jueves, junio 09, 2005

Hace tanto tiempo que no te veía

Hace tanto tiempo que no me paseaba en las páginas de mi propio blog, que empezar a escribir me da mucho miedo. Tengo tantas cosas que quiero contar, viajes sobre los cuáles platicar, que las ideas se abarrotan en mi mente y taponan sus conductos, cual si se tratara de una arteria llena de colesterol como la de cualquier sonorense que se precie de serlo, a consecuencia de las reiterativas carnes asadas, con tortillas de harina que tanto disfruto y que tanto extraño cuando estoy lejos.

Para quienes no están muy enterados de mis actuales andanzas, como pueden ser todos aquellos estimadísimos navegadores de blogs que por culpa de la casualidad llegan al mío, ahora estoy en la ciudad más grande y contaminada del mundo. Sí, en México, Distrito Federal: capital de los Estados Unidos Mexicanos y capital mundial de las garnachas, o sea, Chilangolandia. Estoy empezando una maestría sobre Administración y Políticas Públicas en el CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económicas). Estoy muy contento, pero deseando más que nunca que los días fueran más largos que 24 horas o ya de perdida que no tuviéramos que dormir. Pero muy contento, eso sí. El CIDE ha superado con mucho mis expectativas como escuela y a decir verdad, estoy encantado. Pero ahora deberé sufrir una enorme metamorfosis de un ser humano normal a un nerd anormal.

Bueno, mi buen blog, sólo quería volver a verte para informarte que estoy vivo y en constante movimiento. Una vez realizado mi objetivo de destaponar mi arteria de escritura te vuelvo a dejar, sin saber cuándo volveré a verte, pero cierto de que, como en las canciones de José Alfredo, volveré...