataba de una vecina que había bajado a arreglar el asunto con el peor de los modos. Como los gritos de la mujer/bestia furiosa continuaron y también continuaron los golpes llegué a la conclusión de que estaba manejando una hipótesis incorrecta. La fuente de aquel escándalo no era ni un Caterpillar ni una estación del metro, era una mujer herida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero dejar claro que para esta hora eran ya las 6:30 a.m. y todo mundo sabe que esa hora es la más sagrada de todas las horas de sueño. Yo llevaba media hora del tiempo sagrado en vela, asfixiándome con tres almohadas y pensando en que no me gusta cómo se me ven las ojeras que me provocan esas desmañanadas. Este último pensamiento me puso los pelos de punta. Hablando metafóricamente, porque después de dormir es una situación absolutamente normal tener los pelos de punta. Entonces renegué insultos que no puedo repetir en público, me vestí con pijama, camiseta y gorra (para ocultar la inflamación capilar) y salí al pasillo a gritonear algo así como "¿que no tienen consideración de los demás?" (pero con voz de tía gorda angustiada). Cuando salí pude ver de qué vecinos se trataba el zafarrancho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este párrafo estará dedicado a explicar porqué me pude imaginar de qué vecinos hablaba, aunque prácticamente no he entablado conversación con ninguno. Lo supe desde que hace poco más de un mes vi el carro estacionado. No los vi a ellos, sólo vi el carro. No hace falta explicar que cada quién carga con una caja de prejuicios y con ella arma y desarma las nociones que tiene de los demás. En mi caja de prejuicios tengo las siguientes nociones preconcebidas (por tanto, algunas veces falsas): tipo musculoso = tonto que solamente habla de esteroides; tipo gordito = simpático (¡me he dado unas equivocadas con ésta!); carro deportivo con rines extra grandes y del mismo color que el carro (¡guíuc!) = vecino que va a dar problemas. Lo juro, el carro que estaba a dos espacios del mío me lo dijo claramente, este tipo va a dar problemas. Esta vez no me equivoqué. A la semana siguiente de su arribo hizo una fiesta en el área común y los invitados gritaban como enajenados, en la alberca había gente con camisetas y bailaban ritmos que pueden ser descritos como guapachosos tropicales (del género muy molestos). Luego vi en persona al vecino (de lejitos) y anunciaba a kilómetros un aumento de ingresos súbito y no bien procesado. Mi caja de prejuicios fue rápida para seguir sacando conclusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me asomé al piso de abajo, que era donde se estaban desarrollando los acontecimientos, y vi a la mujer del vecino. La tipa no dejó ni un solo rasgo del estereotipo ausente: vestido de leopardo súper ajustado, minifaldita, escote pronunciado, rubia contra la voluntad de Dios, zapatos de tacón altísimos a las seis de la mañana. ¡Vestido de leopardo, por lo que más quieran! Ella era la fuente de todo el escándalo, ese curvilíneo cuerpecito con aspecto de Laura León era capaz de provocar todo ese ruido. Esa mujer estaba más herida que Lupita D'Alessio y tenía peor gusto que Irma Serrano (pero esto no viene el caso ahora, es sólo animadversión por robarme el sueño).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación era la siguiente: ella descubrió que su hombre (desconozco la naturaleza de su relación) estaba ahí, en el departamento que ella había alquilado, con la otra. ¡La otra! Y los golpes eran en la puerta para que le abrieran. Ahora sabemos que su hombre sería lo que ustedes quieran, pero muy valiente no. Se agazapó dos horas dentro del departamento (con la otra) hasta que llegó la policía, muchísimo tiempo después, a sacarlo. Como el hombre nomás no la dejaba pasar, los guardias de seguridad no podían lograr que la señora se calmara y la policía no llegaba, doña Ruidos bajó a donde estaba el carro del susodicho y empezó a darle zapatazos hasta que rompió una ventana. Todo esto, como ya me era imposible dormir, decidí verlo con mis propios ojos, porque tenía una vista privilegiada desde el balconcito. Primero rompió una ventana y tuvo a mal encontrar los zapatos de la otra (a la cual ya había nombrado con diferentes calificativos que prefiero no repetir), entonces se enojó aún más, lo que yo creí que ya no era posible, y le rompió absolutamente todas las ventanas al carro deportivo pero ahora con los zapatos de la otra, que yo me imagino que quedaron en un estado execrable. El vidrio del frente no lo pudo romper, se ve que los hacen muy sólidos, ¡bien por Toyota!, se ve que sí mejoraron la seguridad de sus autos. También le quebró los dos espejos y colgaban así con sus cablecitos, pobrecillos. Las abolladeras de ese automóvil ahora le hacen honor a su nombre y quedaron efectivamente muy abolladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto del carro, los ruidos que hacían sus ahora inexistentes ventanas al quebrarse y demás, lo pudieron también contemplar el hombre (ex hombre ahora, supongo) y "la otra" (agregue &lt;em&gt;close ups&lt;/em&gt; a discreción) desde la ventana de su casa, que asimismo tenía vista privilegiada al estacionamiento (de visitas, por cierto, pero el nuevo rico siempre lo dejaba ahí, pero ésa es otra historia que también salió a colación por mi animadversión por el sueño robado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo decidí que era hora de seguir con mi vida, dejé a los policías sacar al tipo del departamento rentado por su herida mujer, la cual pudo apoderarse de él (el departamento, no del hombre) y me empecé a alistar una hora antes de lo que tenía previsto. No supe qué pasó con "la otra", supongo que se fue en taxi y derramó lágrimas que mancharon de maquillaje su rostro. La mujer leopardo (lo digo por su vestido) espero que también decida seguir con su vida, pero espero en Dios que considere hacerlo en otro lugar, porque no me gustaría convertirme de pronto en testigo protegido de sus nuevas fechorías, solo por estar en el balconcito para contemplar otro culebrón de madrugada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5260660980454103553?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5260660980454103553/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5260660980454103553' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5260660980454103553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5260660980454103553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/culebron-de-madrugada.html' title='Culebrón de madrugada'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5313215736231967714</id><published>2010-09-06T15:20:00.006-07:00</published><updated>2010-09-06T16:09:38.766-07:00</updated><title type='text'>Improvisando</title><content type='html'>Uno de los métodos para divertirme que mejor me ha funcionado, es el que está basado en la improvisación. No digo que la falta de planeación no tenga sus desventajas, pero la espontaneidad tiene un encanto particular, un no sé qué, un qué sé yo. Las fiestas que me traen recuerdos más entrañables son normalmente aquéllas que sé dónde empiezan, pero que no tengo idea de dónde terminaron ni, sobre todo, por qué terminaron ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo olvidar, por ejemplo, aquel cumpleaños que empezó con una paella y terminó a las cinco y media de la madrugada en el mercado municipal de Hermosillo cada quien con un plato de pozole, excepto Rómulo al lado desayunándose (a esa hora, en esas circunstancias) unos chiles rellenos, mientras era aconsejado que en ese lugar no se comiera nada que no estuviera hirviendo mientras se lo servían. O la fiesta al comenzar la universidad que terminó cuando a las siete de la mañana la religión era comparable a una botella de XX Lager y Dios a la cerveza (con mis padres llamando a Locatel después de estar toda la noche en vela por mi no anunciada ausencia). Tampoco es fácil olvidar las noches de farra de aquel año nuevo en Puerto Vallarta que terminaban siempre en la banqueta del hotel a las diez de la mañana, maldiciendo el molesto sol tropical. Ni cuando al caer algunas tardes nos veíamos los compañeros del Servicio en la cantina Covadonga, a esa hora repleta de respetables viejecitos del exilio español jugando dominó, y salíamos en la madrugada, a esa hora repleta de alternativos habitantes de la cultura que venían de ver la lucha libre en la Arena México. Ahí era más fácil saber dónde terminaríamos, porque los tacos son un destino ineludible en las desmañanadas del Distrito Federal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya quisiera yo ser un verdadero bohemio y tener muchos más ejemplos para dar, pero la verdad es que en mí han tenido que convivir el santurrón, el nerd y el riguroso que se obliga a dormir sus buenas horas. Eso, por fortuna, limitó las posibilidades de que me entregara a la vida epicúrea, de la que soy naturalmente afecto. De cualquier manera, cuento con una buena muestra de ocasiones festivas (a razón de una por fin de semana) para saber que la improvisación es una inversión que sí paga en divertimento. Y este viernes fue otra ocasión que tuve para comprobarlo. Todo empezó en el concierto de Lila Downs (¡fabuloso!) y siguió en las cantinas del centro de San José. Cantinas antiguas con un cantinero antiguo, con humo de cigarros, con música de fondo, literalmente como fondo a la conversación, con canciones de José Alfredo y algunas cumbias genéricas de triste memoria. Y cerveza, mucha cerveza, demasiada cerveza, demasiada improvisación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5313215736231967714?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5313215736231967714/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5313215736231967714' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5313215736231967714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5313215736231967714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/improvisando.html' title='Improvisando'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7922283848141116471</id><published>2010-09-03T09:59:00.005-07:00</published><updated>2010-09-03T11:52:50.709-07:00</updated><title type='text'>Para la casa de piedra y flores</title><content type='html'>Uno sabe que ya se le está juntando la Historia (es decir, los años) cuando se le empiezan a morir los escritores favoritos. Este año, en ese sentido, me ha caído fatal. Tal vez no sea casualidad que en menos de dos meses estaré abandonando la década de los veinte y cumpliré treinta años, en el mismo 2010 que se llevó a Saramago, a Monsivás y, ayer, como si esas pérdidas hubieran sido pocas, a Germán Dehesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo ni en el gimnasio ni en la lectura me he caracterizado por el rigor o la disciplina, por lo que no puedo decir, como muchos, que leía diariamente a Dehesa. Pero cuando leía las columnas de los periódicos, la suya era, de lejos, mi favorita. En honor a la verdad, debo confesar que lo único de él que me aburría era cuando hablaba de futbol, que era muy seguido, básicamente porque no entendía sus comentarios por falta de información estratégica. Ahora bien, estoy seguro que en ese tema debe también de haber sido divertidísimo y que de haber sido yo un iniciado en la materia, me hubiera arrebatado carcajadas similares a, por ejemplo, cuando hablaba de Elba Esther Gordillo, de Montiel, de Beatriz Paredes, o de Jimmy Neutrón (Peña Nieto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me gustaba de Dehesa era su humor como herramienta para analizar los problemas de la vida real. Es una mezcla difícil combinar el humor con el compromiso social. Sin embargo, lo divertido de sus crónicas políticas o urbanas no le quitaba ni un ápice de profundidad a la seriedad con la que tomaba sus causas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había algo muy particular de él que admiraba: era un activista motivado por el amor a las cosas, no por el desprecio a lo que no le gustaba. Esta distinción que puede parecer sólo una sutileza, no lo es tanto, porque el amor por la gente, por tu ciudad, por la naturaleza te llevan a construir para que todo esto sea mejor, mientras que el desprecio por el sistema, por los políticos, por los cerdos capitalistas o por los sucios comunistas, implican revoluciones cuyos resultados nunca se saben si serán contraproducentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ya estoy extrañando su columna. Después de leer en las noticias que a su funeral irá el presidente Calderón, el secretario de Educación, la directora del organismo encargado de la cultura y una larga lista de celebridades de distintos medios, me encantaría poder leer cómo hubiera relatado su propio funeral, con esa chispa que hacia parecer divertido hasta un encuentro interministerial para evitar la evasión fiscal (intentando una reducción al absurdo). Tal vez hablaría del suyo como el funeral Bicentenario, o quizás se autonombraría Dulcísimo Padre de la Patria y del Bucles. Ya no podremos leerlo, ahora sólo nos quedará imaginar sobre tantos temas qué hubiera dicho... pero, sobre todo, cómo lo hubiera dicho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-7922283848141116471?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/7922283848141116471/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=7922283848141116471' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7922283848141116471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7922283848141116471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/para-la-casa-de-piedra-y-flores.html' title='Para la casa de piedra y flores'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8311872490202789994</id><published>2010-09-02T16:32:00.005-07:00</published><updated>2010-09-02T17:21:22.219-07:00</updated><title type='text'>De política y otras mortificaciones</title><content type='html'>La información que obtengo de los medios masivos de comunicación suele tener el efecto de dejarme muy intranquilo. Tantas explosiones, terremotos, lluvias, sequías, balaceras, me causan una especie de desasosiego, por no hablar de la estupefacción con que me dejan las declaraciones de los gobernantes, particularmente los latinamericanos que parece que la mayoría saliera directamente de Macondo. Por mi trabajo actual, sin embargo, no tengo la opción de retirarme y voltear a otro lado. Mala sea la hora, con desasosiego o sin él, me los tengo que reventar y rogarle al santo patrono de las crisis nerviosas que haga las veces de té de tila y me relaje yo un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa situación me hizo recordar a mi tío Rafay (que no era mi tío de la vida real pero, según mi hermana, de niño yo tenía un complejo de Angelina Jolie e iba adoptando parientes al por mayor). Entre una de sus muchas características, mi tío Rafay tenía la de ser un panista muy convencido (con panista quiero decir afecto al partido político mexicano cuya comestible sigla es PAN y que es ahora el partido del presidente de la República). Como para darles más contexto, conviene aclarar que en aquellos tiempos (no tan lejanos, me interesa subrayar) en que yo era niño, México tenía un sistema político de partido si no único, sí muy requete dominante y no era el PAN, sino el PRI. Los así llamados partidos de oposición jugaban un rol prácticamente marginal y no era infrecuente que algunas personas consideraran la pertenencia a la oposición como una especie de inmoralidad revuelta con traición a la Patria. Ser panista, o sea, no priísta, era casi como ser protestante, o sea, no católico, y eso la sociedad no siempre lo digería de la mejor manera. Aunque el ejemplo es bastante confuso, porque justamente ser católico y panista era la combinación más coherente. El caso es que los fervientes seguidores de la oposición política eran una cosa minoritaria y todos sabemos que hay gente que dice "fuchi las minorías" (y lo usan para muy distintas situaciones).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tío Rafay era, como les iba diciendo, un comprometido panista en tiempos en los que esto era una situación socialmente irregular. En los tiempos de los que les hablo, los medios de comunicación solían seguir una línea editorial (por llamarla de alguna manera) bastante acorde con el resto del sistema. Los canales de televisión públicos, como es previsible por las jerarquías y esa suerte de cosas, solían ser muy proclives a ensalzar los logros de los altos funcionarios priístas en turno y de denostar ya sea a los líderes de la oposición o a los logros de las muy pocas autoridades emanadas de ella (siendo justos con los comunicadores de ese entonces, a los seguidores de la oposición, como mi tío Rafay, rara vez los maltrataban verbalmente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues resulta de todo esto, que un día mi tío Rafay tuvo que ir con el cardiólogo, por síntomas relacionados, yo supongo, o mejor dicho, yo infiero, que con el corazón. Para no hacerles la historia más larga y volver a trabajar - porque yo me gano el pan que me como con el sudor de la frente, o mejor dicho, con otros sudores que me causa el nada fresco asiento en el que paso una cantidad indecible de horas - el cardiólogo dio con un diagnóstico tan original como los que saca de repente el Dr. House. No le dijo no coma grasas saturadas o grasas trans (que aún no estaban de moda, es decir, que no estaba de moda la obligación moral de evitarlas); tampoco le dijo que hiciera ejercicio (o tal vez sí, porque a los médicos les gusta mucho que uno haga ejercicio); ni siquiera sacó el cardiólogo una receta para anotar costosos medicamentos. El galeno, que algo habrá tenido de psicólogo, simplemente le dijo que dejara de ver el noticiero de Sergio Romano que tanto acongojaba su corazón por el tipo de línea editorial priísta que ya expliqué en el párrafo anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así me siento a veces, como mi tío Rafay, con ganas de salir corriendo en busca de algún cardiólogo brillante como el que lo atendió a él, que por prescripción médica me prohiba seguir leyendo la prensa o viendo noticieros y así poder devolverle la paz a mi atribulado corazón, que antes se dedicaba casi exclusivamente a la adopción de parientes y que ahora deambula en un torbellino de malas noticias, como si no las hubiera buenas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8311872490202789994?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8311872490202789994/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8311872490202789994' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8311872490202789994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8311872490202789994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/de-politica-y-otras-mortificaciones.html' title='De política y otras mortificaciones'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-3838089447463363267</id><published>2010-09-01T16:21:00.006-07:00</published><updated>2010-09-01T17:28:28.882-07:00</updated><title type='text'>Mis universos</title><content type='html'>Aunque a mí me gustaría ser un cronista social, no creo que sería uno muy bueno. Para empezar, porque me entero de las notas interesantes con un retraso que bien se podría calificar de injustificado porque estoy todo el día pegado a la computadora (y esto significa en palabras claras muy cerca de las redes sociales) y, además, cargo todo el día cerca de mi corazón un aparato llamado Blackberry, que es una nueva forma de esclavitud muy particular del siglo XXI y se supone que te conecta con el mundo. El caso es que ni así me entero rápido de las cosas, cómo decirlo, de las cosas que tienen profundidad social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy intentaré comentar una nota, no digamos interesante porque no lo es, llamémosle simplemente una nota. Resulta que a principios de la semana pasada (y aquí ya vamos notando el retraso de mi crónica) México ganó el concurso denominado Miss Universo. Siempre me ha parecido bastante injusto que no se llame con mayor precisión Miss Mundo, o mejor Miss Planeta Tierra, porque yo nunca he visto que vengan concursantes de otros sistemas solares o de otras galaxias. A ver que alguien me diga cuándo han visto desfilar a la novia de Chewbacca o a la hija de Jabba the Hut (que sinceramente tendrían muy pocas posibilidades en un concurso que no valora ni el pelaje ni la piel viscosa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que este concurso organizado por el mismísimo Donald Trump, que cada vez lo veo más rosa y ni tanto dinero le ha granjeado ni un poquito así (tengo los dedos pulgar e índice muy cerca el uno de otro) de belleza. Decía que el señor está cada vez más feo, sus pelos más anaranjados y sus dientes más salidos de su cachetona sonrisa. Comete, además, el señor Trump el error estratégico de rodearse de las mujeres más bellas del universo (aunque ya aclaramos que se trata únicamente de terrícolas) lo cual lo hace a él verse más feíto, el pobre. Lo de pobre no es necesario aclarar que es nada más una expresión y no describe su situación financiera, que es hecho conocido que es más bien bastante holgada. Pero volviendo al tema, ya lo dijo alguien que seguramente era muy sabio, que la belleza está en los ojos del que la ve, pero alguien que era aún más sabio acotó con mucha acusiosidad que la belleza está enseguida de alguien que es más feo que tú. Bueno, pues esto el señor Trump o no lo sabe, o no le importa, porque él sigue organizando el concurso del que estamos hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía que el certamen lo ganó la representante de México. Obsérvese que cuando digo "representante" no quiero decir que llevara una carta poder de parte de los mexicanos, ni mucho menos que tuviera una representación de tipo estadístico, que es fácil saber que no es el caso, sino que es una forma que tienen para llamar a las concursantes. Es una chica muy hermosa, tomando en consideración, claro está, que estoy usando estándares terrícolas y que me arriesgo a que tanto Chewbacca como Jabba the Hut la consideren más bien demasiado lampiña y una flacucha sin gracia. Tal vez Jabba the Hut la valore un poco más porque él tuvo tratos con la princesa Leia y no parece hacerle mala cara a las mujeres de este planeta. Hasta este punto aún no he entrado en materia y todo lo anterior era para dar un poco de contexto, además de las típicas digresiones que agrego a cualquier conversación, lo cual, dicho sea de paso, algunos consideran molesto y otros digno de elogio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto central es que la directora del Instituto de la Mujer, que es un organismo público del gobierno federal mexicano, dijo con un sentido de la oportunidad un tanto debatible que en ese concurso a las mujeres las tratan como a reses. Si algún lector se inclina a utilizar la palabra latina "res" que significa "cosa", le aclaro que no quería decir la señora directora que las trataran como cosas, sino más bien como a vacas, que es el significado común de res en lengua española, por lo menos en México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es ampliamente conocido que el feminismo y los concursos de belleza suelen ir por caminos separados en la búsqueda de sus objetivos. Ambos son un asunto primordialmente de las mujeres pero no faltará el malintencionado que diga que de distintos tipos de mujeres. El caso es que se entiende que a la directora de un Instituto público no le gusten los concursos de belleza y que los considere un obstáculo social para lograr la igualdad entre ambos sexos, argumentos al respecto hay varios y son buenos, pero de ahí a tratar de res a una de sus agremiadas (que es también sólo una expresión, porque a todas luces se sabe que ser mujer no es un gremio) no es algo que se espere de una funcionaria de ese nivel. Tampoco se espera de un presidente - por más rancherote que éste sea - que hable de lavadoras de dos patas, para decir no sé qué cosa de no sé qué mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la nota que yo leí, la directora del Inmujeres, cuyo nombre aún no he mencionado pero que se llama Malú Micher, ya había salido a decir perdón a la señorita Navarrete (que así se apellida Miss Planeta Tierra). Pero no fue un perdón así de "¡Ooops! Se me barrió" sino que tenía un tufillo intelectualoide y un tono de lo que se podría llamar arrepentimiento a fuerzas (que es todo lo contrario a lo que en el catolicismo llamamos tener el corazón contrito). Sus palabras tomadas de la prensa (lo cual significa que ya fueron sacadas de su contexto y que tal vez significan exactamente lo contrario de lo que quiso decir quien las pronunción) fueron: "si usé un mal término para referirme a estos certámenes y si debo pedir una disculpa pública, así será".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me parece muy bien el disenso, el análisis y la crítica de los concursos de belleza como los que organiza el señor rosa, de pelo naranja y apellido Trump. Pero deseo agregar que si diriges una institución pública lo mejor es no calificar como res a nadie, ni en abstracto ni en concreto, a menos que efectivamente te refieras a una res, a las que no cree que les moleste más ese término que ser llamadas vacas. Así que mis veredictos ya fueron dictados y los recapitulo en las siguientes líneas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Miss Universo se debería llamar Miss Planeta Tierra, para ser más respetuosos de la vida extraterrestre,&lt;br /&gt;2. Donald Trump debe empezar a frecuentar a gente más fea que él, cosa difícil mas no imposible, y&lt;br /&gt;3. La señora directora del Inmujeres tiene que limitar el uso de expresiones fuertes (por más que tal vez en su cabeza se oigan bien) para lo que se recomienda consultar a los asesores del ex presidente Fox, que algo de experiencia tienen en el asunto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-3838089447463363267?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/3838089447463363267/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=3838089447463363267' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3838089447463363267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3838089447463363267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/09/mis-universos.html' title='Mis universos'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-6287325528470711731</id><published>2010-08-31T14:05:00.005-07:00</published><updated>2010-08-31T15:10:17.171-07:00</updated><title type='text'>El destacado</title><content type='html'>Es curioso cómo la memoria deja intactos momentos insignificantes que ocurrieron hace décadas pero olvida datos aprendidos un día antes y cuya obliteración te puede costar si no el trabajo, sí el favor de los semidioses del Olimpo laboral (por llamar de algún modo a la superioridad). Hoy me acabo de acordar cuando a los diez años me describí a mí mismo, ¿por qué no?, como "destacado", lo cual tuvo el efecto inmediato de ganarme el apodo, ¿cómo va a ser?, de "El destacado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo perfecto el momento, el lugar y la circunstancia. Íbamos en el carro de mi papá, un &lt;em&gt;pick up&lt;/em&gt; Chevrolet azul, por la carretera que va de Huásabas a Bacadéhuachi, antes de llegar al rancho El Coyote. Mi papá manejando, mi mamá a su lado, la madre Chuyita, la madre Socorro - que si no me equivoco era entonces la madre superiora de las Misioneras Hijas de San Pío X - y yo, recargadito en la orilla del asiento, con la barbilla recargada sobre las manos sosteniéndome en el tablero del carro. Sosteniéndome, digo, porque la carretera de la que les hablo está en medio de la Sierra Madre Occidental y eso sólo puede significar una cosa: que lo que no es pronunciada curva, es pronunciada subida o pronunciada bajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mis papás, que nunca fueron víctimas radicales de eso que llaman el orgullo paterno, tan molesto para las visitas en todo tipo de cenas y tardes de café, en esa ocasión les pareció buena idea que les platicara a las religiosas del viaje escolar que había hecho recientemente a Mazatlán. Platicar del viaje no hubiera sido problema si no me hubiera encontrado con la dificultad narrativa de tener que explicar por qué únicamente íbamos cuatro alumnos de cada grado, seleccionados por las autoridades educativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, la respuesta no la tenía muy clara, pero según tenía entendido era un asunto estrictamente meritocrático. Se escogía a los cuatro mejores alumnos del grupo, pero no teniendo en cuenta las calificaciones - que para esas alturas del año escolar aún no quedaban claras -, sino por una especie de confusa y seguramente un tanto arbitraria matriz de variables en las que intervenía no sólo la excelencia académica, sino la disciplina y la buena disposición. Recuerdo el momento preciso en el que buscaba dentro de mi cabeza, de vocabulario más bien escaso, la palabra precisa que describiera la situación, sin hacerme ver como un pesado. Sopesé durante algunos segundos algunos adjetivos pero chocaban con una noción de modestia un tanto cuanto puntillosa. No podía decir, por ejemplo, que habíamos ido a Mazatlán los más inteligentes de la escuela, no sólo era una apreciación inexacta sino muy arrogante; tampoco podía decir los mejores alumnos, porque también carecía de justificación y no me parecía que ese criterio hubiera sido tan claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que seguíamos meciéndonos en las curvas de la Sierra Madre y en la cabina del carro sólo se podía oír el silencio expectante de mi respuesta. ¿Por qué razón habíamos sido invitados a Mazatlán y transportados por tren con todos los gastos pagados por el Gobierno estatal únicamente cuatro alumnos de cada grupo? Analizándolo en retrospectiva, caigo en cuenta de que ésta era la parte que más interesaba resaltar a mis papás: que tenían un niño ñoñito que presumir ante la madre superiora y demás miembros de la comunidad misionera femenil de la diócesis de Ciudad Obregón. Cuando el silencio se hizo demasiado prolongado, tuve que soltar el adjetivo que estaba analizando, sin tiempo para considerar las consecuencias de mis palabras, que, dicho sea de paso, es algo que uno va aprendiendo más bien poco a poco. Entonces dije con todo el convencimiento de que fui capaz que habíamos ido los más "destacados". Carcajada general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Destacados, por vida de Dios! A quién carambas se le ocurre que eso rima con modestia, si conceptualmente son palabras contradictorias. Todavía recuerdo cómo se le salían las lágrimas de la risa a la madre Chuyita por mi ingenuo desplante de superioridad mal habida. Ni siquiera pudo distraer la atención la anécdota, que yo entendía era la principal en mi relato, sobre la canción que en el mismo viaje mi payasa proactividad me hizo componer (y cantar en público) que hablaba de cómo los mangos colgaban de las palmeras (delatando mi desértica crianza, en la que el mango era una fruta exótica que nunca había visto en su estado natural como para saber que cuando cuelgan de algo lo hacen de un árbol, no de una palmera).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, de buenas a primeras, pasé a ser "El destacado" entre las Misioneras Hijas de San Pío X. Cuando volví al convento en mi pubertad, después en mi adolescencia y la última vez ya entrado en lo que se puede llamar simplemente mi juventud, me seguían preguntando "¿así que tú eres El destacado?", mientras yo seguía pensando que unas clases de humildad infantil me hubieran sido de lo más propicias para evitar el sarcasmo de la pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Chulada de chamaco destacado que era!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-6287325528470711731?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/6287325528470711731/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=6287325528470711731' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6287325528470711731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6287325528470711731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/el-destacado.html' title='El destacado'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-2972774724892299161</id><published>2010-08-30T14:13:00.004-07:00</published><updated>2010-08-30T14:38:45.276-07:00</updated><title type='text'>Y como Teminator... I'm back</title><content type='html'>Después de más de una semana de ausencia, provocada por el exilio forzado que me impuso una carga descomunal de trabajo de las actividades recreativas y conexas, he regresado. Lo curioso es que, a pesar de mediar varios días en los que no reporté de qué iba mi vida, no hay muchas cosas que se me ocurran platicarles. Por ejemplo, prefiero evitarme ahondar en la manera vergonzosa en la que hoy al momento de llegar al restaurante para comer olvidé que había dejado en el carro el libro con el que pensaba acompañar el café y al momento de súbitamente dar vuelta para recuperarlo, la humedad y las lisas suelas de los zapatos me hicieron la mala pasada de ponerme a esquiar estrepitósamente en la banqueta llena de lama, moviendo los brazos con bruscos y casi groseros aspavientos para intentar recuperar un equilibrio que ya era imposible volver a encontrar, hasta que varios segundos después estaba metiendo las manos para no romperme todo lo que se llama jeta en la empedrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no les platicaré nada de eso, porque ya tuve bastante con la mirada absorta de los comensales que contemplaron el nada estético espectáculo, a los cuales ni siquiera tuve el valor de voltear a ver como para decirles que no se preocuparan, que después de todo yo estaba bien, porque lo muy poquito que me quedaba de autoestima la llevaba cargando en las manos y la tuve que tirar para usarlas en la urgente tarea de no rodar por la cuesta abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco me puedo detener a contarles cómo vive la vida loca un diplomático/burócrata mexicano en Costa Rica un viernes por la noche, porque después de una semana que me dejó exhausto, me recosté en cuanto llegué a casa, a eso de las ocho, para recuperar fuerzas y salir a buscar la fiesta y la depravación, pero me quedé tan profundamente dormido que desperté hasta el día siguiente. ¡Como un abuelo! ¡Dormido el viernes a las ocho de la noche!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y menos les voy a platicar las cosas que hice en mi trabajo, porque si lo hiciera tendría que matarlos para preservar los peligrosos secretos de Estado que obran en mi poder. Mmmhhh... o, para ser sincero, no deseo aburrirlos con esos temas. Después de todo el tiempo y el esfuerzo que me ha costado asimilarlo, ahora sé que lo que a mí me divierte o entretiene, puede ser soporíferamente aburrido para los interlocutores y es un delito de lesa humanidad obligar al prójimo a escuchar o leer de los trabajos ajenos, a menos que uno fuera actor de Jólivud, o patinador artístico, o el australiano éste que azuzaba cocodrilos y que fue muerto por algo tan soso como una mantarraya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea que recapitulando he vuelto pero no tengo nada interesante que contar. ¡Jolines!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-2972774724892299161?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/2972774724892299161/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=2972774724892299161' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2972774724892299161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2972774724892299161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/y-como-teminator-im-back.html' title='Y como Teminator... I&apos;m back'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7257760979325874960</id><published>2010-08-20T22:54:00.012-07:00</published><updated>2010-08-22T21:14:05.489-07:00</updated><title type='text'>El soneto imperfecto de la vida</title><content type='html'>Hay del mundo tres cosas que abomino: &lt;div&gt;la mala ortografía, el poco empeño,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la arrogante tolerancia que esconde &lt;/div&gt;&lt;div&gt;la falta del legítimo respeto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También añoro cuando no lo tengo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;platicar con los amigos, sonreír,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;abrazar a mi familia y hasta&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la falaz caricia de un halago incierto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pensé que yo forjaba mi destino&lt;/div&gt;&lt;div&gt;colmando ingenuamente mi existencia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de todo lo que añoro y abomino.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mas mío es el hastío que me ajusta&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como el día feliz o el que le sigue,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no importa si me gusta o me disgusta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-7257760979325874960?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/7257760979325874960/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=7257760979325874960' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7257760979325874960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7257760979325874960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/el-soneto-imperfecto-de-la-vida.html' title='El soneto imperfecto de la vida'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-4660607205812532045</id><published>2010-08-19T16:33:00.007-07:00</published><updated>2010-08-19T16:49:57.338-07:00</updated><title type='text'>Doña Josefa Ortiz de Domínguez</title><content type='html'>A falta de cosa mejor que escribir y para demostrar que en este blog la única religión es el desvarío, les dejaré la biografía de una de las heroínas de la Independencia de México que más me ha llamado siempre la atención. Digo, es mi manera muy particular de celebrar el omnipresente Bicentenario del inicio de la independencia de México y si Alex Syntek pudo sacar una canción conmemorativa (horrible), por qué este humilde blog no va a poder contribuir con su granito de arena. Escogí la biografía de Doña Josefa Ortiz de Domínguez, primero, porque de niño me impresionaba mucho su molote (su chongo, su peinado) que la hacía lucir como estricta directora de escuela. Luego, oír su nombre me daba escalofríos porque nomás de escucharlo, tan sonoro él, sentía la necesidad de pararme derechito, sobre todo porque siempre se antecedía por ese rimbombante "doña" que en Huásabas no se usaba más que para nombrarla a ella y yo no había visto su uso más que en el Mío Cid o en Don Juan Tenorio. Además, porque la mujer se apellidaba Ortiz, que era el segundo apellido de mi madre, lo cual la convertía en algo así como mi segura pariente, convirtiéndose éste en el único vínculo que yo tenía con los próceres nacionales, porque a Juárez, ni nombrarlo, era jacobino y no muy bien aceptado en una familia tan católica como la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los datos los tomé de un libro de 1910, así que si la investigación histórica hizo alguna mejora o descubrimiento de ese tiempo para acá, la veracidad de lo dicho puede sufrir serios descalabros. Venga pues, los dejo con algo de la enigmática señora de molote alto.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TG2_dtZNUPI/AAAAAAAAAT8/vSiUL6j_oDY/s1600/josefaortiz.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 233px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5507268436466422002" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TG2_dtZNUPI/AAAAAAAAAT8/vSiUL6j_oDY/s320/josefaortiz.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Esta ilustre heroína de la Independencia de México nació en 1768 en Valladolid (hoy Morelia). A una edad temprana se convirtió en huérfana de madre, por lo que quedó a cargo de su hermana mayor, mudándose a la ciudad de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estudió en el Colegio de las Vizcaínas, de donde salió dos años después para casarse con el abogado Miguel Domínguez. Su esposo fue nombrado Corregidor de la ciudad de Querétaro, cargo en el que Josefa lo ayudó incluso a resolver asuntos delicados pues era una señora talentosa y muy decidida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se cree que participó desde 1809 en las conspiraciones que iniciaron en Valladolid (hoy Morelia) e invitó a ellas a su esposo, quien desempeñaba una función que dependía de la Corona española. Fue una de las grandes colaboradoras de esta conspiración y participó fervientemente incluso enviando cartas hechas con recortes de palabras impresas en los diarios, pues sabía leer mas no escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se dio cuenta de que la conspiración había sido descubierta, aunque su esposo la encerró con llave para que no cometiera ninguna imprudencia, se las averiguó para que un mensajero diera aviso a Ignacio Allende. Esto hizo que se adelantara el levantamiento en el pueblo de Dolores a la noche del 15 de septiembre de 1810 y que no se frustrara esta conspiración, como había pasado con otras anteriores. Un día después fue detenida junto con su esposo y liberada tiempo después cuando su marido fue restituido en el puesto que ocupaba. Estas mortificaciones no impidieron que doña Josefa siguiera haciendo propaganda a favor de la independencia, lo que convirtió a Querétaro en un foco de la insurgencia. En 1813 fue recluida en un convento y liberada después por motivos de salud, para volver a ser encerrada en un convento en 1816. Cuando sobrevino el imperio de Iturbide la nombraron dama de honor de la Emperatriz Doña Ana, cargo que se negó a aceptar. Participó con sus opiniones algunas veces más en la vida política del recientemente creado Estado mexicano, hasta que murió en 1829.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y que nos quedamos sin Doña Josefa!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-4660607205812532045?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/4660607205812532045/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=4660607205812532045' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4660607205812532045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4660607205812532045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/dona-josefa-ortiz-de-dominguez.html' title='Doña Josefa Ortiz de Domínguez'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TG2_dtZNUPI/AAAAAAAAAT8/vSiUL6j_oDY/s72-c/josefaortiz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8859607949914446487</id><published>2010-08-18T16:14:00.009-07:00</published><updated>2010-08-18T16:43:45.167-07:00</updated><title type='text'>Y va de nuevo con los cacahuates...</title><content type='html'>No es que yo quisiera ir hoy a comprar cacahuates japoneses con el marchante parlanchín, si aún no se ha curado mi vanidad ni he olvidado el nefasto diagnóstico que me sentenció por mi involuntaria palidez. Pero tenía que redactar un largo informe y traía la cabeza tan llena de cosas (irrelevantes todas) que tuve que acudir al último recurso para invocar a la inspiración... y, sí, ese recurso es comer cacahuates japoneses a media mañana acompañados de un refresco gaseoso tan malintencionadamente denominados "aguas negras del imperialismo yanqui". Tenía la esperanza de esta vez salir ileso de la sencilla transacción comercial, deseo que albergué hasta que antes de irme me ve y me dice: "Una pregunta...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento supe que todo estaba perdido, que los malditos cacahuates me acarrearían más ruina y destrucción. Con tono resignado e inclinando un poco la cabeza hacia la izquierda (que es la postura que tomo cuando me resigno) le dije "venga", como si le dijera dispara, que sé por experiencia que es la especialidad del manicero. Y me dijo: - Pues no sé, es que usted siendo un diplomático tan grande... [aquí ya tuve la certeza de que todo iba a ir muy mal] me llama la atención que lleve coletilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No están todos para saberlo pero uno de los remedios con los que di para aplacar los malévolos efectos de la humedad en mi desordenada cabeza de cabellos largos, fue amarrármelos con una pequeña y discreta (yo creía) coletilla de caballo, de pony, para ser exacto. Ahora sé que tan discreta no es porque fue descubierta fácilmente por los rapaces ojos del cacahuatero parlanchín, a los que nada escapa. Sabía que no importaba lo que yo dijera, él ya había dictado sentencia y con lo de "gran diplomático" estaba queriendo decir que mi peinado lo podía imaginar para algún artista, o promotor cultural, pero que era absolutamente inadmisible para el oficio que yo tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera, le pregunté qué era lo que llamaba su atención. Me dijo que no es que estuviera mal, pues, (con cierta actitud, claro) sino que "no era típico, no era normal verlo". Yo estuve de acuerdo y le dije que entre todos los adjetivos que tratara de darme ,"normal" era uno que de ninguna manera me correspondía. Pero ya para este punto, todos sabemos que el tipo no ceja nunca en sus propósitos, así que continuó: "sí, claro, pero es que en las reuniones de cancilleres a las que usted va seguramente le preguntan que si de qué va esa coletilla".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cara estaba nuevamente pasmada pensando de dónde carajos había sacado la idea de que yo era un gran diplomático o que voy a reuniones con cancilleres, si lo único que me ha visto hacer es pedirle cacahuates y coca cola. Mientras trataba de pensar en una respuesta convincente a sus planteamientos, o bien, desmentirlo sobre la grandilocuencia de mis ocupaciones, la vida se apiadó de mí y le llegaron tres o cuatro clientes, con lo cual pude zafarme de su rudo escrutinio estético y seguir pensando por mi cuenta en la lógica de lo apropiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manicero 2 - Rafael 0&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8859607949914446487?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8859607949914446487/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8859607949914446487' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8859607949914446487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8859607949914446487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/y-va-de-nuevo-con-los-cacahuates.html' title='Y va de nuevo con los cacahuates...'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-2908377934849201448</id><published>2010-08-16T16:59:00.002-07:00</published><updated>2010-08-16T17:33:19.772-07:00</updated><title type='text'>Una nueva bifurcación</title><content type='html'>Antier descubrí que la bicicleta estacionaria del gimnasio tiene tetris. Ayer por primera vez en mucho tiempo (tal vez en toda mi vida) hice ejercicio en domingo. Ese jueguito podría marcar un hito en mis hábitos atléticos. Y aunque no sé todavía quién ganará el dilema entre la pereza perenne o la obsesión con el tetris, procuraré salir con algunos beneficios de esta afortunada coincidencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-2908377934849201448?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/2908377934849201448/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=2908377934849201448' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2908377934849201448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2908377934849201448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/una-nueva-bifurcacion.html' title='Una nueva bifurcación'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1582605628756394690</id><published>2010-08-13T15:33:00.006-07:00</published><updated>2010-08-14T01:02:10.696-07:00</updated><title type='text'>Victoria</title><content type='html'>¡Cómo disfruté esa noche cuando vi bailar a Victoria! A la apasionada Victoria que movía las caderas al ritmo de salsa como nunca antes había visto. Estuve tentado a preguntarle si le pagaban por hacerlo, si el dueño de aquel lugar de bailes le daba un estipendio para que encendiera con su gracia el espíritu de fiesta. Pero me contuve porque no hay dinero que pueda pagar un gozo como el que ella experimentaba, su rostro era como si se transfigurara cuando la orquesta hacía algún requiebro musical que ella honraba modificando la coreografía para estar a la altura de las circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Victoria en realidad se llamaba Lin y sus padres llegaron de China unos meses antes de que ella naciera, pero se hacía llamar Victoria porque le gustaba la música del nombre, porque así nadie le pedía repetirlo o porque era de una ortografía que no daba problemas a los locales, que nada sabían de lenguas tonales. Pero también era que llamarse así la hacía sentirse parte del país en el que nació, la convertían en una lationamericana de cuño con toda la legitimación para bailar salsa todos los domingos después de ir a la misa vespertina de las siete, así como los lunes y los viernes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único día que la vi, vestía una falda corta hecha de una tela que también bailaba, que seguía perfectamente sus movimientos y como que los imitaba. No sólo los imitaba, también los acentuaba. El cabello lo llevaba recogido, perfectamente relamido y en la parte alta de la cabeza su cola de caballo se meneaba como lo haría un péndulo vuelto loco. Su cara de ojos perfectamente rasgados se cubría de sudor a la segunda canción, pero eso a ella no le importaba y esperaba para retocarse hasta que los de la orquesta hicieran su receso unas dos horas después de haber comenzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Victoria la enloquecía bailar salsa y le daba la razón a Chesterton en que hay que estar loco por algo para no volverse &lt;em&gt;completamente&lt;/em&gt; loco. Su trabajo como contadora en una empresa importadora cuyos negocios iban viento en popa, la habría vuelto demente si no hubiera tenido la válvula de escape de su obsesión por la salsa. Estar en el oscuro salón de baile, rodeada del humo del cigarro, del abominable aliento alcohólico de los borrachos y de las variopintas tonalidades del sudor ajeno, se habían convertido casi en una terapia, a la que metódicamente asistía para renovar el espíritu decaído que los libros contables producen en la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único problema que tenía frecuentemente en ese su paraíso particular era que sus parejas de baile pensaban que su explosión de energía se debía al interés romántico que ellos le causaban. Sin embargo, no había nada más lejos de la verdad. El único amor que ella había tenido era la salsa, las parejas de baile eran solamente instrumentales y, sobre todo, siempre remplazables por la larga fila de hombres que querían tener el privilegio de danzar a su lado, de abrazar su cintura, se sentirse proveedores de su éxtasis. Algunos se molestaban cuando Victoria se daba la vuelta y los dejaba a la mitad de las forzadas conversaciones que intentan los caballeros cuando quieren quedar bien. A hablar no se iba a esos lugares de música estruendosa, sólo a bailar. A bailar hasta desfallecer, hasta dejar los tacones gastados, hasta que las trompetas y los timbales agonizaran la última nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que Victoria no volvió a casa, su madre lloró amargamente. Pero no tanto por su ausencia, sino por la desilusión de ver que su hija se había finalmente rendido a la decadencia del país pseudo occidental en el que vivían. Que la estricta educación que ambos padres le habían procurado no había valido de nada, que todos los sacrificios de migrar, de atravesar el Océano Pacífico en un barco atestado y maloliente para no tener que abortarla por la política restrictiva de reproducción que había impuesto Mao, o el gobierno de Mao, o el partido de Mao, o algún funcionario decrépito al servicio de Mao, no habían servido de nada. Y así le estuvo recriminando internamente y sin palabras, sólo con sentimientos, lo malagradecida que había sido, lo ruin, lo despreciable que era ahora ante sus ojos. Lo indigna de que su padre la mirara o de que ella misma la hubiera cuidado las noches y los días que estuvo enferma, que le hubiera preparado la sopa que le gustaba, que hubiera ahorrado como sólo pueden hacerlo los chinos para darle la mejor educación. Se inventó las palabras que le dirían, los insultos en su dialecto cantonés, las maldiciones en un chino tan antiguo que todas las dinastías del imperio pudieron insultar con ellas a sus rameras. Pero Victoria nunca volvió. Toda la alegría de la mejor bailarina de salsa de la ciudad ahora reposa en un expediente ministerial inconcluso que nunca dio con el culpable de su muerte, con el degenerado que no pudo soportar su desprecio, su indiferencia, cuya indolencia y patética falta de victorias privó al mundo de nuestra Victoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1582605628756394690?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1582605628756394690/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1582605628756394690' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1582605628756394690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1582605628756394690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/victoria.html' title='Victoria'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-3606921225462052048</id><published>2010-08-12T14:13:00.005-07:00</published><updated>2010-08-12T14:46:24.388-07:00</updated><title type='text'>Próxima estación: raquitismo</title><content type='html'>Jueves, 11:00 a.m. Tengo hambre, no, mejor dicho, tengo antojo. Decido hacer lo que todo hombre sensato hace cuando tiene antojo: correr por unos cacahuates estilo japonés y una coca cola. Bajo al puestecito de golosinas y engordantes varios que descubrí hace poco. El tipo que atiende es muy simpático. Podríamos agregar un &lt;strong&gt;demasiado&lt;/strong&gt; simpático que espero no tenga el efecto de hacerme parecer amargado. Es esa gente que cae bien porque siempre tienen un comentario que hacerte, pero que cuando uno anda de antisocial, preferiría ahorrarse. Hoy yo andaba muy sociable, así que me dio gusto ir a comprarle cacahuates al parlanchín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me vio, me saludó cortésmente de mano, le pedí los quitahambres y cuando estaba pagando me pregunta. - ¿Usted de dónde es? De México. E insiste un poco: - ¿pero de dónde? De Sonora, del desierto, agrego, para ubicarlo mejor en el espacio. Entonces me espeta: - Pues como que le falta color. Mi alegría y sociabilidad súbitamente desaparecen y le pregunto con una cierta actitud: &lt;em&gt;¿Cómo?&lt;/em&gt; -Sí, que le falta sol, está usted muy pálido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tipo no tenía por qué saber que el tema de mi palidez crónica e irremediable es mi talón de Aquiles, así que fui paciente y le expliqué que acababa de regresar de la playa, que no era falta de sol, que era mi color. Punto. Fue entonces que me diagnosticó, como si no hubiera escuchado una palabra de lo que dije: "le falta vitamina D y ésa se la da el sol". Le repetí lo de la playa ya un poco más impaciente, pero él siguió con su arenga de que o me asoleaba o no iba yo a tener suficiente vitamina D. Decidí renunciar a mi defensa, pagar e irme a llorar por mi falta de color y de vitaminas. Pero el tipo me dijo: - Espere. Sacó de algún rincón rodeado de paletas y chicles unas hojas de papel. - Le voy a decir los problemas que causa no tener vitamina D, para que vaya y se asolee. ¡Ah! No había tenido suficiente con destruir mi vanidad, también se iba a dirigir a atizarme el carácter hipocondriaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repasó sus apuntes sobre vitaminas y enfermedades causadas por su defecto, hasta que llegó a la vitamina D. Y sentenció: - Si no se asolea le va a dar &lt;em&gt;raquitismo&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;¿Raquitismo?&lt;/em&gt; - Sí, aquí dice que es deformación de los huesos. Miren nomás, yo sólo iba por unos cacahuates y salí con raquitismo, pero, claro, al menos eso explica lo de mis rodillas chuecas. El instructor del gimnasio dijo que era genético pero el vendedor de cacahuates seguramente lo atribuiría a la falta de vitamina D, que obviamente me falta porque no hay más que verme el color para dar con mis hábitos vampirescos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que alguien me ayude con esta gente!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-3606921225462052048?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/3606921225462052048/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=3606921225462052048' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3606921225462052048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3606921225462052048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/proxima-estacion-raquitismo.html' title='Próxima estación: raquitismo'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-147521964776820455</id><published>2010-08-11T16:04:00.006-07:00</published><updated>2010-08-12T14:47:41.733-07:00</updated><title type='text'>¡Qué difícil ser yo!</title><content type='html'>Debo escribir esta entrada en exactamente 19 minutos que son los que me restan para salir corriendo a un evento del trabajo. Pero eso no es lo que justifica el título de esta entrada. Asistir a un evento es algo bastante sencillo que no complica mi vida. Tampoco lo es que iré con el corazón en un hilo porque los miércoles no debo circular por el centro de San José en el carro que me prestó la agencia de autos en lo que me entregan el mío (que no tiene placa diplomática ni ninguna inmunidad ni privilegio). Como la Embajada está en el centro, tendré que ir rezándole al santo patrono de las multas de tránsito para que ningún idem me detenga y yo tenga que poner cara de "yo ni sabía" y pagar los 400 dólares que vale la falta. Pero son nada más unas cuantas cuadras lo que durará mi incumplimiento, por lo que eso tampoco me hace difícil ser yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que en realidad ha complicado mi existencia es una especie de hipocondria no diagnosticada que me ha durado casi todos los años que tengo de vida y que me hace pensar al más mínimo síntoma que estoy poseído por la más maléfica enfermedad. No hay razón que me entre cuando empiezo con las paranoias sanitarias. Y si un pequeño dolor de cabeza me asusta, ya se podrán ir imaginando cómo me puse cuando ayer por la noche empecé a sentir un dolor en el pecho. Poco me faltó para salir corriendo a Emergencias a decir que estaba yo &lt;em&gt;in articulo mortis&lt;/em&gt;, aunque no lo pareciera. La sencilla explicación a mi dolor era que un día antes se me ocurrió hacer un ejercicio nuevo en el gimnasio para lo que llaman por ahí los pectorales. Y mi cabeza me lo repetía una y otra vez "es un dolor muscular", pero mi corazón (el metafórico, porque el anatómico nunca me ha dicho nada) me decía "tal vez te esté dando un infarto y tú (o sea, yo) tan tranquilo". Con decirles que hasta se me espantó el sueño y eso que quitarle el sueño a un Barceló es una tarea quijotesca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me preocupaba de mi altamente improbable infarto es que me agarrara el patatús a mitad de la noche y que nadie nunca se enterara de mi última voluntad (que no es particularmente voluntariosa). En realidad no tenía ninguna voluntad última que comunicar, pero a esas horas de la noche mi mente no estaba muy clara. Entonces, como hace cualquier víctima de insomnio me di a la reflexión de cuestiones irrelevantes, como cuál iba a ser el plan de acción en caso de que de buenas a primeras el &lt;em&gt;bum bum &lt;/em&gt;cardíaco se me pusiera complicado. Lo primero que hice es verificar que supiera llamar a los servicios de emergencia. Nunca lo había hecho, pero ya me había informado que en este país están en el fácilmente recordable número 911. Marqué sólo para hacer una prueba e inmediatamente me contestó una voz que no era una operadora automática, lo cual me tranquilizó mucho, y procedí a colgar sin decir una palabra, más por vergüenza que por ninguna otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También opté por dejar la puerta de la entrada sin candado, así les ahorraba tiempo a los hipotéticos camilleros/rescatistas y me economizaba tener que mandar a arreglar los daños de una puerta abierta a patadas (que es la manera que me pareció más lógica para abrir la puerta para darme los primeros auxilios). Todo estaba resuelto, en caso de cualquier complicación cardiaca, tenía el 911 y la puerta de la entrada abierta. Resueltas esas dos cuestiones, yo me sentí feliz de la vida y muy preparado para cualquier eventualidad, por lo que pude dormir como un bebé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora salgo corriendo para no acentuar con el estrés mi condición cardiaca tan hipotéticamente deficiente, sobre todo si el santo patrono de las multas decide cancelarme sus favores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-147521964776820455?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/147521964776820455/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=147521964776820455' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/147521964776820455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/147521964776820455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/que-dificil-ser-yo.html' title='¡Qué difícil ser yo!'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-9149414323347702089</id><published>2010-08-10T17:09:00.002-07:00</published><updated>2010-08-10T17:25:52.576-07:00</updated><title type='text'>Cosas que no me gustarían</title><content type='html'>Seguramente han oído la frase célebre ésa de que "cuidado con lo que deseas porque se te puede hacer realidad". Yo también la he oído y hasta el cansancio, pero algo de verdad encierra. Hay cosas que parecen buenas así nada más de oírse, pero que al fin de cuentas no resultan muy agradables. Aquí van algunos ejemplos de cosas que a mí no me gustarían:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Que el estado del tiempo fuera predecible (aplican excepciones para huracanes). Son esas cosas de romántico empedernido, pero tiene su gracia que esos detallitos climáticos que están absolutamente fuera de tu control tengan un efecto tan importante en tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Que la gente dejara de morirse. Ya Saramago lo explicó perfecto en &lt;em&gt;Las intermitencias de la muerte&lt;/em&gt;. Sería fatal... sobre todo para el negocio de las funerarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Vivir en un paradisíaco destino turístico. Los precios son más altos, la gente que te rodea siempre está de paso, la felicidad es provisional y cualquier intento de perpetuar indefinidamente el gozo resulta en aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Que todos habláramos esperanto y olvidáramos nuestros mutuamente ininteligibles idiomas. No necesita mucha explicación pero esa medida es como si te obligaran a comer caldo de pollo desgrasado para el resto de tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Que no hubiera gente fea. Ah no, eso sí que no me gustaría nadita, porque la belleza humana se haría absolutamente irrelevante y no está este mundo para andar perdiendo nociones abstractas, con las pocas que aún nos quedan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-9149414323347702089?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/9149414323347702089/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=9149414323347702089' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9149414323347702089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9149414323347702089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/cosas-que-no-me-gustarian.html' title='Cosas que no me gustarían'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8472863991976803950</id><published>2010-08-09T14:25:00.005-07:00</published><updated>2010-08-09T16:05:21.844-07:00</updated><title type='text'>Del microtexteo (si se me permite la expresión)</title><content type='html'>La discusión del tema de las redes sociales se ha vuelto de un tedio insoportable. Que si por nuestra información en Facebook nos exponemos al secuestro (si FB realmente exhibiera nuestros estados financieros creo que la gran mayoría podríamos irnos despreocupando de ser víctimas de cualquier delito del orden patrimonial). Que si el número de seguidores en Twitter determina tu éxito social. O que si publicar tus nimiedades en un blog hacen desaparecer la privacidad o exponen tu intimidad al acecho de las mentes malintencionadas. Son cuestiones que no tienen otra justificación que el choque que produce la novedad. Nada ha cambiado realmente el fenómeno del chisme, tan antiguo él, tan humano, tan presente en nuestras comunidades desde tiempos inmemoriales. El chisme es tan viejo o más como el que dicen es el oficio más viejo del mundo, que no osaré mencionar por su nombre por no molestar a la moral ni a las buenas costumbres de nadie. Lo único que ha cambiado es la forma en la que viene envuelto, la facilidad del acceso que redujo las barreras que imponía la distancia y que todo sea en electrónico. Pero todos seguimos viviendo en días de 24 horas, 8 de las cuales se supone deberíamos estar durmiendo y, en mayor o menor medida, todos seguimos teniendo lo que llaman principios, pero que a veces son sólo finales. Mientras esas dos cosas no cambien, tampoco podrá cambiar mucho la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que me tiene consternado por el destino de la humanidad (hipérbole evidente) es el éxito reciente de lo que se llama microblogging. Es decir, compartir mensajes que no pueden tener más de 140 caracteres (unas 28 palabras). Digo que el éxito de ese famoso microtexteo (Si se me permite la aventurada traducción) me preocupa, porque yo nunca he sido bueno para la brevedad. La considero una virtud (sobre todo cuando escucho un discurso o leo un oficio) pero no todos servimos para profesarla. Pero, sobre todo, me preocupa que mensajes más cortos signifique más personas leyéndolos, pero en detrimento directo a la profundidad de lo dicho. No es que todas las ideas requieran de mucha profundidad, pero siempre es bueno saber un poco más de lo que piensa la gente y nunca estorba detallar la justificación de las razones que nos llevaron a decir algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto que podríamos llamar un abuso del Más x Menos (que consiste en poder comunicarse con mucha más gente o estar en contacto con un número abundante de interlocutores aunque les debamos dedicar menos tiempo a todos) termina teniendo, además de algunas ventajas, el efecto perverso de hacer la comunicación necesariamente más superficial. Por la simple y sencilla razón antes expuesta de que el día tiene 24 horas, dormimos 8, trabajamos otras 8, comemos en 2, nos transportamos en 1 y además tenemos que ir al gimnasio para que nos digan que nos sobra o nos falta peso y que tenemos las rodillas chuecas (proyección del autor). En fin, que tiempo para dedicarlo a comunicarnos con los demás nos queda poco y desde segundo o tercero de primaria que nos enseñaron esa horrible operación matemática llamada divisiones (tan bélico el término) es fácil saber que si ese tiempo lo divides entre un número muy grande no te da la vida más que para decirle a cada quien "hola" o tal vez "hi" para ahorrarnos un par de letras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, por ejemplo, anteriores blogueros se convirtieron en twitteros y no veo la hora de que nos llegue la Contrarreforma para que vuelvan a donde estaban, porque yo extraño a algunos que se cambiaron del texto al microtexto (o nanotexto) y claro que aún dicen cosas que son muy graciosas en menos de 140 caracteres, pero han dejado abandonados, o casi, sus añorados blogs. Esta profesión de escribir dicen que es muy ingrata, así que no culpo a los que el cambio tecnológico les haya venido bien y en vez de arengar ahora hayan optado por microarengar, pero que lo sepan que aunque microleerlos es simpático, cuando a uno le gusta lo que escriben es "más mejor" macroleerlos. He macrodicho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8472863991976803950?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8472863991976803950/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8472863991976803950' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8472863991976803950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8472863991976803950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/del-microtexteo-si-se-me-permite-la.html' title='Del microtexteo (si se me permite la expresión)'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-3055524398514437760</id><published>2010-08-06T15:25:00.009-07:00</published><updated>2010-08-06T16:30:14.523-07:00</updated><title type='text'>Recuerdo de mi ciclista imprudencia</title><content type='html'>De mi niñez podría decirse que transcurrió muy tranquila al abrigo de mi preferencia por actividades de bajo riesgo. Me gustaba ver telenovelas - &lt;em&gt;mea culpa&lt;/em&gt; -, oír las conversaciones de los adultos, aunque notara que mi presencia los hacía omitir detalles que me intrigaban sobremanera; leer los libros infantiles de la biblioteca pública Juan Netvig e, incluso, tuve temporadas en las que me inicié en lo que yo llamaba "trabajos manuales" (sólo para descubrir que yo en el mundo del arte no tenía ningún futuro). De ninguna manera se podría decir que yo fuera uno de esos niños traviesos que dan dolores de cabeza por su hiperactividad. Creo que si en algo molestaba a mis mayores era sólo por una especie de autismo selectivo que, de cualquier modo, me hacía perfectamente funcional para la vida en sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo anterior lo aclaro antes de iniciar mi relato para que quede constancia de que la imprudencia no era parte de mi &lt;em&gt;modus operandi&lt;/em&gt; infantil. Por lo menos no en cuestiones físicas. Pero un día tuve que aprender a andar en bicicleta. Debo reconocer, aun con la pena que esto me causa, que la razón principal para hacerlo fue que mi hermano menor (por dos años) aprendió primero que yo. Mis tempranas y confusas nociones de honor me hicieron sentir que no era una situación admisible que mi hermanito supiera andar en dos ruedas y yo tuviera que depender de un triciclo. Además, ya se me había adelantado también en el uso del trompo, que aprendió a bailar mucho antes que yo. Está bien, yo todavía no aprendo... pero no es cosa que quiera discutir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empujado a aventuras tan estresantes como saber manejar una bicicleta sin terminar con las rodillas hechas carne deshebrada, destiné una gran parte de mi tiempo libre y de mi concentración a andar en bicicleta. Cuando finalmente lo conseguí, la felicidad fue casi absoluta. Hubo entre mí y el viento en la cara una suerte de enamoramiento que me hizo un niño fanático de la bici que me había traído Santaclós. Además, tenía las llantas de color blanco, cosa bastante extraña entre las bicicletas de la comunidad, lo cual me hacía sentir muy importante. Para agregar un toque de mayor distinción recuerdo que quise comprarme unas agujetas rojas para que el pedaleo fuera una manifestación de mayor esplendor. Pero en todo Huásabas no las había. El rojo era un color que no estaba en temporada, así que tendría que pedalear con mis comunes y corrientes agujetas blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro asunto importante que debo relatar es que Huásabas está ubicado en tres mesetas contiguas una a la otra. En términos prácticos esto significa que hay cuestas que las unen. A menos que quisieras dar vueltas y vueltas en la meseta correspondiente a tu domicilio, labor que pronto se hacía tediosa por el tamaño de mi pueblo, había que subir y bajar las cuestas. Subir una cuesta en bicicleta bien lo sabe Dios que es una cosa muy pesada y con el calor que hace en Sonora, es un sacrificio considerable. Pero bajar una cuesta es una delicia, es cosa de ir controlando con los frenos la velocidad y la ley de la gravedad junto con el invento de la rueda hacen todo el trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando descubrí el valor del "cuestabajo" fui también muy feliz. Subía la cuesta con el sacrificio debido y al llegar a lo alto me dejaba ir por toda la avenida Álvaro Obregón tratando de llegar con el puro vuelo hasta la casa de la Rosa de Melo, que era el remate de dicha avenida, a unas seis cuadras de la cuesta. Pero nunca lo lograba, lo más lejos que llegaba era a la casa de la Cruz de Vicente, usando hasta el último momento de equilibrio posible hasta que la bicicleta estuviera completamente detenida y tuviera que bajar los pies para no caer y raspar los platinados tubos de mi bici. La curiosidad infantil y mi tenacidad por lograr lo que me proponía me jugaron una mala pasada cuando decidí que así fuera lo último que hiciera yo llegaría hasta la casa al final de la calle, sin pedalear ni una sola vez. Si el vuelo no me servía debía agregar a la ecuación algo que me diera más ímpetu, en fin que sólo me faltaba media cuadra para lograr mi propósito. Fue entonces cuando intuí que si además del vuelo que me daba la empinada cuesta le agregara todo el pedaleo que mis fuerzas fueran capaces de hacer, llegaría tan lejos como quisiera. Seguramente se me iluminó la cara con la ocurrencia y pensé: "ya está, pies a la obra".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo alto de la cuesta, que en ese momento era empedrada, volteé concentrado hacia mi destino y me dije a mí mismo alguna frase motivacional o tal vez el equivalente a gritar "Jeroooonimoooo". Puse cara de niño malo, imagen que nadie hubiera creído, respiré profundo y empecé a darle impulso a mi bici. El "cuestabajo" hizo su efecto y empecé a andar a una velocidad no recomendada para la salud. Antes de que cayera en cuenta, los manubrios de la bicicleta temblaban fuera de control y yo de ninguna manera pensaba poner freno a la situación. La prudencia se había ido al carajo. La velocidad y la violencia de los movimientos de la dirección de mi vehículo de dos ruedas tuvieron un desenlace fatídico: justo al terminar la cuesta caí estrepitosamente al suelo, frente de por medio. Fuerza del impacto: desconocida. Daños a la salud: costura de tres puntos en la cabeza. Secuelas: cicatriz visible en la frente del sujeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo el momento de caer, tal vez porque lo bloqueé o quizás porque me desmayé del puro susto antes de pegar contra el suelo. Recobré la conciencia cuando me llevaban a cuestas rumbo al centro de salud que, para mi fortuna, estaba a un par de cuadras (es la ventaja de vivir en un lugar de dimensiones huasabeñas). Cuando caí en cuenta de la situación, dije bañado en llanto lo que diría cualquier valiente niño de esa edad: "quiero ver a mi mamáaaaaa". El otro vívido recuerdo que me dejó mi ciclista imprudencia es que al día siguiente en la escuela, frente a todo el alumnado esperando romper filas para entrar a nuestras respectivas aulas, el maestro Abel tuvo a bien comentar que "me había roto la alcancía", expresión coloquial que no tomé con buen ánimo, sobre todo porque fue seguida por la estentórea risa colectiva de toda la escuela primaria Benito Juárez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-3055524398514437760?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/3055524398514437760/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=3055524398514437760' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3055524398514437760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3055524398514437760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/recuerdo-de-mi-ciclista-imprudencia.html' title='Recuerdo de mi ciclista imprudencia'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5015449803749971570</id><published>2010-08-05T15:57:00.008-07:00</published><updated>2010-08-05T17:27:19.567-07:00</updated><title type='text'>Cuando me escapé del gobelino en el que estaba</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFtCqRVHYeI/AAAAAAAAAT0/6jaGwbEzE_Y/s1600/Gobelino.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5502064663737098722" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFtCqRVHYeI/AAAAAAAAAT0/6jaGwbEzE_Y/s320/Gobelino.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Raphael era el habitante de un gobelino belga del siglo XIII. Pasó cientos de años inmóvil en un tapete maravilloso que retrataba la vida de su tiempo, colgado en muy diversas paredes. En el gobelino aparecía contemplando el fogón en donde fundía una espada que estaba forjando para que su señor feudal pudiera ir a las Cruzadas. Nunca entendió muy bien por qué de todas las ocupaciones posibles le había tocado a él ser capturado por unos monjes tejedores que lo habían inmovilizado ahí para el deleite de la vista de tan diversas personas a lo largo de muy diversas épocas, sin posibilidad aparente de cambiar de posición. La posición, además, no era muy cómoda porque ser un esforzado herrero al momento de golpear con el marro la encendida espada termina por cansar a cualquiera, conforme empiezan a pasar los años. Mucho menos entendía por qué se les había ocurrido darle el oficio de herrero, cuando él no se llevaba bien con los de ese gremio. En realidad, él era panadero y no se llevaba bien con los herreros por la simple razón de que los panaderos y los herreros tenían que competir por la leña que a veces escaseaba mucho en Flandes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el paso del tiempo se fue acostumbrando a ser un herrero en un gobelino, de cualquier manera no tenía muchas alternativas. Le causaba incomodidad que él estaba viendo al fuego y simultáneamente iba a golpear con el pesado marro la espada. Tenía la impresión de que al momento de concretar el golpe podía asestarlo en su otra mano por haber distraído la mirada hacia las llamas. Un golpe de ésos en los tiempos en los que no existía la penicilina bien podría terminar en gangrena. Además, él era panadero y no tenía experiencia en la forja de espadas. Conforme fue pasando el tiempo cayó en cuenta de que el golpe que había iniciado cuando tejieron el gobelino, nunca iba a terminar, que se iba a quedar como estaba tal vez para toda la eternidad. Durante los primeros años se consagró a la observación de la distancia que había entre el marro y la espada (o su mano, en el peor de los casos) para ver si ésta se iba reduciendo. A pesar de que le costaba trabajo hacer esa medición porque tenía que hacerla de reojo, porque ya habíamos aclarado que lo que él estaba viendo era el fogón, descubrió poco a poco que no se movía ni un ápice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más que pasó completa la vida entera de la hija de la sirvienta del castillo español en que estaba colgado en la pared del comedor, el marro no se acercaba a su mano. La pequeña niña de cejas muy pobladas creció y se convirtió ella misma en sirvienta pero en el gobelino todo seguía igual. La sirvienta de las cejas pobladas tuvo a su vez a una niña con rizos rubios que tenía un asombroso parecido al señor del castillo que nadie parecía notar, o al menos, nadie mencionaba. La niña de los rizos rubios fue creciendo también y se puso bastante guapa, pero no tardó mucho en embarazarse y dar a luz a otra niña. Para entonces varias cosas habían cambiado en el castillo y él ya había visto cambiar al jefe de la familia algunas veces, que siempre se sentaba en la cabecera. Le puso contento darse cuenta de que la vida la podría ir contando con el número de hijas que tuvieran la sucesión de sirvientas de cejas pobladas, porque todas compartían ese rasgo, y le harían fácil seguir la cuenta. Hasta que un día la hija de la que había sido hermosa pero que ya no lo era, porque se puso gorda y la piel se le arrugó a una edad demasiado temprana, desapareció sin dejar ningún rastro. Por lo menos, él no se dio cuenta de ningún rastro aunque hay que decir que estando colgado en la pared del comedor tampoco se enteraba de muchas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambió muchas veces de residencia, todas ellas palaciegas, y le tocó ver a muchas sirvientas, algunas con cejas pobladas otras con cejas normales. Dejó de contarlas porque tampoco le servía de mucho, intentó entender cómo se usan los años para medir el tiempo, pero el cambio al calendario gregoriano lo confundió mucho y decidió que lo único que le importaba era que la distancia entre el mazo y su mano nunca disminuyera pero que por lo que él intuía eso no sería un problema. La capacidad de observación, eso sí, nunca la perdió. Percibió con toda claridad la creciente importancia de la burguesía y cómo la aristocracia fue perdiendo terreno. Claro que él no le daba estos nombres a las cosas, porque ni leía libros ni la gente que discurría en los comedores donde estaba de adorno sostenían conversaciones que involucraran estos términos. Pero podía ver la diferencia entre aristócratas y burgueses con mucha claridad, distinguiendo lo que era el dinero y lo que era el añejo abolengo. La diferencia le quedó mucho más clara cuando lo subastaron en Londres y lo transportaron en barco a algún lugar de América, donde hablaban un idioma que le era ajeno y que tuvo que aprender poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La etapa que más disfrutó fue cuando murió el último burgués en cuya sala estuvo algunas generaciones y se convirtió en parte de una donación a un museo. Le encantaba ver pasar a la gente que iba a verlo en la sección de arte medieval. Claro que pudo apreciar inmediatamente que los desteñidos colores de los gobelinos no llamaban tanto la atención del público en general como los dorados destellos de los cálices forrados con piedras preciosas que estaban en la sala contigua. Muy pocos lo contemplaban con detenimiento, pero uno de ellos que luego se enteró que era profesor de Historia en una universidad de esa misma ciudad, estuvo yendo diario a verlo. No a verlo a él, eso le quedaba claro, sino a ver el gobelino en el que estaba. A veces llevaba a algún alumno y le hablaba muchos cuentos de la vida en Europa durante la Edad Media. A él le hubiera encantado platicarle el pleito que tenían los herreros y los panaderos en Flandes, porque se ve que él sabía mucho de los gremios y era un tema que le interesaba. Pero, claro, él nunca pudo hablar con nadie. Si por él hubiera sido se hubiera quedado ahí para siempre porque en ningún otro lugar las condiciones del ambiente habían sido tan propicias para la conservación del gobelino, no le molestaba ni la humedad, ni el calor, ni la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero un buen día lo llevaron a otro país a una exposición temporal en una ciudad que le pareció en extremo grande y que tuvo mucho éxito porque las personas iban y venían sin parar. Al parecer en esa ciudad tan grande a la gente le interesaban más los gobelinos y varias señoras de edad avanzada se preguntaron si estaría tejido en punto de cruz, cosa que él no entendió, pero estaba acostumbrado. No lo estaba pasando nada mal en ese país de gente interesada en los gobelinos, cuando una noche entraron varios malhechores y se robaron el gobelino donde él estaba junto con todos los cálices forrados con piedras preciosas. Lo tuvieron un tiempo guardado en un almacén donde tanto la humedad como el calor lo molestaron bastante. Hasta que un día lo vendieron a una familia que, a vuelo de pájaro, se distinguía que era de la categoría burguesa, pero con los defectos muy acentuados. Quería decir con esto que eran nuevos ricos, pero era un término que tampoco conocía. Lo que más le gustaba de esta casa eran las reuniones del hijo con sus amigos. Era gente divertidísima, se reían, tomaban mucho vino y otras bebidas. Se reían muchísimo y lo hacían reír a él también, porque eran muy ingeniosos. Además, hablaban en la misma lengua del castillo español en la que estuvo primero, pero con un acento muy diferente que al principio le costó trabajo pero que luego pudo entender sin ningún problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los amigos siempre se le quedaba viendo muy detenidamente, pero no emitía ningún comentario al respecto. Hasta que un día le platicó a su amigo sobre un cuento llamado Axolotl de un tal Cortázar. El cuento no entendí bien de qué se trataba pero tenía que ver con un tipo que iba a un acuario a ver a unos anfibios extraños de México que se llaman ajolotes y que se le quedó viendo hasta que de pronto él se convirtió en Axolotl y el ajolote se convirtió en él. No sé bien cómo pasó todo después pero sin darme cuenta, estuve sentado a la mesa con los amigos del hijo del dueño y tomaba vino. Los demás me preguntaban por qué estaba tan callado esa noche, me decían que les contara qué estaba leyendo en la universidad, yo no sabía qué contarles porque temía que el asunto de la animadversión entre los panaderos y los herreros de Flandes no le interesara a nadie. Al final de la cena volteé a ver el gobelino y sosteniendo fuertemente el marro estaba el tipo al que le gustaba Cortázar y después de muchos siglos empecé a caminar por las calles de una ciudad que no conocía, liberado del temor de golpearme la mano por hacer actividades de herrero, cuando yo era panadero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5015449803749971570?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5015449803749971570/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5015449803749971570' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5015449803749971570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5015449803749971570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/cuando-me-escape-del-gobelino-en-el-que.html' title='Cuando me escapé del gobelino en el que estaba'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFtCqRVHYeI/AAAAAAAAAT0/6jaGwbEzE_Y/s72-c/Gobelino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-372297614852724078</id><published>2010-08-04T18:45:00.006-07:00</published><updated>2010-08-04T19:40:13.170-07:00</updated><title type='text'>De los méritos de lo bonito</title><content type='html'>En uno de esos ratos en los que mi cabeza deambulaba por pensamientos ociosos (costumbre que tiene muy arraigada) fui a dar con una página de Internet que hizo una lista de las 50 mejores películas de la década de los años cero (¿así se dice?). Bueno, me refiero a la primera década del siglo XXI, que antes se oía tan futurista y que ahora se antoja más bien &lt;i&gt;démodé&lt;/i&gt;... transcurrida, por así decirlo. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo primero que se piensa al ver una lista de esta naturaleza es según quién, según quién no sé qué cosa es lo mejor. Porque los humanos somos muy de decir: "eso es muy subjetivo". Con lo que yo odio esa frase tan trillada. Es que no sólo dicen "es subjetivo" lo cual es obvio porque ya las abuelas lo decían desde tiempos inmemoriales que en gustos se rompen géneros, sino que agregan el "muy" para rechazar de manera rotunda cualquier calificación que no coincida con la propia sobre la vida y sus menesteres. A mí me parece que hay que tener más respeto por los pocos que aún creemos en la objetividad y no quitarnos las ilusiones así nomás de sopetón. Volviendo al punto, la verdad sea dicha, yo para estas alturas ya olvidé quién hizo la lista, tal vez fue un puñado de cinéfilos más bien irrelevantes de algún diario local de Arkansas, o tal vez el consejo de ancianos de los ganadores del premio Nóbel a la cinematografía... si existiera (ni Dios lo permita). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El caso es que esta lista me puso a pensar en los méritos de lo bonito, es decir, que lo bonito debe de tener sus criterios. No va la cosa estética nada más así porque una persona se atreva a decir que algo le gusta. Para eso habrá otras palabras y si no que se invente. Yo propongo que algo que le guste a alguien pero que no tenga los méritos de lo bonito se llame "gustoso". Por ejemplo, no faltará el pervertido que encuentre bonita a Elba Esther Gordillo. Error. Insulto grosero a la estética. Para esa hipotética persona (que realmente no creo que exista) la lideresa sindical es gustosa, pero nunca se podría decir que es bonita. Y en este caso particular se puede decir con bastante confianza que ni por fuera ni &lt;b&gt;mucho menos&lt;/b&gt; por dentro (énfasis añadido por el autor, por quién más si no). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así ya nos vamos entendiendo. Si uno usa algunos criterios y los deja explícitos se encuentra más fácilmente lo bonito. Es bastante más fácil con otros conceptos como quiénes son las personas más ricas del mundo, ahí basta con decir quién tiene más dinero y propiedades a su nombre y todos contentos (bueno, ellos contentos, los que no estamos en Forbes, quedamos como estábamos). Por citar un ejemplo, que los que hacen listas de la gente más bonita del mundo se expliquen un poquito. Si lo son porque son más simétricos, porque más gente votó por ellos, porque tienen menos grasa, más músculos, facciones grandes, facciones chicas. Bueno, mejor que no lo hagan porque tendrían que reducir espacio para las fotos y aumentar el texto, seguramente para decir más tonterías. Pero para decir cuál es la mejor película sí podemos ponernos un poco más delicados y aquí van algunas ideas que se me acaban de ocurrir (por lo que es muy probable que sean muy malas).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sobre originalidad: cuántas películas hay sobre el mismo tema, aquí ya perdieron las de catástrofes naturales con un héroe americano que hace todo por su familia que es la única que termina importándole al espectador como si el resto de la humanidad (incluidos los parientes del espectador y el mismo) no existieran. A menos películas de trama igual, más puntos en este aspecto. Las telenovelas de Televisa pierden por &lt;i&gt;default&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sobre emotividad: litros de lágrimas derramados alrededor del planeta. Las películas sobre el holocausto de la Segunda Guerra Mundial y las así llamadas &lt;i&gt;chick flicks&lt;/i&gt; se van a llevar muchos puntos en este, aunque ya no podrán lograr prácticamente nada en originalidad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sobre hilaridad: decibeles producidos por la acumulación de carcajadas a nivel mundial que causó la película. Se restringirá el derecho de voto a las personas que no tengan ni dos dedos de frente. Se aplicará la pena capital a Eddie Murphy para que deje de molestar el cine con sus películas (petición añadida por el autor), debido a que las dificultades metodológicas de esta medición hacen imperativo reducir el número de películas cómicas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sobre reconocimiento: se tendrá en consideración el número de premios serios ganados. Se restará de este puntaje el número de Óscares que la compañía productora haya comprado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Seguiré pensando en cuáles son los méritos de lo bonito...  o tal vez deje de hacerlo. Urge.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-372297614852724078?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/372297614852724078/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=372297614852724078' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/372297614852724078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/372297614852724078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/de-los-meritos-de-lo-bonito.html' title='De los méritos de lo bonito'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-3075289234356731418</id><published>2010-08-03T16:56:00.004-07:00</published><updated>2010-08-03T18:26:08.570-07:00</updated><title type='text'>Fumarolas</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFi-GqyGVdI/AAAAAAAAATk/m38ZVvc_IOE/s1600/Volc%C3%A1n.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5501355966605972946" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFi-GqyGVdI/AAAAAAAAATk/m38ZVvc_IOE/s320/Volc%C3%A1n.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Este soy yo. Estoy frente a un volcán. El volcán está activo. En unos minutos va a soltar una fumarola. También suelta de vez en vez algunos pedazos de lava incandescente, pero se aprecia mejor si es de noche. Se llama El Arenal y no es muy viejo. En 1968 apareció sobre la faz de la tierra con una violenta erupción que mató a más de setenta personas. En 1992 dio otro susto a los residentes y volvió a escupir sus geológicas regurgitaciones. Durante mi viaje a conocerlo tuvo el buen tacto de estar calmado, sólo fumarolas y algunos rugidos bastante inquietantes pero completamente inofensivos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;No pienso abundar más en mi cápsula cultural de petatiux, porque tendría que recurrir a wikipedia y no me apetece hacerlo en este momento. Hoy no está el horno para bollos culturales porque es martes de recuperación. Y lo es porque ayer fue lunes festivo que tuvo a bien juntarse con el fin de semana y crear lo que la gente por ahí llama "puente". Y yo siempre he dicho lo mismo, que los puentes y las vacaciones son una cosa linda, casi divina, tan divina como la amenaza de ganarnos el pan con el sudor de la frente. Pero siendo tan bonitos, uno se emociona y se olvida del descanso y terminando más exhausto de lo que empezó. O aun cuando el descanso es muy abundante, hay que ver que el exceso de reposo termina cansando mucho . Y así los martes de recuperación lo agarran a uno completamente desconcentrado, añorando el día de ayer, el de antier, y el de antesdeantier.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Además, las fumarolas volcánicas seguro cargan gases tóxicos que uno inhala pensando que está respirando el aire más puro del planeta, pero a los que un hipocondriaco crónico como yo siempre adjudicará la causa de todos los daños colaterales. Eso lo pienso ya ahora que estoy en San José, alejado de ese volcán (aunque más cerca de muchos otros, que por aquí el subsuelo está que no se aguanta salir en las noticias). Aunque el martes deba ser de rehabilitación, hay que añadir que fue por una buena causa, que tanto los paseos por el volcán y la jungla, como las aguas termales que bañaron mi piel a temperaturas cercanas a la de la ebullición, calentadas por lavas juguetonas, son una bendición que hay que agradecer. Que una buena fumarola vale las ojeras.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-3075289234356731418?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/3075289234356731418/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=3075289234356731418' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3075289234356731418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3075289234356731418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/08/fumarolas.html' title='Fumarolas'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFi-GqyGVdI/AAAAAAAAATk/m38ZVvc_IOE/s72-c/Volc%C3%A1n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-4579788626202900750</id><published>2010-07-30T15:41:00.004-07:00</published><updated>2010-07-30T16:21:27.066-07:00</updated><title type='text'>Oda a la tristeza</title><content type='html'>Hoy es viernes y no es día para estar triste porque inicia el fin de semana y se prometen cosas espectaculares. Pero ayer fue jueves y en un jueves por la noche sí se puede estar triste sin sentirse culpable. Digo que estar triste produce un sentimiento de culpa, como si algo estuviera mal en nosotros por no poder sostener la dura fachada de la felicidad permanente (con el que terminan los cuentos de hadas, al menos sus versiones más recientes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es algo que hay que admitir, la tristeza está muy mal vista en nuestras sociedades contemporáneas. Las ilusiones que nos vende la vida moderna, en particular, la publicidad, son promesas de felicidad constante: sonrisas Colgate (Signal, para los españoles), cuerpos perfectos, familias de fotografía, todos con gestos de rebosante alegría (más falsos que la ropa Guchi, pero esa es otra historia). Ni siquiera los anunciantes de chocolate o de helados nos hacen el favor de sacar caras tristes, a pesar de que, a mi juicio, la tristeza combina mejor con los chocolates y el helado que la sonrisa Colgate. Sobre todo porque el azúcar más bien tiende a manchar los dientes y les quita la prístina blancura de los modelos dentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablado en serio, creo que la tristeza es tan humana como la alegría y tratar de evitarla a toda costa - o a base de automedicarse Prozac, Diazepan o flores de Bach - no sólo es una estrategia injusta para nosotros mismos, sino tan cansada que termina por derrumbarnos anímicamente. La tristeza, vaya, hasta se puede y debe disfrutar. Aprovechar las tardes grises, las noches lluviosas, la bonita película sentimentaloide, para estar triste y no sentirse culpable por eso. Echar unas lágrimas sentidas es tan reconfortante o más que un día en el spa. No está mal estar triste de vez en cuando, ni está mal la locura temporal, ni siquiera está mal un poquito de mal genio, siempre que tampoco sean permanentes. Creo que es bueno introducirlas en nuestro carrusel de emociones y otorgarles su justo valor, que no es poco, para que nada humano nos sea ajeno. El cartel publicitario tal vez nunca lo reconozca pero nadie nos obliga a hacer retratos de nuestra propia vida como si fuéramos los robots de la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche de ayer yo estuve triste. Empezó mi tristeza por ver una película llamada &lt;em&gt;Un crimen estadounidense&lt;/em&gt;, basada en una historia real de la década de los años cincuenta. Primero me indignó contemplar cómo el sufrimiento ajeno puede ser motivo de placer para personas que son normales y socialmente funcionales. Pero terminó por entristecerme enterarme que hubo alguien que sufrió tanto y pensar que de su sufrimiento tuve conciencia pero no es ni siquiera la punta del iceberg en un universo repleto de criaturas desdichadas. Como también me entristeció recordar el cumpleaños de mi mamá y pensar en su ausencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche de ayer yo estuve triste y hoy por la tarde ya estoy contento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-4579788626202900750?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/4579788626202900750/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=4579788626202900750' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4579788626202900750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4579788626202900750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/oda-la-tristeza.html' title='Oda a la tristeza'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-2139976927812985670</id><published>2010-07-29T13:05:00.020-07:00</published><updated>2010-07-30T12:34:46.957-07:00</updated><title type='text'>Nuevos usos para la caridad</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFMo9rIIPhI/AAAAAAAAATU/pXC6LPFHkm8/s1600/Gorila.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 207px; FLOAT: right; HEIGHT: 243px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5499784609963458066" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFMo9rIIPhI/AAAAAAAAATU/pXC6LPFHkm8/s320/Gorila.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Algo que es difícil dejar de notar es que la gente que da discursos suele hacer muy mal su trabajo. En primer lugar, deberían tomar conciencia que es cuando menos un deber moral no aburrir al prójimo, una violación flagrante al derecho humano a una vida libre de agobiamiento por la palabra ajena. Es simplemente una manifestación de la más mínima humanidad si vas a disponer del tiempo de otra gente, aunque sean cinco minutos, pensar un poco en quien va a escucharte y apiadarte de él dándole algo que le interese y quitando lo más posible los motivos soporíferos. Pero no, la mayoría de los descursos que oímos terminan siendo exclusivamente del emisor, discursos que fueron concebidos sin receptor. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Claro, no importa, el receptor de cualquier manera tiene que estar ahí, incómodamente sentado y balanceándose alternativamente entre una posadera y otra. Hay que ver cómo la vida, aunque bella, no es justa. Los receptores sí tienen la obligación social de respetar al emisor y evitar que suene su celular, vestirse adecuadamente para la ocasión y evitar los bostezos hasta el límite de sus fuerzas, aunque el que hable parezca esforzarse únicamente en la misión de provocarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La retórica como disciplina de elaborar discursos es, como todas, algo que requiere una dosis de talento y otra de práctica y empeño. Los hay quienes naturalmente tienen el don de la palabra y a quienes lo que les va mejor es el cine mudo. Pero si la vida te puso a dar un discurso, yo opino que lo menos que se espera de ti es la caridad de no matar lentamente de tedio a nadie que se vea en la obligación (o la mala fortuna) de escucharte. Vaya, que yo no estoy pidiendo Cicerones, sino buenos cristianos (o judíos, o musulmanes, o buenos ateos, caray).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, es una verdadera ofensa, un directo insulto al tiempo de los demás que en muchos eventos, cada uno de los que toman la palabra, que suelen ser un tropel, saluden por nombre y cargo a toda la multitud que compone el presidium (además, con un tufo de grandilocuencia que, vamos, en este tiempo nadie se traga). Una y otra vez saludan a los mismos que los saludaron y que previamente fueron presentados a un público expectante que está a punto de ser torturado colectiva e inmisericordemente con ocho discursos diferentes, que a los cinco minutos habrán olvidado. O es un verdadero atropello a la dignidad que en la inauguración de una exposición sobre el arte sacro en el norte de la Nueva España, diez personas den un discurso sobre las mismas tonterías de la importancia de la cultura y de la historia. No hay derecho, recuerdo que esa ocasión, en el museo de San Ildefonso, sentí que los discursos duraron más que toda la colonia hispana en el norte de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que lo que más me molesta de todo este asunto de los discursos, lo que realmente me molesta es el abuso inmoral de los lugares comunes. Que si en un evento de derechos humanos todos repitan una y otra vez la importancia de éstos para cualquier sistema democrático, como si no lo supieran todos los asistentes. O en cualquier reunión sobre educación, escuchar que ésta es la base para el desarrollo de los pueblos, o que la niñez es el futuro de la humanidad y así sucesivamente. Yo no estoy pidiendo ninguna obra maestra de la lengua, pero es que en un discurso se pueden ofrecer muchas cosas de provecho: información nueva y útil, un momento de entretenimiento, un comentario gracioso, un poco de emotividad y, por qué no, hasta algo de inteligencia. Y si no se puede conceder algo de esto, lo mínimo que se pide es la brevedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No por nada, Camilo José Cela empezó a roncar en el enésimo discurso de la enésima premiación que le hacían. Al ser interpelado por el orador por estar dormido, el escritor le respondió que no, que él no estaba dormido sino durmiendo. El confundido discurrente le dijo que era lo mismo estar dormido que estar durmiendo, a lo que Cela contestó que no era lo mismo, como tampoco era lo mismo estar cogido que estar cogiendo (o follado que estar follando). No se puede culpar a Cela, sobre todo, considerando que en ese momento seguro no había Blackberrys o iPhones con los cuales curar el agobio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, en mi opinión, la causa principal del problema es que la gente que va por la vida dando discursos no piensan ni por un momento en la audiencia que los va a escuchar. Y no me refiero a que no piensen en sus características o perfiles, para ajustar los contenidos, para moderar el lenguaje. No, me refiero a que no tienen la menor consideración de que habrá gente escuchándolos, personas de carne y hueso que pasarán horas de su vida oyéndolos (o poniendo cara de que los están oyendo), seguramente por algún tipo de obligación, no por gusto. Por eso digo que es una expresión de humanidad usar el privilegio que tienen de ser vistos y escuchados por una audiencia, esforzándose aunque sea un poco por ser articulados, por tener una línea discursiva coherente y entendible, por decir algo divertido -que hasta la última vez que supe no era pecado -, o ser conmovedores, o si ya de plano el talento es nulo, pues al menos emitir un estentóreo estornudo o un grito histérico, o fingir un ataque al miocardio, para romper la monotonía. Porque aburrir a alguien es matarlo lentamente y el tedio es una de las muertes más crueles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comunicación es una relación de dos vías, si no funciona de esta manera se hace irrelevante. Si el que redacta o profiere un discurso no se da cuenta de ello, nos toca contemplar el patético espectáculo del parlanchín, del merolico al que nadie escucha. De la maestra de Charlie Brown, que ocupa un lugar en el espacio, y vaya que hace ruido, pero que nadie se entera de lo que dice. Y eso es lo que pasa cuando de la mente del emisor del discurso desaparecen sus receptores, cuando sólo dice lo que él quisiera que otros escuchen, no lo que los demás necesitan escuchar. No es fácil descubrirlo, pero vale la pena el esfuerzo de intentarlo. Porque la arrogancia de los que dan por sentado que lo que ellos deciden decir será escuchado por los demás, es absolutamente injustificada y no rinde buenos frutos. Hay que ganarse el derecho de que los demás nos entiendan, porque nadie nos lo va a ofrecer gratuitamente. Escoger uno o varios mensajes concretos y encontrar la manera de trasnmitirlos mejor, no dar peroratas desarticuladas sobre cosas que hemos hecho y que tal vez a nadie le importan (por más que a nosotros sí).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si yo no pido mucho, sólo un poquito de caridad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-2139976927812985670?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/2139976927812985670/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=2139976927812985670' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2139976927812985670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2139976927812985670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/nuevos-usos-para-la-caridad.html' title='Nuevos usos para la caridad'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFMo9rIIPhI/AAAAAAAAATU/pXC6LPFHkm8/s72-c/Gorila.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7509051509865255790</id><published>2010-07-27T14:20:00.007-07:00</published><updated>2010-07-27T20:21:28.622-07:00</updated><title type='text'>Sueños de burocracia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TE-hf2WIp2I/AAAAAAAAAS8/PwLiiTlKLFw/s1600/Yo+ante+la+inmensidad.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TE-hf2WIp2I/AAAAAAAAAS8/PwLiiTlKLFw/s320/Yo+ante+la+inmensidad.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498791238579038050" /&gt;&lt;/a&gt; Me contaron de un sueño, un sueño terrible. El día que cumplió dos años en su trabajo, él soñó que cada día el lugar que ocupaba en su oficina empezaba a encogerse, primero porque llegaba otro colega y lo veía entendible, luego porque el escritorio de los demás se hacía más grande y no le gustaba pero lo encontraba justificable, finalmente porque empezaban a llegar cajas llenas de papeles que tenían que estar a un lado suyo, por lo que su espacio automáticamente se estaba encogiendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ese día en particular, en su segundo aniversario en ese trabajo soñó que llegaba y encontraba que su lugar se había reducido tanto que ahora sólo era un pupitre para preescolares, el cual tenía en la paleta una máquina de escribir que ocupaba todo el espacio. Rodeado de cajas que parecían venírsele encima, él trataba de acomodarse en el pupitre, al fin y al cabo era ése su lugar de trabajo, ahí tenía el espacio sagrado que le pertenecía, donde tenía que poder acomodarse, en el que resignado debería poder acomodarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La metáfora es tremenda, el miedo a ser más pequeños de lo que queremos, a que las cajas y los papeles empiecen a ocultar nuestra cara, nuestro cuerpo, a hacernos insignificantes, prescindibles. El temor a que llegue el momento en que queramos ser tan pequeños que quepamos en una esquina en donde se puedan olvidar incluso de despedirnos. Una pesadilla nefasta de la burocracia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-7509051509865255790?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/7509051509865255790/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=7509051509865255790' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7509051509865255790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7509051509865255790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/suenos-de-la-burocracia.html' title='Sueños de burocracia'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TE-hf2WIp2I/AAAAAAAAAS8/PwLiiTlKLFw/s72-c/Yo+ante+la+inmensidad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8332645183479941057</id><published>2010-07-26T16:19:00.006-07:00</published><updated>2010-07-28T13:46:08.992-07:00</updated><title type='text'>Un lunes de gallinas que sí ponen</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFCWs6XXveI/AAAAAAAAATE/DIlJiIcIEAo/s1600/En+Manuel+Antonio.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFCWs6XXveI/AAAAAAAAATE/DIlJiIcIEAo/s320/En+Manuel+Antonio.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5499060843345067490" /&gt;&lt;/a&gt;Como lo prometido es deuda y a mí no me gusta la fama de mala paga, les platico que el fin de semana estuve en la playa, acompañado de unos amigos. Fui a un parque nacional que se llama Manuel Antonio, nombre propio de persona humana que no combina nada bien con el espectáculo natural que es lugar, pero así les pareció a los lugareños (o algún funcionario público) que era bueno llamarlo. No me siento capacitado para describir esa maravilla natural, esas playas turquesa rodeadas de un vegetación exuberante que de tan increíblemente natural parece artificial. Árboles fuera de sí, desafiando la furia de las olas del Océano Pacífico, manglares intrépidos, anfibios, que no se sabe si quieren vivir a la tierra, o si migran a la mitad de la mar para convertirse en algo más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría dar muchos detalles, pero no hay manera de compartir lo que uno siente estando ahí o, mejor dicho, sí lo hay pero yo no me siento capaz en este momento. Otra opción es que hiciera una reseña de guías de viaje, pero como yo soy un tanto espontáneo para viajar, siento que a nadie le sirven, como no me sirven tampoco a mí, que tengo la costumbre de tomar camino sin mucha preparación, ni mapas, confiando en que la señalización será la adecuada y que la vida será precisa y su sonrisa constante y me hará topar con lo mejor que tenga, o al menos lo mejor que yo merezca. Cabe aclarar que en esta ocasión la señalización no fue muy buena, terminé no tomando la salida correcta y 45 minutos después estaba en el punto donde debí haberme salido la primera vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este fin de semana pasó lo que pasa con muchos fines de semana: se acaban. Se acaban y nos dejan con una sensación de insatisfacción muy agridulce, contentos por lo que nos dieron, pero extrañándolos en cuanto se marchan. El lunes yo creí que en la oficina iba a ser como en los ranchos, en los que ni las gallinas ponen, por la misma razón de añoranza del fin de semana, por no haberse recuperado de la fiesta, por no haberse recuperado del descanso mismo, que también requiere recuperación. Pero este lunes las gallinas amanecieron con ganas de poner y yo tuve que seguirles la huella ponedora y recomenzar como si nada hubiera pasado y ya para estas hora ni de las palmeras me acuerdo. Menos de las hamacas o de la fauna exótica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8332645183479941057?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8332645183479941057/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8332645183479941057' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8332645183479941057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8332645183479941057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/un-lunes-de-gallinas-que-si-ponen.html' title='Un lunes de gallinas que sí ponen'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TFCWs6XXveI/AAAAAAAAATE/DIlJiIcIEAo/s72-c/En+Manuel+Antonio.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5169326299400518652</id><published>2010-07-23T10:19:00.003-07:00</published><updated>2010-07-23T10:35:52.968-07:00</updated><title type='text'>À la plage</title><content type='html'>No es por presumir... bueno, sólo un poquito... pero hoy yo me largo a la playa. Después de haber cumplido tres meses viviendo en este paraíso tropical sin haberme despegado de San José, ya iba siendo hora de que me desprendiera a la mar. Voy a un lugar en el Pacífico, junto a un parque nacional llamado Manuel Antonio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su momento platicaré cómo me fue y qué me pareció el lugar, pero ya se puede prever que va a estar todo requetechulo. El problema aquí es que siempre llueve, así que lo de broncearse se nos viene complicando (a mí se me ha complicado toda la vida, así que no me preocupa) y la autopista que comunica con el Pacífico, recién inaugurada, es objeto de cierres constantes, porque se les olvidó a los constructores el detallito de los derrumbes y no quedó muy bien es esos aspectos. En fin, yo espero que el dios Tláloc se mande el chubasco para otro lado y me deje fluir a mí tranquilamente sin derrumbres de por medio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando de fin de semana en la playa se me complicará escribir, eso es seguro y absolutamente entendible, pero... pero... ya me repondré con mis aventuras sobre la arena (o bajo la lluvia) en cuanto regrese.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5169326299400518652?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5169326299400518652/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5169326299400518652' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5169326299400518652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5169326299400518652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/la-plage.html' title='À la plage'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-258445340099843015</id><published>2010-07-22T18:05:00.003-07:00</published><updated>2010-07-22T18:58:07.066-07:00</updated><title type='text'>De mis prácticas gastronómicas</title><content type='html'>Mi principal práctica gastronómica es muy sencilla: sentarme en un restaurante y pedir algo de la carta. Es, sin duda, mucho más fácil que hacerlo por mi cuenta y así deja un asunto en manos de los que sí saben. Mi segunda práctica gastronómica es que si tengo que preparar una cena, la pida a un restaurante, dejando el asunto en manos de los que saben, pero vaciando todo en mis sartenes para que mis invitados no se percaten de lo listo que soy y elevando mis plegarias al cielo para que me disculpe andar haciendo caravana con sombrero (de chef) ajeno. La tercera práctica gastronómica cuando cocino para mí se resume en "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;keep it simple&lt;/span&gt;", o lo que en buen cristiano viene a ser prohibirme estrictamente sofisticar mis costumbres en la cocina. Freír un huevo, agregar leche al cereal, hervir el agua y agregársela a una sopa plástica para que los camarones plásticos se medio derritan. Ese tipo de cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de mis sanos hábitos gastronómicos, hay ocasiones en las que se hace necesario cocinar y hay que echar el cuerpo al agua, o sea, a la estufa. La primera vez que me vi compelido a hacerlo coincidió con la primera vez que salí de mi casa para vivir por mi cuenta en un pueblo remoto de las montañas francesas. Abandoné el cómodo nido y un buen día estaba yo en el supermercado preguntándome para qué servían todos esos productos y llenando mi austera despensa de leche, jugo, yogur, cereal y mis huevos, es decir, no mis huevos, sino los de alguna gallina que los había cedido para mí mediando pago para su dueño explotador. En las primeras semanas de mi llegada a Francia me invitaron a un paseo por el campo, en el que un conocido a quien le caí simpático me regaló un champiñón silvestre que recogió ahí, del suelo, sin más ni más. El gesto me pareció muy generoso, así que me propuse cocinar ese hongo de tamaño tan desproporcionado (para los que yo conocía). Lo partí en rodajas transversales para que tuvieran formas simpáticas de hongo feliz, las freí y perdieron su tamaño y mucha agua, se me hicieron nada y perdieron todo aspecto de hongo feliz. Como no me podía comer solamente los miserables pedacitos que quedaron del ex glamouroso hongo, le agregué lo que había en mi refrigerador: huevos. Así que me preparé unos deliciosos huevos con hongos silvestres, que me parecieron lo más &lt;span style="font-style:italic;"&gt;cutting-edge&lt;/span&gt; que había comido, por el único mérito de haberlo preparado yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme fueron pasando las semanas y habiendo hecho un balance de mis salarios y el costo de los restaurantes, empezó a ser evidente que tenía que empezar a cocinarme algo. Luego entonces me decidí a cruzar el umbral que no conoce retorno: aprender a preparar pasta. Todo mucho decía que era muy fácil, así que supuse que ya sería el momento y seguir las instrucciones de una caja de Barilla. No había resuelto qué agregarle, una vez que descubrí para mi sorpresa que efectivamente no era difícil y que tenía frente a mí un montón de graciosos espaguetis &lt;span style="font-style:italic;"&gt;al dente,&lt;/span&gt; preparados por mí. Recordé unas pláticas recientes que había tenido sobre el asunto y una chica española había dicho que ella cuando era estudiante empezó a preparar pasta a la pimienta. No suena mal el nombre y menos la receta. Sólo había que agregar pimienta. Era todo lo que había que hacer. Y efectivamente fue lo que hice: pasta a la pimienta. Recuerdo que casi lloré de la emoción cuando la probé. Era una delicia, un exquisito manjar de los dioses de alguna mitología que valorara mucho la sencillez. Además, después de eso, me sentí un consagrado de la buena cocina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los capítulos de comida preparada por mí se fueron acumulando, aprendí a usar el puré de tomate y potencié mucho mi gastronomía. Luego me vi, todavía en Francia, obligado a preparar tortillas de harina. Eso sí fue todo un reto. La masa se me hacía seca y cuando le echaba más agua se me hacía aguada. Así seguí hasta que tenía una olla llena de masa como para alimentar un regimiento. No fueron muy redondas al principio, más bien tenían forma como de amebas (lo cual quiere decir, en realidad, que no tenían forma). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el último episodio de mi muy fugaz carrera como cocinero ya va en preparar salmón. ¡Al horno! ¿Cuándo en mi vida me iba yo a imaginar a mí mismo prendiendo un horno? ¡Cuándo! O agregándole alcaparras que no hace tanto confundía con las alcachofas. Como la primera vez me salió bien, intenté una segunda vez y ahora voy en la tercera. Aunque debo reconocer que todavía sigo prefiriendo ser yo el que lave los platos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-258445340099843015?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/258445340099843015/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=258445340099843015' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/258445340099843015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/258445340099843015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/de-mis-practicas-gastronomicas.html' title='De mis prácticas gastronómicas'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-6745278221512406453</id><published>2010-07-21T16:55:00.005-07:00</published><updated>2010-07-21T21:36:50.429-07:00</updated><title type='text'>Wet shirt</title><content type='html'>¿En qué me metí cuando dije que iba a escribir algo diariamente en el blog? Ya no digamos que mi imaginación no da para tanto, porque no se trata de eso, simplemente es que hay días que deberían durar más y, otros, admitámoslo, deberían durar mucho menos. Pero ya entrados en materia, resulta que ayer fue uno de esos días en los que me dije a mí mismo, desde tempranas horas, que debía ir al gimnasio. No es sólo que tenga las rodillas estrábicas, hay razones de mucho peso para autoconvencerme de la necesidad de pisar ese infernal lugar por lo menos dos o tres veces por semana, independientemente del nivel que marque el perezómetro. Esta semana en particular la había iniciado con una flojera monumental para todo lo que fuera físico, mi displicencia atlética no podía ser peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, me decidí a ir al gimnasio. Justo antes de subirme al carro empezó a caer una llovida que debe ser que Dios estuvo reconsiderando un segundo diluvio por todas las sodomías y gomorrías de veinte siglos. Se le ocurrió buen lugar para hacerlo Costa Rica, claro, en fin que aquí ya ni se nota y de la lluvia no ve uno lo duro, sino lo tupido. Hice todo mi trayecto con un tráfico potenciado por razones hídricas. Llegué al gimnasio y del cielo seguía cayendo el agua como si fueran pedazos de escombros de toda la temporada de huracanes. Esperé en el carro un buen rato, pero la paciencia no es una virtud que tenga en mi patrimonio (más bien escaso) de virtudes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El carro estaba a unos cincuenta metros de la puerta del gimnasio. Consideré retirarme e irme a leer a mi casa, pero ya para esas alturas me dio vergüenza una falta de diligencia de ese tamaño. Entonces decidí, por qué no, correr hasta el gimnasio, servía que así iba calentando y no me mojaba tanto. Claro, a nadie se le olvide que yo soy del desierto, que la lluvia es un conocimiento que no tengo adquirido. Cuando llegué al gimnasio sólo pude ver la cara de asombro de todos mientras contemplaban como iba yo, mojado hasta la ropa interior, con la camisa blanca que ese día llevaba, empapada, que dejaba translúcido todo mi torso, como en un concurso de camisas mojadas, con menos carne, eso sí, de la que normalmente se muestra. Se me podían ver hasta las pecas de la espalda, sólo era cosa de fijarse. El peinado había perdido toda su estructura y más bien semejaba perro recién bañado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que aquí no llueve, aquí caen cubetadas de agua. Y ya para la otra calculo mejor y si está lloviendo así, no daré otro espectáculo de wet shirts (que nadie pidió y tal vez ninguna de las cien personas que me vieron en el gimnasio supo apreciar) y haré lo que todo valiente debe hacer llegado su momento: irse a su casa a ver películas y comer palomitas de maíz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-6745278221512406453?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/6745278221512406453/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=6745278221512406453' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6745278221512406453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6745278221512406453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/wet-shirt.html' title='Wet shirt'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1358134905614744212</id><published>2010-07-20T14:00:00.003-07:00</published><updated>2010-07-20T15:54:57.319-07:00</updated><title type='text'>Re-conociendo Sonora</title><content type='html'>¿Qué hace que uno pueda reconocer su tierra como propia? Como si pudiéramos olerla con los ojos cerrados, como hacen las crías recién nacidas que se mueven hasta encontrar la teta materna. No me queda claro si es un proceso racional o más bien un asunto meramente intuitivo, es decir, que reconocemos a nuestra tierra por el conjunto de pequeños detalles que conocemos de ella (reconocer = conocer dos veces) y que podemos definir o la reconocemos simplemente por instinto. La pregunta tiene rato dándome vueltas en la cabeza y se me ha presentado con la lectura de dos libros de Roberto Bolaño, &lt;em&gt;Los detectives salvajes &lt;/em&gt;y &lt;em&gt;2666&lt;/em&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ambas novelas el escritor chileno habla de ciudades imaginarias que están en Sonora, en mi tierra. En &lt;em&gt;Los detectives salvajes&lt;/em&gt; son más bien lugares casi míticos, Villaviciosa y Santa Teresa, a donde se fue a vivir una desaparecida poeta que creó el movimiento literario de los realvisceralistas. Sólo una pequeña parte del libro pasa realmente en estos lugares imaginarios sonorenses, aunque menciona de refilón muchos otros que sí existen, pueblos pequeños la mayoría, algunos muy cercanos a Huásabas, lugares que conozco y de los cuales escuché hablar toda mi infancia y juventud, no como parte de mi ficción sino como parte de mi realidad. Los detectives salvajes en su gira por Sonora habrían pasado por Huásabas, a un lado, cuando fueron de Los Hoyos a Aribabi. Leer de estos lugares en la pluma de un grande como Bolaño, con sus nombres publicados en ediciones cuidadosas (y caras) de Anagrama era una experiencia un tanto extraña, como si mis nociones de realidad se molestaran de que la ficción quisiera usurparlas. Otras veces, era la incomodidad de no reconocer la imagen que yo tenía de esos lugares en las descripciones que hacía el escritor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;em&gt;2666 &lt;/em&gt;la mayor parte de la novela pasa en la ciudad imaginaria de Santa Teresa, que se supone está en la frontera entre Sonora y Arizona. Por esta razón, yo buscaba mi tierra en la novela y nunca la encontré. Cuando digo mi tierra, no me refiero a un lugar real, sino a la imagen que uno tiene de ella, a todos esos elementos que hacen que uno sienta que pertenece ahí, donde te identificas con el aspecto de la gente, con su vocabulario, con la manera de ser de todo y de todos. No sé si Bolaño pisó alguna vez en su vida Sonora, muy seguramente no y si lo hizo fue sin duda superficialmente. Lo que es claro para mí que soy de ahí, es que no la capta ni poquito. No capta su especificidad y la confunde con sus nociones generales de lo mexicano aprendidas en la ciudad de México y por extensión se las atribuye a un lugar, aderezándolas con las nociones estereotipadas y melancólicas de la frontera mexicano-estadounidense. Por ahí menciona el bacanora o gente que calza botas, habla de la carretera a Hermosillo, a Nogales, a Ures, del polvo, de los atardeceres de colores del desierto, pero nada más, casi nada de lo que yo reconocería casi olfativamente como sonorense. Como pude reconocer muchas en el libro de Arturo Pérez-Reverte, La reina del Sur, quien sí estuvo en Sonora y mayormente en Sinaloa, logrando captar con mucha precisión rasgos particulares del Noroeste de México y de la contracultura (¿cultura a secas?) relacionada con el narco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi juicio, Bolaño escogió Sonora porque en su mente ahí se acababa Latinoamérica, porque en un sentido, ahí se acababa todo. Una especie de frontera entre lo real y lo fantasmal. Aunque sitúa Santa Teresa en Sonora y menciona cantidad de lugares reales del estado, no conoció esa mi tierra ni intentó hacerlo, quizás no sintió que tenía porqué. Pudo haber dicho Chihuahua, Coahuila, tal vez Oklahoma, era su ficción y era su decisión escoger Tangamandapio o Atacama. Fición al fin, nadie tiene qué reclamarle. No me hace pensar menos de él como escritor, sólo me ha dejado con esa pregunta. ¿En qué reconozco yo a Sonora? ¿En el aroma a carne asada, en que al decir tacos esto signifique automáticamente "tacos de carne asada", en que la tortilla sea de harina (de trigo) y no de maíz? O tal vez en que la gente hable gritando o en su gusto por el beisbol. En que la otredad sea cualquier cosa que esté al sur de Estación Don. No lo sé, me inclino más bien a creer que la reconocería también con el olfato, no con el intelecto, cuando pueda oler a mi propia familia, a mis amigos, al taquero, a la señora que hace tortillas sobaqueras, en vez de los seres grises, como empolvados, como de ficción, a los que ya se les acabó el alma, como son los que leo en Bolaño. Que huelen, pero cuya aroma no reconozco como propia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1358134905614744212?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1358134905614744212/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1358134905614744212' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1358134905614744212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1358134905614744212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/re-conociendo-sonora.html' title='Re-conociendo Sonora'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7631273947448800819</id><published>2010-07-19T14:01:00.009-07:00</published><updated>2010-07-19T14:39:26.264-07:00</updated><title type='text'>Clandestinidad en horas hábiles</title><content type='html'>Ante la pregunta común de qué hacemos en las embajadas, yo suelo contestar que somos el cajón del sastre, venido a más con la etiqueta "diplomático" que se supone le confiere dignidad al encargo. Hoy, por ejemplo, acabo de llegar de pagar una cuenta de hotel, como parte de mi encargo diplomático. No fui yo quien se hospedó en ningún lado, sino que se trató de unos impuestos no cobrados en su momento, pero de igual forma debidos, que hubo que solucionar con mis "buenos oficios", sólo por decirlo bonito. No voy a abundar en los detalles logísticos de la gestión, porque yo cuando empiezo a escuchar a los contadores explicar las razones de un pago, pongo el cerebro en &lt;em&gt;stand by&lt;/em&gt; y me programo la cancioncita de los carruseles - ésa de tin tin tiririn tin tirín tin tirirín &lt;em&gt;ad infinitum&lt;/em&gt; -, cuando veo que ya terminó la explicación o que ya es educado interrumpir pregunto, o bien, cuánto le debo, o bien, cuánto me deben, pongo atención a la cantidad y listo. Hoy no fue la excepción, la contadora del hotel me empezó a hacer un tanto largo el cuento, puse la canción del carrusel y luego le dije cuánto le debo. Ella me explicó otras tantas cosas de la contabilidad del hotel que tampoco entendí, excepto la parte de "acompáñeme al casino para que haga ahí el pago". Yo pensé "ah qué caray", como hago casi siempre que me sorprenden, y me dirigí junto a la contadora al casino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que en México por alguna razón que tampoco he podido nunca entender los casinos no están permitidos y sólo hace poco empezaron a crearse algunos pero con algunos eufemismos idiotas como salas de juego o algo así. En fin, cada país tiene sus manifestaciones de puritanismo y en México se nos manifestó en considerar a los casinos lugares de vicio, no aptos para una sociedad trabajadora y honesta. El asunto es que por haber estado prohibidos en mi país, mi esquema mental hace que yo los vea como algo clandestino, me los imagine borrosos, humeantes y los relacione con Al Capone o figuras de similar reputación. La idea de ir a hacer el pago al casino en horas hábiles, he de confesar, me puso un tanto nervioso, ya me imaginaba mi foto en un expediente de alguna Contraloría con un puro en la boca y fajos de billete perdidos a las apuestas en un lunes cualquiera a las tres de la tarde. Sin embargo, no pensaba discutir con la contadora un tema de pagos, que obviamente es su campo de batalla y en el que yo tenía todas las de perder. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van a decir que invento, pero lo primero que vi al entrar al casino, tenuemente iluminado como era de esperarse, fue un hombre con un ojo nublado. No es por contribuir al realismo mágico latinoamericano, pero juro por Dios que el primer tipo con el que me encontré estaba sentado en una mesa de ruleta y tenía un ojo más borrado que una nube. El otro ojo con el que me dirigió una mirada más bien furtiva era perfectamente normal. Yo nada más seguía a la contadora, tratando de contener mi asombro de ver que aquello estaba repleto en un lunes cualquiera a las tres de la tarde. En una mesa de una esquina un grupo de chinos jugaban algo con cartas, probablemente Blackjack. Obviamente supuse que se trataba de un peligroso brazo de una mafia china inmisericorde. Claro, tal vez fuera simplemente un grupo de chinos en la juerga, o costarricenses de origen chino con un trabajo perfectamente decente. Pero eso no lo pensé, hasta ahora que lo escribo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice mi transacción en una pequeña oficina llena de contadores, donde seguramente el trabajo es tan aburrido como en cualquier otra de tipo similar, pero también pensé que por ahí pasarían a lavar su dinero criminales consumados. Al salir, vi a algunas señoritas de tacones más altos y faldas más cortas que el promedio, que me hicieron pensar en el lucrativo negocio de las carnes, la trata de blancas (o morenas, que para el caso es lo mismo) y el turismo sexual. Salí de ahí invocando el nombre de la mitad de los integrantes de la corte celestial y listo para unirme a la vela perpetua, porque una cosa es la clandestinidad así nomás a secas, pero otra, muy diferente, es la clandestinidad en horas hábiles. Un espanto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-7631273947448800819?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/7631273947448800819/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=7631273947448800819' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7631273947448800819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7631273947448800819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/clandestinidad-en-horas-habiles.html' title='Clandestinidad en horas hábiles'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-4990208304854761100</id><published>2010-07-17T18:12:00.004-07:00</published><updated>2010-07-17T18:59:38.223-07:00</updated><title type='text'>De lo cursi y otras fruslerías</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;"Si pudiera bajarte una estrella del cielo, lo haría sin pensarlo dos veces porque te quiero, ay, y hasta un lucero"&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase que transcribo con propósitos estrictamente no lucrativos, es de una canción de reciente factura interpretada por Enrique Iglesias y Juan Luis Guerra. Como puede intuirse, es uno de esos éxitos comerciales que suenan en todos lados por un tiempo con tonada pegajosa. Tiene lo meloso del primer cantante con lo sabroso-tropical del segundo. No quiero, eso sí, que parezca que estoy juzgándola con desprecio o complejo de superioridad cultural o estética. No, qué va, por lo contrario, vengo ante ustedes para confesar uno de mis gustos culposos, mis &lt;span style="font-style:italic;"&gt;guilty pleasures&lt;/span&gt; para agregar un toque esnob al comentario. La semana pasada oí esta canción por enésima vez en la radio y me decidí a comprarla. Entré a iTunes Store y por sólo 12 pesos mexicanos en quince segundos estaba meneando las caderas a ritmo de Enrique Iglesias y Juan Luis Guerra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy la escuché otra vez y cuando puse atención a la letra, me encontré con una fruslería del tamaño de "si pudiera bajarte una estrella del cielo, lo haría sin pensarlo dos veces". Lo primero que pensé es si este hijo de Julio Iglesias será pre Galileo y no ha tenido la fortuna de enterarse de que las estrellas son más bien esferas calientisimísimas de tamaños pornográficos, casi imposibles de dimensionamiento humano y no joyas brillantes adheridas en una bóveda celeste. Porque si no se ha enterado podríamos recriminarle su supina ignorancia, pero si ya lo supiera sería aún peor porque le estuviera diciendo a su probable amada que le encantaría bajarle un objeto astronómico a millones de grados centígrados con la única probable consecuencia de dejarla reducida a cenizas, junto al resto de la infame humanidad. Además, agrega el hijo de la gran Presley, que lo haría sin pensarlo dos veces. Ahí, el tipo no sólo está confesando sus asesinas intenciones, sino que casi se podría decir que está haciendo apología de un delito de lesa humanidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón de tal ocurrencia la explica él mismo con las siguientes palabras: "porque te quiero", que aderezó con una interjección poco creíble, "ay", que creo era porque le sobraban notas a la canción o le faltaban sílabas al verso, que es lo mismo. Y todavía se explaya, el muchacho, y así como un toque más de amor infernal o de ignorancia extrema agrega "o hasta un lucero". Otro manifestación de ignorancia extrema. Siendo el lucero otro planeta del Sistema Solar que por lo menos no hierve a la misma temperatura que las estrellas, ni es tan grande, ni está a distancias tan horrorosas, no debería decir "o hasta un lucero" sino "o ya de perdida un lucero". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que el debido análisis de la letra de esta canción que a simple vista se presenta como simplemente cursi, nos lleva a la conclusión de que estamos enfrentados ante un dilema: o Enrique Iglesias ignora todos los avances que han hecho la astronomía y otras ciencias naturales durante los pasados cuatro siglos o su intención es carbonizar a su amada y llevarse entre las patas a todos sus coetáneos del planeta Tierra. Claro, agrega el típico enunciado contrafáctico "si él pudiera", lo cual todos sabemos que, para nuestra fortuna, no es el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras ocasiones, ya he confesado que mis placeres culposos son tantos que difícilmente puedo llamarlos así, simplemente se podría decir que tengo mal gusto. Efectivamente, esa es la razón principal y mi respuesta es y será siendo un altivo "¿Y qué, y qué, y qué?" Pero concediéndoseme que mi gusto por algunas manifestaciones de la cultura pop (por llamarla de alguna manera más favorecedora) son &lt;span style="font-style:italic;"&gt;guilty pleasures&lt;/span&gt;, no se puede dejar de admitir que grandes pensamientos críticos pueden emerger, si se les otorga el suficiente cuidado, hasta de las letras de las canciones pegajosas de la radio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-4990208304854761100?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/4990208304854761100/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=4990208304854761100' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4990208304854761100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4990208304854761100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/de-lo-cursi-y-otras-fruslerias.html' title='De lo cursi y otras fruslerías'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7204307879803831278</id><published>2010-07-16T11:06:00.003-07:00</published><updated>2010-07-16T11:31:26.823-07:00</updated><title type='text'>Lecciones de prudencia británica</title><content type='html'>Trascendió ayer en la prensa (me encanta decir trascendió) que los de &lt;em&gt;British &lt;/em&gt;&lt;em&gt;Petroleum&lt;/em&gt; finalmente habían podido clausurar la fuga de "petroleum" que tiene tres meses inundando el Golfo de México, pintando de chocolate a los pelícanos de la zona. También dijeron que había que ser &lt;strong&gt;prudentes&lt;/strong&gt;, a lo cual yo pensé: "ay Dios mío, el burro hablando de orejas". Se referían, claro, a que no había que echar las campanas al vuelo de alegría porque (esto no lo dijeron, sino que yo pongo palabras en su boca ante la omisión expresa) el tapón pronto se nos descorcha, sale flotando en alguna playa de Florida y el petroleum británicum seguirá fluyendo un rato más porque todavía quedan quince pelícanos que no se han embarrado y están esperando poder salir en las fotos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que, de momento, no están los de BP para pedirle prudencia a nadie. Deberían cuidar más ese fraseo, porque si alguien ha pecado de imprudente este año son ellos (además de Evo Morales con lo de las hormonas en los pollos que causan homosexualidad, Hugo Chávez con su abundantísima batea de babas, los norcoreanos hundiendo a punta de misilazos a sus casi compatriotas del sur, el ejército israelita haciendo lo propio contra activistas turcos... bueno, la lista es larga). Digo que la prudencia es una virtud de la que han carecido, porque no es prudente derramar esas cantidades de crudo ni de cocido en ningún lado. Sin contar que tampoco han sido prudentes las declaraciones del tipo que dirige BP, ni prudente es considerar imprudente la esperanza de que de una vez por todas cierren esa maldita fuga y empiecen en serio con el control de daños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-7204307879803831278?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/7204307879803831278/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=7204307879803831278' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7204307879803831278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7204307879803831278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/lecciones-de-prudencia-britanica.html' title='Lecciones de prudencia británica'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7993772878573930125</id><published>2010-07-15T16:37:00.002-07:00</published><updated>2010-07-15T17:12:56.488-07:00</updated><title type='text'>Propósitos de mediados de año</title><content type='html'>Por algún motivo completamente ajeno al cambio de año - única razón socialmente legitimada para hacerse propósitos así nomás porque sí - hoy me propuse proponerme un propósito (sí, con toda la cacofonía y redundancia que el enunciado encierra). Me decidí a publicar diariamente algo en el blog. "Publicar" tal vez sea una palabra muy grandilocuente, porque implica hacer público algo y esa connotación rebasa los límites y alcances de mi propósito. Escribir diariamente algo, sería más preciso. La decisión no fue tomada así nomás a la ligera como a veces hago cuando decido, sino que me cuestioné a mí mismo la conveniencia de una medida por un lado quijotesca, de un idealismo que supera las naturales limitaciones de mi imaginación, y por otro lado dantesca, por lo infernal que resulta la masificación de la palabra escrita. Sin mencionar que a veces del cerebro no me sale absolutamente nada por más que puje (en obvia analogía escatológica en cuyos detalles no pienso abundar). Pero el otro Rafa, personificado en ese angelito (más bien diablito, el picarón) que me susurra cosas a la conciencia me dijo rotundamente "Ahí está el detalle". Creo que lo que quiso decir fue "ahí está el reto" pero usó la cita de Cantinflas para darle un realce más cómico a la ocasión, lo cual no logró. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las consideraciones que tengo que resolver están: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) ¿Va a tener la publicación diaria un estilo definido? ¿Va a tener este carajo blog, por primera vez en su vida, un estilo? La pregunta va en el sentido de si el blog va tener, por así decirlo, una manera de ser. Si va a tratar el tema del día, si hará crónica social, si va a ser un blog de análisis político (Dios nos guarde). No, la respuesta es naturalmente que no, que yo nunca he sido un bloguero consistente y es esa inconsistencia lo único que podrá caracterizarme. Escribiré lo que se me ocurra en el momento de dar clic a "Nueva entrada" (tómenlo como amenaza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) ¿Las entradas van a ser más cortas? Sí, aunque no lo parezca, el que esto escribe (eufemismo del peor gusto para sustituir el pronombre personal "yo" que, además, ni siquiera es imprescindible en español cuando aparece junto a un verbo conjugado), decía que, aunque no lo parezca, el que esto escribe es un amante de la brevedad y la considera una virtud. Trataré por todos los medios de contener la verborrea (enfermedad altamente peligrosa para el bienestar del alma) y hacer entraditas más cortas, usando el símil de la palabra "entrada" con la hermosa costumbre de los restaurantes de llamar así lo que te dan para estimular el apetito y no para acabar con él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) ¿Voy a ser cuidadoso con la edición, o sea, no cometeré errores ortográficos, de puntuación o simplemente de dedo? Sí a las dos preguntas. Sí seré cuidadoso, pero Dios sabe que no me dotó con ojos muy quisquillosos para la autocrítica, así que, a pesar de intentar no incurrir en todos estos errores, la verdad es que sé que sí los cometeré y se acentuará su aparición por aumentar la frecuencia con la que escribo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habiendo analizado parte por parte los elementos de mi propósito, se los dejo a su consideración, haciendo la recomendación que la Ley de Medios y Publicidad me exige (debe leerse de manera rápída e imitando voz grave de locutor de radio): &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esta actividad puede ser peligrosa. No intente repetirla en casa si no está bajo la supervisión de un adulto.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-7993772878573930125?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/7993772878573930125/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=7993772878573930125' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7993772878573930125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7993772878573930125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/propositos-de-mediados-de-ano.html' title='Propósitos de mediados de año'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1776674897195435226</id><published>2010-07-13T16:07:00.004-07:00</published><updated>2010-07-13T16:52:20.472-07:00</updated><title type='text'>Nuevas fobias</title><content type='html'>Intenté escribir algo y me venció el miedo. Un miedo irracional y no justificado. Tuve miedo de que lo que escribiera fuera demasiado malo. Malo inclusive para mí. Ahí me detuve. Se me congelaron las articulaciones de las falanges, falanginas y falangetas con las que escribo a velocidades muy convenientes. Pero, sobre todo, se me congelaron las ideas nonatas en el cerebro. Me está haciendo daño leer, pensé. Debería retomar lecturas más ligeras, pensé, como Condorito. No, pensé, mejor aquí le paro porque me resulta cacofónico repetir, como lo hice, tres veces "pensé" (y ya van cuatro, pensé, ¡joder! Ahora van cinco).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1776674897195435226?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1776674897195435226/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1776674897195435226' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1776674897195435226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1776674897195435226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/nuevas-fobias.html' title='Nuevas fobias'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-6939683467946548754</id><published>2010-07-01T13:31:00.006-07:00</published><updated>2010-07-01T16:29:05.919-07:00</updated><title type='text'>Cosas que quiero hacer y no he hecho</title><content type='html'>Si alguien vio la película &lt;em&gt;The Bucket List&lt;/em&gt; va a pensar "ah que Rafa tan pirata". Pero ¿y qué, y qué, y qué? La idea de hacer una lista sobre las cosas que uno quiere hacer y que no ha hecho me la trajo a la memoria Olga, una de mis mejores amigas y que se ha convertido hace un tiempo al bloguerismo. Es, además, un excelente escape de la imaginación para regodearse con lo que vulgarmente se conoce como "soñar despierto" y, por otra parte, escribirlas sella una especie de compromiso con uno mismo que te amarra a tu obligación de no andar perdiendo el tiempo, ni dejando ir la vida así nomás como así. Y es que no hay derecho, no somos Matusalén y no vamos a durar 900 años sobre la faz de la tierra. Ni va a pasar, por más que algunos imprudentes seguramente lo desean, lo que Saramago escribió en &lt;em&gt;Las intermitencias de la muerte&lt;/em&gt;, en que en un país determinado la gente dejó de morirse. ¡Dios nos guarde!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que mejor empiezo, porque yo es que tomo una digresión y me voy yendo hasta que termino por hartar a los que esperaban encontrar algo de sustancia en mis conversaciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Tener un gato. Tal vez se llame Misifú o Juansintierra, pero es un animal que me gusta mucho. Lo malo es que creo que aún no estoy listo para la paternidad gatuna porque la sección de alimentos para animales del supermercado me da como asquito y pensar qué voy a hacer con la mascota cuando salga de viaje me provoca harta pereza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Irme a vivir un tiempo a la Provenza francesa y otro tanto a la Toscana italiana. En la primera me gustaría irme a la pizca de la lavanda así por más que sude en mis labores agrícolas seguiré oliendo a tienda de productos aromáticos. En la segunda, me gustaría dedicarme a la pizca de la aceituna y tragar cantidades industriales de aceite de oliva artesanal. Como verán, no escogí estas regiones por el puro glamour, sino por combinar (y convinar) éste con mis aspiraciones netamente campesinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Retirarme en Huásabas a la vida contemplativa, a leer y a escribir. Es un poco complicado querer retirarse cuando la vida laboral apenas ha comenzado y la tendencia es a ir aumentando la edad de jubilación hasta los confines de la esperanza de vida pero, bueno, hay que ir pensando en el futuro por aquello de que sea cierto que la vida se va en un abrir y cerrar de ojos, no vaya a pasar que en un par de pestañeadas se llegue la hora y nos pille desprevenidos y tenga que andar rondando las oficinas protestando para que no me jubilen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Conocer Estambul y quedarme ahí un par de semanas. Ok, los planes empiezan a hacerse razonables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. Mmmmhhh... creo que eso ya lo había dicho alguien más. Y ahora que lo pienso, aunque mis dos hermanos se disputan conmigo haber plantado el olmo (que en realidad es fresno) que está en el patio de la casa, yo sigo sosteniendo que fui yo el que lo plantó. Por lo menos, fui yo quien lo llevé a la casa, porque he de conceder que nunca fui muy bueno para los trabajos manuales. Lo de escribir un libro puede ser remplazado por un blog, que requiere menos trabajo concienzudo de edición pero que suma muchas horas sentado frente al teclado, por lo que no se le debe restar ningún mérito. Un hijo, ¡caray! También me da cosita la sección de alimentos para bebé del supermercado y, muy especialmente, la de pañales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. Estudiar algo más. No sé si otra maestría o un doctorado, tal vez solo una especialidad pero poner a trabajar a este cerebro con rigor académico aceptable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. Hacer servicio comunitario (de preferencia voluntario y no ordenado por algún juez como castigo por mis actos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. Aprender a cantar. Urrrrrge. O si no, por lo menos, tomar clases de canto, que no es lo mismo ni es igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. Subir de peso y enderezarme las rodillas genéticamente deformes. Añadido muy recientemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. Ir a una fiesta de disfraces, vestido con un disfraz de verdad y no con uno que haya que echarle imaginación para entenderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí le paro, porque si pongo muchas cosas me abrumo, empiezo a hacer cuentas y no me salen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-6939683467946548754?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/6939683467946548754/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=6939683467946548754' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6939683467946548754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6939683467946548754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/07/cosas-que-quiero-hacer-y-no-he-hecho.html' title='Cosas que quiero hacer y no he hecho'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-2088391520430508416</id><published>2010-06-24T14:46:00.005-07:00</published><updated>2010-06-24T15:57:23.447-07:00</updated><title type='text'>Mi vida en Huásabas, capítulo 14</title><content type='html'>Hoy es 24 de junio y eso lo convierte en el día de San Juan, el solsticio de verano  en el hemisferio norte. Una fiesta muy popular en el mundo católico y celebrada de distintas maneras en algunos países y regiones. Queda exactamente en las antípodas calendáricas de la navidad. Si ésta es fría, San Juan es caluroso. Si ésta es la noche más larga del año (o casi), la fiesta de San Juan es el día más extenso del calendario (o casi). Pero yo no me ocupo tanto de estas cosas cuanto de mis propios recuerdos. ¿Cómo era vivir en Huásabas si el día de San Juan se celebraba andando todo el día a caballo por las calles del pueblo y los callejones circunvecinos? Porque no están todos para saberlo, pero en el pueblo así se celebraba el día de San Juan, tan ardiente, tan caluroso y con promesas tan exiguas de que se vinieran las lluvias. No me queda muy claro que el pobre de San Juan Bautista, decapitado el pobre al final de sus días, haya andado a caballo para celebrar su nacimiento. La pura verdad, no creo que lo haya hecho, pero "haiga sido como haiga sido" los huasabeños celebraban a San Juan paseando a caballo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ser sincero, no me queda claro que la tradición aún subsista. Es un horror el que me causa hablar de tradiciones que tal vez desaparecieron, me hace sentir que un torrente de años ha caído de repente sobre mí y que ya estoy tan viejo como para considerarme depositario de la tradición. El caso es que no sé si todavía los muchachos se paseen a caballo en este día, sobre todo teniendo en cuenta eventos internacionales de gran envergadura como el calentamiento global o la pérdida de las tradiciones, pero prometo averiguarlo pronto. Lo que me hace dudarlo es que las calles de Huásabas fueron pavimentadas por allá en mi niñez (otro torrente de años se acaba de cernir sobre mí) con concreto hidráulico y resultó que los cascos de los caballos, o sus herraduras, no se llevaron bien con él. Mi hermano menor, justo al inicio de su descomunal crecimiento, tuvo la mala fortuna de ser víctima de la desazón entre el concreto y los equinos. Se resbaló este último y le cayó encima a Cristóbal, llevándose consigo un fémur fracturado. No tengo cuenta precisa de si era un día de San Juan o simplemente un domingo cualquiera en el que le dio por pasear, porque sí recuerdo perfectamente que no andaba montando, de ninguna manera, por razones laborales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, por mi parte, aburguesado y falazmente urbano, sólo cumplí con la tradición una vez en mi vida. Por más que haya salido de lo más granado de la familia ganadera sonorense, mi trato con los caballos (con los animales en general) fue distante, digamos que una relación de mutuo respeto, pero como de lejitos. Recuerdo perfectamente que la Florecita del Junior fue la que me acompañó en la intrépida aventura, accidentada en algunos momentos como cuando el caballo (o yegua) se empecinó en no avanzar y agachar su largo cuello para degustar los verdes pastos que crecían en una milpa contigua al pueblo. Dicen que el hambre es canija y debe de serlo, sin lugar a dudas, porque al animal aquel no había quien lo moviera, por más que intenté métodos aprendidos por la tradición oral. Le pegaba con los talones en la parte donde debe golpearse al animal y no se movía. Le hacía un sonido que no puedo reproducir fielmente por escrito, pero que era algo así como tt tt tt tt tt tt o nq nq nq nq nq - bueno, algo así - y no se movía. A uno como hombrecito la verdad es que esas cosas terminan por darle vergüenza, que una bestia no lo obedezca frente a una dama demerita cualquier prestigio que uno trate de hacerse. Y lo realmente molesto no era que el caballo no avanzara, sino que al estar comiendo pasto, su hocico por tierra hacía que el cuello formara una pendiente descendente muy pronunciada. El caballo traía su montura (silla) y demás aditamentos, pero la pendiente descendente terminó por ponerme nervioso de caer y, en el trayecto de la caída, ocasionarle al caballo una fractura de vértebras cervicales que podría ser fatal (sin contar la merma al patrimonio de la familia o la burla de los amigos de la escuela al día siguiente). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me caí, eso lo recuerdo bien, y en algún momento el caballo decidió moverse y nos dirigimos rumbo a casa para terminar con toda posibilidad de escarnio en un día de San Juan. Qué hicimos después no lo recuerdo, pero seguramente fue algo más tranquilo como sentarnos a la sombra de algún porche y ver pasar a los jinetes sudorosos bajo aquel ardiente sol del inicio del verano, que es tan inclemente como el de mediados el verano o el de finales del verano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra posibilidad era dormir una buena siesta, costumbre que nunca pude adquirir durante mi infancia. Lo más prudente era, sin duda, estar en algún lugar con buena sombra y esperar a que el sol empezara a caer (esto es claramente sólo una manera de decirlo, que no respeta los más avanzados conocimientos astronómicos pero es una buena alegoría). El problema era que en Huásabas había la creencia de que el día de San Juan tenía que empezar a llover, la cual cada año era más difícil de sostener. Las lluvias de verano, llamadas aguas, caían por la tarde cuando menguaban las temperaturas y venían en formas muy tormentosas. Provocaban muchísimo viento, lo cual en Sonora quiere decir muchísimo polvo y si se llegaban a presentar lo hacían con un chubasco que te remojaba antes de darte tiempo de encontrar un refugio, lo cual a caballo es aún más difícil. Además, un ventarrón es insostenible para alguien que monte con sombrero, porque solo eso ya te ocupa la totalidad de una mano para detenerlo sobre la cabeza y es un espanto andar correteando un sombrero por la calle cuando hay ventarrones, son muy ligeros y terminan muy dañados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron todos los días de San Juan que viví en Huásabas y nunca me tocó ver una gota de agua cayendo del cielo. Al final del día los mayores decían "bueno, seguramente lloverá entonces para el día de San Pedro y San Pablo (29 de junio)". Pero tampoco llovía, a pesar de que yo lo esperaba con muchas ansías, porque siempre me ha gustado la certidumbre y no estaba mal que pudiéramos contar con la sagrada lluvia en fechas definidas y poder planear mejor las actividades de mi vida en Huásabas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-2088391520430508416?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/2088391520430508416/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=2088391520430508416' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2088391520430508416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2088391520430508416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/06/mi-vida-en-huasabas-capitulo-14.html' title='Mi vida en Huásabas, capítulo 14'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-9157693222369826553</id><published>2010-06-22T15:55:00.021-07:00</published><updated>2010-06-23T09:21:27.723-07:00</updated><title type='text'>El cuento del hombre aquel</title><content type='html'>Esta es la historia de un hombre casado con una mujer muy gorda. Es claro que hay muchas mujeres muy gordas. Y también es claro que cuando esas mujeres están casadas, sus esposos son siempre hombres casados con una mujer muy gorda. Pero el hombre del que hoy les voy a contar era una cosa especial. No diré que era feo ni que era atractivo, más bien era un hombre como son la mayoría, ni muy feos ni muy atractivos. Normal, podría decirse, etiqueta que no creo que le molestara para nada. En efecto, lo único que empezó a rescatarlo del oprobio de la mediocridad de ser normal fue haberse decidido por una mujer tan gorda, habiendo tantas mujeres normales así sin más, ni muy feas ni muy atractivas. Hay que aclarar, en un esfuerzo por no perder la capacidad analítica, que la gordura y la hermosura (o su defecto) no son la misma cosa, aunque antaño se creyera que la mitad de la última se lograba con tener la primera. Esa noción antigua, sin embargo, ya no es consistente con la nueva modernidad, en la que el colesterol ha perdido su prestigio. La gorda mujer del hombre de este cuento no era ni mitad hermosa, ni tampoco horripilante. Sólo era muy gorda y el problema es que la abundancia de sus cachetes hacía muy difícil emitir juicios de valor sobre su belleza. No hay que olvidar que cualquier narrador que intente ser bueno no debe andar expresando sus opiniones por escrito si no las ha verificado, ya sea mediante sus sentidos, por pruebas circunstanciales o, cuando no queda otro recurso, por su imaginación. Entonces, yo no puedo pronunciarme sobre la belleza de esta mujer porque, insisto, sus cachetes no me permitieron conocer ese detalle. Lo que sí puedo decir de ella es que no era rica. Es un poco delicado que tenga que hacer la aclaración, pero no dejo de notar que no está bien visto en los valores colectivos tradicionales que un hombre se case con una mujer muy gorda únicamente por los beneficios que le reportaría su fortuna. Nuestro hombre, cuyo nombre no mencionaré -o trataré de no mencionar- por razones de discreción y para evitar demandas sobre derechos de autor y esas cosas, no pudo haberse casado por dinero, por la simple razón de que su mujer no lo tenía. Tal vez lo haya hecho porque la mujer en cuestión tuviera algún encanto especial que escapara a los ojos de los demás y que él, con la hipersensibilidad que tienen algunas personas, hubiera podido detectar. Pero esto nunca lo sabremos porque el hombre se llevó este dato a la tumba. Con esto queda claro que el hombre de este cuento ya murió, pero todavía no conocemos el porqué de su muerte. Si la mujer ha muerto tampoco lo sabemos, pero podemos suponer que por su obesidad tenía menos probabilidades de llegar a vieja. A muy vieja, por lo menos, que esa palabra es relativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia del hombre aquel no diré que era muy triste. No lo era. Ni diré que fue muy feliz. No lo fue. La tristeza y la alegría son más bien lujos que uno se da por momentos, pero una historia completa no se los puede dar. A menos que se haya realizado en los estudios Disney. Y últimamente ni tanto. El hombre sabía, siempre lo supo, que le faltaba algo. Aun en las piñatas infantiles en las que regalaban dulces, golosinas, pasteles y refrescos gaseosos lo sabía. Aun cuando le estaba dando con el palo a la piñata lo sabía. Incluso cuando la piñata no estaba hecha con esas odiosas ollas de barro que hacían cimbrar sus articulaciones cartilaginosas lo sabía. Algo le faltaba y no era la bolsita de dulces que regalaban al final. Algo le faltaba y no eran los dulces realmente buenos de los que las bolsitas de dulces estaban siempre privadas y que eran sustituidos por unos desagradables cacahuates polvorientos. Cuando llegó a la adolescencia siguió estando seguro de que algo le faltaba. Llegaron los tiempos de las cursis cartitas de enamorados y los fallidos intentos por hacer poesías, pero él sabía que no era eso lo que faltaba. Ni siquiera cuando descubrió los excelsos goces del placer egoísta que uno descubre por esas edades sintió que hubiera encontrado lo que le faltaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que lean esto seguramente estarán pensando a estas alturas que lo que le faltaba era una mujer muy gorda. Es obvio que no. Las cosas no vienen así de fácil en la vida. Y tampoco tienen por qué ser fáciles de obtener en los cuentos sólo por ser éstos un asunto ficticio. Lo que le faltaba a este no tan dichoso hombre no lo sabremos tampoco, no porque se lo haya llevado a la tumba, sino porque nunca lo encontró, de manera tal que él mismo jamás se enteró de qué era. Otros no se tocarán el corazón y van a pensar que era un malagradecido que no valoraba que, dentro de su normalidad, nunca le faltó nada. Tenía una familia que si bien no es que lo quisieran o cuidaran como oro molido, no lo golpeaban ni lo vejaban. Tampoco le faltó ningún bien material, por lo menos en el más estricto sentido de lo material. Comió, bebió, estuvo vestido y gozó de buena salud hasta el momento en que se murió, bueno, en el momento en que se murió su salud no fue tan buena como para mantenerlo vivo, pero tampoco tuvo que soportar ninguna agonía o incomodidad. Es más, tuvo la oportunidad de educarse aunque fuera en escuela pública. Por aquel tiempo las escuelas públicas no eran malas. Eran lo que había. Los que juzguen a este buen hombre de malagradecido por andar echando en falta algo, a pesar de tener todo lo básico, se equivocan. A mi juicio se equivocan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habiendo pasado todos los años que hacen falta para llegar a considerarse un adulto, se dio cuenta de que aquello no tenía remedio y que no se le iba a ir lo que le restaba de vida, buscando algo que ni siquiera sabía qué era. El método de prueba y error no había funcionado. Decidió entonces que había llegado la hora de hacerse hombre y de casarse. Los chalecos de rombos a su edad estaban empezando a generar rumores sobre él que no le gustaban. Llegó a la conclusión, y tal vez lo hizo bien, de que si tenía que casarse sin estar muy enamorado de alguien en particular, que la opción de mujer muy gorda era la que más convenía a sus intereses. Pero, sobre todo, la que más contribuía a mejorar el óptimo social, ese extraño concepto ambiguo (como todos los conceptos, me parece a mí) que había escuchado en sus clases de economía de la universidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sábado 17 de junio, que es un día bastante normal, salió a un bar y ya muy entrada la noche, cuando las copas han logrado hacer muy prescindibles esas sutiles categorías de la belleza, se dijo a sí mismo "ha llegado la hora". Era un bar grande y opciones había muchas. Él siempre había tenido una especie de fobia a tomar decisiones, porque la verdad es que consumen mucho tiempo y siempre te dejan con la incomodidad de saber si habrás hecho lo correcto. Por esta razón nada trivial optó por articular un criterio sencillo para escoger a la doncella (por así decirlo) con quien iba a casarse y se dijo a sí mismo "pues me llevo a la más gorda". No sé si ya lo había dicho, pero es que su mujer no es que fuera gordita, o un poco bofa, o gordis. Su mujer es que era un pedazo de mujer incalculable. Una masa abundantísima. Sus cachetes, como ya lo expliqué, ocultaban su posible hermosura, pero el resto de su humanidad ocultaba la posibilidad de calcular su peso (sin usar báscula, claro, la cual este narrador no iba a intentar usar, con lo políticamente incorrecto que eso hubiera resultado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola, le dijo. Ella le repondió también con un saludo coloquial, tal vez "hola". Seis meses después ya se estaba escuchando la marcha nupcial y aquella mujer tan gorda se contoneaba rumbo al altar, en un enfundado (no podía ser de otra manera) vestido blanco que hizo que el precio internacional de los textiles subiera muy ligeramente. Él con un frac rentado para la ocasión la esperaba al final del pasillo. Cuando vio aquella inmensidad de tela blanca, él supo definitivamente que tampoco era eso lo que le hacía falta, pero de cualquier manera no estaba esperando encontrarlo en ese momento. La fiesta de bodas estuvo bien, como era de esperarse los novios no se divirtieron mucho, la novia sudó bastante y se le aperló el bigote, las tías dijeron que la comida no era muy buena y los amigos del novio se emborracharon y al final de la noche traían las camisas desfajadas de la parte de atrás, pero fajadas por la parte del frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hijos no llegaron nunca, lo cual por una parte evitó la tristeza que se supone se siente cuando se van, pero los esfuerzos por tenerlos sí que consumieron mucho tiempo para el hombre y su gorda mujer. Algo había de satisfacción, sin embargo, porque lo intentaron en repetidas ocasiones. Uno de sus amigos, a quien dejó de frecuentar después de su matrimonio (las esposas no se llevaban), adelantó la conclusión de que el hombre había muerto en parte como causa de esos intentos porque, decía, no hay corazón que aguante. Me parece que el comentario era un tanto malintencionado e influido por la flacucha esposa de dicho amigo que, como ya lo he explicado, no quería bien a la gorda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las tardes, hasta que llegó el final de sus días - que desafortunadamente no tardó tanto en llegar -, el hombre miraba a la mujer muy gorda con la que se había casado y era curioso que en ocasiones se sentía bastante satisfecho con la decisión (pensando en el óptimo social, claro está) y otras veces pensaba que tal vez debió haberlo intentado con alguna solterona veinte años mayor (lo cual había cruzado por su cabeza, pero que evitó por ser alérgico al pelo de gato). Estaba convencido de que lo que le faltaba no lo había encontrado aún y de que si alguien alguna vez contaba su historia tenía la obligación moral de no decir su nombre. "Me choca el típico narrador omnipresente" - pensaba - "que no se le vaya ocurrir delatar mi nombre". Y en esos últimos días que tiene el final de los días de cualquier hombre, deseó con muchas ganas haber podido vivir también en otros mundos, para ver si por ahí se encontraba con eso que le hacía falta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-9157693222369826553?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/9157693222369826553/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=9157693222369826553' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9157693222369826553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/9157693222369826553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/06/el-cuento-del-hombre-aquel.html' title='El cuento del hombre aquel'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-2883448170393890868</id><published>2010-06-15T14:53:00.016-07:00</published><updated>2010-06-16T14:13:07.421-07:00</updated><title type='text'>Las malaventuranzas de un flaco</title><content type='html'>La semana pasada tuve la peregrina ocurrencia de inscribirme en el gimnasio. En realidad, al gimnasio me he inscrito muchas veces, he ido otras tantas y he faltado la gran mayoría. Yo quisiera ser una persona disciplinada, comer raciones adecuadas de proteínas y limitadas de carbohidratos, pero no haber vivido nunca de mi cuerpo me ha convertido en un ser negligente y sólo tengo manifestaciones muy intermitentes de rigor atlético. La idea realmente peregrina fue acceder a asistir a una cita en la que me harían un examen personalizado de mis capacidades gimnásticas y la manga del muerto. [NOTA: no tengo caraja idea de qué sea la manga del muerto, pero se me había acabado el soplo inspirador de las descripciones y no sabía cómo acabar la oración.] Me dieron la cita para que atendieran a mi persona personalizadamente y listo. Acudí puntual, lo cual todavía me cuesta algo de esfuerzo porque no conozco bien las rutas. Empezaron las mediciones. La balanza fue muy poco generosa con mi peso que estuvo un kilo debajo de lo que considero mi promedio. La estatura seguía igual, lo cual es siempre un alivio porque empezar a encogerse no habla muy bien de uno. El tipo me dice párese allá en frente y me observa con un detenimiento que no hace sino incomodarme. Derechito. Ponga sus pies a la altura de sus hombros. Caray - pensé - ahora viene el kamasutra. - ¿Cómo? - Sí, que abra sus pies alinéandolos con la posición de sus hombros. Ah, bueno, eso suena más decente. - Usted tiene $&amp;%#. Masculló una palabra de ésas que suenan a Vademécum y que no entendí ni pude descrifrar etimológicamente. - Que sus rodillas apuntan hacia afuera. ¡Jolines! ¿Eso es grave? - No, es genético. Ah,vaya, si es genético no debe de ser nada grave, según la lógica retorcida de este tipo. - ¿Y qué puedo hacer para corregirlo? - Nada, usted tiene la rodillas apuntando para fuera, no hay nada que hacer, pero ya le digo, no es grave. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo 29 años viviendo con unas rodillas deformes que apuntan una para Chihuahua y la otra para El Paso, Texas, y nunca me había percatado. Me queda claro que mis padres tampoco lo hicieron en su momento y - gracias al cielo - nunca anduve con mangueras de Forrest Gump bailando el pasito de Elvis. Pero ahora, 29 años después, me veo las rodillas y me parecen mounstrosas. Absolutamente salidas de sus casillas. Es impresionante el poder de la sugestión que tienen los términos médicos en mí (aunque no pueda recordar su nombre). Ahora cada vez que hago una sentadilla volteo a ver de reojo a mis rodillas y las encuentro insufriblemente divorciadas la una de la otra. Como si no se dirigieran la palabra, como si estuvieran celosas y hubieran renunciado a trabajar en equipo. Claro, tengo para mí que por ser un problema genético no es grave, según el instructor del gimnasio, a quien no le creo más de dos o tres palabras juntas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no fue todo. Cuando me hubo medido casi todo lo que se puede medir en la anatomía humana (aquí agradecería que evitáramos malas interpretaciones de naturaleza pícara que no vienen a lugar), me dijo "sostenga usted este aparato" (vuelvo a hacer la misma petición). Se trataba de un adminículo que había que tomarse con las dos manos y mantenerlo con los brazos extendidos a la altura de la barbilla. Se supone, se supone, que mide el porcentaje de grasa corporal. A mí no me pareció más que alquimia de la más vil con algunos microchips para dar la impresión de modernidad. Me marca error - me dijo el tipo - probemos otra vez. Misma historia. Me parece, diagnosticó el consumado atleta, que usted tiene niveles de grasa por debajo de lo normal. Ah qué caray, le dije yo, ahora resulta. Pues es que este aparato es muy preciso y a usted no le ha detectado la grasa. Yo, con las rodillas separadas y apuntando cada una para un lado diferente, pensé "¡mecacho! Kate Moss estaría dando brincos de contenta con la noticia". Bueno, ¿y qué puedo hacer? - Hay que subir de peso, sentenció el interpelado. ¡Menuda receta! Tengo desde la aciaga pubertad tratando de subir de peso y ya pasaron tres lustros sin conseguirlo. Pero es que no puedo. Lo mío, lo mío, es la espiritifláutica delgadez de hoja siempre verde. - Tal vez, entonces, tenga que ver a un nutricionista. - ¿A un nutricionista? Como para qué, para que me mande a comer tres latas de atún, dos huevos cocidos, un gramaje excesivo de espinacas y germen de trigo y, además, además, me prohiba tomar coca-cola. No, yo paso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre es la misma historia con estos exámenes, diagnósticos, checkups o lo que sea. No saben decir que está todo bien. Deberían tomar en consideración que uno es medio hipocondriaco y que, además, es paradójicamente adverso a las farmacéuticas. No, pero nada de eso les importa. Siempre te han de dejar con el mal sabor de boca por sus juicios de valor negativos aunque sea por la alineación de tus rodillas. Yo he tomado la decisión zen de no hacerles caso. Seguiré feliz con mis distorsionadas articulaciones y lo único que haré es comer más postres hasta ponerme cachetón como Rossie O'Donnell.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-2883448170393890868?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/2883448170393890868/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=2883448170393890868' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2883448170393890868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2883448170393890868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/06/las-malaventuranzas-de-un-flaco.html' title='Las malaventuranzas de un flaco'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-757363859778593757</id><published>2010-06-07T13:26:00.015-07:00</published><updated>2010-06-16T15:24:30.017-07:00</updated><title type='text'>Una experiencia profunda (si se vale la expresión)</title><content type='html'>Cataratas de Iguazú. Ese punto casi mágico del orbe que ya vivía en mi imaginación a través de la película &lt;em&gt;The Mission&lt;/em&gt;, en la que Robert De Niro interpretaba a un jesuita del siglo XVI consagrado a defender la idea, obvia pero cuestionada por preclaros intereses, de que los indígenas americanos tenían alma. Hace ya un par de años que fui, que crucé esa línea imaginaria del Ecuador que me intriga porque no la creo imaginaria sino real. A Iguazú fui yo solo. Solamente yo. Me interné en ese trópico húmedo sin más compañía que mis pensamientos. Estaba convencido de que mis habilidades sociales me integrarían a algún grupo de viajeros europeos viviendo su aventura latinoamericana con ese desdén involuntario que les provoca el mundo a los que desde siempre tuvieron sus necesidades materiales cubiertas. La civilización y el progreso, al fin de cuentas, también tienen daños colaterales: dejan a sus integrantes desprovistos de la curiosidad genuina. De cualquier manera, los provee con dólares o euros y, más importante, con una guía de viajeros de &lt;em&gt;Lonely Planet&lt;/em&gt; o conexas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cataratas de Iguazú se encuentran, como las del Niágara, en una frontera. No de dos sino de tres países: Argentina, Brasil y Paraguay. No pienso dedicar mucho tiempo a expresar mi insatisfacción con el poco buen gusto de los argentinos al llamar a los saltos de agua con nombres de próceres nacionales, en vez de estar a la altura de las circunstancias y bautizarlas con un poco más de poesía, con más respeto a la humanidad como un todo, con más amor por los prodigios de la naturaleza. Por qué no ensayar con, digamos, velo de novia, canto del ruiseñor, faldas de doncella, vuelo de golondrina, qué sé yo. Su intento más cercano fue apodar el salto de agua más impresionante que tal vez exista "la garganta del diablo". Patético. El miedo de estar ante esa inmensidad natural no debe ser suficiente motivo para dejarse convencer por el terror de sentirse tan pequeño, para considerar malévolo o diabólico un punto que es lo más cerca de lo divino que se puede estar sobre la tierra. El impresionante ímpetu destructor de esa cascada que parece infinita, que todo lo convierte en un blanco ensordecedor en donde el agua cae para abajo y luego cae para arriba suspendiéndose para llenar el abismo, no es la garganta del diablo, sino de Dios. Es su boca omnisciente, su mano omnipotente, su cuerpo mismo omnipresente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar me absorbió con el inequívoco poder de la magnificencia. Contemplar las caídas casi espasmódicas del agua que a borbotones incalculables se desbordaba por los resquicios más improbables, la lucha tenaz de los árboles que aferrados a las paredes de unas rocas insolentes desafiaban con su vida a la vida misma y el frágil vuelo de mariposas blancas que parecían ser el elemento indispensable para equilibrar la convivencia de tanta fuerza, para evitar que el lugar explotara atrozmente sin dejar rastro de su sublime existencia. Abandoné mis escaramuzas conceptuales y rendí mis triquiñuelas pseudoanalíticas para entregarme a la deriva de mi asombro. Estupefacto por la contemplación, me sentí solitario al lado de cientos de turistas con cámaras digitales. No caminaba sino que deambulaba, porque caminar implica tener conciencia de sus propios pasos y yo no sabía si me movía mediando la voluntad o era arrastrado por las corrientes de un lado a otro, del principio al fin y luego de regreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Iguazú no sentí que era pequeño, eso ya lo había experimentado antes en muchas ocasiones y por muy diversos motivos. En Iguazú sentí dejar de ser yo como algo autónomo, no porque me viera de pronto reducido al absurdo o negara mi propia existencia, sino porque de una vez por todas me sentía como parte, como parte de algo más que sí era. Una especie de Nirvana occidental combinado con posmodernismo del más ruin. Por eso tuvieron que pasar años para que me atreviera a escribir lo que sentí - o al menos lo que ahora pienso que sentí - porque no fui testigo ni protagonista, sino simplemente parte de un conjunto de dimensiones inconmensurables. Mi presencia no era ni significativa ni insignificante, sino más bien un inexorable encuentro con Pachamama, un aparente reencuentro con el vientre de mi madre del cual - me di cuenta en ese instante - nunca había realmente salido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-757363859778593757?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/757363859778593757/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=757363859778593757' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/757363859778593757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/757363859778593757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/06/agua-grande.html' title='Una experiencia profunda (si se vale la expresión)'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5010201660835415896</id><published>2010-06-02T14:53:00.011-07:00</published><updated>2010-06-02T16:43:25.431-07:00</updated><title type='text'>Raquel</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TAbpqTnClXI/AAAAAAAAASs/EHxpNgjYTtY/s1600/ballet-shoes-drawing.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 168px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TAbpqTnClXI/AAAAAAAAASs/EHxpNgjYTtY/s200/ballet-shoes-drawing.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5478322909770585458" /&gt;&lt;/a&gt;Mientras se escucha el tema principal de la banda sonora de Amélie, ella mueve sus pies con la desharrapada delicadeza de su adolescencia ilusionada. Imita pasos de ballet con una gracia que sólo viene con la ingenuidad. Las curvas de su cuerpo no la hacen parecer pintura de Degas ni la calidad de su atuendo es digna de academia. Sin embargo, su carita color de aceituna propaga una sonrisa que desea parecer contenida, como una mueca que debe formar parte del espectáculo, pero que termina cobrando existencia propia y se vuelve ajena a él. Los pensamientos son insuficientes y las palabras torpes para descifrar lo que esa sonrisa contiene. El poder del brillo deslumbrante de sus ojos forma un arma que desarma. Que desalma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus zapatillas de ballet ya no recuerdan los días en que eran nuevas, el polvo ha cubierto su brillo y apenas se alcanza a ver que alguna vez fueron rosas. Mientras la pieza se sigue oyendo al piano, es evidente que la coreografía está tan ausente de técnica como llena de espontaneidad. Un par de meses de ensayos en la escuela rural a la que asiste, instruida por un profesor que no tiene más en su currículum que sus buenas intenciones, son suficientes. Ella está feliz con lo que presenta, con el público de medio pelo que la ve expectante. Su felicidad junto con la cándida ignorancia de que hay un mundo mucho más grande que el suyo son una lección abrumadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tarde lluviosa que siguió a su presentación, en el kiosko del parque contiguo a su casa Raquel rio un largo rato con sus amigas al abrigo de una copiosa borrasca. Algo en su interior la hacía sentirse eufórica y alimentaba sus carcajadas a la menor provocación. El mundo estaba presenciando el espectáculo formidable de la felicidad auténtica, la que es autónoma de toda consideración externa, de la crítica autorizada, de sus estándares estrictos. Esa tarde, en ese pequeño lugar del mundo, la humanidad presenció en su sonrisa el clímax estético del arte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5010201660835415896?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5010201660835415896/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5010201660835415896' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5010201660835415896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5010201660835415896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/06/raquel.html' title='Raquel'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/TAbpqTnClXI/AAAAAAAAASs/EHxpNgjYTtY/s72-c/ballet-shoes-drawing.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1199225591163306149</id><published>2010-05-19T15:49:00.014-07:00</published><updated>2010-05-24T10:29:31.893-07:00</updated><title type='text'>Mi vida en Huásabas, capítulo 13</title><content type='html'>Traía hace un rato muchas ganas de reírme. Empecé a repasar en los anales de mi memoria. Tenía ganas de reírme conmigo y de mí. Fui pasando la cinta y no aparecía nada que me sirviera. Y llegué hasta cuando estaba en tercer grado de la escuela primaria. Tenía ocho años. Era yo un niño aún no distorsionado por los graves efectos estéticos de la pubertad. En una tarde de la primavera sonorense, en el que las temperaturas vespertinas son todavía posibles para el consumo humano, habíamos convenido reunirnos en mi casa a estudiar para un examen de ciencias sociales. En algún momento muy inmediato a que llegaron mis amigos de la escuela con propósitos académicos, decidimos que era hora de ponerse a hacer algo más divertido. Nos movimos a la huerta de la casa de mi nana que es contigua a la mía. Esa huerta ofrecía un mundo de posibilidades, tenía naranjos, limoneros y otros cítricos que daban una sombra placentera. Como era primavera, la única fruta disponible eran limones. Tomamos una cubeta de la despensa (bodega) de mi nana y nos dispusimos a improvisar una limonada. Le falta azúcar. Mmmhhh, voy a traer. Ahora quedó muy empalagosa. Mmmhhh, cortemos más limones. Está muy ácida. Mmmhhh, hay que echarle agua. Otra vez le falta azúcar. Mmmhhh, ya no tenemos más azúcar. Tampoco le cabe nada más a la cubeta. - ¡Qué desastre! Ya no quiero hacer más limonada. Yo tampoco. Yo tampoco. Saben qué podemos hacer - propuso alguien que seguramente no era yo - hay que subirnos a las tapias para ver qué hay del otro lado. ¡Síííí!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres niños y tres niñas uno a uno fuimos trepándonos a la tapia de adobe, usando los brazos de una higuera que se prestaba para ese efecto. Wooooow. ¿Ya vieron? Es la casa abandonada. A mí me dijeron que es de un señor que se llama Saavedra - que mi imaginación me había convencido de que estaba emparentado con Don Quijote. Dicen que hay tesoros escondidos. Woooooow.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba en ese tiempo de moda entre mis coetáneos de toda la República una novela que se llamó "Carrusel de niños" que marcó a toda una generación. La maestra Ximena con su halo de infinita bondad protagonizaba la historia en la cual una niña rica, María Joaquina - que previsiblemente posa ahora desnuda para revistas de caballeros - despreciaba a Cirilo, un niño pobre que, además, era negrito e hijo de Johnny Laboriel (una verdadera maldición para el imaginario colectivo). El caso es que los compañeros del salón de clases en el que tenía lugar la no-tan-romántica historia, por lo menos los que importaban, habían formado un grupo ultra secreto que se hacía llamar "La patrulla salvadora". ¿Dónde se reunía la patrulla salvadora? Claro, en una casa abandonada. Woooooow.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo haber sentido un poco de remordimiento con sólo pensar en allanar la morada abandonada de un pariente de Don Quijote que, como agravante, sería mi vecino si aún viviera ahí. Pero qué tal si sí había un tesoro y la patrulla salvadora podría salvar... mmmhhh, no sé, al pueblo. No hizo falta mucho tiempo para tomar la decisión. Si hay un tesoro debe de estar del otro lado de esa puerta de madera antigua que se nota que con unas patadas no dará problema para abrir. Los tres niños y las tres niñas brincamos hacia el patio de la casa abandonada. Ahí instalados iniciamos, como lo haría cualquier patrulla salvadora que se precie de serlo, una larga deliberación sobre los pros y los contras de ir en busca del tesoro perdido tras décadas de abandono. Se hicieron oír las voces sensatas que abogaban por abortar la misión. Pero no se hicieron oír sensatas, sino cobardes. Y, claro, cualquiera sabe que no se puede ser cobarde si se trata de encontrar un tesoro de los familiares de Don Quijote. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cobramos conciencia de que éramos la imagen viva y verdadera de la patrulla salvadora que salía en la televisión, no hubo espacio para la cobardía. Unánimemente decidimos que era hora de ir por él. Por el tesoro cuya existencia ya para ese momento era indudable. Menos mal que había tres varoncitos dispuestos a demostrar su fuerza bruta. Empezamos a dar patadas y parecía que aquella puerta estaba dispuesta a ceder muy rápidamente. La aldaba que sostenía un oxidado candado se empezó a desprender de la vieja madera. Pum, pum, pum. Y vino lo que era de esperarse: un plaaaaz. Se abrió la puerta. Ahora el tesoro estaba a nuestra disposición. Se trataba de un baúl también de madera vieja lleno de trastes de peltre despostillados y otros instrumentos de cocina de épocas muy previas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo decir que me haya desilusionado mucho el descubrimiento, porque nuestra poderosa imaginación de entonces nos jugaba siempre trucos. Continuamos la deliberación y los puntos a favor de considerar un tesoro lo recién descubierto. Yo me manifesté enfáticamente entusiasta de que sí lo era, pero que no parecían de oro porque estaban sucios y viejos. En esa discusión estábamos cuando escuchamos el grito de un señor muy molesto increpándonos un "muchachos malcriados salgan de ahí". Sobra decir que nos faltaron pies para correr más rápido, brincar la barda a la casa de mi nana, salir corriendo por la huerta, atravesar el corredor, llegar a la calle y luego entrar al patio de mi casa para escondernos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos muy mal escondidos porque nos podíamos ver perfectamente desde la calle. Ya saben, detalles no contemplados por la producción. Nos dimos cuenta hasta que vimos a Don Lupe que nos dijo "van a ver, chamaquitos aguerridos, los voy a llevar con el presidente municipal para que los encierre en la cárcel". Creo que en ningún momento me hubieran sido mis conocimientos de derecho más útiles que en ese momento en el que no los tenía. Haber sabido que la amenaza era un disparate jurídico que no respetaba ni las atribuciones de una alcaldía ni la edad mínima en la uno puede ser imputable por cualquier delito, me hubiera sido del mayor servicio. Ante la temible amenaza los nervios se caldearon. Entonces, Anallely propuso un remedio infalible: hay que ponerse una piedrita pequeña debajo de la lengua. ¿Para qué? - No sé, he oído que es de buena suerte. Ah, claro, entonces sí. ¿La lavamos antes? - No, es de más suerte si no la lavas. Ah, bueno, entonces así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La piedrita no logró calmar el nerviosismo. Nos movimos a un rincón más escondido del patio, desde donde inicié una perorata - con la piedrita bajo la lengua - sobre cómo debíamos presentar nuestra defensa. Pero, Rafa ¿y si mañana en la formación de la escuela nos pasan al frente? Para eso no había remedio, tendríamos que soportar el nerviosismo estoicamente y si nos pasaban, peor aún, soportar la humillación colectiva ante toda la comunidad escolar de Huásabas. ¿Y si nos llevan a la cárcel? La patrulla salvadora estaba desmoralizada. Yo tratando de calmarlos empecé a proponer medidas poco éticas, como negar los hechos. Mientras argumentaba a favor de la mentira, empecé poco a poco a notar la cara de mis amigos que no reflejaban ninguna buena señal. Efectivamente, detrás mío y frente a ellos estaba mi papá escuchando mi apología de la mentira. Lo siguiente que sentí fue un contundente coscorrón, seguido de un "estás castigado" que no parecía ser susceptible de apelación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis amigos se fueron a sus casas y yo me metí a mi cuarto que fue un lugar de castigo bastante cómodo, en donde me di a la meditación y al nerviosismo. ¿Qué pasaría con la cárcel? Conforme pasaban las horas parecía que ese no iba a ser el problema. Pero, mañana en la escuela seguramente nos harían pasar al frente y exhibirían nuestro comportamiento deshonesto. ¡Qué tortura!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sobra decir que el acontecimiento no había tenido la menor trascendencia. Nadie se enteró y, sobre todo, a nadie le importaba. Los compañeros de la patrulla salvadora estuvimos estresados hasta que nos pasaron de la formación matutina hacia los salones de clase sin ningún reproche, sin ninguna desaprobación, sin ninguna referencia ¡por vida de Dios!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraño mucho esa sensación infantil. Creer que el mundo gira en torno a uno. Que lo que hacemos es muy importante para todos. La edad se encarga pronto de desmentir esa noción. Luego solamente queda la sonrisa en los labios por recordar esa deliciosa ingenuidad. Una sonrisa, por cierto, como la que tengo en este momento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1199225591163306149?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1199225591163306149/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1199225591163306149' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1199225591163306149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1199225591163306149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/05/mi-vida-en-huasabas-capitulo-12.html' title='Mi vida en Huásabas, capítulo 13'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-5783816288395398322</id><published>2010-05-10T14:50:00.005-07:00</published><updated>2010-05-10T15:23:34.146-07:00</updated><title type='text'>Sobre choques culturales</title><content type='html'>Dicen que el choque cultural que implica mudarse a una sociedad diferente tiene tres etapas bien definidas. La primera es la más placentera, se trata de experimentar el entusiasmo de lo diferente. Se disfruta cada pequeño detalle que resulta distinto de la sociedad de origen. Aunque se observan las cosas que son menos positivas en el lugar de destino, no se les odia sino que se les encuentra graciosas, folclóricas. La segunda etapa, es radicalmente opuesta y suele venir después de uno o tres meses de la mudanza. Ahí todo se empieza a juzgar negativamente. Se siente mucha nostalgia por el lugar de residencia anterior; se extraña la comida, la familia, los amigos. Todo parece peor e incluso las cosas que se habían disfrutado al principio se tornan aburridas, se aprecian incorrectas y es común caer en estados depresivos. La tercera etapa es la asimilación. En ésta se fortalecen lazos de amistad con los nuevos conocidos, se encuentran más similitudes que diferencias con las etapas previas de la vida y ¡up! Ya estás aclimatado y dentro de una nueva cotidianidad, extrañas menos cosas y estás más abierto a nuevas experiencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estoy sin duda disfrutando de la primera etapa de este choque cultural. Todo lo encuentro gracioso, lo pequeño de la ciudad me resulta encantador, la gente me parece de lo más agradable. En fin, todo pinta muy bien hasta ahora. Espero que la segunda etapa no me tome desprevenido y me vuelva un espantoso grinch que se queje de todo. Lo cierto es que en cambios previos que he tenido (y los he tenido bruscos) esa segunda etapa ha sido más bien breve y muy matizada. Ninguna mudanza me ha causado ni cercanamente entrar en depresión ni ningún drama similar, sobre todo porque a donde he ido he encontrado gente formidable que ha hecho mi vida muy bonita (juzgada por mí, sobra decir). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para compartir el entusiasmo de mi primer acercamiento con la cultura y sociedad costarricenses les comparto tres expresiones que encuentro formidables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. "Con gusto". Esta expresión se usa para contestar cuando uno dice gracias. No se usa el "de nada" o "de qué" que son bastante más sosos y parecen indicar indiferencia al servicio prestado por uno (y no hay derecho a restarle importancia a lo que hace uno). El "con gusto" es una fórmula que me parece muy cortés, muy amable. Así que voy por la vida agradeciendo a la gente para escuchar que lo que han hecho, lo han hecho con gusto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. "Pura vida". Tal vez sea ésta la expresión con la que más se identifica a Costa Rica, como lo son para México "ándale", "güey", "híjole" en el imaginario colectivo hispanoparlante. "Pura vida" se usa para todo, desde para responder un cómo estás hasta para terminar una conversación cuando ya no hay nada más qué decir. Costa Rica es un país muy verde, de una biodiversidad avasalladora, internacionalmente promotor del medio ambiente y de las causas pacíficas, así que el pura VIDA en ningún lugar hubiera quedado mejor que aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. "Diay". Esta muletilla todavía no la he logrado decodificar. Me parece que su origen debe de ser "De ahí... que". Una especie del "pues" que se usa abundantemente en México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que se me pase el entusiasmo de la llegada, espero escribir más sobre las manifestaciones genuinamente democráticas de la sociedad tica. Y aclaro, no me refiero en ningún momento a instituciones políticas o gubernamentales, porque mi ocupación restringe mi libertad para hacer públicas mis opiniones sobre ese tipo de temas. Diay, que mejor me las guardo, jeje.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-5783816288395398322?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/5783816288395398322/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=5783816288395398322' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5783816288395398322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/5783816288395398322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/05/sobre-choques-culturales.html' title='Sobre choques culturales'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1156348555407077078</id><published>2010-05-03T17:22:00.003-07:00</published><updated>2010-05-03T17:56:48.272-07:00</updated><title type='text'>Imitando al Santo Job</title><content type='html'>Yo soy muy de acudir a la sabiduría popular cuando la mía propia no me alcanza, que es la mayoría de las veces. Haber pasado mi infancia al lado de mi nana Carmela sin duda fue un gran inicio para llenar mi cabecita de infante de dichos, refranes y proverbios. Los uso con toda frecuencia porque no hay que pensarle mucho cuando los siglos han decantado la experiencia humana en cortas cápsulas lingüísticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento, por ejemplo, mi mente no se cansa de repetir un dicho que mi nana decía con frecuencia citando a la autora - cuya identidad desconozco pero que seguramente era alguna señora muy sabia de Huásabas. Decía esta aguda pensadora que vale más parir que esperar. Vale más parir que esperar. Es cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso de estar esperando, creo yo, puede matar a cualquiera. Y si se trata de mí, me puede matar muy rápidamente (a diferencia de parir que, a Dios gracias, no es una posibilidad para mí). Porque los hay quienes vienen con paciencia de nacimiento, pero otros como yo tenemos que conformarnos con aguantar el estómago retorcerse con la idea de esperar. Además, la mayoría de las veces, cuando nos toca esperar es porque no nos queda otro remedio. Y a falta de otro remedio no queda más que esperar. Y ahí es donde la marrana tuerce el rabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que yo, mientras espero, le doy fin a esta desesperante entrada de mi blog.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1156348555407077078?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1156348555407077078/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1156348555407077078' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1156348555407077078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1156348555407077078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/05/imitando-al-santo-job.html' title='Imitando al Santo Job'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-6727779831931329316</id><published>2010-05-02T13:40:00.009-07:00</published><updated>2010-05-02T14:22:10.434-07:00</updated><title type='text'>De franquicias y cosas peores</title><content type='html'>Después de pasar una tranquila mañana dominical habiendo visto una película y leído una buena parte de un libro sobre derechos humanos, llegó la hora de ponerse en acción y seguir recorriendo la ciudad con el excelente pretexto de ir a comer. Me bañé, me encremé y justo cuando estaba poniéndome mi dominical atuendo, se puso todo a llover. Con todo solamente me refiero al cielo, pero es más que suficiente para desarmar mi recreativo plan. Lo único que no se desarmó fue mi apetito - que representa, sin duda, la más intransigente de mis necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se llega la hora de comer, debo hacerlo llueva o truene (literalmente). Así que había que cambiar un poco el plan de pasearse y encontrar un restaurante lo más cercano posible. Tuvo mi memoria la ocurrencia de recordarme que a sólo una cuadra tenía un flamante Pizza Hut. Yo puedo comer pizza o pastas todos los días de mi existencia, así que el plan no parecía nada malo. Además, las franquicias tienen esa parte de seguridad de que ya sabes a lo que vas, tal vez no te sorprenda ninguna de sus delicias, pero &lt;span style="font-style:italic;"&gt;you get what you expect&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dieron mi mesa y confirmé visualmente la primera impresión auditiva: aquello estaba que pululaba de niños. No soy ningún &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Grinch&lt;/span&gt;, quiero aclarar, pero no es difícil llegar a la conclusión de que si hay chamacos no habrá tranquilidad para el alma sedienta de paz. En fin, me senté a explorar los paquetes alimenticios del lugar y a tratar de obtener una decisión racional dado el eterno conflicto que media entre el placer y la cuenta bancaria. En eso estaba cuando se escucha en el altavoz que en Pizza Hut les gusta consentir a los clientes especiales y que uno de ellos cumplía años hoy así que una turba de meseros con ruidosas panderetas hacían ruidos mientras se escuchaba una canción de felicitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando acabó el espectáculo para consentir a su cliente especial, sin pasar siquiera treinta segundos, se vuelve a escuchar el altavoz con la misma historia y la misma cantidad abrumadora de ruido. En fin - pensé yo - estoy en un Pizza Hut y esa mercadotecnia barata es lo que uno sabe que puede esperar. Seguí concentrado en decidir si quería sopa o ensalada en lo que pasaba el ruido. Cuando acabó el segundo show y pasaron aproximadamente cuarenta segundos, empieza otra vez a escucharse la nefasta grabación del festejo a otro más de sus clientes especiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un espontáneo y bastante alto "¡Ay, no, por Dios!" salió de mis entrañas. No que se oyera en todo el lugar, pero sí en las dos mesas contiguas a la mía que voltearon a verme un poco compartiendo mi impaciencia y otro poco no compartiendo mis modos. Ordeno mi comida en lo que termina el tercer show, mientras sigo pensando en la paradoja de que ofrezcan exactamente la misma ridícula y acartonada felicitación para hacer sentir especiales a sus clientes una y otra vez. Estando es esas profundas cavilaciones, escucho la cuarta - y consecutiva - felicitación especial para gente especial. Era ni más ni menos que para mi vecina de mesa, la misma que había sido partícipe de mi exasperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo espero que ella y sus acompañantes hayan sido premiadas con el invaluable regalo de la indiferencia porque si no, la situación resultaba bastante incómoda y yo apenas estaba recibiendo mis sagrados alimentos. Claro, hay un Dios que todo lo ve y a veces no es misericordioso. Había pedido una pizza "personal" y me recala el mesero con lo que parecía una muestra de laboratorio. Sé que en palabras como "personal" hay mucha subjetividad; que sin duda la Madre Teresa de Calcuta o Mahatma Gandhi, en su infinita sabiduría y falta de concupiscencia, habrían quedado más que satisfechos. Pero para mí aquello era del tamaño de una galleta, aceptable como entrada para una comida mayor no como plato principal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que conformarme y dejar para el postre la encomiable misión de alimentarme, mientras analizaba con la mejor de las actitudes mi siempre presente falta de prudencia y mi firme compromiso de no volver a Pizza Hut o cualquier otra franquicia en mucho, mucho tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-6727779831931329316?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/6727779831931329316/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=6727779831931329316' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6727779831931329316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6727779831931329316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/05/de-franquicias-y-cosas-peores.html' title='De franquicias y cosas peores'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-6216658746765894844</id><published>2010-04-30T08:31:00.004-07:00</published><updated>2010-04-30T09:12:56.580-07:00</updated><title type='text'>Newly arrived...</title><content type='html'>Ayer cumplí una semana en Costa Rica. He visto el sol muy pocas veces porque aquí lo que está de moda en los asuntos meteorológicos es el nublado constante. Tienen una noción particular de las estaciones en Centroamérica. Sólo hay dos de ellas, el verano y el invierno, pero no es la temperatura lo que las define, sino la cantidad de lluvia. Si llueve todo el tiempo es invierno y si no llueve todo el tiempo es verano. Ahora estamos entrando al invierno, a pesar de que el hemisferio norte acaba de salir de él. En fin, que son las curiosidades que no dejan de llamar mi atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo lo demás, estoy encantado. Las oficinas de la Embajada de México en San José son lindísimas. Es una casona vieja con una arquitectura muy linda, es común que los turistas que pasen por en frente se paren a tomarle fotos. Es además un lugar histórico porque aquí se firmó un pacto que terminó con la última guerra civil que tuvo Costa Rica. Desde entonces el país es una democracia consolidada, la más antigua de América Latina sin intermedios autoritarios. San José es una ciudad linda, bastante pequeña cuando uno viene de ciudad de México, pero con sus particulares encantos. Para mí que soy hombre de desierto y me maravillo de cualquier vegetación que tenga el color verde - jeje - esto es un Edén. Hay árboles preciosos y los jardines son muy bonitos. El tráfico es bastante lento y molesto porque prácticamente no hay calles o avenidas grandes. Aunado a esto, la mayoría de los carros usa motor de diesel así que es el tráfico es muy ruidoso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente no camina mucho en las calles a partir de que oscurece - a las 5:30 de la tarde - haciendo que mis caminatas nocturnas vayan acompañadas de cierto nerviosismo de encontrarme con la versión centroamericana de Jack el Destripador. Hasta ahorita, afortunadamente, no ha ocurrido, yo sigo tan entripado como cuando llegué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, lo que ha ocupado mi mente todos estos días es mi desesperado intento por construirme una vida en el más breve tiempo. He estado viendo lo que me han parecido miles de departamentos que en realidad han sido unos cuantos. Voy de agencia en agencia buscando carros, desde los más impagables hasta los más improbables. Pasé todo un día en las oficinas que controlan las líneas de celular para adquirir un modelo de la más alta tecnología que me permitirá conectarme con el mundo y desconectarme de mi cerebro. Todo eso más los 101 trámites que debe hacer uno cuando se muda de país, que seguramente terminarán un día antes de que me informen que debo trasladarme a otro lugar, así que mejor me la tomo tranquilo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más extraño que me ha pasado en esta última semana y que ha tomado por sorpresa a mi cuerpo, es que estoy durmiendo ocho horas por día y, a veces, hasta nueve. Ah, claro, eso y que tanta humedad hace que mi peinado sea el mejor ejemplo del caos que se ha conocido en el planeta Tierra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-6216658746765894844?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/6216658746765894844/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=6216658746765894844' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6216658746765894844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6216658746765894844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/04/newly-arrived.html' title='Newly arrived...'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-3762774396792046780</id><published>2010-04-14T10:17:00.005-07:00</published><updated>2010-04-14T10:59:30.641-07:00</updated><title type='text'>¿Ya estás listo?</title><content type='html'>La pregunta que titula esta entrada es tal vez la que más escucho en los últimos días. Incluso más que la de si en verdad estoy bronceado. Quiero pensar que esta pregunta (si estoy listo, no si estoy bronceado) se refiere a que en una semana a partir de hoy me mudo a Costa Rica. Cuando la respondo no me pongo tan complicado como pienso ponerme ahora, pero la respuesta es que no sé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si estoy listo porque tampoco sé muy bien para qué debo estar listo. Una cosa es estar listo para irse y otra para llegar a un lugar nuevo, sin amigos, sin familia, sin un perrito que te ladre (lo cual agradezco porque no me gusta mucho que me ladren los perritos). Porque un tema es tener tus cosas listas y otro, muy diferente, es estar tú (o sea, yo) listo. Y, además, en español, a diferencia de en francés o en inglés, una cosa es estar listo y otra, más diferente, es ser listo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo más que listo estoy alistándome. Abrumado por nimiedades y trámites que aunque pequeños a fuerza de ser tantos me llenan la cabeza. Que no me han dejado pensar a profundidad que a mí lo que me define es la nostalgia y que estoy a punto de nostalgiar con muchas ganas. Que se me van los días declarando impuestos y patrimonio (por así llamarlo), visitando bancos y calentando bancas en salas de espera. Y que no me alcanzan los días para ver a todos los amigos que dejo (en un sentido únicamente geográfico) ni para ordenar mis libros o tirar toda la basura que guardo y que haría que mi mudanza fuera el doble de grande y la mitad de eficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más estoy disfrutando de este período que llamaré la época-del-ya-estás-listo es la avalancha de emociones que tienen que convivir simultáneamente en el pequeño espacio de mi corazón (porque todos sabemos que ahí es donde uno las guarda y que es un espacio pequeño). Hasta ahora lo han hecho muy bien, la neurosis ya se hizo amiga de la ilusión, a pesar de que antes no se llevaban, la impaciencia no se separa de la alegría, ni el nerviosismo del entusiasmo. Y en medio de todas esas emociones yo, el sujeto, sujetándome a ellas y tratando de que no me vuelvan más loco, porque la locura ya la elogió muy bien Erasmo, pero todavía hay quienes no se convencen de sus infinitas bondades, lo que te obliga a guardar cierta apariencia de cordura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora me voy porque tengo que sacarle copias a mi credencial del Club de Mickey que me pidieron para un trámite. Y me la pidieron por triplicado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-3762774396792046780?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/3762774396792046780/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=3762774396792046780' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3762774396792046780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/3762774396792046780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/04/ya-estas-listo.html' title='¿Ya estás listo?'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-4225602524119922978</id><published>2010-03-05T08:52:00.007-07:00</published><updated>2010-03-05T16:09:46.344-07:00</updated><title type='text'>Sorteo. Aplausos.</title><content type='html'>Ayer fue un día especial. Me quedé corto: ayer fue un día excepcional. Por canales no oficiales nos habíamos enterado un día antes, con un buen grado de certeza, de que el jueves se haría el sorteo por medio del cual se designaría la primera adscripción de los ochenta nuevos integrantes de la rama diplomático consular del Servicio Exterior Mexicano. El nerviosismo había aumentado a los más altos niveles posibles y miren que eso ya es decir mucho. No se trataba solamente del lugar en el que viviríamos al menos los próximos dos años, sino de cómo empezaría nuestra carrera, atendiendo qué temas, en qué región del planeta, cómo sería la calidad de vida de la ciudad o rincón del mundo en el que serían requeridos nuestros servicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cita era a las 16:45 horas en uno de los salones de la Secretaría. Todo el día fueron y vinieron correos electrónicos de los compañeros deseándonos suerte, haciendo bromas, reflexiones, catarsis, un mucho de todo. El día transcurrió lentamente. Me quedé corto: el día fue uno de los más largos que ha conocido el planeta Tierra. Por más que lo deseaba mi estómago, amenazado por los jugos gástricos y la colitis nerviosa, el reloj no aceleraba su marcha. Fuimos a comer algunos de los indiciados de este proceso de ingreso al Servicio Exterior que no es menos severo que un proceso penal. Tratamos de vertir algo de alcohol al torrente sanguíneo para embrutecer al cerebro, que estaba trabajado más rápidamente de lo que recomiendan cualquier médico cabal, creando y recreando escenarios posibles. Que si París con bufanda y una baguette debajo del brazo. Tecunumán en la frontera sur con Guatemala y el fantasma de Maras Salvatruchas detrás de tu salario. Nueva York y una amena plática con colegas diplomáticos en Naciones Unidas. O la frontera norte con Estados Unidos, en un pueblo bicicletero texano olvidado de la mano de Dios y carente de cualquier resquicio de sofisticación, con un nombre tan opresor como Presidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguieron pasando las horas y comprobamos después de este larguísimo, tenebroso y satisfactorio proceso de ingreso que la sabiduría popular no se equivoca y que, efectivamente, no hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla. El salón Morelos estaba repleto de becarios a punto de dejar de serlo y convertirse muy pronto en agregados diplomáticos con un destino más o menos cierto (o no). Y empezó el show. No hablo figurativamente cuando digo el show. Eso era. Un reality. Yo estoy convencido de que lo venderán a la BBC en algún país exótico y lejano, como Rumania o Kazajistán, con el nombre &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mexico's Next Top Diplomat&lt;/span&gt;. Empezaron primero los discursos, el sudor empezaba a fluir de nuestras caras, axilas y muy probablemente de partes que no osaré mencionar. Se alargaron los discursos, aunque ya éramos incapaces de escuchar a nadie así hubiera sido Mahatma Gandhi vuelto en vida. Luego vino la larga explicación del procedimiento. No habría un solo sorteo, habría dos. Uno sería para los de perfil internacionalista y otros, la mini-tómbola, para los licenciados en Derecho. Yo era de este último grupo, aunque traté de hacerme pasar como analista de políticas durante el proceso de ingreso. Nadie me la compró. Para efectos del sorteo yo era un vil y simple abogado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres compañeros por razones familiares no fueron sorteados, sino designados para no separarlos tanto de sus parejas. Empezaron a leerse los destinos en el exterior que estarían rifándose entre los primeros aspirantes cuyos nombres salieran de otra tómbola (aquello estaba lleno de tómbolas). Los que no alcanzaran lugares en el exterior se quedarían en México capital en las oficinas centrales. En los destinos mencionados estuvieron ausentes los destinos de la llamada "Ruta Revlon", no había Parises ni sus baguettes, ni había Nueva York ni sus ONUs, no estaban tampoco las grandes capitales latinoamericanas, excepto un par de ellas (no tan grandes). Pero, bueno, estaban excelentes destinos en Asia y África, y una importante lista de consulados en América del Norte y un par en Guatemala. Después se sortearon los lugares disponibles en las oficinas centrales. Algunas fueron buenas sorpresas, otras cubetazos de agua fría. Para aumentar sadismo al proceso y elevar el rating del show (dondequiera que se estuviera viendo) cada quien sacaba su papelito, lo entregaba al Oficial Mayor y éste no lo leía directamente sino que hacía una especie de trivia sobre el lugar para que el nervioso concursante con la voz entrecortada (de alegría, decepción o espasmo) lo adivinara. Su instrumento nacional es el arpa. - No sé. Es el único país de Sudamérica que es oficialmente bilingüe. - Paraguay. Aplausos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los sesenta que estaban en esas tómbolas. Seguíamos los abogados. - Pónganse de pie los abogados. Ok. Permanezcan parados los que sean francófonos. Quedamos unos diez. Ahora siéntense por favor los que están casados. - Yo estoy comprometida. ¿Está casada? - No. Quedamos siete. Las dos que son mujeres pueden sentarse. Quedamos cinco. Ahora se va a rifar la posición de encargado de la sección consular en Haití. Es voluntario que participen en la rifa, los cinco varones e, inclusive, las dos señoritas. Si desean participar pasen al frente. Cuatro decidimos hacerlo. Aplausos y ovación de pie. Sentía la cara caliente, el corazón me latía muy fuerte. Veía a los otros tres y nos deseábamos suerte, sólo que no sabíamos en qué consistía la buena suerte. ¿Era mejor algo menos extremo o trabajar en un país destruido, prácticamente sin instituciones, violento, en la miseria, pero con enormes proyectos de desarrollo de parte de México? La suerte escogió a un buen compañero. Aplausos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora venía la mini-tómbola de los 16 abogados que faltábamos. Cinco destinos en el exterior, once en México. Un nombre, luego otro, luego otro. El mío parecía prolongarse eternamente. Rafael Barceló Durazo (afortunadamente decidieron no utilizar el Marcelo Valenzuela que me acababan de dar). Papelito. Costa Rica. Aplausos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emoción, alegría, contento, nerviosismo, sentir físicamente un reto, temor, entusiasmo, latidos del corazón, calor en la cara, alegría, miedo, ilusión, incertidumbre, sonrisa, emoción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-4225602524119922978?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/4225602524119922978/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=4225602524119922978' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4225602524119922978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/4225602524119922978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/03/sorteo-aplausos.html' title='Sorteo. Aplausos.'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-6904122861750866351</id><published>2010-03-01T15:16:00.003-07:00</published><updated>2010-03-01T15:44:30.389-07:00</updated><title type='text'>De alter egos</title><content type='html'>Me acaban de dar la flamante cuenta de correo institucional de mi trabajo. Ya saben, ésas que tienen la inicial de tu nombre y tu primer apellido completo. Bueno, eso pensaba hasta hoy que llegó la funcionaria encargada de darme mi cuenta. Preguntó dónde estaba Rafael Marcelo. - Barceló, respondí, soy yo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, en esta ciudad de México de entonación cantadita no hay manera de que me presente sin que mi interlocutor obvie el hecho de que Barceló es una palabra aguda acentuada en la última vocal, y la pronuncie como si fuera una palabra grave, Barcelo. No entiendo porqué pero no ha habido manera de solucionar este limbo lingüístico entre lo que yo pronuncio y lo que la gente del centro de la República escucha. Entre Barcelo y Marcelo media lo que parece una sutilísima diferencia, por lo que ya me estoy acostumbrando a que me conviertan en Rafael Marcelo cada vez que se les presenta la oportunidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que llegó la funcionaria para darme mi nombre de usuario para mi computadora y me dice, su cuenta es &lt;strong&gt;rmarcelo&lt;/strong&gt;. RMARCELO, ¡por el amor de Dios! Ni para efectos oficiales respetan la identidad que quisieron darme mis padres. Le comenté &lt;em&gt;ipso factamente &lt;/em&gt;que yo me apellidaba Barceló, no Marcelo, y que si era tan amable de darme un correo electrónico que no distorsionara mi identidad, que se lo iba yo a agradecer eternamente. La funcionaria frunció el ceño y acentuó la cara de desdén que siempre ponen los burócratas cuando atienden a sus usuarios. Me dijo: - no, no se lo puedo cambiar, así quedó registrado. Considerando que pienso pasar los siguientes treinta y pico de años de vida laboral que tengo contemplados en esta honorable institución, no me parece asunto menor que para efectos prácticos me llame yo Rafael Marcelo, el cual, dicho sea de paso, es nombre como de peluquero de esquina de colonia populosa. Evidentemente insistí sobre el particular, de modo que la funcionaria me dijo que era necesario escribir una carta A-quien-corresponda señalando el motivo de mi inconformidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy de tomarme las cosas bastante a la ligera, excepto cuando se trata de acciones que vayan en detrimento de mi egocentrismo. Se podrán imaginar que un cambio de nombre de manera tan involuntaria es una afrenta a mi yo como las hay pocas. Decidí llamarle a uno de mis amigos y colega del trabajo para podernos reír de la situación. En eso estábamos, mientras la citada funcionaria instalaba en mi computadora no sé qué cosa, cuando nos interrumpe para preguntarme: "pero su segundo apellido sí es Valenzuela ¿verdad?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Jolines! No pudimos más que continuar la carcajada porque de Barceló a Marcelo más o menos se entiende, pero qué va de Durazo a Valenzuela. Cuando le dije ya con rostro justificadamente contrariado que no, que tampoco era ése mi segundo apellido, la funcionaria tuvo a bien decir: "entonces sí, yo le recomiendo que mande la carta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que en lo que la redacto, aprovecho la oportunidad para reiterarles las seguridades de mi más atenta y distinguida consideración. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atentamente,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rafael Marcelo Valenzuela (mi nuevo yo)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-6904122861750866351?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/6904122861750866351/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=6904122861750866351' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6904122861750866351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6904122861750866351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/03/de-alter-egos.html' title='De alter egos'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-6013752553553039970</id><published>2010-02-17T21:29:00.003-07:00</published><updated>2010-02-17T21:34:14.568-07:00</updated><title type='text'>Reportando</title><content type='html'>Estoy en Cancún hecho pelotas con la organización de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe. Una monada el nombre pero yo ya veo bizco (persona estrábica, dice el diccionario) porque no veo que esta cosa esté lista. Hace frío, lo cual hace que mi mente esté cortocircuitada porque en ella en el Caribe hace calor y mucho sol y no se trata de andar jugando con la meteorología de mi mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya les platicaré cuando esté de regreso cómo estuvo todo, excepto la parte sustantiva porque no me quiero meter en problemas con juicios seguramente anticipados de las cosas que escapan a mi humilde entendimiento. Por lo pronto, estos dos párrafos me han relajado un poco y ya puedo continuar haciendo más cosas con mi muy particular sentido de urgencia, no sin antes mandar un saludo a la ambigua blogósfera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-6013752553553039970?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/6013752553553039970/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=6013752553553039970' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6013752553553039970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/6013752553553039970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/02/reportando.html' title='Reportando'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-2577404315063056245</id><published>2010-02-09T21:57:00.003-07:00</published><updated>2010-02-09T22:40:13.190-07:00</updated><title type='text'>¿Qué hay de nuevo, compadre?</title><content type='html'>Dicen que ha llovido mucho allá en el pueblo. Que han estado muy bonitas las equipatas. ¿Sabe qué son las equipatas? ¿No? Pero si son preciosas las equipatas. Caen así finitas, nada más en invierno, finitas pero tupidas. Todo el día llueve cuando son equipatas. Llueve poquito, muy finitas las gotas que caen. Son las mejores lluvias porque remojan la tierra hasta adentro sin hacer mucho destrozo. Tardan más los arroyos en crecer, pero qué importa si de igual modo con esas aguas se renuevan los aguajes. Pero sobre todo son mejores porque las lluvias de verano - ésas se llaman "las aguas" - son muy escandalosas. Primero se vienen unas tormentas muy terrosas por las tardes cuando ya va a caer la tarde y si bien nos va en una media hora se vienen los chubascos. Pero ya para entonces seguro cayó un rayo en algún árbol medio seco. En verano cuando caen las aguas siempre está todo medio seco y no necesita más que unos relámpagos para que se prenda todo en fuego y se arda más el campo y los pocos pastos que quedaban. Además, con esas aguas tan tempestuosas siempre se va la luz eléctrica, porque las plantas de distribución están muy lejos del pueblo y con esos ventarrones pues no hay cables que resistan y siempre se va la luz. Y luego en verano, ya con las comodidades de la vida moderna, pues no se puede estar sin el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;cooler&lt;/span&gt; ni los abanicos. Se arde uno con esos calores de julio si no están prendidos los aparatos. Ya ni me acuerdo, compadre, cómo le hacíamos antes de que hubiera esos aparatos. Es un sofoco adentro de las casas que no se aguanta uno. Claro, muy en antes cuando estaba tan caliente pues todas las familias sacaban sus catres a los patios y ahí siempre estaba muy fresco. Pero ahora no, ahora conviene más dormirse adentro, habiendo esos aparatos tan re buenos que enfrían todo en un ratito. Hasta tapado duerme uno en verano. Ah pero eso sí, que no se vaya la luz con esos ventarrones, porque entonces sí es un sofoco adentro de las casas. Y los chamacos ahora son muy pretenciosos y no quieren dormir afuera. Les gusta dormir en camas, enfrente del chiflón del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;cooler&lt;/span&gt;, con las sábanas oliendo a &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Downey&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No sabe qué es el Downey, compadre? Usted sí que no está nada californeado. Es eso que le ponen a la ropa para que huela muy bonito. Yo creo que a usted le tocaron los tiempos en los que las señoras lavaban la ropa en el Agua Caliente. No, tampoco va a saber usted lo que es el Agua Caliente, si ni sabía lo que eran las equipatas. Era un aguaje, un manantial pues, en donde brotaba el agua de suelo en unas tinajas preciosas y como se podrá usted figurar por el nombre, pues salía el agua muy caliente. En antes, iban las señoras a lavar la ropa ahí, porque como salía tan caliente el agua, pues se morían todos los microbios y quedaba la ropa más limpia que si la lavaran con agua del río. Y luego el agua del río a veces venía puerca, cuando llovía se enturbiaba toda. En cambio, en el Agua Caliente siempre venía clarita, prístina, inmaculada, aprovechando que es domingo y que puedo echarme palabras domingueras.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo eso que le digo es en verano. Ahora en invierno, le estaba yo diciendo, son una chulada las equipatas. ¿Sabe también qué me dijeron? Que en estos días estuvo tan frío y había llovido tanto que había una neblina que no daría usted crédito. Ya no digamos que no se alcanzaba a ver el cerro, que está ahí nomás afuera del pueblo. No, no se podían ni ver las calles. A unos veinte metros, calcule usted, ya no se podía ver. Yo no estuve ahí, me contaron, pero a mí me hubiera dado hasta miedo caminar. No me fuera a pasar como a aquella señora que iba caminando con su hija muy en antes, cuando no había alambrado público. ¿Dije alambrado público, no, compadre? ¡Ah qué calamidad! Quise decir alumbrado público, pero es que cuando me emociono me da por hablar muy apurado y ando cometiendo toda clase de atropellos. Pues le decía que aquella pobre señora iba caminando a oscuras y se podrá usted imaginar que cuando no había luna era una batalla ver lo que tenía uno adelante. Y eran los tiempos en que las vacas se podían meter al pueblo. Porque ahora ya no pueden, figúrese, desde que pavimentaron todas las calles, las vacas sólo en las milpas y no entran al pueblo si no es arriba de un carro, las muy vaquetonas. Y estaba tan oscuro, que la pobre señora no pudo ver que tenía en frente una vaca echada y ya para cuando se dio cuenta ya iba en el aire y no pudo más que gritarle a su hija "la tora, la tora, la tora, Mamuela, la tora, la tora, la vaca, Mamuela". Se confundió la pobre mujer con el susto que se dio. Pues igual me pasó a mí ¿Que por qué le dijo Mamuela a su hija? Ah, pues porqué va a ser, porque no pudo decir Manuela. No pudo decir ni vaca, menos iba a poder decir Manuela. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, compadre, pues está muy buena la plática, pero no son horas éstas de estar tan tranquilos; también hay que trabajar, ¿no cree? Yo lo veo muy tranquilo pero ya va siendo hora. No porque hayan caído tan buenas equipatas se quede tan tranquilo, si usted ni tiene ganado y lo mismo le viene valiendo que llueva bien en el pueblo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-2577404315063056245?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/2577404315063056245/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=2577404315063056245' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2577404315063056245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/2577404315063056245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/02/que-hay-de-nuevo-compadre.html' title='¿Qué hay de nuevo, compadre?'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-8646217141522358723</id><published>2010-01-28T08:20:00.008-07:00</published><updated>2010-01-28T08:58:47.942-07:00</updated><title type='text'>Recuerdos de invierno</title><content type='html'>Apenas va clareando la mañana. Empieza a oler a hierba mojada, huele a mucho frío. Sobre los bordos de la tierra volteada de las milpas se divisa la blanca escarcha que a los primeros rayos de sol se convertirá en finas gotas de agua un momento después de destellar su último brillo. Mi nariz empieza a escurrir un líquido muy parecido a lágrimas provocado por el viento helado. Me refugio en mi bufanda y el vapor de mi respiración sube a mis lentes y los empaña. Hay que acelerar el paso para no llegar a la puerta de la escuela después de las siete. Escucho en la distancia los ruidos indistintos de los compañeros jugando voleibol en las canchas. Pienso en apurarme un poco para poder jugar un rato antes de que suene el timbre, pero me desalienta acordarme lo mucho que duelen los antebrazos cuando golpeas la pelota a esas gélidas temperaturas y lo mucho que estorba el suéter para controlar bien el golpe. Mejor vuelvo a mi ritmo normal y pateo una piedra, sólo para darme cuenta que traía sucios los zapatos. Me acomodo la mochila para agacharme a tratar de limpiar el zoquete - el lodo - y no lo logro muy bien, pero aprovecho para amarrarme mejor las agujetas. Me alcanza la Flor en el camino y empezamos a caminar juntos. Ya están la Helda y la Santa platicando en una banqueta, enfrente del salón de clases. Ellas ya calentaron su pedacito. Yo prefiero quedarme parado, con los brazos cruzados muy apretados sobre el pecho tratando de darme calor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué hicieron ayer, chamacas?&lt;br /&gt;- Nada, dice la Santa, vi Beverly Hills 90210. Es que está bien guapo el Brandon.&lt;br /&gt;- Yo soñé algo súper chistoso, agrega Helda, que siempre tenía sueños geniales que yo creo que inventaba porque eran demasiado buenos.&lt;br /&gt;- ¿Salíamos nosotros? Pregunta Flor.&lt;br /&gt;- Sí, hagan de cuenta que íbamos los cuatro caminando por el callejón del Molino y, de repente, nos alcanza corriendo el maestro Martín con unos pants de colores, súper feos... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso suena el timbre y hay que irnos corriendo a la formación porque toca lunes cívico y hay que saludar a la bandera, cantar el himno y escuchar algún discurso moralizante del maestro Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Luego nos cuentas qué pasó. &lt;br /&gt;- Ok, ahorita en la clase de Química.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-8646217141522358723?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/8646217141522358723/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=8646217141522358723' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8646217141522358723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/8646217141522358723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/01/recuerdos-de-invierno.html' title='Recuerdos de invierno'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7687112432455718640</id><published>2010-01-14T20:33:00.007-07:00</published><updated>2010-01-14T21:34:20.842-07:00</updated><title type='text'>De la fría ociosidad constructiva</title><content type='html'>Sentir de vez en cuando las temperaturas invernales en esta ciudad de clima casi perfecto tiene algunas ventajas. No quiero mencionar las más superficiales como lo lucidores que son los abrigos y las bufandas o lo delicioso que sabe una taza de chocolate Abuelita, pero sí lo benéfico que resulta que a uno le apetezca más quedarse en casa que andar rolando la inquieta existencia por las frías calles de la ciudad. No es que esto sea bueno &lt;span style="font-style:italic;"&gt;per se&lt;/span&gt;, al menos no para mí que nunca he sido fanático de lo doméstico, pero sí es una belleza que esta fría ociosidad me permite hacer algunas cosas que yo suelo ir posponiendo a una posteridad que termina por nunca llegar. Escribir en el blog, leer por placer u ordenar la ropa, los discos, las pertenencias - en el sentido más amplio posible -. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actividad más particular que esta fría ociosidad me ha provocado es pensar qué bien me cae la gente arrogante. No, no nada más así. La gente mediocre que es soberbia y que se esconde en su arrogancia para ocultar todas sus falencias me da más bien mucha pereza, lo patético de sus &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;performances&lt;/span&gt; de actitud mal ejecutados me hace querer voltear a otro lado. A mí la gente que me gusta es la que sabe ser arrogante, que lo es porque sabe que puede serlo, que decide poder serlo y lo logra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse a pensar en esto cuando capté cuán paradójico es seguir creyendo que la humildad es una virtud fundamental y procurarla, incluso, como uno de mis propósitos para este año, pero a la vez admirar tanto a personajes (no es trivial que personajes en vez de personas) que considero muy arrogantes. Y, claro, como hoy hacía frío me puse a buscar la causa de mi admiración. Una parte la encontré en sus trayectorias, sus amplios conocimientos, su culta personalidad. Sin embargo, noté que mi simpatía hacia ellos no la causaba nada de esto, sino que se trataba de la manera en la que se pavonean por la vida luciendo sus conocimientos, su estilo, su sofisticación. Este pavoneo obviamente no va exento de una sutil humillación a los que no son como ellos, a los que su subconsciente sabe que no les llegan ni a los talones, a aquéllos cuya simpleza ofende implícitamente su complejidad moral, estética y, en no pocas veces, psiquiátrica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si este tipo de arrogancia permita la felicidad más plena, que creo está reservada únicamente para los cándidos. Pero estos simpáticos arrogantes no la necesitan. Se tienen a sí mismos, tienen el gozo constante de contemplarse vanidosamente, nos tienen a sus fans para alimentar su ego y tienen su soberbia para refugiarse en ella a lamerse las heridas que se causan en el riesgoso mundo donde viven las divas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas y otras cosas pensé en la fría ociosidad de esta noche invernal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-7687112432455718640?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/7687112432455718640/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=7687112432455718640' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7687112432455718640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/7687112432455718640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/01/de-la-fria-ociosidad-constructiva.html' title='De la fría ociosidad constructiva'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-1029582561747009610</id><published>2010-01-09T16:10:00.007-07:00</published><updated>2010-01-09T16:53:08.039-07:00</updated><title type='text'>Lírica vaquera</title><content type='html'>Este fin de año y principios de 2010 estuve en Huásabas, la sucursal del paraíso. La pasé muy bien como siempre que voy, encantado con esa serenidad depurada de la Sierra Madre Occidental y muy en especial con las pláticas recurrentes sobre los personajes preferidos de las familias, entre ellos, los llamados "inocentes" del pueblo (eufemismo para no decir locos), los muy viejos, los ocurrentes. Entre los códigos compartidos de mi familia están precisamente las anécdotas o historias sobre estas personas, conocidas o fallecidas antes de que cobráramos razón, que por su especial personalidad o manera de responder ante la vida nos resultan muy graciosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a compartir estas anécdotas porque, como lo dije, son un código compartido familiar y me queda muy claro que no deben de ser nada graciosas cuando se les escucha (o lee) en abstracto, sin el correspondiente contexto histórico de años sobre la persona cuyas frases o situaciones hacen soltar la carcajada a los Barceló Durazo. Sin embargo, no me puedo aguantar las ganas de transcribir una carta que en 1952 (&lt;span style="font-style:italic;"&gt;circa&lt;/span&gt;) le envió un vaquero de nombre Pancracio Durazo a su patrón, Don Venancio, dándole el reporte de lo que pasaba en el rancho del que estaba encargado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya había oído en varias ocasiones extractos de esta célebre misiva, pero hace unos meses mi cuñado tuvo el cuidado de pedirle a su autor - que aún vive - que se la dictara. Así es que ahora esta famosa carta está guardada en las notas de mi celular para releerla de vez en vez y se las transcribo aquí como muestra de lo que puede llegar a ser lo que yo llamo la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;lírica vaquera&lt;/span&gt;, género sin duda no estudiado con el detenimiento que se merece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/S0kVqk4vELI/AAAAAAAAASU/zXxFgbzs43Q/s1600-h/020120101691.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/S0kVqk4vELI/AAAAAAAAASU/zXxFgbzs43Q/s320/020120101691.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5424891047344804018" /&gt;&lt;/a&gt;Rancho Capadéhuachi, municipalidad de Huásabas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presente, patrón, es con el fin de saludarte y ponerte en conocimiento de la situación por la cual atravesamos. Los pastos muy resecos, las aguas muy recortadas. En la árida barranca ya no canta el ruiseñor, ni tunas pizca tu pastor. Sólo se ven en el atardecer parvadas de negras auras que cruzan el espacio, incitadas por las brisas pestilentes de tanto cadáver de res que ha muerto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es que para mediados de mayo vengas por mí porque si no a tus ganados y a mí nos llevará la chingada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Pancracio Durazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;: )&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9947360-1029582561747009610?l=barcelodurazo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/feeds/1029582561747009610/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9947360&amp;postID=1029582561747009610' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1029582561747009610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9947360/posts/default/1029582561747009610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://barcelodurazo.blogspot.com/2010/01/lirica-vaquera.html' title='Lírica vaquera'/><author><name>RBD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10549809282139519733</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-8P-D7zKnkpc/TbnuCnMlc9I/AAAAAAAAAV0/te-OmpL--og/s220/En%2BP%25C3%25A1tzcuaro.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_USzICRvrdrM/S0kVqk4vELI/AAAAAAAAASU/zXxFgbzs43Q/s72-c/020120101691.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9947360.post-7568441125578036869</id><published>2009-12-18T08:47:00.007-07:00</published><updated>2009-12-18T15:28:38.131-07:00</updated><title type='text'>Tanta comunicación nos descomunica</title><content type='html'>El título de esta entrada es demasiado rotundo. Pero últimamente así ando, muy rotundo. Voy por la vida diciendo las cosas con una seguridad y arrogancia monumentales, seguramente desesperantes para mis interlocutores. Internamente yo sé que lo que estoy diciendo puede ser una gran mentira, un error de razonamiento, una postura moral discutible o una posición ante la vida que ni siquiera tengo bien meditada. Pero lo digo como si la humildad se hubiera extinguido de la faz de la tierra, con un propósito muy claro: discutir. Es que discutir es uno de mis deportes favoritos junto con el de platicar (que es casi lo mismo pero no es igual) y el deporte de nunca hacer deportes. Y aunque en México (sobre todo en el centro) la confrontación verbal se ve como una falta grave a la &lt;em&gt;politesse&lt;/em&gt;, yo creo que es una práctica muy sana, especialmente cuando no dejamos que se involucren nuestros sentimientos (que normalmente echan todo a perder). Ok, termino mi inútil digresión sobre mi afición por las discusiones y vuelvo al punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos demasiado comunicados en estos días, claro, si no eres parte del 80% de la población que está terriblemente incomunicada y alejada de los avances tecnológicos (que no es seguramente el caso de nadie que lea blogs). Así nomás para empezar, tenemos la comunicación tradicional, la oral, que usamo
